NO LE DES DE COMER AL HOMBRE ORQUESTA

20 abril, 2016

Hombre orquesta

Por Juanjo Ramírez Mascaró.

Eres guionista, pero también diriges. O aunque seas director, también escribes. No sólo eso, también tienes un Final Cut pirata con el que has aprendido a editar tus propios vídeos. Si hace falta alguien que actúe ante la cámara, no hay problema: Tú tienes cierto desparpajo y te sabes tan bien tus propios diálogos que puedes recitarlos sin que se te escape la risa.

Eres el puto (o la puta) Juan Palómez: Tú te lo guisas y tú te lo comes.

No te faltan razones para obrar así. Lo que sí te falta es pasta, o al menos no te sobra, y a menos que tengas la cara más dura que un ministro de industria, te resulta más fácil explotarte a ti mismo multiplicado por cinco que encontrar a cinco masoquistas que se dejen explotar por ti.

Por si fuera poco, eres un obseso del control. No quieres que nadie meta sus sucias zarpas en tu proyecto, en tu visión privilegiada de las cosas. Delegar es de mediocres, y tú eres un genio. (o una genia)

No te culpo. Es lógico que sientas la tentación de guisártelo todo sin ayuda de nadie. Es incluso legítimo. La revolución tecnológica de las últimas décadas juega a tu favor. Ahora mismo llevas en el bolsillo una maquinita del tamaño de un pene japonés, y probablemente hay en ella más potencia y más recursos de los que necesitó James Cameron para revolucionar el mundo con Terminator 2.

Si ésa es la munición que llevamos en el bolsillo, ¿cuál no será la que tenemos sobre nuestro escritorio?

Entiendo que prefieras currar solo, como Harry el sucio. El Mac es más fácil de utilizar que la moviola; el CCD de tu cámara digital es capaz de iluminar un sótano sin luz y hacerlo pasar por una habitación con vistas de ésas que alquilan en Idealista por 1500 euros; tu camarita con precio de mileurista tiene una óptica que la tiras al azar en un rincón y te hace un planazo digno de Orson Welles (o puede que no tan digno, pero pa eso están los fistros de Instagram, que te maquillan la falta de criterio… que son a tu estética lo que el curry a tu cocina); tampoco hay que preocuparse del sonido. Basta con asegurarse de que los vúmetros no peten y si petan tampoco te preocupes: También hay fistros de curry para el audio. ¿El guión? Tampoco te dará demasiados problemas: Ya vendrá el clip del Word para ayudarte a redactarlo. Y si no, ¿qué más dará? Yo llevo todo este párrafo usando los “dos puntos” y el “punto y coma” como me sale de los huevos y no creo que nadie me crucifique por ello.

Por todo ello sé que me va a costar darte razones para que no abuses del pluriempleo, pero lo voy a intentar.

La primera razón que se me ocurre es la más rastrera, la más miserable:

Si haces el trabajo de seis personas, estás acabando con cinco puestos de trabajo.

Juan Palómez se lo guisa, se lo come… y deja sin comer a otras personas. Esa mentalidad de hombre (o mujer) orquesta está muy bien para actualizar desde casa tu canal de Youtube, pero corres un riesgo (es decir: Los demás corremos un riesgo por tu culpa) Tarde o temprano, alguna agencia de publicidad lowcost o alguna tele local ofrecerá un puesto de trabajo para alguien que sepa realizar, redactar, montar, hablar delante de la cámara, escribir hashtags y barrer el suelo. No te atreverás a rechazarlo, porque llevarás tres meses en paro y el sueldo es semi-digno. Como resultado, la empresa se ahorrará varios puestos de trabajo. Todo lo que ellos se ahorran te lo gastarás tú en termos de café y en ansiolíticos.

Felicidades: Te has convertido en un electrodoméstico multiuso. Eres como la thermomix, solo que más barato. Poco a poco irás acostumbrándote a ese régimen de explotación y acabarás dándolo por hecho con una resignación escalofriante. Dicen que una de las primeras cosas que hace el maltratador es aislar a su víctima del entorno. Así será tu mundo. Vivirás sin conocer a montadores de verdad, a iluminadores, a escritores, a diseñadores gráficos… olvidarás lo que esa gente cobra cuando ejerce su trabajo con dignidad, olvidarás cuáles son las condiciones ideales para hacer las cosas bien, y que dichas condiciones existen.

¿No te basta con esa razón? Ya… A mí tampoco. Así que te voy a dar otra:

En equipo se trabaja mejor.

No siempre, claro. Para ser más exactos tendríamos que decir que “en equipo se trabaja mejor… a menos que estés rodeado de imbéciles.

Tengo una buena noticia para ti: Hay menos imbéciles currando en esto de los que crees. Sí, a mí también me extraña. Uno ve funcionar el mundo y llega a la conclusión de que el número de inútiles debería ser mucho mayor del que es. Sin embargo, y contra todo pronóstico, hay mucha gente competente ahí fuera.

Y a veces, si la vida te trata bien, tendrás la suerte de poder elegir a tu equipo.

A mí me gusta, cuando el tiempo me lo permite, colaborar en rodajes de pelis lowcost. Voy allí a echar una mano en lo que sea (sostener un estico, dar una claqueta, mover muebles de un sitio a otro) Lo mejor de los rodajes es que conoces gente. Rodar es tan aburrido que terminas hablando de muchas cosas con esa gente a pesar de que cada dos minutos alguien grite: “¡¡Silenciooo!!”

No sólo hablas con ellos: También les ves trabajar. Uno sale de uno de esos rodajes – en los que la ilusión importa más que el dinero – pensando: “A estos tres impresentables no los voy a llamar en mi vida, pero al resto los ficho para lo que sea, y ojalá que pagando.” (casi nunca es pagando)

Ve a rodajes, en serio. Descubrirás que hay gente que hace las cosas mejor que tú. Por muy bien que te manejes con la cámara, alguien que se pasa todos los putos días currando de operador te hará a la primera ese movimiento que tú tienes que repetir diez veces porque en las dos primeras te tiembla el pulso, en las tres siguientes no logras coordinar tu ritmo con el de los actores y en las cinco restantes te parpadea una luz rara  en la cámara que no sabes qué coño significa. Por muy esteta que seas, habrá gente con más experiencia que tú a la hora de determinar la mejor combinación de colores para el vestuario, cómo hay que maquillar a los actores para que salgan guapos y cómo cambia esa pared de gotelé si la empapelas y le cuelgas cuatro cosas.

Tener un buen equipo técnico es la mejor manera de que no se note que estás rodando en la casa de tu primo y que los actores visten con la ropa que se han traído de casa.

En serio, incluso si crees que eres mejor que todos ellos en todos los oficios, delega en ellos, porque te voy a contar un secreto: Alguien peor que tú va a hacerlo mejor que tú si tu plan es encargarte de todo a la vez. Cuando le asignas a alguien una tarea específica intentará lucirse en ese ámbito concreto. Si el cometido de ese alguien es únicamente la dirección de fotografía, se esmerará para conseguir la mejor fotografía posible. Si se ocupa únicamente del sonido hará lo imposible para que todo se escuche bien, y todas sus neuronas trabajarán en encontrar ideas de sonido que enriquezcan el discurso.

Hace no mucho vi una película española que me pareció maravillosa. Mientras la veía pensé: “Vaya peliculón. Lo único que me cojea un poco es la dirección artística. Si el arte estuviese a la altura de todo lo demás, la peli sería redonda.” En los créditos finales descubrí que la dirección de arte la había hecho… el propio director de la película.

Estoy seguro de que el director de la cinta no es un mal director artístico. De hecho, se trata de alguien que viene del mundo de Bellas Artes. Pero no puedes exigirle demasiado cuidado en la decoración a un tipo que tiene que encargarse de ella al mismo tiempo que escribe el guión, dirige a los actores, decide los planos…

También podemos hablar de casos en los que un director, por muy buen montador que sea, se carga su peli en la post-producción por empeñarse en ensamblarla él solo, en vez de recurrir al criterio de un profesional que pueda enfrentarse al material con esa perspectiva, ese distanciamiento que al director le falta.

Aprende a confiar en otros, en serio. Y para confiar en esos otros, el primer paso es conocerlos.

Intenta conocer a gente que no es como tú.

Quienes nos dedicamos a esto solemos padecer una especie de narcisismo velado, a veces incluso inconsciente. Por eso acabamos juntándonos con gente muy parecida a nosotros. De pronto miras a tu círculo de gente cercana y te das cuenta de que todos son un poco como tú: Guionistas que dirigen o directores de escriben. Cada equis tiempo uno de vosotros propone a los otros: “Tendríamos que hacer algo juntos. Con el talento que tenemos entre todos, triunfamos seguro.” Y entonces descubrís que hay demasiados capitanes del barco pero nadie que sepa echar carbón en la caldera de la sala de máquinas, nadie que sepa fregar la cubierta, nadie que sepa cómo comprar al por mayor las biodraminas para el mareo…

Lo lejos que podríamos llegar si descubriésemos que la gente que no es como nosotros también es interesante. La de proyectos que sacaríamos adelante si en nuestra agenda del móvil no hubiese sólo artistillas, sino también técnicos, y diseñadores, y comunity managers, y cocineros, e ingenieros, y dibujantes, y ninjas…

Una buena manera de empezar podría ser ésta: De vez en cuando considera la posibilidad de que no tienes por qué dirigir tú todo lo que escribes, y de que no tienes por qué escribir tú todo lo que diriges.

.

CONSULTORIO: HE TENIDO UNA IDEA MUY BUENA

6 octubre, 2015

CONSULTA:

Hola, mi nombre es ***, primero que nada felicitaros por el blog y este apartado de consultas.

Me presento; He hecho un curso de cine, tras el cual he hecho un corto como director y guionista. He participado en otros cuatro cortometrajes como cámara. Ahora tengo en proyecto escribir y dirigir otro corto y estoy participando en un largometraje como el cámara.

El caso es que buscando la idea de mi segundo corto, he tenido una idea muy buena y tengo la sinopsis de un guion de verdad brutal, muy bueno. Sé que suena a tópico y casi todo el mundo pensará que tiene el mejor guión del mundo o un guión brutal cuando no lo es, pero de verdad que el mío sí lo es, soy muy crítico y de verdad que es un guión (bueno no tengo todo el guión, tengo la historia principal, sinopsis corta y larga, vamos la idea y esencia de la peli) para hacer una película en EEUU de muy alto nivel. Estoy completamente seguro que a los mejores directores del país, incluso fuera de España les interesará. De verdad la idea es súper original y muy muy buena. (me repito, se que todos pensarán lo mismo con sus guiones, pero en mi caso estoy completamente seguro de lo que digo).

Como no soy guionista (sólo escribí el guión de mi primer corto, que por cierto me costó meses dar con la idea, tras estar cada día y noche dándole vueltas a ideas), tengo un montón de dudas, pero sobre todo dos que creo son las más importantes, y os agradecería muchísimo si me podéis ayudar.

1. Protección de la idea: ¿Donde protejo el guión de mi corto? ¿Es seguro y queda protegido al 100%?
2. ¿Si es cierto que es muy buena la idea, por cuanto lo podría vender? También se me ha ocurrido en lugar de la venta, firmar un porcentaje del beneficio y también ser codirector (bueno esto de codirector es imposible je je porque sólo he hecho un corto y estoy hablando de directores de primerísimo nivel, pero sí tener en el proyecto algún cargo técnico o participar de alguna manera activa y estar en rodajes)

Había pensado en tres opciones. 1. Dirigir y hacer mi corto con este guión, pero sería tirar esta brillante idea a la basura, porque es algo para hacer una peliculón. 2. Dirigir y hacer yo directamente mi largometraje pues tengo equipo técnico (ayudante dirección, sonidista, director fotografía, maquillaje, adrezo, etc), pero sería hacer con una idea brutal una pelí reconozco de bajo nivel, pues mi presupuesto es muy bajo y somos un equipo técnico sin experiencia en largos (dos de los miembros del equipo técnico han hecho dos largometrajes y sí bueno muchos cortos, pero ninguno con premios ni de nivel). Por lo que descarto estas dos ideas, que sí, serían para hacer algo muy chulo pero que con esta idea tan buena no quiero desaprovecharla.

Insisto en que el guión sí es muy bueno, he leído muchísimos guiones, he pasado meses y meses para crear un guión, le he dado vueltas a diferentes ideas de miles de horas y este que me ha surgido de imprevisto es realmente bueno. Ya se que no debería decirlo yo o que me diréis que como es mío lo pienso así, que debería contrastarlo, que es no lo puedo saber yo. Entiendo todo esto, pero es una idea tan clara, directa, original y cinematográfica que estoy seguro que cualquiera desearía llevar a la pantalla grande.

Gracias por dedicarme vuestro tiempo.

 

RESPUESTA:

 

1. En el Registro de la Propiedad Intelectual. No es 100% seguro.

2. Está prohibido fijar tarifas.

 

 

Sergio Barrejón.

 

 


9€ POR PÁGINA

9 agosto, 2013

por Sergio Barrejón.

El pasado 17 de julio, El Periódico publicaba un artículo en que los guionistas Lluís Arcarazo, Josep Maria Benet i Jornet y Rodolf Sirera denunciaban que los guiones de la serie El Faro (producida por Atlántida Media AIE para la F.O.R.T.A.) se pagarían a 450€. Siendo los capítulos de 50 minutos de duración, eso equivalía a 9€ por página.

En días posteriores, varios compañeros me comentaron la noticia. Desde el principio me pareció, como mínimo, improbable. Pero teniendo en cuenta el país en que vivimos, viendo qué clase de gente reina, gobierna y juzga por estos lares… La verdad es que uno ya no se sorprende demasiado de NADA. Y en este caso, la alerta no venía sólo de los guiones. También algunos actores habían denunciado salarios por debajo del convenio.

Como no tengo el talento ni el tiempo para investigar como un periodista serio, me limité a pedir la opinión de alguien de la productora antes de comentar el asunto. A dos clicks del artículo de Arcarazo encontré un artículo donde aparecía Pancho Casal acreditado como productor ejecutivo de la serie (ni que decir tiene que nadie nombraba a uno solo de los guionistas. Leyendo Vertele y demás confidenciales, parece que en España las series se escriban solas). El caso es que pregunté a Casal por el asunto, y esto fue lo que me dijo:

Dado que Arcarazo, Benet y Sirera no son parte del equipo de la serie, me parece que lo más razonable es apostar porque Pancho Casal dice la verdad, y porque los autores del artículo de El Periódico difundieron de buena fe una información errónea. ¿Quizá hay intereses empresariales que buscan el desprestigio del proyecto? En realidad, me da igual. Lo que me interesa es reflexionar un poco sobre lo que esto significaría en caso de estar ocurriendo realmente.

Porque el caso es que la denuncia de estos guionistas casi coincide en el tiempo con la multa que la Autoridad Catalana de la Competencia ha impuesto al sindicato catalán de guionistas GAC. Haciendo la misma interpretación que la Comisión Nacional de la Competencia cuando el año pasado multó a ALMA, la Autoridad catalana decidió que los guionistas autónomos asociados en un sindicato eran, en realidad, empresarios y estaban pactando precios. Y según unos criterios que sólo ellos entienden, impuso una multa de 50.000€ que vaya usted a saber dónde irán a parar.

La relación causa-efecto está tan bien trazada como en un buen guión, ¿verdad? Primero dejan claro a los trabajadores que si intentan unirnse les van a dar para el pelo, y después empiezan a aparecer empresarios sin escrúpulos ofreciendo salarios de miseria. Porque, aprovechando que esto parece un bulo, diremos que hay que ser un auténtico mal nacido para ofrecer 9€ por página de guión. Y se lo digo a la cara a quien haga falta. Sea productor, ejecutivo de una cadena, o ministro del ramo. En cuanto a los hipotéticos guionistas profesionales que aceptasen escribir para la televisión a 9€ por página… a esos no les diría nada. No acostumbro a hablar con excrementos.

Claro, entiendo que haya aspirantes a guionista que consideren la oferta aceptable, porque su primera oportunidad… blablabla. Oportunidad ¿de qué? ¿De ser tratado como una mierda? Consejo gratis: si quieres que te valoren, valórate tú mismo. Ya sé que ahora es más difícil saber qué hacer ante ofertas como ésta, porque nadie te dice cuánto hay que cobrar. (Precisamente porque Competencia, sabiéndolo o sin saberlo -que no sé qué es peor-, le ha hecho el trabajo sucio a las sabandijas que pretenden explotar a los autores.) Pero aplica el más mínimo sentido común:

-¿Cuántas horas tardas en escribir un guión de 50 minutos?
-¿Cuánto tiempo de formación y de experiencia necesitas para llegar a escribir profesionalmente bajo los duros condicionantes de una serie?
-¿Qué expectativas de continuidad tienes en el proyecto? O dicho de otro modo: ¿Cuánto tiempo vas a tener que vivir con lo que ganes escribiendo esta serie?

Si respondes de manera realista a estas preguntas y tienes una mínima capacidad para las matemáticas, comprenderás que escribir guiones para televisión a 9€ la página es menos rentable que prostituirte en la Casa de Campo.

Confío en que Competencia no me multe por aconsejar a todos los aspirantes a guionista que ESCUPAN A LA CARA a cualquiera que les ofrezca escribir guiones para televisión por 9€ la página.

Es más, algo me dice que escupirles a la cara sería la mejor manera de ganarse el respeto del mal nacido que tienen delante. Porque alguien que pretende sacar adelante una serie pagando esa basura a los guionistas es alguien que no tiene respeto por las personas (no digamos ya por las series). Es el tipo de persona que todo en esta vida lo mide por un baremo dinerario. La gente así sólo respeta a quien es capaz de escupir en su asqueroso dinero.

Por otro lado, no hay que ser un genio para adivinar que un productor que valora tan poco la materia prima esencial de su producto muy probablemente cometerá más errores de juicio durante el desarrollo del proyecto. En pocas palabras: una serie escrita a 9€/página será con toda seguridad un truño garduño.

Con todo, lo más terrorífico de la posibilidad de que la noticia fuera cierta no es ese tándem productor esclavista – funcionario lerdo (y/o corrupto). Lo más terrorífico es lo que ocurre después. Lo hemos visto en películas como Hoffa, Un Lugar en el Mundo o La Ley del Silencio, entre otras muchas. Lo vimos cuando la huelga de los controladores aéreos. Miles de personas (cientos sólo en este blog) clamando porque le bajaran el sueldo a los controladores porque yo también cobro una mierda y no me quejo. Efectivamente, si la jugada está bien hecha, la ciudadanía en general, y al final incluso los propios trabajadores del sector, empiezan a asumir las tesis de los negreros.

Hace unos días me dio por comentar la noticia como cosa cierta en Twitter, a ver qué pasaba. Una de las primeras reacciones fue esta:

Este caballero sabe de precios de alquileres tanto como Zapatero de cafés.

Por alguna razón que no acierto a comprender, parece que siempre hay gente dispuesta a sentir mayor simpatía por un trabajador explotado que por uno bien pagado. Comprendo que se pueda sentir compasión por alguien que trabaja en condiciones de semiesclavitud. Lo que no me cabe en la cabeza es esta moda de considerar digno o incluso heroico el sufrir condiciones abusivas sin quejarse, al tiempo que se considera de señoritos luchar por un buen salario y aspirar a vivir holgadamente.

Una de las manifestaciones que más me sorprenden de este lavado de cerebro es la tendencia de algunos cineastas independientes a presumir del poco dinero con que han hecho sus películas. Comprendo que un titular como “Un chico de Albacete rueda un largometraje con sólo 500 euros” pueda llegar a tener cierto interés documental. Pero no más del que podría tener, pongo por caso, “Diecisiete amigos bilbilitanos recorren un kilómetro montados en una Vespa”.

Y ojo, que es un chiste, pero no tanto. Porque diecisiete amigos bilbilitanos pueden demostrar que realizaron esa hazaña. Pero ¿cómo demuestra el chico de Albacete que la película se rodó con sólo 500 euros? Suponiendo que sea cierto que el chico de Albacete sólo desembolsó 500 euros para la realización de la película (y hasta donde yo sé, esas cifras nunca son ciertas), ¿acaso no cuenta en el presupuesto todo el dinero que no necesitó gastar dadas las particulares circunstancias de la producción?

Y por particulares circunstancias me refiero a un equipo entero trabajando sin cobrar durante bastante tiempo. ¿Cuántas veces puede un director contar con ese capital humano por la patilla?

Está muy bien tener espíritu de sacrificio. Pero ensalzar el sacrificio en sí es absurdo. El sacrificio tiene sentido en la medida en que es indispensable para lograr un buen fin. Uno se sacrifica por algo. No por demostrar que puede sacrificarse. Es encomiable que una persona joven se líe la manta a la cabeza y saque adelante su proyecto artístico contra viento y marea. Pero no deberíamos sacar conclusiones precipitadas de ello. Conclusiones tipo “esto demuestra que para hacer cine sólo necesitas una cámara y un par de actores” o, ya rayando el delirio, “esto demuestra que los sueldos del audiovisual en España son injustificadamente altos”. Eso sería tan disparatado como pedir que cataloguen las Vespas como vehículos con capacidad para diecisiete personas.

El de los tweets de arriba es del Partido Pirata. No sólo UPyD hace populismo barato.

El cine de presupuesto cero (no digáis low cost, por favor: no seáis horteras) está bien como excepción. Pero compararlo con el modelo industrial del audiovisual es, parafraseando a Aaron Sorkin, como comparar una maniobra de alunizaje con aparcar el coche en el supermercado. Por no mencionar que ninguna de esas películas funciona comercialmente. Son ligas distintas. Pueden coexistir. Punto.

Pero además, es que no tiene nada que ver trabajar gratis en el arriesgado proyecto de un debutante que jamás podría levantar la película si no fuera por la buena voluntad de sus amigos… que trabajar gratis para una empresa cuyo objetivo declarado es llevar a cabo una explotación comercial del producto en cuestión. Eso sería mucho más cuestionable que trabajar en el audiovisual gracias a las subvenciones. Eso sería como si el propio trabajador subvencionase a la empresa.

Y eso es demasiado… incluso para un país donde gobierna un tipo que mentía para sacarse las plazas y reina un tipo al que nombró Franco. De esas cosas que pones en un guión y te las quitan por inverosímiles.


A %d blogueros les gusta esto: