LOS CLIENTES QUE PIDEN LAS COSAS “PARA AYER”.

11 enero, 2017

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Por Juanjo Ramírez Mascaró.

Hace poco tomé una decisión que me va a regalar años de vida: Asumir que vivo en España y trabajo con españoles.

En un pasado no muy lejano, cuando alguien me encargaba un guión, me tomaba sus palabras en serio.

Si me decían que la entrega del guión corría mucha prisa, yo trabajaba como si de verdad corriese mucha prisa.

Y… claro… SIEMPRE te dicen que su mierda corre mucha prisa, porque pedir es gratis.

En otros tiempos, en los que era más estúpido, llegué a rechazar otros curros para poder cumplir con plazos demenciales, sacrifiqué horas de sueño, descuidé relaciones sentimentales, fui taquicardia con patas…

… y como ya suponéis, en el 99% de esos casos, luego la prisa no fue tal.

De hecho, los momentos de más estrés, de más tensión, de más agobio… no fueron los de escribir apresuradamente… no fueron los del tecleo contrarreloj…

sino los de la calma chicha de después: Los de esos días, semanas, a veces hasta meses… de silencio inexplicable, incongruente.

Porque así sucede casi siempre: Pisas el acelerador, fuerzas la maquinaria para hacer el envío cuanto antes… (¡tienen prisa!)

… y acto seguido…

… nada…

… parálisis…

… silencio…

… en ocasiones, ni siquiera un: “Recibido, gracias“.

Ésos eran los paréntesis que más me agobiaban. Días de permanecer en estado de alerta, en una especie de limbo, esperando respuestas que nunca llegaban (y que a veces, ni llegarían), dilapidando unas energías y unas neuronas que acaso serían más productivas dedicándose a otros menesteres.

¿Qué estaban haciendo mientras tanto aquellos productores o directores de los que tú, con lealtad perruna, esperabas respuesta?

Cualquier cosa menos pensar en ti.

Esa clase de impresentables suelen dar señales de vida justo cuando estás empezando a olvidarte de ellos, cuando por fin has decidido retomar tu vida. Son como el mosquito que espera a que concilies el sueño para zumbar en tu oído y chuparte la sangre.

En el mejor de los casos te dan explicaciones. Explicaciones de mierda. “Disculpa, es que al final hemos decidido que merece la pena no precipitarse y enfocar el asunto con más calma” (genial… ¡Pues haber avisado antes, CABRONAZO!)

En otros casos retoman el contacto como si no hubiese pasado nada. “Perdona, es que he estado muy liado, jejeje“. (¿¡Jejeje!? ¿¡CÓMO QUE JEJEJE!? ¿¡Has estado muy liado, HIJO DE PUTA!? ¿¡No se suponía que íbamos a contrarreloj!? Tú has estado muy liado mientras yo flirteaba con el maravilloso mundo de los ataques de ansiedad porque me dijiste que había que tener esto “para ayer“. Lo querías para el viernes y estamos a jueves por la tarde)

Y en otras ocasiones sucede algo aún más lamentable: El proyecto no sigue adelante, se disuelve en el tiempo… pero ni siquiera se dignan a informarte de ello. Lo deduces tú mismo al comprobar que pasan las semanas y nadie se ha puesto en contacto contigo.

En este país es peligroso dar por hecho que tu interlocutor tiene un ápice de sentido del honor, o un miligramo de empatía. Asumir eso es apostar por el caballo perdedor.

En cierta ocasión un productor manifestó su incredulidad (de manera bastante despectiva) cuando le dije que trabajar en su guión me había ocasionado incluso problemas de salud. No le cabía en la cabeza que alguien pudiese enfermar a causa de un proyecto como el suyo. ¡Claro! Para él la travesía había sido distinta. Él marcaba el ritmo, él decidía cuándo yo escribía, cuando yo aguardaba nuevas instrucciones, cuándo yo viajaba a otras comunidades autónomas para tener reuniones con él, por qué todavía no era el mejor momento para concretar asuntos de dinero…

… y se trataba de uno de esos curros en los que te pedían una cosa para ayer, y escribías esa cosa a toda prisa, y esperabas respuesta durante dos semanas, y luego te informaban de que los “para ayer” son los nuevos “para el mes que viene” porque “finalmente hemos decidido enfocarlo con más calma para no precipitarnos y bla, bla, bla, bla”

Es la clase de gente que te dice que no le gusta la cuarta versión del tratamiento aunque, sin duda alguna, es mejor que la tercera, pero en el fondo le gustaría recuperar muchas cosas de la segunda versión… y finalmente te confiesa que la tercera es la única que de verdad le gusta.

Esa clase de gente no entiende que trabajar para ellos te mina la salud, porque es gente que no ve más allá de sí misma. Es gente que ni siquiera se para a pensar que te está haciendo bailar a su son.

La mayor parte de mis seres cercanos afirman que nunca me han visto más devastado (de aspecto y de actitud) que en esos casos, cuando estaba a merced de individuos como aquéllos:

Individuos que – sin maldad alguna, pero sin empatía ninguna – condicionan la vida de un guionista que se toma al pie de la letra aquello de “ESTO ES URGENTE” o “ESTOY SEGURO DE QUE ESTO ES LO QUE QUIERO”.

Para los productores esa clase alicientes y premuras son una cantinela, un engañabobos… No imaginan que lo que ellos dicen para cubrirse las espaldas, para el guionista medianamente responsable puede constituir un puto briefing.

España es un sitio en el que lo peor que te puede ocurrir es ser decente. Porque todos te van a tratar por defecto como si fueras un chorizo.

España es un país en el que lo peor que puedes hacer es ser sincero, honesto, consecuente.

España es un festival de Lazarillos chuleando a don Quijotes. Y yo no aspiro a la nobleza de don Alonso Quijano, pero la picaresca del sinvergüenza de Tormes se me antoja incluso más ajena. Mi sangre tiene un Rh incompatible con toda esa bazofia.

Mi calidad de vida ha aumentado desde que asumo que, cuando alguien me llama para ser un caballero, sólo espera de mí que sea, como mucho, un lazarillo.

Y eso es triste, joder.

Eso es muy triste…


SERIESPEPITO: TRES ORDENADORES, DOS DISCOS DUROS Y UNA RAYA DE COCA

4 diciembre, 2014

por Sergio Barrejón.

En los buenos tiempos podías comprar un gramo de cocaína por cinco mil pelas. Con las subvenciones y los sobres de la SGAE que nos llegaban cada dos por tres, podíamos ir encocados hasta las cejas sin apenas mermar el saldo de nuestra cuenta en Suiza. Íbamos tan drogados que nos dijeron que pusiéramos el dedo encima del ojo como imitando la ceja de Zapatero y ni nos dimos cuenta de que era para una foto de campaña. ¿Lo del No a la guerra? Cocaína. ¿Hay motivo? Farlopa a paletadas.

Poner este .gif animado ES DELITO.

Hola, don Pepito.

Luego llegó la crisis y la cosa se jodió. La farlopa se puso súper cara. ¡De 5.000 pelas a 50€! Intolerable. Los sobres de la SGAE eran cada vez más flacos. Las subvenciones caían en picado. Así que tuvimos que buscar nuevos caladeros. Podríamos haber dejado de hacer películas sobre la guerra civil. Podríamos haberle dado al público lo que quiere. Pero no. Lo nuestro es la corrupción y la droga, joder. El talento para los americanos. ¡Que inventen ellos!

Así que pusimos a una de los nuestros en el Ministerio y le sacamos una ley a medida. ¡El canon pagaría nuestras rayas! ¡Le sacaríamos el dinero a los piratas! ¿Seriesyonkis? ¡NOSOTROS somos los yonkis, hijos de puta!

Pero llegó el PP y se jodió el invento. Adiós al canon. Las subvenciones, bajo mínimos. Y el IVA al 21%. Tengo amigos que llevan meses sin meterse un tirito. ¿Cómo vamos a hacer el nuevo MAD MEN si sólo esnifamos los viernes y los sábados? Bueno, y algún domingo. Pero hay un rayo de esperanza. Con la misma reforma de la Ley de Propiedad Intelectual que rebajó el canon a calderilla, venía una novedad genial: las webs de enlaces también podrían ser perseguidas por piratería. ¡Ya no hacía falta que alojasen los contenidos ilegales en sus servidores! Sólo con enlazarlos habría delito. ¡Podríamos sacarle la pasta a todos esos putos friquis! ¡Se acabó el forrarse con publicidad a costa de nuestro sudor! ¡Otra vez habría farla en el catering!

Y ayer, por fin, la ley Sinde-Wert empezó a dar sus frutos: TRINCAMOS A LOS DE SERIESPEPITO. ¿Os reíais cuando la Guardia Civil registró la sede de la SGAE, cabrones? ¿Ahora qué? ¿Qué tal sienta ver a las Fuerzas del Orden desarticulando todo vuestro entramado criminal?

Ayer devoré los periódicos con la avidez con que en los 90 me desayunaba tortitas con nata del VIPS después de una noche de farra. Quería todos los detalles morbosos. Fotos de polis con el rostro pixelado. De criminales entrando al juzgado con la cabeza tapada por el abrigo. Del alijo incautado con su mosca del logo de la Policía.

Y cuál no sería mi decepción cuando comprobé a cuánto ascendía el pastel: estos pelanas sólo habían facturado un puto millón en tres años. ¿Y la tecnología con la que montaron su emporio? Tres ordenadores, una tableta, un router, dos discos duros y cuatro pendrives. ¡Pero si eso lo tengo yo en mi casa, coño!

¿Te imaginas entrar en la guarida de Lex Luthor y que tenga menos metros que tu piso de Malasaña?

Tenía que haber algún error.

Y lo hay.

El error fue pensar que las leyes antipiratería españolas beneficiarían a la industria cultural. Para nada. Cualquiera que esté mínimamente informado se dará cuenta de que el gran problema de la piratería no está en las webs de enlaces, sino en los servidores que alojan los contenidos… y que seguirán siendo enlazados desde otras webs similares. Esos servidores se encuentran en territorio extranjero, y cerrarlos es poco menos que imposible.

El cierre de Seriespepito no es un logro para los autores. A 50€ el gramo, un millón de euros da sólo para 20 kilos de farlopa. En tres años, eso equivale a 18 gramos diarios. Comprenderéis que 18 gramos diarios para todo el gremio no es plan de vida. Y recordad que ese millón se lo han robado a toda la industria, no sólo a los autores. O sea, que no tenemos polvo ni para levantar la resaca del jueves.

Pero alguien tiene que salir beneficiado, claro. Como cualquier guionista de género policíaco sabe, para hallar al verdadero culpable de un delito, hay que preguntarse qui prodest. ¿Quién sale beneficiado de esos artículos en prensa contando la operación policial como si hubieran desarticulado una peligrosa banda criminal, cuando en realidad sólo eran dos fulanos en chándal, con un iPad viejo y un portátil del MediaMarkt?

Según la historia oficial, salen beneficiados los productores de 8 apellidos vascos, cuya recaudación cayó un 50% el mismo fin de semana en que se subió un DVDrip de la peli. Según la vida real, cuando una peli lleva ocho semanas en cartel, y llegan nuevos estrenos que le quitan salas, y además sale un fin de semana de buen tiempo y hay un par de partidos interesantes en la tele… No sé si me explico. Como me decía el otro día me decía un productor: a la mierda las subvenciones, a la mierda ley de mecenazgo… ¡Que pongan el fútbol por la mañana y verás cómo se arregla todo!

Si haces una encuesta preguntando por qué la gente no va al cine, la respuesta más habitual incluirá al menos la mitad de los siguientes argumentos: Porque está muy caro y el cine español es una mierda, y para eso me lo veo en casa, que es gratis. Sólo que:

a) No es gratis. Ver cine pirateado pasa por tener una conexión ADSL, que a día de hoy cuesta al mes algo menos que un gramo de farlopa, o cinco entradas de cine. Además, hay que tener un ordenador, un router, y si quieres guardarte las pelis y las series, también un par de discos duros. Casi como los pepitos.

b) La gente sí va al cine. Y a ver cine español. En los tiempos del ivazo, las subvenciones mierder y la piratería desaforada, el cine español está reventando sus resultados históricos de taquilla. Y sin Amenábar ni Almodóvar ni Bayona ni Álex de la Iglesia.

Entonces, ¿de qué va esto?

Esto va de lo de siempre. ¿La guerra contra la droga? Detener camellos y traficantes de tres al cuarto en alta mar, mientras los alijos grandes entran por la Zona Franca, y el precio de la farlopa se mantiene en 50€ el gramo, a Dios gracias. ¿La guerra contra la piratería? Detener a dos imbéciles que movían calderilla, mientras los contenidos siguen intactos en servidores de pago radicados en países a los que se la suda la protección de la cultura. Megaupload, recordemos, movía el 5% del tráfico mundial de internet.

¿A quién beneficia la ley antipiratería? No sé. Yo diría que Telefónica sigue teniendo beneficios. Que a Jazztel no le ha ido particularmente mal en estos años. ¿Y Orange? Tampoco les veo llorar. En Telefónica hay dos consejeros que fueron ministros del PP. En Jazztel y Orange no me he molestado en mirar. Me deprime todo esto me resulta muy deprimente. (Sobre todo sin una mísera rayita para animarme). Lo curioso es que la bestia negra de los internautas, Ángeles González Sinde, no parece haber hecho uso de las puertas giratorias. ¿QUÉ RARO, EH? La que se suponía que trabajaba al dictado de las majors americanas y las grandes empresas, se queda sin su carguito. Quizá lo que dijo en su discurso en los Goya 2009 tenga algo que ver:

Hay que seguir peleando para que las descargas ilegales no nos hagan desaparecer, para que nuestros administradores comprendan que en el negocio de la red no pueden ganar sólo las operadoras de ADSL, mientras quienes proporcionamos los contenidos, perdemos.

Lo dijo hace casi seis años. Nadie hizo ni puto caso entonces, nadie hará ni puto caso ahora que las operadoras de ADSL siguen beneficiándose del tráfico masivo de contenido pirata, que el mercado VOD de España sigue siendo una puta mierda y que el Gobierno ha conseguido el primer titular en siete semanas que no habla de corrupción.

Pero no me hagan caso. Qué voy a saber yo, si sólo soy un guionista subvencionado y de la SGAE. Quizá éste es el camino a seguir. Pero yo sólo me lo creeré el día en que Telefónica no tenga ex ministros en su Consejo de Administración. Porque mientras el Gobierno se dedica a podar las malas hierbas que es incapaz de arrancar, la opinión pública se echa encima de los autores porque supuestamente somos los instigadores de esta operación y los grandes beneficiados. Y la realidad es muy distinta. La realidad es que hay toda una generación de cineastas españoles condenada a seguir creando sin farlopa. Y eso, nos pongamos como nos pongamos, es un drama social.

P.S. No he comprado cocaína en mi vida, pero he visto horas y horas de ficción en seriespepito. También he recibido subvenciones. Y soy de la SGAE.


SI SE HICIERA UN REMAKE DE “THE OFFICE” EN ESPAÑA…

21 septiembre, 2011

Por Chico Santamano.

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…se titularía “The Office”.

…tardaríamos 20 años en verlo.

…los fans se rasgarían las vestiduras por semejante sacrilegio.

…los que nunca la vieron también se indignarían mucho.

…y todos olvidarían que “The Office” ya era un remake.

…compraríamos los guiones para hacer lo que nos saliera del nabo.

…y a todos nos parecería fatal (aunque los yanquis hubiesen hecho lo mismo con la serie original).

…sus guionistas aceptarían el encargo con cierto orgullo.

…una vez estrenada, sus guionistas preguntarán a otros guionistas cómo se puede borrar un crédito en imdb.

…los ejecutivos comprarían los derechos aún creyendo que hay que cambiarlo todo porque el espectador español es un mongólico en potencia.

…y se dedicarían a cargarse todo aquello que hacía de “The Office” una serie mítica.

…Michael Scott se llamaría Miguel Sánchez.

…Dwight se traduciría como Gero.

…para darle cierto caché, lo protagonizaría un actor que renegase de la tele por toda la basura imperante.

…y se emitiría en Telecinco para humillarle aún más.

…todas las interpretaciones estarían muy arriba. Bordearían casi el género chico.

…aunque fuera los mismos, los chistes sobre gays de Michael Scott sonarían realmente ofensivos.

…Dwight Schrute sería Javivi.

…Jim sería Martín Rivas.

…Pam sería Beatriz Montañez.

…Angela sería Anabel Alonso.

…la india sería gitana.

…se le pondría letra al tema de la cabecera.

…lo interpretaría Raquel del Rosario.

…y lo cantaría con voz de pena, aunque lo que diga la letra sea divertido.

…Michael Scott estaría obligado a trabajar con una exmujer por aquello de la tensión sexual no resuelta.

…por supuesto ambos se enterarían de que están obligados a trabajar juntos en el primer episodio.

…ella estaría en sujetador (se acaba de tirar un café en la blusa).

…él estaría vestido, pero tartamudearía mucho al enterarse.

…los chicos del almacén currarían sin camiseta.

…en el almacén habría una barra de bar.

…detrás de la barra del bar habría un modesto apartamento donde viviría Jim.

…Jim nunca iría a trabajar a otra delegación durante una temporada. No habría dinero para construir otro decorado, ni para pagar a más actores.

…las paredes de la oficina estarían pintadas con agradables color pastel.

…el negocio iría muy mal. Si son unos perdedores, ¿cómo es posible que vendan tanto papel?

…el actor que interpretase a Michael Scott se iría antes de la tercera temporada y después de pagar su piso por la zona de Velázquez.

…las secuencias tendrían un montón de música de libería. ¿Momento de misterio? Música de misterio. ¿Un chino entra por la puerta? Música oriental. Y así todo el rato.

…no tardarían en tener importantes cameos como el de Vicky Martín Berrocal o Jaime Peñafiel.

…los protagonistas irían de promoción a “El Hormiguero”.

…Pablo Motos haría un espectacular experimento con cientos de post-its.

…Pablo Motos se quitaría la camisa.

…Pablo Motos se quedaría con las frases de niños más graciosas y le daría a los protas las peores.

…los ejecutivos presumirían de que Ricky Gervais está a tope con los guiones de la adaptación.

…los ejecutivos ocultarían que esos guiones no fueron los que finalmente se grabaron.

…las críticas estarían escritas una semana antes de empezar el rodaje.

…#theofficespain sería trending topic mundial la noche de su estreno.

…todos los twitteros se creerían más ingeniosos que los guionistas de la serie.

…un gran porcentaje de twitteros sacaría a colación el final de “Los Serrano”.

…otros usarían los términos “tetacinco” o “telecirco”.

…Vertele haría un reportaje recogiendo los mejores chistes en twitter.

…Vertele haría un spoiler del último episodio.

…y Javivi se subiría a “La Noria”.

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LOS TRES METROS SOBRE LA TAQUILLA

12 enero, 2011

Por Chico Santamano.

Si algún vez tuve algo de crédito como ”””guionista de referencia””” en este blog voy a terminar de aniquilarlo. Mientras que Guionista en Chamberí escribe sobre Werner Herzog, David Muñoz se curra un servicio público guionistil de primera, y Pianista en un Burdel… mmh… ¿Dónde está Pianista?… Bueno, mientras que mis compañeros de blog hablan de cosas GUAYS, a mí me gustaría reflexionar un ratito sobre la película española más taquillera de 2010: “TRES METROS SOBRE EL CIELO“.

Si han estado fuera del país en las últimas semanas o directamente sólo prestan atención al cine al que sólo prestan atención, les haré un breve resumen de qué es “3MSC”.

La peli, escrita por Ramón Salazar y dirigida por Fernando González Molina (un momento, ¿un director español sin créditos de guionista…? ¡Gracias, Señor por los directores de encargo!) está protagonizada por María Valverde, la actriz que mejor luce los vestidos cortitos (MUY cortitos) del mundo y de la que cualquier adulto de la especie humana se ha de enamorar obligatoriamente al ver “La flaqueza del Bolchevique”… María es también el híbrido perfecto entre Natalie Portman y Gillian Anderson, la lolita universal, la arruina hogares, la robamaridos, la robahijos, la que vuelve loco a cualquier varón con ganas de volver a abrazar un poquito sólo su adolescencia (y no sigo para no parecer un contertulio de Telemadrid y/o la Cope)… y al otro lado del ring, encontramos a Mario Casas, que por si no lo saben es el mojabragas teenagers definitivo… el quinqui del nuevo milenio, el malote con corazón, el outsider con cara de bobo entrañable y poseedor de un culo perfecto que despierta suspiros vaginales.

La peli es un remake de esta otra peli italiana…


…que a su vez es la adaptación del libro homónimo escrito por el fenómeno literario del momento, el Stephen King del melodrama bañado en clearasil: Federico Moccia. Además, el film lleva recaudados la friolera de 9 millones de euros. El auténtico sleeper patrio del año. Y ya se han confirmado dos secuelas que se estrenarán previsiblemente de aquí al año que viene. Vamos, un auténtico fenómeno de los que hacen INDUSTRIA.

Como yo soy de los que creen que el público NO ES GILIPOLLAS (o al menos no tanto como mucha gente cree), voy a intentar explicarles por qué me congratula tanto el éxito de esta peli, que algunos calificarían como “mierda para adolescentes descerebrados” y no les falta razón, pero amigos… al fin, mierda de la buena.

Para empezar “3MSC” no engaña a nadie. Es lo que promete. Un producto PERFECTO para hacer suspirar a los adolescentes de este país. Ojo… A los adolescentes de verdad, no a treintañeros que no olvidan “El club de los cinco” y lo más teen que han visto últimamente es “Election” o “Juno”. La peli va a por su target sin pudor ni en las formas ni en el fondo. Lo que viene a ser por fin un poco de picardía comercial. Y así espero que se entienda este post… porque defiendo la existencia de “Tres metros sobre el cielo” porque defiendo (entre otros muchos tipos de cines, faltaría más) la existencia de un cine para adolescentes en clave adolescente. Intentar analizar esta película desde otro prisma que no sea ese sería absurdo y sobre todo VIEJUNO.

Quiero creer que con este producto el complejo de inferioridad español, el resentimiento del proletariado, el “no olvidemos a las clases desfavorecidas” han sido enterrados por fin. Adiós, España malrollera. Parece que alguien se ha dado cuenta de que hay un público que muere de ganas (y pasa por taquilla) por ver gente guapa, que hacen cosas “molonas”, en sitios molones. Porque, señores y señoras, por primera vez en nuestra filmografía todos los protas son ricos. Adiós, España llorona. Y encima se mueven en entornos bonitos, joder. Ese instituto es el mismísimo Versalles. ¿Quién no querría estudiar allí… con esa escalera fastuosa y esas alumnas minifalderas? ¿A quién no le apetece dejar aparcada su vida del extrarradio y empezar a soñar con una vida ni mejor, ni peor, sólo DISTINTA? Adiós, España feísta.

La película en cuestión reúne lo mejor (y lo peor) de la saga Crepúsculo y los “A todo gas”. Un producto con una factura estupenda, bien rodada y fotografiada, para el niño y la niña. Porque sí. El cine español también puede (y debe) tener un look molón. Dejar atrás los barrios marginales con inmigrantes de buen corazón y abrazarse a lo que un adolescente actual busca y encuentra en series como “Gossip Girl” o en las pelis de high school americano. Cuando vi a María y Mario retozando sobre esa bandera del Reino Unido en esa playa con flores rosas no podía dejar de gritar (interiormente, se entiende) que al fin alguien se había tomado la molestia de cuidar un poco la dirección de arte en una producción que no fuera de época. Podrían haber puesto una toalla azul marino comprada el día anterior en el Corte Inglés (sin tirar el ticket para luego poder devolverla, claro), pero no… por una vez alguien pensó en “¿y si lo hacemos BONITO?“.

Así que, a pesar de que la la película no parece acabar nunca porque repiten hasta la saciedad lo de “chico pierde chica > chico recupera chica”, “chico pierde chica > chico recupera chica”, “chico pierde chica > chico recupera chica”…  a pesar de que es la primera película de la historia que tiene cinco tercer actos, a pesar de lo previsible de sus situaciones, a pesar del origen MUY chorra de la violencia del protagonista, a pesar de algunos diálogos sonrojantes, a pesar de que su historia no pasará precisamente a la historia, a pesar de que no se entiende que esta chica pueda perdonar a ese chico que le ha dado una hostia cuando desde todos los medios públicos y privados se intenta concienciar con la idea de “si te pega una vez, lo va a hacer más veces” (¿abrimos el debate sobre la responsabilidad de la ficción en la sociedad?), a pesar de todas sus taras que son muchas e indefendibles, ojalá tengamos cada año cien de estas.

Cien pelis que, conscientes de cuál es su público, van a por él sin vergüenza y con una factura digna  a la medida de su target. Cien pelis que sirvan para poder financiar otras mucho más pequeñas. Esas que ganan premios y dan buen nombre a nuestro cine por todo el mundo. En definitiva, cien pelis que nos hagan poder echar a andar de una vez por todas sin la ayuda de papá estado y mamá subvención.

AH… Y tiene una SECUENCIA DE DISCOTECA más que digna, con unos extras que lo dan TODO!

 

MORALEJA:
Señores responsables de 3MSC: no contéis conmigo para que pague por ver la secuela. Por desgracia llego unos 15 años tarde para disfrutar al cien por cien de esta saga, pero os apoyaré SIEMPRE, claro que sí.

 


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