DOS ENRIQUES MUY MACHOS

16 diciembre, 2011

por Sergio Barrejón.

La noticia del año de esta semana en el cine español la acaban de protagonizar dos Enriques. Y se resume tal que así: el presidente de la Academia de Cine, el veterano distribuidor y productor Enrique González-Macho, interpreta la no aprobación del reglamento de la ley Sinde como una rendición del Gobierno ante “los delincuentes”.

Enrique González-Macho

Y Enrique Dans, gurú oficial de la trendera emprendedora-startupista, interpreta que González-Macho está llamando delincuentes a todos los internautas, y se pica. Y decide que para Enrique, y macho, él más que nadie. Y va y dice en su blog, uno de los más populares (nunca mejor dicho) de España, que no piensa volver a comprar una entrada para ver cine español mientras González-Macho siga de presidente de la Academia.

Enrique Dans

Y se lía. Total, por un tal y cual, Pascual. A mí todo esto me parece de patio de colegio. Y se pone… Y salta el otro… Huy, me llega a decir eso eso a mí… Pero hay en este conflicto una cuestión de fondo que me irrita mucho. Y es precisamente el postureo. El rasgarse las vestiduras. La indignación vocacional.

Vamos a ver: a todo el mundo le cuesta comprender los inventos que aparecen después de la artrosis. Mi padre, por ejemplo, era un señor muy culto, jugaba al ajedrez que te cagas, se hacía el crucigrama de El País todos los días en diez minutos (el antiguo, el chungo), y había tocado profesionalmente el piano, el acordeón, el vibráfono, la tuba, el bajo y la batería. Tenía cabeza, vaya. Pero nunca aprendió a manejar el ratón por mucho que intentamos enseñarle. Simplemente, no le interesaba. Y es que había nacido en 1919, qué quieres.

Así es como yo valoro la actitud de González-Macho hacia el P2P e Internet. Sabe mucho de lo suyo, pero como cualquiera, ignora mucho más de lo que sabe. Y me apuesto una cena en el Miyama a que ni siquiera sabe qué coño significa P2P. Él ve que su negocio va a menos, y trata de protegerlo de quien cree que está causándole pérdidas. Lógico. Cualquiera de nosotros haría lo mismo. El problema es que el tiro es equivocado. Pero González-Macho cree honestamente que el P2P merma sus ingresos. Cree honestamente que la Ley Sinde es la solución a esos problemas. González-Macho no es malo. Simplemente, está mal asesorado.

Por otro lado, Enrique Dans sabe bastante de Internet, P2P y descargas (o al menos, vive bien aparentando que sabe mucho). Su presencia en el encuentro que interlocución con Alex de la Iglesia mantuvo con los detractores de la Ley Sinde fue determinante en el cambio de opinión del ex presidente de la Academia. ¿No sería estupendo que Enrique Dans, y los otros interlocutores de Alex de la Iglesia en aquella reunión, pudieran sentarse ahora con González-Macho para explicar su postura y acercar posiciones? En una entrevista concedida a ABC hace unos meses, a González-Macho le preguntaron si él se reuniría con los internautas, en clara referencia a aquel otro cónclave. Y él dijo “con los internautas siempre, con los piratas nunca”.

¿Sólo yo veo ahí una oportunidad para sentarse con este hombre y explicarle, con datos y argumentos, no con posturas radicales, unas cuantas verdades sobre la “piratería” y sobre la Ley Sinde? Haga el favor de convocar a los internautas, señor González-Macho. ¿O es  que tiene miedo de que le convenzan, como convencieron a Alex de la Iglesia? ¿Y usted, señor Dans? ¿Tan mal le fue en aquella reunión con el ex presidente que se niega a pisar de nuevo la Academia? ¿Tan pronto se ha olvidado de lo que usted mismo llamó la vía Alex: poner empeño en hablar, en obtener consenso, en hacer las cosas bien?

¿Acaso soy el único que está hasta las narices de golpes de pecho, puñetazos en la mesa y portazos airados? ¿Soy el único que echa de menos un poco de actitud adulta y responsable? Será que estoy viciado de tanto escribir telenovelas, pero me parece que aquí lo que hace falta es MÁS DIÁLOGO Y MENOS ACCIÓN.

En cualquier caso, como acción, la de Enrique Dans tampoco es como para grandes alharacas. ¿Quién va a creerse que, antes de este pifostio, Enrique Dans veía cine español? Yo no me lo creo ni aunque me enseñe los tickets. Y teniendo en cuenta el odio manifiesto que tienen sus seguidores hacia el cine español, yo diría que las pérdidas totales que va a provocar este boicot ascienden más o menos a lo que llevo ahora mismo en el monedero. Esta ronda la pago yo, que también soy muy macho.


ENRIQUE DANS: CONSEJOS VENDO

4 agosto, 2011

por Sergio Barrejón.

Leo en el blog de Enrique Dans una reflexión sobre la llegada a España del videoclub online Netflix, que aparentemente se producirá en 2012. Netflix es visto por muchos como la mejor oferta de series y películas en la red. Es el sitio de más éxito en Estados Unidos, y tras su expansión a Canadá, parece que va a dar el salto a Europa empezando precisamente por España.

Cito parte del comentario de Enrique Dans:

¿Y si Netflix viene a España y resulta ser un éxito? ¿Y si cumple sus objetivos y consigue un número importante de usuarios? ¿Dónde van a quedar las aseveraciones de que “España era un paraíso de la piratería”, esparcidas de manera infundada y asquerosa por una industria enferma capaz de utilizar estudios manipulados para perjudicar la reputación de su país? ¿Qué pasa si efectivamente Netflix desembarca, y demuestra con su éxito que lo que pasaba era que en España, sencillamente, no había manera de obtener contenidos si no era descargándolos de plataformas P2P, y que no se trataba de un problema de la naturaleza de los españoles, sino de la infinita torpeza, cortedad y mala intención de la industria de los contenidos?

(…)

¿Qué vamos a hacer con la caterva de irresponsables e impresentables que durante tantos años se han dedicado a difamar a nuestro país y a sus habitantes hasta lograr convertir en tópico la imagen de la supuesta piratería española?

Fin de la cita.

Yo entiendo que a veces la gente escribe un post así, en un pronto. Enrique Dans es muy de prontos. Por ejemplo, a él le molesta que se diga que “España es el paraíso de la piratería”. Pero yo recuerdo verle a él, en un pronto, diciendo que “España es un país de hijos de puta con mucho tiempo libre a los que habría que coser la cara a bofetadas”. (El vídeo , supongo que casualmente, parece haber desaparecido de la red. me lo enlaza Antonio Balsera en los comentarios.)

Imagino que también fueron prontos sus numerosas críticas al sistema anticopia DRM, al que desde su blog tachó de infausto, absurdo, estéril y ridículo. Poco después, Enrique Dans firmaba un libro que se publicó… protegido con DRM.

Yo entiendo los prontos. Lo que no entiendo es la incapacidad de alguna gente para rectificar y la mala costumbre de tomarse el debate sobre la piratería y los derechos de autor como algo personal, como algo de lo que no se puede hablar sin insultar o sentirse insultado. En España hay piratería. En España también hay quien llama piratería a lo que no es piratería. El DRM es una opción legítima de la industria para proteger sus contenidos. También es muy discutible. Se pueden tener posturas enfrentadas sin necesidad de odiarse.

Ahora volvamos a lo de Netflix. Dice Enrique Dans:

¿Qué vamos a hacer con la caterva de irresponsables e impresentables que durante tantos años se han dedicado a difamar a nuestro país y a sus habitantes hasta lograr convertir en tópico la imagen de la supuesta piratería española?

Sé que es una pregunta retórica. Pero aun así, voy a contestarla. Le propongo, señor Dans, que no les hagamos nada. O, en caso de hacerles algo, que les hagamos lo mismo que a las personas que se dedicaron a decir que Netflix veía cada vez más difícil asentarse aquí por el abusivo coste de los derechos de autor en España. Por si no sabe de quién hablo, lo aclaro: lo dijo la Asociación de Internautas. Ellos publicaron ese infundio el 24 de enero de este mismo año. No aportaron un solo dato, ni fueron capaces de citar la supuesta fuente de Netflix que dijo eso. (Lógico, porque era todo mentira.)

El problema de los derechos de autor tiene muchísimos factores, y lo que más envenena el debate son los gritos, y los malos modos, y el “dedicarse a difamar” al adversario “hasta convertir en tópico” su mala imagen. Eso exactamente es lo que gente como la Asociación de Internautas se han dedicado a hacer durante años con los autores y la industria del audiovisual, desprestigiando injustamente a todo un sector a base de retratarlo como un bloque monolítico que disfruta de enormes privilegios económicos en pago por su servilismo político (o algo así). Si se va usted a enfadar con un mentiroso, enfádese con todos los mentirosos. O mejor: ignórelos a todos.

Identificar a toda la industria con titiriteros a sueldo de un partido es igual de injusto que insistir en que España no es más que una cueva de piratas y pícaros… O que pretender que nuestros detractores sólo son hijos de puta con mucho tiempo libre a los que habría que coser la cara a bofetadas. Todos tenemos nuestros argumentos, y debemos aprender a exponerlos con ecuanimidad y respeto, o nunca llegaremos a ninguna conclusión productiva.


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