LA CRÍTICA INTERNA

15 diciembre, 2010

Por Chico Santamano.

Me voy unos días de vacaciones y se lía la de Dios es Cristo. Por cuestión de horas me libré de la ¿huelga? de controladores aéreos (incidente histórico en esta nación llamada España y en este blog llamado Bloguionistas), a una campeona de atletismo la pillaron trapicheando supuestamente con drogaínas varias y Mila Ximénez anunció su (falsa) retirada de la televisión, tocada y hundida por las declaraciones del abogado Rodríguez Menéndez. Pero de todo lo ocurrido en estos días de ausencia me apetece hablar de lo que sucedió en este blog hace justo una semana.

El miércoles pasado, Carlos García Miranda, en un tono coloquial, quizá demasiado coloquial, reconoció en este post que la serie en la que curró durante años no era una obra maestra de envidiable perfección. Asumió que por petición (por no decir “obligación”) de la cadena y la productora, los guionistas de “El internado” tuvieron que estirar las tramas hasta el delirio para conseguir rellenar 70 minutos semanales y alargar la historia durante más temporadas de las que realmente necesitaba. Y que, a pesar de seguir engordando el pavo con relleno que por necesidad no podía ser de la mejor calidad, el público seguía estando ahí semana tras semana.

Este es el resumen que yo hago de un texto que consiguió más de 78 comentarios y no todos positivos precisamente.

Puede que el que les escriba sea bastantante benévolo con la interpretación del texto porque Carlos es colega, no lo niego. Pero en esencia el único pecado que cometió fue escribir en internet (¡Maldita internet!) la típica conversación que mantenemos normalmente los guionistas de este país en el mismo código de coña descreída que casi todos usamos. Como profesional te involucras al 100% con tu serie o tu peli, pero eso no implica que cobrar una nómina casi todos los meses destruya tu capacidad de crítica y no seas consciente de las carencias del producto en general y de tu trabajo en particular. No entiendo que ningún profesional en Globo (o cualquier otra productora) se pueda rasgar las vestiduras por un post así, cuando todos hemos oído en boca de compañeros que su serie era “los serrano con pistola”, “los serrano con espadas” o “los serrano con anclas”. Quizá en los despachos que están un piso por encima del de los Carlos Garcías Mirandas de este país (y por supuesto en los despachos de las teles) deberían tomar nota de que esta repetición de fórmulas sólo crea desmotivación entre los profesionales que tienen que defender las mismas tramas, bajo los mismos esquemas y el mismo tono, una y otra vez. ¡Lo extraño sería que no criticasen sus propias series! Es un ejercicio de lo más sano.

Entiendo que por raro e inédito sorprenda la autocrítica, pero no que indigne. En USA pararon “Heroes” (…y Flashforward, y The Event), entonaron un mea culpa, reconocieron que la habían cagado con el rumbo de la serie y que trabajarían para darle al público lo que merecía y esperaba. Y no pasó nada. Nadie se echó las manos a la cabeza, nadie se sintió insultado  (ni profesionales, ni espectadores) y las series se acabaron yendo a pique (de momento las dos primeras), pero al menos hubo un ejercicio de reflexión y reconocimiento. Entiendo también que haber hecho una crítica tan ácida con el producto aún vivo habría sido una irresponsabilidad, pero una vez que tu trabajo ha llegado a su fin y la serie ha chapado por siempre jamás, ¿qué te impide echar la vista atrás y decirle al mundo entero “no pudimos hacerlo mejor por esto y por esto y por esto otro”?

Guionista Hastiado comenzó su blog para hablar de su (mala) experiencia en “Divinos”, Guionista en Chamberí escribió un par de posts estupendos diseccionando “Yo soy Bea” (aquí y aquí). Ambos señalaban con bastante criterio el por qué y de qué  manera estas series llegaron a su fin (una de ellas con un camino más exitoso que la otra, of course). Quizá el problema sea haber pinchado en un hueso distinto.

“Divinos” era un blanco fácil. Desde el principio fue mal de audiencia. Un auténtico muerto viviente. “Yo soy Bea” ha sido hasta la fecha el último gran fenómeno diario con audiencias que sobrepasaban el 30%, pero siempre tuvo mala prensa, por lo que decir cosas feas de ella no habría supuesto mucho problema. Sin embargo este hueso, el de “El Internado”, era muy distinto; una serie en prime time de indiscutible éxito, con buena imagen, producida por la casitodopoderosa Globomedia y poseedora de una horda de fans envidiable.

No me sorprende leer los comentarios airados de los fans. Los pobres no tienen por qué saber que Carlos García Miranda ni pinchaba ni cortaba en este tinglado. Él no decidió que la serie durase más de lo que la historia demandaba. Él no decidió rellenar los capítulos con tramas infantiles ñoñas. Él, como el 95% de guionistas no deciden prácticamente nada… Y vosotros diréis “pues que se hubiera ido de la serie si no le gustaba lo que hacía”. Y yo os digo: “pues haber dejado de verla vosotros cuando advertíais que “El Internado” se iba a la mierda con esos giros locos”.

Los guionistas tienen que estar a a la altura, pero los fans también, chicos. Si no os gusta lo que veis, dejad de quejaros en los foros de Formula TV y directamente APAGAD EL TELEVISOR. No vayáis a los preestrenos. No os hagáis fotos en el Festival de Málaga con sus estrellas como si lo fueran a prohibir. Tal vez así os escuchen de verdad y los guionistas, que odiamos dar vueltas sobre lo mismo para alargar las series hasta el infinito y más allá, os lo agradeceremos. Y creo que esto ya lo dijo hace tiempo Guionista Hastiado en su blog pero si, tal y como pasó en “Los hombres de Paco”, no os mola que Sarita se enrolle con Mario Casas, no le echéis la culpa a los guionistas. Echadle la culpa a Hugo Silva que decidió pasar de la serie y por extensión de vosotros, sus fans.

En definitiva, no descubro nada si digo que los mejores extras y audiocomentarios son los de las pelis antiguas. Aquellos en los que, con los flashes del estreno mucho más que fríos, te cuentan DE VERDAD el proceso doloroso y lleno de mierda que implica hacer un producto de ficción.

Ojalá que en Bloguionistas no haga falta esperar al 50º aniversario de una serie para poder llamar a las cosas por su nombre.

 


A %d blogueros les gusta esto: