PON LA TECNOLOGÍA AL SERVICIO DE LA ESCRITURA

2 diciembre, 2015

por Carlos Crespo

Jenna Avery tiene una interesante web titulada “Called to write“en la que pueden encontrarse muchos recursos para guionistas. Eso sí, está en inglés.

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Hoy os traducimos un artículo que la autora publicó hace unas semanas en ScriptMag, y cuya versión original en inglés podéis encontrar en el siguiente enlace:

http://www.scriptmag.com/features/get-a-new-story-7-ways-to-turn-technology-into-writing-productivity

UNA NUEVA HISTORIA: 7 FORMAS DE PONER LA TECNOLOGÍA AL SERVICIO DE LA ESCRITURA. Por Jenna Avery.

En la era de las distracciones y la multitarea, es muy fácil culpar a la tecnología de apartarnos de nuestra escritura y arruinar nuestra productividad.

Veo escritores que se lamentan de que Facebook y Twitter les distraen. Y es cierto que pueden distraerte. Pero toda forma de tecnología -incluso las redes sociales- pueden convertirse en herramientas poderosas si se usan correctamente.

Puesto que el tipo de interfaz que usamos hoy en día mientras escribimos nos tienta a entrar en ese mundo online que tan fácilmente nos distrae (ordenadores de mesa, portátiles, tablets, incluso teléfonos), nos corresponde a nosotros aprovechar las tecnologías online y offline para no salirnos del recto camino de nuestra labor de escritura.

Quizás sea incluso más importante, ya que el gran sueño de escribir puede disparar la resistencia, la procrastinación y cantidades ingentes de inseguridad, encontrar soluciones y pequeños trucos para seguir escribiendo en lugar de distrayéndonos. A veces, son las pequeñas cosas las que lo cambian todo.

Aquí tienes siete formas de hacer de la tecnología la herramienta que debe ser:

1. Bloquea las distracciones de internet. 

Unos de mis trucos tecnológicos preferidos es el uso de algún tipo de software bloqueador para minimizar otras distracciones online o del escritorio.

-El mejor en mi opinión es un programa que se llama Isolator (Mac), que bloquea absolutamente todo lo demás en mi escritorio, de modo que nunca hay otras ventanas que me distraigan. Cuando lo usas, no puedes ver ningún otro programa en funcionamiento. Hay incluso una opción para ocultar también el dock, aunque personalmente no lo encuentro necesario.

-Otra alternativa para los escurridizos evasores del deber es un programa llamado Concentrate (Mac), que te permite crear tareas, como Escribir, de modo que puedes restringir el acceso únicamente a determinados programas como Final Draft o Diccionario y bloquear el acceso a cualquier aplicación no incluida en la tarea Escribir para ese periodo de tiempo, como el software de tu navegador o tu aplicación de correo electrónico.

-Otra manera de limitar completamente el acceso a internet es usar una app llamada Freedom (PC y Mac) que bloqueará todo acceso a internet durante 8 horas cada vez que la uses.

-Como alternativa, puedes probar también Anti-Social (Mac), una app que te permite editar una lista personal de redes sociales que bloquear durante el periodo de tiempo específico que tú elijas.

-¿La forma algo menos tecnológica de hacer esto mismo? Desactiva temporalmente tu conexión a internet desenchufando o apagando el router y trabaja con el ordenador sin conexión a internet o trabaja en un lugar en el que no tengas conexión a internet.

Y ya que estás, apaga también el teléfono, bloquea las alertas de email, desactiva las notificaciones de Twitter y/o ponlas en silencio. Apaga las alertas de sonido de tu móvil y ponlo boca abajo para que tampoco veas las notificaciones en la pantalla.

Siguiendo con el tema del email, de acuerdo con un estudio de la Universidad de Loughborough tardas 64 segundos en recuperar la concentración cada vez que te interrumpe un correo nuevo en tu bandeja de entrada. Si apartas la vista de tu escritura aunque sea 5 minutos a la hora, ya estarás perdiendo 42 minutos de concentración por cada jornada de trabajo de 8 horas. Una barbaridad.

2. Bloquea las otras distracciones además de internet. 

Me encanta oír hablar de esos guionistas que escuchan bandas sonoras de películas mientras escriben sus guiones. Joss Whedon (La cabaña del bosque, Los Vengadores, Serenity), entrevistado recientemente en Preguntas y Respuestas con Jeff Goldsmith con motivo del estreno de Los Vengadores, hablaba de la necesidad de llevar siempre puestos los cascos como forma de bloquear y evitar distracciones offline.

“Suelo escribir mucho en restaurantes. Voy a restaurantes más a menudo con un portátil que con una persona. Allí lo único que puedes hacer es quedarte sentado, no puedes levantarte para ir a la nevera o abrir internet; bueno, ahora ya sí se puede, pero yo no lo hago. Y encima te traen buena comida y vino, que nunca viene mal, o café si es temprano. Así que resulta ser un espacio tranquilo que invita a la concentración y yo siempre llevo puestos mis auriculares. Si no los llevo me entran los temblores, es muy triste. Y antes de tener auriculares, cuando caminábamos seis kilómetros por la nieve para ir a hacer una película, solía irme a un restaurante con literalmente diez CDs y un discman porque no sabía qué banda sonora iba a necesitar. Y es que tienes que tener bandas sonoras de películas porque la persona en la mesa de al lado va a (pone un tono irritante) “hablar de su hermana y no creo que ella supiera que era mi cumpleaños hasta después de que yo…” y entonces tú te desesperas -por eso tienes que tener puestos auriculares todo el tiempo. Y la música de películas es la mejor forma de escribir películas porque evita que te oxides”.

Así que carga el reproductor mp3 con bandas sonoras y lleva los auriculares contigo cada vez que salgas a la calle.

Y si escribes desde casa cierra puertas y ventanas, apaga los teléfonos y no abras la puerta. Crea tu propio mundo… para crear tu propio mundo.

3. Nunca pierdas una idea. 

¿Sabes ese momento en que estás por ahí fuera y te viene una idea flotando como un diente de león en una brisa de verano? Mientras algunos valientes escritores siempre llevan una libreta, muchos de nosotros hombres de la nueva era, no.

¿La alternativa? Captura esa idea de forma rápida y fácil con la grabadora de voz de tu móvil (gracias a Jamie Livington, también conocido como Jamie Lee Scott por ese truco).

En mi iPhone uso la app de Evernote y dictado de voz para convertir mis ideas en una lista que puedo consultar cuando quiera -sin tener que reproducir una y otra vez la nota de voz-. Muchos teléfonos hoy en día vienen ya con grabadora de voz y software para guardar documentos y notas. Ya sé que podría utilizar Notas o Recordatorios, pero prefiero Evernote porque lo puedo sincronizar fácilmente con el resto de mis dispositivos.

Desde hace poco tiempo, uso también Things para llevar un seguimiento de mis proyectos y cosas pendientes por hacer -de nuevo sincronizados en todos mis dispositivos- de forma que puedo rápidamente añadir un nuevo ítem sin perder comba. Y también uso la función de dictado por voz y así no pierdo tiempo.

La clave para mantener todo esto es tener un sistema. No tiene que ser especialmente molón, basta con que sea consistente.

4. Usa un temporizador. 

Cuando escribes haciendo un sprint -porque estás haciendo sprints, ¿verdad?- prueba a usar un temporizador. Te mantendrá concentrado y en el tajo, con muchas menos posibilidades de que te escabullas y empieces a hacer otras cosas.

Muchas veces, si veo que le estoy dando largas al momento de ponerme a escribir, me pongo en marcha simplemente centrándome en poner el temporizador. Una vez en funcionamiento, entro en acción abriendo Final Draft o mi procesador de texto y me pongo a trabajar.

Aquí tienes algunas posibilidades para usar el temporizador:

-Seguro que tu teléfono viene con temporizador. Tengo el mío personalizado con un sonido de público que aplaude y así celebro el final de mis sprints. Y no falla, siempre me hace sonreír.

-La aplicación Insight Timer para iPhone es un temporizador para hacer meditación, pero me encanta usarlo porque tiene un sonido de cuenco tibetano precioso.

-Aquí tenéis un temporizador online que uso sobre la marcha (pero claro, no funciona cuando bloqueas el acceso a internet). http://www.online-stopwatch.com/countdown-timer/

-Focus Booster tiene ambos: un temporizador online y un temporizador para descargar, basados en la técnica Pomodoro, que funciona estableciendo bloques de trabajo de 25 minutos con 3-5 minutos de descanso entre ellos.

5. Apunta tu tiempo. 

Un ayudante poderoso a la hora de hacer sprints es apuntar el tiempo que pasas escribiendo. En mi Cïrculo de Escritores online tenemos un registro donde apuntamos el tiempo que pasamos escribiendo cada día. Puedes hacer lo mismo usando una hoja de cálculo (preferiblemente una que se sincronice en todos tus dispositivos y que puedas editar desde cualquiera de ellos, como Google Docs). También existen apps y programas de registro que te pueden ayudar con esto, como Get Harvest Time Tracker (Mac y PC) o TrackTime (Mac).

Lo más útil de apuntar tus tiempos es que te ayuda a no perder de vista tu objetivo y la consecución de tus metas y también a mantener la concentración. Cuando sabes que estás cronometrando un sprint de escritura y que además vas a apuntar tus tiempos en alguna parte, es mucho más probable que cumplas esos tiempos que te has propuesto en lugar de dejarte distraer por otras cosas.

Y es además una manera excelente de reconocer y celebrar tu trabajo y ver cómo poco a poco estás cada vez más cerca de completar la tarea. Son motivadores psicológicos muy sencillos pero muy potentes que te ayudan a mantener la motivación a largo plazo y te dan sensación de logro -herramientas imprescindibles para la productividad en proyectos de escritura a largo plazo como un guión o una novela.

6. Escribe en la nube

¿Te acuerdas de aquellos tiempos en que había que pasar los archivos de un ordenador a otro? Escribir en la nube es una forma fantástica de tener nuestros archivos de texto guardados en otro sitio. Y además sincronizados entre dispositivos.

Me encanta usar Dropbox para guardar y acceder a mis archivos desde mis ordenadores y dispositivos. Una ventaja enorme de Dropbox es que funciona como una carpeta de tu ordenador, así que puedes acceder al contenido incluso estando offline (aunque tienes que tenerlo todo sincronizado previamente con conexión a internet). Y cuando vuelves a estar online tus archivos se actualizan en un momento.

7. Utiliza las redes sociales como herramienta y como recompensa. 

Las redes sociales, ya lo hemos hablado, pueden ser una distracción terrible que te aparta de escribir. Pero, como todo en esta vida, pueden usarse para el bien si se hace un uso correcto.

En lugar de permitir a las redes absorber todo el tiempo que tienes para escribir, úsalas como recompensa por cumplir con tus metas diarias. Plantéate no usarlas hasta que no hayas cumplido tu objetivo de trabajo para ese día -o al menos parte de ese objetivo-.

Al fin y al cabo, las redes sociales son también una forma eficaz de conectar con otros escritores -algo que necesitamos hacer a menudo para ayudar a combatir el aislamiento del escritor- así como hacer networking con directores, actores y productores y estar al tanto de lo que se mueve en la industria. Simplemente utiliza el sentido común para usarla como una herramienta profesional y sé consciente del impacto que el empleo que hagas de las redes tendrá en tu marca como escritor.

Recuerda que hasta el próximo 10 de diciembre puedes participar en el sorteo de seis ejemplares del libro Objetivo Writers’ Room. Las aventuras de dos guionistas españoles en Hollywood. Sólo tienes que rellenar este formulario:

(Participar en esta promoción supone que has leído y aceptas lo que se dice en nuestro disclaimer sobre Protección de Datos personales.)


FIRMAS INVITADAS: LOS GUIONISTAS DEL FUTURO / 12

15 mayo, 2014

La semana pasada retomamos, y hoy continuamos, una serie de artículos escritos por los alumnos del Máster de Guión de la Universidad Pontificia de Salamanca, donde varios de los autores de este blog colaboramos como profesores.

LA EXPERIENCIA DE PRÁCTICAS DURANTE EL CURSO

Nos presentamos en Bloguionistas Beatriz Arias y Carlos Crespo. Dos estudiantes del Máster de Guión de Ficción de la UPSA, enfrentados a una página en blanco que no sabemos muy bien cómo empezar a llenar. El objetivo es hablar de nuestra experiencia como becarios en la productora La Competencia: contar un poco acerca de nuestro encuentro con el mundo real de los guionistas y explicar cómo se vive todo eso siendo todavía estudiantes del máster. O sea, que tenemos tanto que contar que no sabemos bien por dónde atacar el asunto.

CARLOS: En un día ventoso de finales de enero, dos atractivos estudiantes de guion salen del metro en Alcobendas…

BEA: No te pases, que va a parecer esto el discurso de agradecimiento de Penélope Cruz en los Oscar.

C: Cierto… en fin. Podemos comenzar diciendo que nos reímos mucho en la productora.

B: Hombre, eso es verdad, pero igual no deberíamos empezar por ahí. Mejor hablar de lo que hacemos en un día normal, de cómo empezó todo… A ver, La Competencia contactó con el Máster para pedir dos personas que se pudiesen incorporar durante dos meses como becarios de guión para un nuevo programa de humor: ‘Ciento y la madre’.

C: Y tuvimos la suerte de ser elegidos. Y ahí va lo que decía yo del día ventoso y Alcobendas.

B: Qué nervios, ¿te acuerdas?

C: Sí, pero nos duraron poco, porque hemos dado con un equipazo increíble y desde el primer momento nos hemos sentido muy integrados. ¡Si en la primera reunión de guionistas el coordinador repartió la escaleta entre todos, incluidos nosotros!

B: Fue un lujazo. Y si Billy Wilder solía decir que en el cine “escribir es reescribir”, nosotros os aseguramos que esa frase se puede aplicar perfectamente a la tele…

Solemos tener una o dos reuniones de guión cada día en las que el coordinador reparte el trabajo de la jornada. También, dependiendo de lo que se necesite, ponemos en práctica las famosas brainstorming o lluvia de ideas. Hay que perder el miedo a equivocarse y confiar en que el equipo puede dar forma a ideas que en tu cabeza suenan absurdas. De hecho, a veces es necesario que sean absurdas.

Además, al tratarse de un programa nuevo, hemos podido formar parte del proceso de creación. Al igual que en una serie o película, los guionistas se enfrentan al papel en blanco diariamente y de ahí debe nacer un programa.

C: Después de este párrafo ilustrativo… ¿Hablamos ya de lo mucho que nos reímos?

B: Venga, vale.

C: Pues eso, que nos reímos un montón, ¿verdad?

B: Sí, el ambiente en la oficina es muy divertido y (haciendo honor a la temática del programa) no paran de gastar bromas. Descubrimos desde el primer día que cualquiera puede ser el siguiente.

C: Ya te digo… ¿Y cómo de útil crees que nos ha sido en La Competencia todo lo aprendido hasta el momento en el Máster?

B: Hombre, hasta ahora en el Máster hemos estado con el módulo de cine, pero hay cosas que nos han venido muy bien y son comunes: aprender a dialogar, a crear situaciones de comedia, personajes…

C: ¡La escaleta!

B: ¡Sin duda! La escaleta, nuestra amiga la escaleta. Sin ella estaríamos perdidos. Carlos, pregunta: ¿qué es lo que más te ha gustado de este mes que llevamos como becarios?

C: Yo creo que pensar las bromas y cosas graciosas para plató. Bea, pregunta: ¿qué es lo más importante que has aprendido?

B: Me quedaría con la importancia del trabajo en equipo para sacar adelante un formato como este. El ego queda olvidado. ¿Y tú?

C: Que la primera versión NUNCA es la buena y que no pasa nada porque no sea la buena, que eso es lo normal y así tiene que ser para que salga bien.

B: ¡Ah, y no hemos hablado del montaje! Nos ha tocado editar vídeos y ahí te das cuenta de que en edición también hay que tener muy en cuenta la narrativa, ¿verdad?

C: Totalmente, en la sala de montaje se puede reescribir casi cualquier vídeo, el resultado final ha cambiado un montón con respecto a los brutos.

B: Por eso también tiene que estar presente el guionista…

Consideramos muy importante que los futuros guionistas como nosotros no olviden que, además de cine y series, también somos necesarios en los programas. El guionista de entretenimiento tiene mucho rodaje y conoce la profesión tan bien como cualquier guionista de 7 vidas o Cuéntame.

Tendemos a pensar primero en ficción (es lógico que llame más la atención a un guionista primerizo), pero no es ni mucho menos el único mercado donde nos podemos mover. En televisión son necesarias todas las herramientas que nos ofrecen en el Máster.

C: Hablando del Máster, ¿tú cómo llevas compaginar esto de trabajar en Madrid con estudiar en Salamanca?

B: Es un poco locura con tanto viaje. Trabajamos en Madrid de lunes a jueves y los viernes hay que asistir al máster en Salamanca. Se nota que hay menos tiempo libre, pero merece mucho la pena. Así que se sacan las horas de donde haga falta.

C: Al final se puede con todo. Yo firmaba por seguir a tope aunque haya que quitarse otras cosas, desde luego. Cada día me doy cuenta de lo mucho que me gusta esta profesión.

B: Igualmente. Ha sido estupendo poder hacer esto mientras estudiamos y salir en junio del Máster con algo de experiencia. Eso sí, se me está pasando muy rápido…

C: ¿El Máster o las prácticas?

B: Las dos cosas.

Tras varias semanas un tanto gélidas, al fin es un día soleado en Madrid. Dos atractivos estudiantes de guión piensan en la tele, en el cine, en su futuro como guionistas y tienen la osadía de sonreír optimistas mientras le ponen a este post su punto final.

Ciento y la madre se estrena esta noche a las 22:30 en Cuatro.

 


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