LA CRÍTICA INTERNA

15 diciembre, 2010

Por Chico Santamano.

Me voy unos días de vacaciones y se lía la de Dios es Cristo. Por cuestión de horas me libré de la ¿huelga? de controladores aéreos (incidente histórico en esta nación llamada España y en este blog llamado Bloguionistas), a una campeona de atletismo la pillaron trapicheando supuestamente con drogaínas varias y Mila Ximénez anunció su (falsa) retirada de la televisión, tocada y hundida por las declaraciones del abogado Rodríguez Menéndez. Pero de todo lo ocurrido en estos días de ausencia me apetece hablar de lo que sucedió en este blog hace justo una semana.

El miércoles pasado, Carlos García Miranda, en un tono coloquial, quizá demasiado coloquial, reconoció en este post que la serie en la que curró durante años no era una obra maestra de envidiable perfección. Asumió que por petición (por no decir “obligación”) de la cadena y la productora, los guionistas de “El internado” tuvieron que estirar las tramas hasta el delirio para conseguir rellenar 70 minutos semanales y alargar la historia durante más temporadas de las que realmente necesitaba. Y que, a pesar de seguir engordando el pavo con relleno que por necesidad no podía ser de la mejor calidad, el público seguía estando ahí semana tras semana.

Este es el resumen que yo hago de un texto que consiguió más de 78 comentarios y no todos positivos precisamente.

Puede que el que les escriba sea bastantante benévolo con la interpretación del texto porque Carlos es colega, no lo niego. Pero en esencia el único pecado que cometió fue escribir en internet (¡Maldita internet!) la típica conversación que mantenemos normalmente los guionistas de este país en el mismo código de coña descreída que casi todos usamos. Como profesional te involucras al 100% con tu serie o tu peli, pero eso no implica que cobrar una nómina casi todos los meses destruya tu capacidad de crítica y no seas consciente de las carencias del producto en general y de tu trabajo en particular. No entiendo que ningún profesional en Globo (o cualquier otra productora) se pueda rasgar las vestiduras por un post así, cuando todos hemos oído en boca de compañeros que su serie era “los serrano con pistola”, “los serrano con espadas” o “los serrano con anclas”. Quizá en los despachos que están un piso por encima del de los Carlos Garcías Mirandas de este país (y por supuesto en los despachos de las teles) deberían tomar nota de que esta repetición de fórmulas sólo crea desmotivación entre los profesionales que tienen que defender las mismas tramas, bajo los mismos esquemas y el mismo tono, una y otra vez. ¡Lo extraño sería que no criticasen sus propias series! Es un ejercicio de lo más sano.

Entiendo que por raro e inédito sorprenda la autocrítica, pero no que indigne. En USA pararon “Heroes” (…y Flashforward, y The Event), entonaron un mea culpa, reconocieron que la habían cagado con el rumbo de la serie y que trabajarían para darle al público lo que merecía y esperaba. Y no pasó nada. Nadie se echó las manos a la cabeza, nadie se sintió insultado  (ni profesionales, ni espectadores) y las series se acabaron yendo a pique (de momento las dos primeras), pero al menos hubo un ejercicio de reflexión y reconocimiento. Entiendo también que haber hecho una crítica tan ácida con el producto aún vivo habría sido una irresponsabilidad, pero una vez que tu trabajo ha llegado a su fin y la serie ha chapado por siempre jamás, ¿qué te impide echar la vista atrás y decirle al mundo entero “no pudimos hacerlo mejor por esto y por esto y por esto otro”?

Guionista Hastiado comenzó su blog para hablar de su (mala) experiencia en “Divinos”, Guionista en Chamberí escribió un par de posts estupendos diseccionando “Yo soy Bea” (aquí y aquí). Ambos señalaban con bastante criterio el por qué y de qué  manera estas series llegaron a su fin (una de ellas con un camino más exitoso que la otra, of course). Quizá el problema sea haber pinchado en un hueso distinto.

“Divinos” era un blanco fácil. Desde el principio fue mal de audiencia. Un auténtico muerto viviente. “Yo soy Bea” ha sido hasta la fecha el último gran fenómeno diario con audiencias que sobrepasaban el 30%, pero siempre tuvo mala prensa, por lo que decir cosas feas de ella no habría supuesto mucho problema. Sin embargo este hueso, el de “El Internado”, era muy distinto; una serie en prime time de indiscutible éxito, con buena imagen, producida por la casitodopoderosa Globomedia y poseedora de una horda de fans envidiable.

No me sorprende leer los comentarios airados de los fans. Los pobres no tienen por qué saber que Carlos García Miranda ni pinchaba ni cortaba en este tinglado. Él no decidió que la serie durase más de lo que la historia demandaba. Él no decidió rellenar los capítulos con tramas infantiles ñoñas. Él, como el 95% de guionistas no deciden prácticamente nada… Y vosotros diréis “pues que se hubiera ido de la serie si no le gustaba lo que hacía”. Y yo os digo: “pues haber dejado de verla vosotros cuando advertíais que “El Internado” se iba a la mierda con esos giros locos”.

Los guionistas tienen que estar a a la altura, pero los fans también, chicos. Si no os gusta lo que veis, dejad de quejaros en los foros de Formula TV y directamente APAGAD EL TELEVISOR. No vayáis a los preestrenos. No os hagáis fotos en el Festival de Málaga con sus estrellas como si lo fueran a prohibir. Tal vez así os escuchen de verdad y los guionistas, que odiamos dar vueltas sobre lo mismo para alargar las series hasta el infinito y más allá, os lo agradeceremos. Y creo que esto ya lo dijo hace tiempo Guionista Hastiado en su blog pero si, tal y como pasó en “Los hombres de Paco”, no os mola que Sarita se enrolle con Mario Casas, no le echéis la culpa a los guionistas. Echadle la culpa a Hugo Silva que decidió pasar de la serie y por extensión de vosotros, sus fans.

En definitiva, no descubro nada si digo que los mejores extras y audiocomentarios son los de las pelis antiguas. Aquellos en los que, con los flashes del estreno mucho más que fríos, te cuentan DE VERDAD el proceso doloroso y lleno de mierda que implica hacer un producto de ficción.

Ojalá que en Bloguionistas no haga falta esperar al 50º aniversario de una serie para poder llamar a las cosas por su nombre.

 


NO CONTROLES

4 diciembre, 2010

por Pianista en un Burdel.

(Scroll down for English version.)

¿Sabíais que el aeropuerto de Londres-Stansted es el más moderno de los cinco aeropuertos de Londres? ¿Sabíais que la terminal fue diseñada por Norman Foster; que es una estructura oblonga de cristal con techo flotante en forma de pirámides invertidas que proporciona una cantidad insólita de luz natural al interior, y que además da la impresión de ser un cisne levantando el vuelo?

¿LO SABÍAIS?

Yo tampoco. Pero ahora sí lo sé, porque llevo más horas metido en esa terminal de las que he pasado metido dentro de una mujer en todo lo que va de año.

Y me ha dado tiempo de documentarme sobre unas cuantas cosas más, aparte de sobre la construcción de este aeropuerto, que como bien dice el maestro Yuri, bien podría llamarse Cambridge-Sur, porque está bastante más cerca de Cambridge que de Londres. Razón por la cual no he aprovechado el tiempo perdido para darme una vueltecita por la National Gallery.

En lugar de eso, me he agenciado un enchufe, y he estado diecisiete horas pegado a la pantalla del ordenador. He escrito medio capítulo de una serie, me he visto una película que no conocía y que el amigo Roberto Goñi me recomendó encarecidamente, Sweet Smell of Success; me he comprado en Amazon On Film Making, el libro que escribió su director, Alexander Mackendrick; he perdido el tiempo con Facebook, Twitter, etcétera… y he indagado un poco sobre la postura de los controladores aéreos.

Hace unas horas estaba muy cabreado con los controladores aéreos. Mucho. Luego recordé que, en una huelga, la razón siempre la tienen los huelguistas. Y es que no sé ustedes, pero yo todavía no conozco a nadie absolutamente que decida ir a la huelga (o ya puestos, a la cárcel) sin tener un buen motivo para ello.

Y entonces decidí hacer un ejercicio imprescindible, fundamental para un guionista: ponerse en el lugar de todos los personajes. Para un espectador, en las películas hay buenos y malos. Para un guionista, no. Para un guionista hay gente con posturas encontrados, con motivaciones irreconciliables. Gente en conflicto. Pero un buen guionista no toma partido. Un buen guionista trata de entender y hacer entender los motivos de cada persona por hacer lo que hace. Creo que ahora, después de indagar la postura de los controladores, he conseguido entender sus motivos. Y los del Gobierno. Voy a ver si consigo hacérselos entender a los lectores, al menos tal y como yo los veo.

Lo cierto es que sigo muy cabreado con los controladores aéreos. POR NO HABER CONTRATADO A UN GUIONISTA que les hiciera un buen documental.

Porque realmente merece un documental, el asunto. Que en España, en el año 2010, haya empleados públicos trabajando 28 días al mes; sin permisos de maternidad; con cambios de turno arbitrarios y sorpresivos; haciendo más horas extra de las que permite la ley; teniendo que trabajar 1670 horas al año independientemente del tiempo que estén de baja (¿qué pasa si te operan de algo chungo y estás tres meses en cama? ¿Luego NO SALES DEL CURRO EN NUEVE MESES?)… Todo eso es para hacer un documental. Pero si además resulta que esos empleados son los que, básicamente, manejan las vidas de cientos de miles de personas cada día… Eso es para echarse a temblar.

Si esto fuera una película, y lamentablemente no lo es, estaría clarísimo quién es el malo: el Gordon Gekko de turno que tiene todas las papeletas para quedarse con AENA cuando el Gobierno la privatice. Ése es el que estaría tirando de los hilos -si esto fuera una película, quiero decir- para que Fomento y Presidencia hicieran algo tan increíblemente bestia como decretar el estado de alarma por primera vez en la historia de la democracia española.

Si esto fuera una película, la decisión de Blanco y Rubalcaba de aprobar precisamente el viernes que empieza el puente un decreto en el que, básicamente, se cagan en los derechos laborales de los controladores, sería una pura y simple provocación, una estrategia calculada para provocar este caos. Una jugada que les permita aparecer ante la opinión pública como unos salvapatrias que no paran mientes en llamar al Ejército para salvar la situación.

¿Saben a qué me recuerda esto? No a una película, sino a un episodio real de la historia de la democracia española: la elección de Jesús Gil como alcalde de Marbella. ¿Recuerdan lo que hizo ese tipo la noche en que salió elegido? Se fue a dar una vuelta por la zonas de copas y se puso a insultar a la gente: que si chorizos, que si gentuza, que si escoria, que si voy a limpiar esta ciudad… Naturalmente, se montó un altercado. La gente le tiró de todo, le escupió… Tuvo que salir de allí escoltado por la policía.

¿Qué dijo Jesús Gil antes de montar en el coche? “Acabo de demostrar que sois unos alborotadores, y que hay que limpiar esta ciudad”. Que es exactamente lo que hizo.

Si esto fuera una película, que no lo es, alguien en Moncloa habría puesto ese episodio como ejemplo de la estrategia a seguir con los controladores. Y a Zapatero le habría encantado.

Mucha gente está recalcando la mala leche de los controladores al elegir precisamente el viernes que empieza el puente para montar este embolado. Y nadie quiere darse cuenta de que HA SIDO EL GOBIERNO QUIEN HA EMPEZADO, aprobando precisamente el viernes que empieza el puente un decreto alucinante, que pasará a la historia de la indignidad política y que será materia de estudio sobre legalidad laboral.

Si esto fuera una película, habría un final feliz sacado de la manga. Pero no lo va a haber. El final va a ser el mismo que el de la crisis de los controladores de Reagan: despidos masivos, vidas destrozadas, y privatización al canto. La opinión pública, borrega y estúpida como siempre, se olvidará del asunto, aliviada porque nadie le va a volver a joder las vacaciones. Los medios de comunicación, comprados y domesticados como Dios manda, mirarán para otro lado. Dentro de cinco o seis años, cuando el asunto llegue al Constitucional -y llegará- se demostrará que los decretos de ayer eran ilegales, pero para entonces ya dará igual.

Y sólo será dentro de un par de décadas cuando la gente comprenda lo que está pasando aquí: que el Gobierno de Zapatero ha decidido tunear las leyes, despreciar los derechos laborales, y hundir la vida de 2.000 trabajadores cualificados, con dos objetivos: primero, legitimar ante la opinión pública la privatización de AENA y el desmantelamiento salvaje de un colectivo que no ha querido pasar por el aro; y segundo, no reconocer que llevan años con una estrategia equivocada, cruel y, por cierto, carísima.

Porque pensemos una cosa: ¿Cuánto habría costado hacer las cosas bien? El único problema aquí es que hay pocos controladores. Repitan conmigo: HAY POCOS CONTROLADORES. El tráfico aéreo de España ha crecido una barbaridad en los últimos años. AENA ha reaccionado reduciendo a una cuarta parte el número de controladores nuevos incorporados. Resultado: HAY POCOS CONTROLADORES. Para poder mantener el tráfico aéreo, se les ponen un mogollón de horas extra. Los tipos no quieren hacer tantas horas extra, entre otras cosas porque su profesión implica una responsabilidad bestial, y un nivel de estrés incomparable. Así que presionan para cobrar esas horas extra a precio de oro.

En este punto, cualquier empresario o político con dos dedos de frente, habría decidido formar a más controladores. Pero ¿qué hace el Gobierno de Zapatero? Les sube el precio de las horas extra hasta niveles astronómicos… y luego agarra las cifras y se va a la prensa a decir: “mirad la barbaridad que cobran, estos señoritos”. ¿Se puede ser más demagogo? ¡Si cobran eso, es porque el Gobierno se lo ha dado! Repitan conmigo: HAY POCOS CONTROLADORES.

Entre las leyendas urbanas que el Gobierno ha hecho circula con la inestimable ayuda de sus medios de comunicación títeres, está no sólo los supuestos sueldos astronómicos de los controladores, sino también un pretendido poder para impedir que se abran más plazas de controladores. ¡Y la gente se lo cree! Pero ¿qué clase de hipnosis colectiva hay con este asunto? ¿En serio creen que existe un colectivo de empleados públicos que puede IMPEDIR QUE CONTRATE A MÁS EMPLEADOS PÚBLICOS? ¿Y con qué objetivo? Todas las reclamaciones de los controladores en los últimos años son sobre sus condiciones laborales: quieren trabajar en turnos razonables, quieren poder planificar sus vacaciones como todo el mundo, y quieren trabajar un número de horas razonables, tipo… no sé, 40 a la semana. ¿Cómo se consigue eso? Pues contratando a más controladores, claro. Porque, no sé si lo he dicho ya, pero HAY POCOS CONTROLADORES.

¿En qué cabeza cabe que estos tipos estén impidiendo lo que, a todas luces, es la única solución a su problema?

Si AENA no forma a más controladores, es porque AENA no quiere. En fin, si Fomento puede colocar a coroneles a dirigir el tráfico aéreo, algo me dice que también podrá convocar plazas de controlador. Claro que… si en la agenda oculta del Gobierno estuviera la privatización de AENA… Caramba, ¿no tendría mucha lógica que antes tratase de limitar lo más posible el número de plazas públicas en el sector?

Llevo 24 horas largas en este aeropuerto. Estoy cansado, ojeroso y contracturado. Pero cuando me monte por fin en un avión, quiero pensar que la persona que le da pista no es un tipo alienado, amenazado, insultado en la televisión y sometido a disciplina militar. Quiero que sea un tipo cualificado, bien pagado, bien dormido y orgulloso de su trabajo.

Por cierto, creo que todo lo que he dicho sobre los controladores se podría aplicar, en un 90%, a la problemática de la Guardia Civil.

Y ahora les dejo con un par de citas de opiniones de ésas que no aparecen en los periódicos ni en las televisiones, pero que se encuentran en dos minutos de googleo… si es que uno quiere encontrarlas. Una es del blog Sinergia sin Control, y la otra ha sido escrita por la controladora aérea Cristina Antón.

Del blog Sinergia Sin Control:

(…) El precio de la hora extra, a lo largo de los años, ha subido a precios absurdos; si un controlador dice “mira, no quiero hacer más horas, que si no, no tengo vida familiar” y se le dobla o triplica o decuplica el precio de la hora extra, o más, al final, acabará por echar dichas horas. Eso condujo a que el sueldo de los controladores, gracias a que AENA no quería (o no podía) cubrir la plantilla de manera normal, se disparase gracias a las horas extras.

Y aquí entró el gobierno y en esencia, Pepiño, el ministro mediático; cual Robin Hood de las Cortes, encuentra en los controladores un objetivo fácil para señalarles: “mira lo que cobran, mira cómo se quejan mientras hay gente en el paro; no mires ni a Fomento ni a AENA, que son los que han provocado esta situación”. Y así, Fomento modifica las horas laborales, reduce las horas extra máximas… como un modo de bajarles el sueldo; sin darse cuenta de que si las horas extras se hacían, no era por capricho (sobre todo teniendo en cuenta lo que le costaban a AENA), sino porque eran necesarias porque AENA no tenía suficientes controladores.

La solución más sencilla para solucionar esta debacle hubiera sido bajar las horas extras Y contratar más controladores. Y si no los hay, incentivar la formación de nuevos controladores y tener una solución más a largo plazo. Pero no, Fomento quería una solución mágica e inmediata y solo redujo las horas extra, sin tener en cuenta que alguien tendría que cubrir esas horas extra.

Así, con las horas máximas al año limitadas, los controladores, el día 20 de ¡NOVIEMBRE!, avisan de que a raíz de las modificaciones de convenio que Fomento les puso a los controladores, resultaba que  muchos controladores tenían ya el máximo de horas del año hecho, sin posibilidad de hacer más horas (por dicha ley, que lo prohíbe), so pena de multas gordas.

En este momento, cualquier persona medianamente inteligente adivinaría que Pepín Blanco no aprobó matemáticas ni de coña, porque esto era fácilmente deducible de la anterior reforma; pero Pepín no se arredró, y se le ocurrió una idea; para evitar que los controladores llegasen al cupo de horas máximo del año,para esas horas de trabajo no contabilizarían ninguna de las que no pasasen en su puesto, controlando.

“Entre ellas se encuentran los permisos sindicales, las imaginarias y las licencias y ausencias por incapacidad laboral.”

Es decir, si tienes un resfriado y te dan la baja médica, si eres controlador, esas horas no contabilizan. A mí esas horas sí me las contabilizan. Y a ti, casi con toda seguridad, también.

Y ahora, pongámonos otra vez en situación, en este fastuoso viernes; de repente, tu jefe se saca de la manga un decretazo unilateralmente aprobado que es una chapuza para parchear el anterior, deficientemente planteado. Y no se le ocurre otra cosa que sacarlo el Viernes del puente, acorralando a un colectivo que ya estaba cabreado y diciéndoles que van a trabajar horas gratis por sus cojones y que a partir de ahora, eso va a ser así. Y se lo juega todo a la carta “no tendrán cojones de parar todo el país”.

Y entonces, se entiende mucho mejor; que los controladores no han hecho esto por dinero, ni por joder a 300.000 personas. Han cometido un error, acorralados entre

1) darse por jodidos, callar la boca y trabajar

o

2) armarla parda.

Han elegido armarla parda, porque la gente se calienta, toma decisiones de repente y puede cagarla. Y la han cagado con todo el equipo.Pero el principal culpable aquí está saliendo por la tele, diciendo que es intolerable que los controladores hayan tomado rehenes, y que son unos vagos y unos cabrones. Y él ha tardado 13 días en encontrar una solución a una cagada SUYA y para taparla, ha sacado otro decretazo por cojones el día de inicio de un puente y jodiendo a otros por su cagada.

No defiendo a los controladores, pero no me gusta que me dirijan; no me gusta que me den una foto parcial, y me digan “mira, ese de ahí es el malo. escúpele”. No me gusta que el ministro de Fomento tome decisiones populistas en vez de tomar decisiones coherentes con la puta realidad.

Obviamente, no estoy afectado directamente por sus acciones. Obviamente, si lo estuviese, estaría hipercabreado. Pero no sólo con los controladores. Hay que plantearse quién tiene la culpa de esto inicialmente.

Del blog Controladores Aéreos y Otras Hierbas:

(…) En lugar de leer los periódicos pagados por el gobierno lee el Boletín Oficial del Estado, ahí está todo y luego decides lo que te crees y lo que no.

Otro dice que vivimos en un estado de derecho. Pues va a ser que no. El primer decreto ley que nos cascaron anuló nuestro derecho a la negociación colectiva violando la Constitución. Pues ahí está.
Me abren dos expedientes disciplinarios por escribir una mariconada de blog. Tengo dos juicios pendientes, que cada cosa que vosotros tenéis por ley yo tengo que ganarla en los tribunales y eso si tengo suerte, que si no me jodo, porque soy controladora y no se me aplica ni de coña la misma justicia que a vosotros lo creáis o no.
Mis huelgas las pactan sindicatos en los que no hay ni un controlador y me nombran servicios mínimos del 120%. Si eso es tener derecho a la huelga que baje dios y lo vea.
Ponemos a la opinión pública en nuestra contra: mentira, siempre lo ha estado porque nadie se ha molestado en escuchar los argumentos y datos que llevamos dando un año. Sólo oyeron 360.000 y no pasaron de ahí.
¿Para qué cojones creéis que nos han cascado tres decretazos y una orden ministerial?
En el primero nos ampliaron la jornada por el morro en seiscientas horas al año, que está de puta madre.
Nos crujieron el sueldo y resulta que todos sabéis lo que yo gano porque lo dicen en la tele. Pues tampoco es verdad ni por los cojones. No gano 200.000 euros al año por mucho que diga el ministro. Ni eso ni la mitad.
Si os molestaseis en mirar mejor, veríais que hace nada la directora de navegación aérea se soltó el moño diciendo que pedíamos más dinero saliendo de una reunión de la que existe un acta en la que no figura semejante petición. Un juez la obliga a retractarse, pero vosotros sólo oís lo que os da la gana. Y somos los malos para variar. Y de éstas hay mil.
Hemos presentado cientos de demandas por incidentes de seguridad, por irregularidades de todos los calibres. Van a parar al fondo de un cajón. Estamos recurriendo a tribunales europeos porque lo de España es el coño de la Bernarda.
En el segundo decretazo nos quitaron los descansos y se concedieron barra libre para ponernos a currar como animales y nos obligan a estar disponibles 365 días al año, 24 horas al día. Esto se lo comento a los médicos que me dicen gilipolleces, que ninguno curra todos los días.
Me obligaron a trabajar doscientas horas al mes a turnos de mañana, tarde y noche. Y para el subnormal que dice que trabajo como todo el mundo 40 horas a la semana, eso son 160. O sea, que yo trabajo el equivalente a cinco semanas en un mes de cuatro, cuando por ser trabajo a turnos debería currar bastante menos.
Al que le salga de los huevos que se lea cualquier estudio del efecto del trabajo a turnos sobre el organismo. La mitad de los que me ponéis a caldo dormís mal dos días y estáis hechos una mierda. Yo llevo haciendo turnos sin rechistar catorce putos años, así que no me jodáis.
Y es muy fácil imaginar mi curro desde vuestros sofás, durmiendo ocho horitas cada noche. Si venís a currar conmigo a turnos un mes en una semana no podéis con vuestros huevos.
No somos controladores suficientes, y es lo que hay. No damos abasto coño. No os queréis enterar. Nos exigís currar todos los días para tener vuestros putos puentes y vuestras putas vacaciones. ¿Dónde cojones dice que seamos vuestros esclavos? ¿Por qué vosotros tenéis todos los derechos del mundo y nosotros NINGUNO?
A pesar de que nos aumentaron un huevo las horas, como los de AENA son unos inútiles nos hicieron currar como putas en verano y se quedaron sin sus propias putas horas. Y yo no puedo trabajar por encima de lo que estipula la ley porque me meten en la cárcel.
Solución: otro decretazo, el de hoy, que hace desaparecer vacaciones, bajas, permisos, reducciones de jornada por maternidad etc y así salen horas por un tubo. Y con efecto retroactivo, que ya es para cagarse.
Vuestro puente de puta madre, y yo curro dieciséis meses al año.
Me decís que pobrecitos vuestros parientes, que no podéis ir a verlos. Yo he tenido UN fin de semana libre en nueve putos meses. Han operado a mi madre tres veces y la he visto cinco días.
Y os atrevéis a decirme que vuestras familias son más importantes que la mía.
Y ahora viene la mierda de los militares. Somos dos mil civiles, y no hay ni doscientos controladores militares aprovechables para hacer nuestro trabajo. Controlar no es conducir, y para que un militar haga mi curro tiene que saberse mi espacio aéreo, mis procedimientos, la geografía de mi zona de pe a pa. O sea, que necesita un par de mesecitos o más. Sin contar con que yo muevo sesenta aviones a la hora y ellos no pillan ni la cuarta parte. Por no decir que van tiesos de inglés para vuelos comerciales (…)
El que quiera ser un esclavo que lo sea, no me contéis que vuestros curros son peores,  espabilad y luchad en lugar de lloriquear, pero yo defiendo el último derecho que me queda, que es el de pelear por recuperar mis derechos (lo que vosotros llamáis privilegios, que manda huevos) y mi dignidad profesional y personal.
Y si lo consigo bien y si no me largo del curro. Haceos controladores vosotros y así os curráis los puentes unos a otros y tan ricamente. Os va a encantar.
Mola que sólo a una persona le haya llamado la atención que en todo este tiempo no se haya oído a los controladores. No nos dejan hablar en la tele ni salir en los periódicos porque al Gobierno no le interesa que se conozca nuestra versión. Sólo tenéis la suya.
Feliz puente.
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English version

DO NOT CONTROL
Did you know that London Stansted is the most modern of the five airports in London? Did you know that its terminal was designed by Norman Foster, that it is an oblong glass structure with a floating roof in the shape of inverted pyramids that provides the interior with an extraordinary amount of light, and that it has the appearance of a swan flying away?
DID YOU?
Neither did I. But now I do, because I’ve been inside this terminal more hours than I’ve been inside a woman in this whole year.
And I’ve had time to do research about some more things, not only about the construction of this airport, which, as master Yuri says, could be called Cambridge South, because it’s much nearer to Cambridge than London. That’s why I haven’t made up for lost time by taking a walk at the National Gallery.
Instead of that, I got myself a power point, and I’ve been seventeen hours in front of the laptop display. I’ve written half a series episode’s script, I’ve watched a film I didn’t know that my friend Roberto Goñi recommended to me earnestly, Sweet Smell of Success; I bought On Film Making, the book that its director, Alexander Mackendrick, wrote, on Amazon; I wasted time on Facebook, Twitter, and so on… and I’ve done some research about traffic air controllers’ stance.
Some hours ago I was very livid at air traffic controllers. A lot. Later I remembered that, on strike, strikers are always right. Well I don’t know about you, but I still haven’t met anyone at all who decides to go on strike (or, what’s more, to prison), without having a good reason for it.
And then I did an essential exercise, fundamental for any scriptwriter: putting oneself in every character’s place. In film, for the audience, there are the good ones and the evil ones. Not for a scriptwriter. For a scriptwriter, there are people with clashing postures, with irreconcilable motivations. People in conflict. But a good scriptwriter doesn’t take sides. A good scriptwriter tries to understand and to make understand the motives every person has for doing what they do. I think that now, after making inquiries on the controllers’ posture, I’ve gotten to understand their motives. And the government’s motives. I’ll try to make them understandable for the readers, at least in the way I see them.
The truth is, I’m still very mad at air traffic controllers, for NOT HAVING HIRED A SCRIPTWRITER THAT COULD WRITE A GOOD DOCUMENTARY FOR THEM.
Because this issue really deserves a documentary. The fact that in Spain, in 2010, there are public employees working 28 days a month, without parental leaves, with arbitrary, sudden shift changes; doing more extra hours than what is allowed by the law, having to work 1670 hours a year no matter how long they’ve been off sick (what if you get an operation for something dodgy and you’re three months in bed? YOU CAN’T GO OUT OF WORK DURING THE FOLLOWING NINE MONTHS?) … All of that is documentary stuff. But if they’re also the ones who, basically, manage the lives of hundreds of thousands every day… That’s enough to get you trembling with fear.
If this were a film, and unfortunately it isn’t, it would be very clear who the evil character would be: the today’s Gordon Gekko who’s got most possibilities of keeping AENA (Spanish Airports and Air Navigation) when the government privatizes it. That’d be the one who’s moving the strings -if this were a film, I mean- so that Fomento (Ministry of Public Works and Transport) and Presidencia (Ministry of Presidential Affairs) do something as incredibly huge as declaring State of Alarm for the first time in the history of democratic Spain.
If this were a film, Blanco and Rubalcaba‘s decision of approving, precisely on the friday on which the long weekend begins, a decree with which, basically, they shit on air traffic controllers’ labor rights, would be a simple and utter provocation, a strategy calculated to cause this chaos. A move that allows them to appear in front of public opinion as saviors of the patria who don’t hesitate to call out the Army to save the situation.
Do you know what this reminds me of? It reminds me not of a film, but of a real event of Spanish democracy: the election of Jesús Gil as Marbella mayor. Do you remember what this gentleman did the night he was elected? He went out for a walk around the zone of pubs and started insulting people: “Pickpockets”, “Riffraff”, “Scum”, “I’m going to clean this city…” Naturally, it sparked an altercation. People threw all kinds of things at  him, spat at him…
He had to get out of there escorted by the police.
What did he say before getting into the car? “I’ve just shown you’re troublemakers, and that this city needs to be cleaned.” Which was exactly what he did.
If this were a film, which it isn’t, someone at Moncloa Palace would have posed this event as an example of a strategy to follow with controllers. And Zapatero would have loved it.
A lot of people is stressing the nastiness of air traffic controllers to choose precisely the Friday on which the five-day holiday begins to get into this mess. And no one wants to realize that IT IS THE GOVERMENT WHO STARTED THIS, approving precisely on the Friday on which the long weekend begins a mind-boggling decree, that will go into history of political indignity and will be subject of study on labor legality.
If this were a movie, there would be a happy ending off the top of someone’s head. But there won’t be one. The end will be the same as in the crisis of ATC with Reagan: massive firing, ruined lives, and immediate, effective privatization. Public opinion, stupid and following like sheep as always, will forget this affair, relieved because no one will fuck up their holidays again. The media, bought and tamed properly, will look the other way. Within five years, when this issue arrives to the Constitutional Court of Spain -it will- we’ll see that yesterday’s decrees were illegal, but it won’t matter by then.
It will only be in a couple of decades time that people will understand what’s happening here: that Zapatero’s Government has decided to tune laws, to despise labor rights, and to ruin the lives of 2000 qualified workers, with two aims: first, legitimating before public opinion AENA’s privatization and the wild dismantlement of a group that didn’t want to toe the line; second, not admitting that they’ve followed, for years, a strategy that is wrong, cruel and, by the way, very expensive.
Because, let’s think of this: how much would it have cost to do things right? The only problem here is that there aren’t enough controllers. Repeat after me: THERE AREN’T ENOUGH CONTROLLERS. Spain’s air traffic has grown massively during last years. AENA has reacted dividing by four the number of newly incorporated controllers. The result: THERE AREN’T ENOUGH CONTROLLERS. In order to maintain air traffic, they’re assigned a whole bunch of overtime hours. These guys don’t want to do so many extra hours, among other things, because their profession brings great responsibility, and incomparable levels of stress.  So they put pression on to charge a fortune for these extra hours.
At this point, any businessman o politician with common sense would have decided to train more controllers. But what does Zapatero’s Government decide to do? They raise the price of extra hours to astronomical levels… and then takes those figures and goes telling the press: “Look at the loads of money these rich kids earn”. Can you be more of a demagogue? If they earn that, it’s because the Government has allowed them to! Repeat after me: THERE AREN’T ENOUGH CONTROLLERS.
Among the urban legends the Government has spread with the invaluable help of their muppet media, there are not only the supposed astronomical salaries of the controllers, but also an assumed power to prevent the creation of new controller positions. And people believe them! What kind of collective hypnosis is there about this issue? Do they really believe that there is a community of public employees who can PREVENT THE CREATION OF MORE PUBLIC EMPLOYEES? With what aim? All controllers’ complaints during last years are about their labor conditions: they want to work reasonable shifts, they want to plan their holidays as everyone else, and they want to work a reasonable number of hours, like… I don’t know, 40 per week. How can you do that? By hiring more controllers, of course. Because, I’m not sure if I’ve already said it, but THERE AREN’T ENOUGH CONTROLLERS.
How can the idea that these guys are preventing what, whichever way you look at it, is the only solution to their problem, cross anyone’s mind?
If AENA doesn’t train more controllers, it’s because AENA doesn’t want to. Anyway, if Fomento can assign colonels to manage traffic air, something tells me that they can also create controllers positions… But what if in the Government’s secret agenda there is the privatization of AENA… Good grief, wouldn’t it be very logical to try to limit, as much as possible, the number of public posts in this sector before that?
I’ve been 24 hours in this airport. I’m tired, I’ve got rings under my eyes and I’ve got some contractures. But when I finally get inside a plane, I want to think that the person who assigns the landing strip for it is not an alienated, threatened bloke, insulted on television and submitted to military discipline. I want him to be a fellow who’s qualified, well-paid, who has slept well and is proud of his job.
By the way, I think everything I’ve said about the problems of controllers could be applied, in a 90%, to the problems of Guardia Civil.
And now I leave you with a couple of opinion cites, the kind that don’t appear in newspapers or on TV, but can be found by googleing for a couple of minutes… that is, if you want to find them. One is from the blog Sinergia sin Control, and the other one has been written by ATC Cristina Antón.
From Sinergia sin Control [Original article: 04/12/2010]:
(…) The price of each extra hour, during all these years, has rised to absurd prices; if a controller tells you “Look, I don’t want to work more hours, because I cherish my family life” and the price of this extra hour is doubled or tripled or multiplied by ten, or more, he or she will eventually work said hours. That caused the salary of controllers -since AENA didn’t want to (or wasn’t able to) fill posts the normal way- to rocket because of extra hours.
And here entered the government and, in essence, Pepiño (José Blanco, Fomento minister), the minister of the media; as a Robin Hood of Parliament, he finds in air traffic controllers an easy target to point at: “Look at how much they earn, look at how they complain while there are so many people unemployed; don’t look at Fomento or AENA, the ones that caused this situation.” And thus, Fomento modifies working hours, reduces the maximum of extra hours… as a means of lowering their salaries; without realizing that, if those extra hours were fulfilled in the first place, it wasn’t out of whim (especially taking into account how much they cost for AENA), but because they were necessary since AENA didn’t have enough controllers.

The easiest solution to solve this debacle would have been to lower extra hours AND hire more controllers. And if there aren’t, encourage the training of new controllers in order to have one more solution in the long term. But no, Fomento wanted a magical and immediate solution and only lowered extra hours, without keeping in mind that someone would have to cover those extra hours.
Thus, with the maximum of hours per year limited, the controllers, on NOVEMBER 20th warned that because of the modification on the agreement that Fomento imposed on the controllers, it turned out that many of them had already worked their maximum of hours per year, with no possibility of working more hours (because of this law, which forbids it), at the risk of big fines.
At this point, any fairly intelligent person would guess that Pepín Blanco (José Blanco) could in no fucking way pass Maths, because this was easily deducible because of the precedent reform, but Pepín didn’t shrink back, and he came up with an idea: in order to prevent controllers from reaching their maximum of hours per year, those when they weren’t in their posts, controlling traffic, would not count.
“Among them there are trade union leaves, imaginarias (those hours, in the case of another controller’s sudden leave, during which they have to be available and approximately thirty minutes away from their workplace) and licenses and absences because of working incapacity.”
That’s to say, when you’ve got a cold and you’re granted a sick leave, if you’re a controller, those hours don’t enter the books. Those hours do enter for me. And for you too, almost certainly.
And now, let’s put ourselves in context again, on this splendid Friday: suddenly, your boss comes up with a decretazo (a controversial government decree, a fiat made without discussing with other political forces or trade unions) unilaterally approved, that is a botch to make a patch on the precedent one, deficiently created. And he hasn’t got a better idea than bringing it out on the holiday Friday, cornering a group that was already pissed-off and telling them that they’re going to work free hours because they bloody well say so and that from now on, that will be this way. And he risks everything to one throw, thinking ‘They won’t have the balls to paralyze the whole country’.
And then, it’s much easier to understand that the controllers haven’t done this for the money, or to fuck with 300000 people. They’ve made a mistake, trapped between:
1) Shutting up, working and assuming they’re fucked
or
2) Organizing a big mess
They’ve decided to organize a big mess: people’s tempers flare, they make sudden decisions and may cock it up. And they’ve cocked it up, big time. But the main culprit here is appearing on TV, saying that it’s intolerable that the controllers have taken people hostage, that they’re lazy bastards. And it has taken 13 days for him to find a solution to a balls-up that was HIS and to cover it up, he’s released another decree because he bloody well wants to on the day the holiday begins, bugging others because of his screwup.
I’m not defending controllers, but I don’t like to be led, I don’t like being given a partial picture, and be told “Look, that guy there is the bad one. Spit at him”. I don’t like the Fomento minister to take populist decisions instead of making coherent decisions according to the fucking truth.
Obviously, I haven’t been directly affected by their actions. Obviously, if I had been, I’d be hyper angry. But not only at controllers. We need to think about who was initially to blame.
From the blog “Controladores Aéreos y Otras Hierbas” [Original article: 04/12/2010]:
(…) Instead of reading the papers payed by the government, read the Boletín Oficial del Estado (BOE), there’s everything there, and then decide what you believe and what you don’t.
Another person says we live in a Rechtsstaat. Turns out we don’t. The first order in council we got, annulated our right to collective negotiation violating the Constitution. There you have it.
Two disciplinary proceedings have been brought against me for keeping a petty blog. I’ve got two pending trials, because each thing that you have by the law I have to earn in court, and that if I’m lucky, because if not then I’m fucked, since I’m a controller and the justice applied to you is not the same applied to me, whether you believe it or not.
My strikes are agreed by trade unions in which there isn’t a single controller and they assign me minimum services of 120%. I don’t have the right to go on strike, and that is the Gospel truth. We put public opinion against us: that’s a lie, it always has been because no one has bothered to listen to the arguments and data we’ve been providing for a year. They only heard “360000” (the alleged sum of euros controllers earned before this period of labor modifications, according to Fomento) and that was all.
Why the fuck do you think that we have three decretazos and one ministerial order on our heads?
In the first one our workday was extended with 600 hours more per year, that’s fucking great.
Our salary is crushed but it seems all of you know how much I earn because they say so on the telly. Well, dammit, it isn’t true either. I don’t earn 200000 a year no matter what the minister says. I don’t earn that nor do I earn half of that.
If you bothered to pay more attention, you’d realize that very recently the director of Aerial Navigation went to town saying that we had asked for more money, when going out of a meeting of which it exists a record in which such a petition doesn’t figure. A judge makes her retract, but you only hear whatever you want. And we’re the bad ones, just for a change. And there are thousands of these examples.
We’ve brought hundreds of lawsuits because of security incidents, because of irregularities of all kinds. They go unheeded. We’re turning to European courts because Spain’s a bloody mess.
In the second decretazo breaks were taken away from us and they granted themselves free bar to make us work as animals and they force us to be available 365 days a year. When some doctors tell me bullshit, I remark that none of them works everyday.
They made me work 200 hours a month in morning, afternoon and night shifts. And for the moron who says that I work, as everyone, 40 hours a week, those are 160 hours. That’s to say, I work the equivalent of five weeks in a four-week month, although since I work in shifts, I should work much less.
Whoever the fuck wants to, can read any research on the effects of shift work on the organism. Half of those of you who pull me to pieces, sleep badly for two days and you’re knackered afterwards. I’ve been working shifts without saying a word for 14 bloody years, so don’t fuck with me. And it’s very easy to imagine my job from your sofas, sleeping eight hours per night. If you come work with me to work shifts for a month, in the span of one week you’ll be fucking exhausted.
There aren’t enough of us controllers, and that’s the way it is. We can’t fucking cope. And you won’t listen. You require us to work all days to have your fucking holidays. Where the fuck does it read that we are your slaves? How come you have all rights in the world and we have NONE?
Even when they raised our hours a whole bunch, since people in AENA are useless, they made us work like fucking slaves during summer and ran out of the bloody hours they themselves had arranged. And I can’t work more hours than the law stipulates because I would be imprisoned if I did.
The solution: another decretazo, today’s one, that makes holidays, sick and parental leaves, etc. dissapear and that way you get loads of hours. Retroactively, would you fucking believe it?
You tell me about your poor relatives, that you can’t go see them. I’ve had ONE free weekend in the last nine months. My mother has had three operations and I’ve seen her five days.
And you dare tell me that your families are more important than mine.
And now comes this military crap. We’re 2000 civilans, and there are hardly 200 military controllers to do our job. Controlling is not driving, and for a soldier to do my job he has to know my airspace, my proceedings, the geography of my zone from beginning to end. That’s to say, he needs a couple of months or more. That’s without taking into account that I move 60 planes per hour and they don’t manage a quarter of that. And they don’t speak enough English for commercial flights (…)
The one who wants to be a slave can be, don’t tell me your jobs are worse, wake up and fight instead of sobbing, but I defend the last right I have left, which is fighting to get my rights back (those you call privileges, fucking incredible), and my professional and personal dignity.
And if I get to do so, great, and if not, I’ll leave this job. Become controllers yourselves and that way you can work out long weekends for each other, just like that. You’ll love it.
It’s cool that only one person has pointed out that in all this time the controllers haven’t been heard. They don’t let us speak on television nor appear in newspapers because the Government is not interested in having our version known. You only have theirs.
Have a good holiday.



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