20 CONSEJOS “ÚTILES” PARA GUIONISTAS NOVATOS.

7 diciembre, 2016

pai-mei
Por Juanjo Ramírez Mascaró.

Hace un par de semanas, alguien dijo que lo que escribí en mi post anterior no era útil para los guionistas novatos.

Creo que todos los que escribimos en este blog intentamos que lo que se cuente sea de utilidad para el planeta Tierra en general: para novatos y para veteranos.

También opino que no es fácil acertar en el intento, por dos razones:

En primer lugar, creo que un guionista nunca deja de ser novato. Yo llevo 18 años escribiendo. Un bebé que hubiese nacido mientras ideaba mis primeros largos, hoy día podría hacer porno legal. Y a pesar de ello sigo sintiendo las mismas inseguridades de cuando empezaba, y también otras nuevas. Trabajamos en un negocio que depende de factores muy cambiantes. Todo se redefine de un día para otro, como las calles de Dark City.

En segundo lugar, uno acaba perdiendo la perspectiva sobre qué puede considerarse útil y qué no. Lo que resulta de utilidad para una persona concreta puede resultar inútil – o incluso contraproducente – para otra.

¿Estamos obsesionados con la utilidad?

Me entristece esa tendencia a buscar recetas fáciles. Estamos a un paso de buscar el sentido de nuestra vida en Google…

… y puede que estemos a medio paso de encontrarlo en Google.

Una de las cosmovisiones más recurrentes a la hora de construir historias es “el viaje del héroe”, y me atrevería afirmar que la esencia de ese viaje podría resumirse en:

No te lo puede contar nadie. Tienes que vivirlo en primera persona, tienes que interiorizarlo, tienes que echarle cojones, tienes que cometer errores“.

He omitido a posta las palabras “zona de confort”. Hoy no vienen al caso. Y además las odio.

Como decía uno de mis profesores de realización: “Te pueden explicar mil veces en qué consiste un salto de eje, pero hasta que no cometes uno, no sientes en tus propias carnes el horror que eso implica”.

Y a pesar de todo, me he propuesto recopilar 20 consejos de mi puño y letra con vocación de ser útiles. Eso no significa que lo sean. Caerán de forma distinta según el cerebro – o las tripas – donde aterricen.

Son consejos endebles. No pretenden sentar cátedra. Si están formulados de manera lapidaria es porque he intentado redactarlos de manera concisa.

No lo he conseguido.

(y ahora empiezan los 20 consejos)

.

– Escribe las primeras versiones como si fueses un genio y escucha las primeras críticas como si fueses un aprendiz.

– Cuando vayas a cerrar un acuerdo para escribir un guión, procura que quede bien definido el número de versiones que te comprometes a entregar. A partir del segundo o tercer borrador, asegúrate de que te paguen aparte cada reescritura extra. No hay nada peor que un cliente con tarifa plana. Te pide cambios por el simple placer de pedirlos. Es comprensible: Cuando yo voy a un buffet me lleno el plato hasta arriba con comidas absurdas que ni siquiera me apetecen.

– ¿Estás atascado con tu guión? Define en tu cabeza – de manera concreta – ese problema que no sabes solucionar… y deja de pensar en ello durante un tiempo: el que te puedas permitir (unas horas, unos días, unas semanas) vete a dar un paseo, ponte a ver una peli, queda con otra gente… Cuando vuelvas a la pizarra o al teclado es muy probable que la solución aparezca de improviso. Tu conciencia puede estar de vacaciones, pero el inconsciente seguirá trabajando.

– No te obsesiones con innovar. La mayoría de las veces se innova casi sin querer. Dedícate a vivir con la actitud adecuada y a plantearte tu visión del mundo. A lo mejor así, con suerte, te conviertes en la clase de persona que innova sin querer.

– Incluye un midpoint en tu largometraje. Entre otras razones, porque dividir tu segundo acto en dos mitades lo hace psicológicamente más abarcable. Así se deconstruye la pereza.

– Si te gusta el alcohol y te apetece encarnar el arquetipo del artista bohemio, bebe para pescar ideas, pero no para “materializarlas”. A la hora de teclear suele ser más “útil” café o té. Yo soy de té.

– A la hora de arrancar con un guión, el paso más difícil es abrir el procesador de texto. Parece una chorrada, pero hay un factor de barrera psicológica ahí. Deja abierto el word/finaldraft/celtx, escribe el título, garrapatea el encabezado de la secuencia 1… Aumentarán las probabilidades de que, en ese partido de pin-pong que juegas lanzando tu mente de Facebook a Twitter, de Twitter a Facebook… acabes escribiendo las dos primeras frases de tu guión por inercia, casi sin darte cuenta. Y son quizá las dos frases más jodidas de escribir.

– Alíate con un director. Haced tándem. Apostad fuerte de cara al futuro. Pero todo tiene un límite. Según mi experiencia, la mayor parte de los directores se cansan enseguida de mover el primer guión que les escribes: Lo “aparcan” y te tientan para que les escribas un segundo largo “que tendrá más posibilidades de petarlo”. Y tú acabarás escribiéndoles ese segundo largo, claro… pero si ves que el director en cuestión aparca también el segundo, no te dejes tentar para un tercero. Pon tierra de por medio.

– No sólo de tele y cine vive el guionista. Cada vez hay más trabajo en formatos alternativos: Internet, videojuegos, realidad virtual, o en ámbitos que ni siquiera se nos ocurren a priori. Conozco a guionistas que se sacan un dinero diseñando juegos de mesa o de rol. Llevamos ya un buen rato en el siglo XXI. Conviven cyborgs con hipsters. Abre tu mente.

– Cada vez que alguien proclame una ley “sagrada” de la escritura de guiones, busca la excepción. Busca una peli que te guste y que no cumpla esa ley.

– Todo guionista debería dirigir, como mínimo, un par de cortos. Cuando conoces de primera mano los problemas a los que se enfrenta en el set un director, un esclavo de producción, un maquillador, un director de fotografía, uno de arte… te nace escribir facilitándoles el trabajo en la medida de lo posible… y mejor todavía: Tendrás una idea más precisa de cuántos euros/dólares costará rodar el material que escribes.

– Si te dicen que “ahora las cadenas están buscando equis tipo de serie“, no escribas esa serie… a menos que seas MUY rapido escribiendo, y seas MUY bueno escribiendo rápido. Si ese cotilleo ha llegado a ti, habrá llegado también a otras mil personas. Y, casualmente, veinte de esas mil ya tendrán una serie que se adapta como un guante a lo que se pide, lista para enseñar.

– En vez de eso, estudia qué series triunfaban en USA hace un año. Las cadenas españolas suelen tardar poco más de un año en solicitar la “versión barata” de lo que triunfa fuera. Antes tardaban dos o tres años. Ahora sólo uno…

– … a menos que quieras hacer Doctor Who. En España tardan unos 50 años en asumir que el público está preparado para un Doctor Who. Esto con Chicho no pasaba.

– Cuidado con los productores que te invitan a comer de manera ostentosa. En muchas ocasiones, luego no les queda dinero para llevar la película a buen puerto (o para pagar tu trabajo)

– No te nutras sólo de productos audiovisuales. Lee libros. Lee poesía. Escucha música. Juega a juegos. Conoce a gente que no es como tú.

– Afíliate a ALMA en cuanto te lo puedas permitir. Cuando existan más guionistas dentro del sindicato que fuera de él, tendremos más peso para negociar condiciones sensatas.

– Aprende inglés.

– Si lees este post con cinco años de retraso… aprende chino.

– Cuando te queden pocas páginas para terminar tu guión… tómatelo con calma. No te dejes llevar por las prisas. Aplaza esas páginas restantes para el día siguiente si es necesario. La mitad de los guiones adolecen de terceros actos descuidados a causa del ansia. Da igual si estás en la primera versión o en la novena: Cuando ves el final tan cerca, te vuelves impulsivo. La única palabra que te apetece escribir es la palabra “FIN”.


LO KE SIENPRE KISISTE SABER SOBRE EL BIAJE DL HEROE

18 mayo, 2016

viajedelheroe

Por Juanjo Ramírez Mascaró.

Hace unos años, cuando colaboraba en otro blog, ayudé a difundir el MANUAL PARA ESKRIVIR 1 LARGOMETRAGE del gurú Yeray Calero, que imparte clases de guión en la Universidad Politécnica de Jinámar.

A continuación reproduzco los primeros 7 de esos 12 párrafos de sabiduría ancestral que nos regaló el gurú Yeray:

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Ola si kieres scribir un largometrage animooooo es muy faciiiiil!!!!!

Lo primero q tienes q aser n primer lugar es dividir la historia n 3 partes q eso se llama 3 ACTOS y mola xq asi al pensar n trozos separados parese menos grande y t da menos peresa

n la primera parte o 1er acto pones las cosas de cuando el prota aun no le a pasado nada raro y es un mierda xq no a cumplido sus sueños y tal o xq no a prendido algo inportante o cosas asi

Luego pasa algo q deja al prota to descolocao y entonses pasa al 2 acto que es el + largo jejejeje por eso los gionistas le tienen miedo pero eso s xq no les mola d verdad el cine si t mola el cine el 2 acto s el + divertido porque ay es donde t cabe todo lo q ase q la peli mole n plan q el prota tiene q star todo el rato de un lao pa otro y teniendo peligros y eso, los q no les mola scribir el segundo acto es xq en ves de meter dinosaurios o ninjas en la peli meten a marisa paredes o algo asi

Luego pasa algo q se llama anticlimas q es cuando al prota se la meten ay por donde + le duele y se pone d bajona o sta a punto d morir o algo y eso es como el examen final que si supera ay la prueba chunga es xq a prendido to lo q en el acto 1 le asia ser 1 mierda pero aora se a entrenao con los dinosaurios y los ninjas del acto 2 y entonses s el tercer acto q es como q todo se arregla o se jode del todo

Pa q tu personaje mole lo suyo es q no sea perfecto xq a la gente perfecta dan ganas de inflarles a ostias x listillos d los cojones jejeje es mejor ponerles defectos y tal y x lo visto lo q al publico le mola es q los personages canbien y empiesen siendo de una manera y luego sean distintos al final q si enpiesa siendo malo acabe siendo bueno o si enpiesa stando tranki termine stando jodido x ejemplo

Otra teknica q mola conoser para aser guiones es lo del “viaje del heroe” q + o menos consiste n q tienes q conparar tu historia con Luk Eskaiwalker n la guerra d las galaxias y sino se parese entonses es que tu peli no mola

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Desde hace años, siempre que leo el manual de Yeray Calero siento una espinita clavada muy adentro, un desasosiego: El maestro Calero menciona “el viaje del héroe” pero no profundiza en ello. Así pues, me he puesto en contacto con él, y me ha concedido esta entrevista:

En tu “Manual para eskrivir 1 largometrage” sacas a colación el viaje del héroe, que ahora está tan de moda gracias a la saga de Star Wars. ¿Podrías explicarnos mejor en qué consiste?

La movida esa dl viaje dl heroe s lo d cuando stas to chungo xq quieres pirarte a tomar x culo pa ke no t rayen las movidas del barrio, ke son todos los dias la misma puta mierda pero al mismo tiempo stas d puta madre n casa d tus viejos sin pagar el alkiler jejeje, entonses pasa alguna movida ke t obliga a pirarte aunke no kieras xq as rebentao a algun niñato y la poli t sta buscando o tus viejos t disen q t largues xq stan asta la poya d ti xq eres 1 puto parasito y entonses como cambias de anbiente conoses a gente nueva ke t enseña movidas sobre la vida y t dan a probar nuevas drogas y lo tipico ke t pones farruco y t crees ke eres distinto al resto d la peña y t kieres comer el mundo y s como con la droga ke al prinsipio t piensas ke eres el puto amo pero luego t viene la bajona y tienes 1 mal viaje y esploras tu lado + chungo y + oskuro y t das cuenta d ke no eres el puto amo si no ke eres 1 mierda.

Vaya mensaje más desolador, ¿no?

Ke dises colega. Lo ke mola dl tema s ke sales to trasformao, como q todo el royo ese d irte d casa d los viejos y ponerte to mal ase ke seas + maduro y lo ke no t mata t ase + fuerte asi ke te vuelves a flipar y vuelves a intentar ser el puto amo pero resulta ke otra ves la cagas y t das cuenta d ke sigues siendo 1 mierda pero como ya as conosido peña nueva t hechan 1 mano o t enseñan + drogas nuevas asi ke al final por fin acabas siendo el puto amo de verdad y ya sabes lo ke es la puta bida. Asi ke t puedes enfrentar a lo ke sea poniendo los cojones ensima d la mesa y si algun pallaso t jode la bida lo rebientas a ostias jejejeje

O sea, que te conviertes en luchador y por fin rompes con tu pasado…

Ke va, compadre… Asiendo todo eso ya puedes volver al barrio y desirle a tu viejo ke ya no eres 1 puto mocoso ni 1 parasito y ke eres igual d macho ke el y mandarlo a tomar x culo y total, ke t das cuenta ke lo ke querias no era pirarte dl barrio si no volver al barrio pero siendo 1 puto crack y ke la peña t respete y les cuentas las batallitas en el bar pa ke sus bidas tengan sentido grasias a ti.

En otras palabras, lo que viene siendo madurar como todo hijo de vecino…

Lo ke pasa es ke n las pelis to eso se adorna con mostruos y nabes espasiales o animales ke ablan xq tanpoco es plan d ke la peña apokine 9 pavos pa entrar al cine del sentro comersial  y ke se encuentren con la misma puta mierda d sienpre k pa ver eso se asoman al patio interior del edifisio y lo ven gratis. Y tanbien ke lo asen en 12 pasos.

¿En 12 pasos? ¿12? ¿Igual que los 12 párrafos de tu manual? ¿Por qué?

No se pibe, lo mismo xq kieren ke sea como con las horas dl reloj pa poder ponerlo en un sírculo ke keda + guapo y tanbien como los meses dl año ke tanbien son 12 y asi es como con las cuatro estasiones ke enpiesas n primavera y t confias cuando t yega el veranito  pero luego t pones mas tranki rollo otoño y grasias a eso puedes enfrentarte al puto bajon dl invierno y si no la palmas luego es primavera otra ves. Weeeeee!!!

Impresionante. Es como si nuestro microcosmos fuese un reflejo del macrocosmos…

Y ensima t sirve pa vender calendarios dl viaje dl heroe xq pones un pibon n cada pajina y tienes 12 pibones, uno pa cada mes. Yo tengo un calendario ke no avansan los meses xq la foto de Miss Encuentro con el Mentor me pone to burro. Jejejeje

Ahora que lo dices, creo que no has mencionado en tu entrevista nada sobre ese tema, sobre el encuentro con el mentor.

Es le cuando creses en el barrio tu maestra es la calle, compadre.

Muchas gracias por solucionar nuestras dudas, maese Yeray. Ha sido un placer y un honor. Si te parece bien, volveré a entrevistarte dentro de un par de semanas para hablar sobre personajes.

Fa ke sí, cuando te apetesca. Pa personages los ke tengo aki n el barrio jjjjjj

 

 


ARCOS

10 mayo, 2011

por David Muñoz

Muchas veces estoy explicando algo en una clase y noto que alguno de mis alumnos piensa que lo que digo es una chorrada. Si la vida fuera un cómic, sobre su cabeza aparecería un globo de pensamiento en el que se leería: “Pues vale, pero digas lo que digas voy a seguir haciendo las cosas como a mí me parece. Si quiero que el detonante de mi historia aparezca en la página 45 porque estoy convencido de que a los lectores de mi guión les va a fascinar que describa mi mundo y mis personajes durante las 44 anteriores, lo haré, y a la mierda con lo que me diga el tipo este canoso que no lee el Cahiers, ¡y al que además seguro que le gusta el libro ese de mierda, ¡Salva el gato!”.

Y la verdad es que no me molesta. No me molestaría ni aunque me lo dijeran. Yo también he sido ese arrogante* alumno de veintipocos años totalmente convencido de que sabía más que mis profesores. Además, sé que no voy a poder hacer nada para que cambien de opinión. No hay cosa que toque más las narices que cuando discutes con alguien mayor que tú , éste renuncie a tratar de convencerte de algo y cierre la discusión con una sonrisa de suficiencia y una frase del tipo “ya te darás cuenta de que tengo razón dentro de unos años, cuando hayas vivido lo que he vivido yo”.

Una de esas cosas que me repateaban cuando tenía esa edad y creía saber mucho más de lo que sabía, era la insistencia de los manuales de guión sobre la necesidad de que los personajes tuvieran un arco de transformación claro. Ahora estoy convencido de que hacen falta y que sin ellos es prácticamente imposible contar una historia que merezca la pena.Pero como ya lo he comentado aquí en varias ocasiones, tampoco voy a insistir mucho más en ello. De lo que quiero hablar hoy es de porqué me repateaba.

Me molestaba porque me parecía que era una convención dramática hollywoodense que llevaba a contar una y otra vez historias de superación personal con una finalidad ejemplarizante, parábolas moralistas de lo más facilón destinadas a convertirnos no sé si en mejores personas pero sí en personas más aceptables desde el punto de vista moral por el hipócrita sistema de valores convencional.

Ahí es nada.

Aunque en mi argumentación yo obviaba los arcos de transformación que podríamos llamar “inversos” (descensos a los infiernos en vez de a los cielos), de ser cierto mi razonamiento, en realidad estos también estos también servirían a la misma intención, solo que de manera más retorcida (mostrándonos no qué hacer, sino qué no hacer).

También creo que me molestaba que en estos arcos inversos, el hundimiento del personaje siempre iba acompañado de la renuncia a sus sueños, y, cuando se pretendía que a pesar de todo el final de la historia no resultara demasiado amargo, una cierta resignación por su parte. Y a esa edad uno no quiere ni siquiera pensar que la vida puede acabar derrotándote, que puedes terminar no siendo quién quieres sino quién puedes. Sobrado de energía como vas (y de deseos y ambiciones) llegas a despreciar a esos profesores que han preferido dedicarse a la docencia a seguir persiguiendo a cualquier precio los sueños que les impulsaron años atrás (en realidad no sabes que muchos siguen intentándolo). Te parece que tipos así solo pueden enseñarte cómo no debe ser tu futuro. Paradójicamente, aunque por aquel entonces prácticamente el cine que veía era solo el que programaban los Alphaville, los Renoir y la Filmoteca, mi forma de pensar era propia del protagonista de una película comercial norteamericana, puro “viaje del héroe”.

Pero, sobre todo, no creía en la posibilidad de que la gente pudiera cambiar. No me daba cuenta de que en realidad todos estamos cambiando continuamente, aunque sea solo un poquito cada día. Y que los cambios realmente importantes, los que habitualmente cuenta el cine, también se dan. Sí, incluso los que nos hacen mejores personas (y no digamos ya los que nos envilecen o amargan). Pero para que se den es necesario tanto que el “personaje” (o la persona) las pasen canutas y que además se muestre receptivo previamente –aunque sea de forma inconsciente- a la posibilidad del cambio. La comodidad, la estabilidad, el estatismo, son los enemigos del drama.

Exactamente lo mismo que he acabado explicando en mis clases cuando hablo de las características que debe reunir un personaje capaz de protagonizar un guión de largometraje.

Digo cosas como: “Cuando no sepáis elegir entre una idea u otra para seguir haciendo que la trama avance, elegid aquella que le ponga las cosas más difíciles al protagonista, que le ponga contra las cuerdas. Hacedle todo el daño que podáis”, o “un conflicto es más interesante cuanto más difícil es resolverlo; a mayor distancia entre el personaje y su objetivo, mayores son las posibilidades dramáticas”.

No estoy seguro de que el único motor del cambio sean las experiencias traumáticas, pero sí que creo que la mayoría vivimos atrapados en el abismo que separa la realidad de nuestros deseos, prisioneros de la cobardía y de una comodidad que tiene que ser destruida para que nos atrevamos a dar un paso adelante. Como a Luke Skywalker, los soldados imperiales tienen que pegarle fuego a nuestra granja y matar a nuestros tíos para que nos atrevamos a unirnos a la rebelión.

Eso no quiere decir que el proceso que lleva al cambio sea agradable o que cuando lo estemos viviendo no estemos deseando todos los días poder regresar a la situación anterior de tranquilidad. Las personas tenemos más de Frodo o de Luke que de los protagonistas de las series de televisión convencionales, que siempre resurgen de las cenizas cuál ave fénix, dispuestos a vivir una nueva aventura como si antes no hubiera pasado nada. Para cambiar hay que pagar un precio. Es entonces cuando descubrimos que por algo la mayoría hemos adoptado como mantra inconsciente aquello de “Virgencita, virgencita, que me quede como estoy”. Porque puede que nos guste más la persona que fuimos que aquella en la que nos hemos convertido.

El final del viaje

El final del viaje

Pero nada nunca se queda como está. El cambio llega siempre aunque no estemos destinados a salvar a la galaxia de las garras del malvado imperio o a destruir el anillo único. Tarde o temprano la enfermedad, el dolor, nos alcanza a todos.

Ni siquiera hace falta algo tan tremebundo. El tiempo, los reveses inevitables, también detonan procesos de cambio más lentos y sutiles. Ahí están todos esos directores de mi generación que se creyeron los reyes del mundo tras dirigir su primera película sin saber que en realidad habían dirigido dos, la primera y la última; que se comportaban como malvados reyezuelos de una película medieval, gritando en los rodajes, despreciando a todos sus colegas y castigando a todos sus colaboradores con su insolencia y sus malos modos. Ahora, muchos están en la tele, lidiando con las cadenas, aceptando que no son ni van a ser Stanley Kubrick. Convertidos no sé si en mejores personas pero sí que en personas más tratables. La realidad les ha puesto en su sitio. Que, al final, es el de casi todos.

Avanzamos por la senda de nuestro particular arco de transformación pasito a pasito, sin darnos cuenta.

Y un día, de pronto, somos otros.

*Una cierta arrogancia es necesaria para no desanimarse en una profesión donde continuamente eres cuestionado. Demasiada te puede convertir en un insoportable.


EQUIVALENCIAS Y MUTACIONES

15 junio, 2010

por David Muñoz.

Algo en lo que me entretiene pensar: darle vueltas a el viaje del héroe.

“La ayuda sobrenatural” (o el guía y maestro del héroe).

Gandalf en "El señor de los anillos".

Obi-Wan Kenobi en "La guerra de las galaxias".

Fox en "Wanted" (que además ejerce el papel de "tentadora").

Ramírez en "Los inmortales".

La doctora Grace Augustine en "Avatar".

Dumbledore en "Harry Potter".

Merlín en "Excalibur".

Yinsen en "Iron Man".

Como ya os habréis dado cuenta, todos mueren (simbólicamente, como Merlín y Gandalf, o de verdad) durante el transcurso de la historia para que el héroe continúe la aventura en solitario.

“El talismán” (que abre las puertas del otro mundo).  Normalmente el maestro se lo proporciona al héroe.

El sable de luz de Luke Skywalker en "La guerra de las galaxias".

La espada "Excalibur".

El avatar.

Las pastillas de "Matrix".

El libro de "The Ghost Writer".

La varita mágica de Harry Potter.

El anillo de Frodo.

La armadura de "Iron Man".

“El padre” (la figura paternal que tiene el poder de la vida y la muerte y a la que el héroe tiene que vence para lograr triunfar).

Darth Vader en "La guerra de las galaxias". Este sí que es el padre literalmente.

Voldemort en "Harry Potter". Sus acciones son las que "crean" a Harry.

El Kurgan en "Los inmortales". Cuando su espada atraviesa el pecho de MacCleod, éste descubre que es un inmortal. En cierta manera, "nace".

Skinner en "Ratatouille". Posee el documento con la última voluntad del padre de Linguini y gracias a su restaurante la rata protagonista consigue hacer sus sueños realidad.

Sloan en "Wanted" (aunque inicialmente aparece "disfrazado" de "maestro").

El "arquitecto" de "Matrix".

Obadiah Stane en "Iron Man".

Miles Quaritch en "Avatar".

Estos son sólo algunos ejemplos, pero podrían citarse muchos más.

¿Cuales se os ocurren a vosotros?


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