EL FORMATO DEL GUION Y MIS AMIGOS DE LA RAE

23 octubre, 2017

Por Germán Aparicio

Hubo un tiempo en el que para ser un buen escritor era necesario tener una buena caligrafía. Imagino que hubo grandes filósofos cuyos pensamientos no transcendieron por culpa de una letra ininteligible. Con los médicos pasó lo contrario, pero esa es otra historia.

Siglos más tarde, las máquinas de escribir homogeneizaron la caligrafía, pero seguía existiendo el escollo de la ortografía. Los ordenadores y los programas de edición con autocorrección han hecho mucho por los delincuentes de la palabra, aunque muchos siguen cometiendo delitos casi en cada página.

Puedes tener historias muy interesantes que contar, pero si te huele el aliento, es poco probable que encuentres una audiencia dispuesta a escucharlas. Con la ortografía ocurre algo parecido, solo que por escrito. La diferencia estriba en que el aliento suele delatar lo que has comido, mientras que las faltas de ortografía delatan lo que no has leído.
Últimamente, el archiconocido y pirateadísimo Word, está dando paso a otros programas de edición de guiones, importados casi siempre de los anglosajones. Entre los más populares están el Screen Writer, el Final Draft, y el Celtx. Paradójicamente, diría que este último es el que se usa menos pese a ser gratuito.

El caso es que estos programas están estandarizando un uso de los signos ortográficos y del formato de guion que no se corresponde con el de las ediciones impresas. Además, según la editorial que leas, encontrarás un formato u otro, e incluso hay distintos formatos dentro de la misma colección de una misma editorial. Supongo que para respetar el original.

Muchos diréis que lo importante de un texto es que se entienda, y yo os digo que sí, pero que también es importante que sea cómodo de leer. Y para ello existen las normas de ortografía y gramática. ¡Coño, ya! Que si cada uno escribe como le viene en gana esto es un sindiós.

Para aclarar la manera correcta de dar formato a un guion, me dirigí hace unos meses a los señores de la Real Academia Española, vía mail. Para mi sorpresa me contestaron, y para mi gozo, coincidían conmigo. Me quedó alguna duda que volvieron a resolverme tras una segunda consulta. Os transcribo un resumen de lo hablado con ellos.

CONSULTA 1

…quisiera consultarles acerca de las normas de puntuación para cine y televisión.

En ocasiones se escribe una acotación en mitad de un diálogo. Como en el siguiente ejemplo:

JUAN

No he sido yo. (Enfadado). Y es la última vez que lo digo.

(…)

… casi nadie usa el punto después del paréntesis de la acotación, y algunos tampoco usan la mayúscula, como en el siguiente ejemplo:

JUAN

No he sido yo. (enfadado) Y es la última vez que lo digo.

Quisiera saber cuál es la manera correcta.

RESPUESTA 1

En primer lugar, siguiendo la norma general, en las acotaciones el punto se escribirá tras el paréntesis de cierre:

«Bernarda. (Golpeando con el bastón en el suelo). ¡No os hagáis ilusiones de que vais a poder conmigo!» (GaLorca Bernarda [Esp. 1936]).

En segundo lugar, lo indicado es empezar la acotación con mayúscula solo si va precedida de punto (a no ser que, por ejemplo, esta esté constituida por más de un enunciado y aparezca en mitad de una intervención).

En tercer lugar, se recomienda escribir punto delante de la acotación si está formada por una oración completa, pero no si está formada por un grupo nominal.

De acuerdo con esto, en su ejemplo, lo más indicado es escribir punto antes y después de la acotación y empezar esta con mayúscula:

JUAN

No he sido yo. (Enfadado). Y es la última vez que lo digo.

CONSULTA 2

…en mi consulta olvidé preguntar si se recomienda utilizar la cursiva en la acotación entre paréntesis o es indiferente.

Quedé muy satisfecho  con su respuesta que, sin embargo, no es aplicable a la mayoría de los guiones de televisión con los que me encuentro (porque tampoco lo era mi pregunta). Y es que, debido a que se usan programas de edición importados de EE.UU. es usual encontrarse con el siguiente formato:

JUAN

No he sido yo.

(enfadado)

Y es la última vez que lo digo.

A mí me parece que no hay motivo para empezar la acotación sin mayúscula, ni para obviar el punto después del paréntesis de la acotación, pero querría conocer su opinión, así como si consideran necesario o recomendable el uso de las cursiva en la misma.

RESPUESTA 2

Las indicaciones que le ofrecimos sobre el uso de mayúscula en las acotaciones son válidas aunque la acotación o indicación aparezca en una línea aparte en este tipo de guiones.

Así, si la intervención del personaje se cierra con punto, la indicación deberá comenzar con mayúscula. Si la acotación, como sucede en este caso, no es una estructura oracional ni presenta puntuación interna y está aislada en una línea, prescindir del punto no sería completamente censurable:

JUAN

No he sido yo.

(Enfadado)

Y es la última vez que lo digo.

El criterio editorial más habitual es escribir en cursiva tanto el contenido de la acotación como los paréntesis.

Así pues, amigos guionistas y editores, mis amigos de la RAE y yo, os recomendamos fervientemente usar el siguiente formato.

JUAN

No he sido yo.

(Enfadado).

Y es la última vez que lo digo.

Queridos guionistas, coordinadores y editores, sé que cuesta cambiar, y que la inercia os llevará a seguir escribiendo esas tristes acotaciones en minúscula y sin punto, como si fueran huérfanas, como si no tuvieran derecho a nada. Os costará, como os está costando escribir “solo” y “guion” sin tilde, pero mis amigos de la RAE y yo os pedimos que lo intentéis.

 


 

Quisiera acabar con algunos ejemplos extraídos de esta web al azar para poner de manifiesto que no existe consenso acerca de la manera correcta de dar formato a un guion. Incluso dentro de un mismo guion el formato “baila”.

ministerio del tiempo

El Ministerio del Tiempo. Acotación integrada en el diálogo, en cursiva, a veces empezando en mayúsculas, a veces no, y sin punto después del paréntesis.

isla.jpg

La Isla Mínima. Acotación en una línea aparte, en cursiva y sin punto después del paréntesis.

galdos.jpg

Prim. Acotación en una línea aparte, en cursiva (no siempre), empezando minúsculas y sin punto después del paréntesis.

 

Germán Aparicio es guionista de televisión desde hace más de veinte años. Aunque su especialidad es la ficción y más concretamente la comedia, también ha escrito monólogos, sketches y programas. Actualmente se encuentra escribiendo un thriller para Movistar y una comedia para A3. Es socio de ALMA.

 


PROBAMOS FADE IN, UN NUEVO SOFTWARE DE GUION

31 agosto, 2015

Parecido a Final Draft, pero más barato y más compatible. Ese sería el titular.

Captura de pantalla 2015-08-31 a la(s) 08.36.26

Hace unas semanas, Carlos J. Marín nos hablaba de este software a través de Twitter. Hace tiempo que oí hablar de él en el podcast de John August y Craig Mazin, y me sonaba que estaba desarrollado por profesionales de la industria norteamericana. Pero me va bastante bien con Final Draft, así que no presté mucha atención. Además, reconozco que me echaba un poco para atrás su logo escrito en Trajan).

Sin embargo, cuando Carlos nos habló de que de Fade In importa y edita guiones escritos Final Draft y otros procesadores de texto, me empecé a interesar. Desde mi punto de vista, el único punto débil de Final Draft (aparte de costar doscientos eurazos) es su limitada compatibilidad con otros programas como Word o Celtx.

Un primer vistazo a la comparativa de Fade In versus Final Draft, Screewriter, Adobe Story y Celtx me acabó de convencer de que tenía que probarlo.

Así que hace un par de días descargué la versión de prueba para Mac. Es gratuita y no tiene límite de tiempo. Me gusta que al abrir el .dmg, en la primera ventana, aparezca la firma del desarrollador: Kent Tessman. Su firma aparece también visible en la web de Fade In. Bien.

La primera impresión a abrir el programa es agradable. Una ventana sencilla, bien organizada. Estoy haciendo este test en un MacBook Air de 11”. Con una pantalla tan pequeña, se agradece un interfaz que aproveche bien el espacio. La combinación estándar de colores (página blanca sobre fondo gris oscuro) resulta agradable a la vista, nada agresivo. Invita a concentrarse en la escritura.

Fade In Screenshots 01

En un primer vistazo rápido da la impresión de que cualquiera mínimamente versado en Final Draft se puede hacer con los controles de inmediato. El contenido de los menús desplegables se parece bastante.

Una cosa que me llama la atención rápidamente es la capacidad de cambiar la organización de las ventanas básicas en un sólo clic. Como puede verse en la siguiente captura de pantalla, la opción “Layout” permite colocar la página de redacción a ambos lados de la pantalla, o en posición superior, o inferior. También existe la opción de configurar una disposición de ventanas personalizada y dejarla memorizada.

Screenshots FadeIn 02

Pero lo que yo más destacaría es la capacidad de Fade In para importar documentos desde formatos como .fdx o .scriv. Para los que llevamos años alternando por obligación entre procesadores de texto mal avenidos como Word, Final Draft, Celtx o Scrivener, esto es un gran adelanto.

Muchas productoras españolas insisten en pedir los guiones en Word. Personalmente, me parece una aberración que en el fondo refleja la equivocada jerarquía de las productoras españolas, donde un auxiliar puede imponer, por su propia comodidad, qué software usar en departamentos clave. Pero el caso es que, si quieres escribir en esas productoras, es el sistema establecido.

Después te contratan para trabajar en cine y te piden el guión en Final Draft. Bien. Lógico. Luego escribes un guión con un colega que no tiene Final Draft, y para no acabar trabajando en Word, lo hacéis en Celtx, que es gratis (más o menos). Y para escribir una novela, lo mejor es sin duda Scrivener, con su eficiente sistema de carpetas internas y de captura de archivos y webs, que tanto favorece la organización de la documentación y la navegación entre capítulos. Por no hablar de la adorable función “Composition Mode”, que mantiene el cursor siempre en el centro de la pantalla, reproduciendo el funcionamiento de una vieja máquina de escribir, donde el papel se movía por ti, evitándole a tus ojos el tener que perseguir el cursor por la página. Esto puede parecer una fruslería… hasta que tienes que pasarte dos meses escribiendo durante diez horas diarias.

El problema es que si quieres saltar de un software a otro, porque una productora te pide en Word un guión que escribiste en Final Draft; o un traductor necesita en Word un guión que escribiste en Celtx; o un guión de cine que escribiste en Celtx entra en producción en una productora que usa Final Draft… Vas a tener todo tipo de problemas de formato. Tabulaciones que saltan, mayúsculas que desaparecen, vocales acentuadas que se convierten en una especie de emoji satánico…

En mi primera prueba con Fade In, importé el capítulo 4 de La Catedral del Mar (serie que he escrito con Rodolf Sirera y Antonio Onetti para A3 y que se rueda este otoño, toma plug) y el guión del largometraje 19 DE MARZO (que escribí con César Sabater y presentamos en el al PitchBox del Festival de Sitges, toma otro plug)… Y la conversión fue perfecta. El formato respetado línea por línea. Encabezamientos, diálogos, nombres de personajes… Todo en su sitio.

Screenshots FadeIn 03

Un aspecto que puede echar para atrás a algunos usuarios es que Fade In no tiene incorporado diccionario en castellano. Sin embargo, existe la posibilidad de instalarlo. Aquí las cosas se complican un poco. Lo que hace Fade In es invitar a los usuarios a instalar diccionarios “third-party”. En mi caso, descargué el es-ES-pack.zip de OpenOffice desde Red Iris. Lo que hay que hacer es

  1. Descomprimir el .zip inicial
  2. En la carpeta resultante, descomprimir el es_ES.zip
  3. Desde Fade In, con un documento ya abierto, ir a Document/Check Spelling. Ahí se abrirá una ventanita de corrección ortográfica como las de toda la vida. Lo que debemos hacer para instalar el diccionario en castellano es abrir el desplegable donde se seleccionan los idiomas (señalado con la flecha roja), y clicar en Install/Remove.

Screenshots-FadeIn-04

En el cuadro de navegación que aparecerá, tendremos que ir adonde hayamos guardado el diccionario descargado, y elegir la subcarpeta “es_ES”. El archivo que queremos instalar se llama “es_ES.dic” y no tiene pérdida: es el único que el programa nos permitirá instalar.

Sólo he invertido una hora trasteando con el programa, así que no puedo dar muchos detalles ni asegurar que no tenga bugs ni cosas raras. Pero las primeras impresiones son muy positivas. La versión de prueba gratuita es completamente funcional. Los documentos de más de diez páginas verán aparecer cada poco un recordatorio de que el programa es de pago, y si se usa esta versión para imprimir un guión, aparecerá una marca de agua. Por lo demás, es el programa completo, con todas las opciones de la versión de pago de 50$.

Personalmente, tras esta primera prueba he quedado convencido de comprármelo. Y no sólo eso: si fuera un guionista que está empezando y tuviera que decantarme por un solo software de guión, ahora mismo elegiría Fade In sin dudarlo: formatea el guión de manera profesional, es totalmente compatible con otros procesadores, y tiene el mejor precio del mercado.

Sergio Barrejón.

Fade In no patrocina este artículo, ni mantiene relación comercial con Bloguionistas ni con el autor del post. 


CONSULTORIO: CÓMO ESCRIBIR CINE DENTRO DEL CINE. EL COÑAZO DE LOS FORMATOS.

2 marzo, 2015

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Por Juanjo Ramírez Mascaró.

El compañero Jorge nos ha enviado este mail al consultorio:

Hola, muy buenas.

Primero de todo felicitaros por el blog que sigo diariamente. Leeros ya se ha convertido en una rutina matinal. ¿Rutina o excusa para procrastinar?

Voy al grano.  Estoy escribiendo un guión donde ocurren varios rodajes de películas. En muchos momentos de la historia, vemos las imágenes de lo que graban a full frame. Es decir, es como si hay grupo de personas rodando una escena y más adelante, nosotros, espectadores, vemos el resultado final. O viceversa: vemos lo que parece un fragmento de peli de época y cuando termina, cortamos a la gente grabando ese último plano que vimos. Es la misma situación que ocurre en pelis como “Vivir rodando” (1995) o “Rebobine, por favor” (2008).

En guión me he estado haciendo un lío para que se pueda entender bien la diferencia entre lo que es imagen de video de lo que es “realidad”. ¿

Existe alguna forma estándar para plasmar de forma limpia esta situación?

Muchas gracias!

Hola Jorge, muchas gracias a ti por escribirnos.

Va a ser gracioso que te responda precisamente yo, porque odio los formatos. Me parecen un auténtico coñazo. No obstante, me temo que se trata de un coñazo necesario. El mundo del guión está plagado de “coñazos necesarios”. Coñazos como reescribir, ir al Registro de la Propiedad Intelectual, ver los Microteatros de tus compañeros o incluso, en ocasiones, trabajar en equipo.

Con respecto al coñazo de los formatos, te diré algo que quizá te sirva de consuelo:

A la hora de la verdad, no hay reglas sagradas.

En cada productora de televisión te obligan a usar una plantilla distinta, o al menos ésa ha sido mi experiencia hasta la fecha. En el caso del cine sí parece existir un frágil consenso que hemos heredado de las máquinas de escribir estadounidenses. Ya sabes: Courier 12, diálogos centraditos, alguna mancha de café en una esquinita del folio… Aunque si te saltas ese consenso tampoco te mueres. Yo he leído de primera mano guiones de profesionales consagrados que le dan patadas muy gordas al formato. Unas patadas maravillosas.

Mi filosofía de vida en estos casos consiste en delegar las responsabilidades en softwares como Celtx o FinalDraft. ¡Que se encarguen los ordenadores del trabajo aburrido! Quizá ése sea el primer paso para acabar sometidos a ellos, como en Matrix. Me parece un precio razonable. Acepto que las máquinas me dominen y me metan cables por todos los orificios del cuerpo si a cambio de ello me arreglan el formato de los guiones y me dejan escribir en paz. Y si ya de paso me redactan automáticamente la contestación a ese mensaje de ese colega que quiere saber qué me ha parecido su Notodo… eso ya sería la polla.

Disculpa que me demore con esta ida de olla, Jorge. Sólo intento crear un clima en el que podamos relajarnos un pelín. Perdámosle un poco el respeto a los formatos y dejemos de sobrevalorar “lo estándar”.

A veces “lo estándar” es muy útil, lo reconozco. Porque respetando estándares nos resulta más fácil hacernos pasar por mediocres, y la mediocridad nos puede abrir muchas puertas. Es como esa camiseta que triunfa porque es cómoda.

Tú no eres mediocre, y yo no soy mediocre, pero en realidad todos somos mediocres en mayor o menor medida. De un modo u otro creo que si alguien tiene razones para declararle la guerra a lo estándar, es precisamente la gente que realiza labores creativas. Me temo que esa gentuza somos nosotros. Es más: Cuando un productor tiene cien guiones en su mesa y todos son estándar, lo más probable es que acabe durmiéndose, igual que un conductor en una carretera demasiado recta.

Me acaban de pitar los oídos. Creo que es Jorge pensando muy fuerte: ¡Déjate de rollos y responde a mi puta pregunta! Está bien, Jorge. ¡Voy al grano, perdona!

Yo en casos como el tuyo, no busco tanto “lo estándar” como el “sentido común”. ¿Qué me dice, al menos a mí, el sentido común? Que el formato del guión debe estar al servicio de estos dos cometidos:

– Que otra persona lo pueda leer de manera fluida y entienda qué cojones le estamos contando.

– Que sea útil como herramienta, para los distintos equipos, en las distintas fases del proceso en que dicha herramienta va a ser necesaria (preproducción, rodaje, montaje…)

Habrá distintas maneras de afrontar cada problemilla, y en mi opinión todas ellas serán válidas en la medida en que cumplan las dos condiciones que acabo de citar. Si yo personalmente me viese en esa tesitura tuya, intentaría diferenciar visualmente las dos partes (la de los rodajes en la “vida real” y la de las pelis “ficticias” a full screen) No sé… Que cada una de esas realidades esté escrita con una tipografía distinta, o con distinto color (si te respalda una productora gorda que tenga pasta para imprimir en colorines, y sé de alguien que se va a arrancar los ojos al leer esto, y espero que lo grite en los comentarios) o… yo qué sé… si te sobra el tiempo puedes hacer que cada trozo de lo que debería verse “como peli” esté enmarcado con unos bordes que imiten los agujeritos de arrastre del celuloide. Imagínate al señor productor en su despacho, aburrido de leer guiones con un formato estándar. De pronto abre el tuyo y… “¡Coño, si éste tiene dibujitos!” Eso aportará su granito de arena para que el productor no se muera de aburrimiento. A veces también ayuda que el guión esté bien escrito.

Si – como yo – trabajas con Celtx supongo que no podrás hacer esa clase de pijadas y tendrás que conformarte con resaltar ciertos trozos en negrita para diferenciar una de las dos “realidades alternativas” de tu guión.

Yo pondría al principio un texto explicativo que, como su propio nombre indica, explique por qué el formato del guión consta de dos partes diferenciadas visualmente y en qué consiste cada una de ellas. Una vez dejamos eso bien clarito, podemos permitirnos el lujo de narrar de forma fluida y (muy importante) podremos llamar a cada personaje siempre con el mismo nombre, a pesar del plano de realidad en el que estemos, sin que ello induzca a confusión.

Cada vez que llamamos a un mismo personaje con dos nombres distintos Dios mata a un gatito y un ayudante de dirección tiene diálogos de besugos con una auxiliar de producción por nuestra puta culpa.

Espero haberte ayudado aunque sea un poco, aunque, como ya decía más arriba, ni mi propuesta es la única válida, ni es necesariamente la más apropiada, ni soy yo la persona más legitimada para hablar de formatos. Por eso mi intención es que este post no termine aquí, sino que prosiga en los comentarios con propuestas de otra gente: maneras alternativas de abordar el problema, trucos para cambiar tipografías o colores en Celtx o FinalDraft, debates sobre si hay que ser de DAMA o SGAE, o sobre si los guionistas de ficción son mejores o peores que los de entretenimiento…

Muchísima suerte con tu guión, Jorge. Y sobre todo muchísimo curro, muchísimo disfrute y muchísimo ánimo.


CONSULTORIO: UN MINUTO POR PÁGINA

24 enero, 2012

por David Muñoz

Hace unas semanas recibimos este mensaje:

“Hola, soy B, tengo 16 años, vivo en Palma de Mallorca y en un futuro me gustaría ser guionista profesional y si puedo, director.

Por ahora estoy empezando a escribir algunas cosas sencillas a partir de indicaciones de Abcguionistas y con mucha inspiración por parte de Bloguionistas (gran trabajo!!).

Pero hay algo que me pregunto, y es cuantas páginas debería tener más o menos un guión de un largometraje de mínimo 90 min.  Lo pregunto para poder tener una idea y al escribir no pasarme de páginas, ya que escribiendo es muy difícil calcular el tiempo que durara la película (aunque es posible hacerse una buena idea, supongo).

Un saludo y gracias por adelantado”.

Hola B,

Esa misma pregunta nos la hemos hecho todos cuando empezamos a escribir.

Pero tiene una respuesta muy sencilla: si estás utilizando un programa de guión fiable (como Celtx o Final Draft), o una plantilla de Word en condiciones*, cada página de guión equivale más o menos a un minuto de película.

La primera vez que a mí me explicaron esto mismo me quedé pasmado, y si mal no recuerdo, creo que no llegué a creérmelo. Pero luego, con el tiempo, descubrí que era así. No me habían tomado el pelo.

Por supuesto, no estamos hablando de una ciencia exacta. La receta minuto/página es solo una aproximación a la que será la duración real de la película. En el minutaje final también influye mucho el ritmo que le imprima el director a las secuencias. Y siempre será más fácil calcular para cuanto dará una escena de diálogo que una de acción, en la que también pesa mucho por Ej. el tipo de montaje que se quiera utilizar. Se trata de algo orientativo, pero funciona. Si escribes un guión de 90 páginas, una vez rodado puede irse a 100 minutos, o quedarse en 85 (dependiendo de todos los factores que he mencionado antes) pero no te llevarás grandes sorpresas. Y creo que tú ahora mismo lo que quieres es solo saber si cuando escribes un guión te estás quedando corto o te estás pasando. Pero mientras andes entre las 90 páginas y las 110, estarás escribiendo un guión como la mayor parte de los guiones que llegan a rodarse.

Aunque no tiene que ver exactamente con la pregunta que nos haces, insisto en lo del formato y en lo importante que es usar un programa adecuado. El guión es una herramienta de trabajo que el equipo de producción de la película va a usar para hacer realidad lo que hemos escrito. Y cuanto más claramente se “vea” qué película puede rodarse con nuestro guión, mejor será para todos.
He trabajado en más de una serie en la que cuando se grababan los capítulos de 80 folios, se descubría que lo que se había grabado se quedaba corto y no había manera de llegar a los 80 minutos pactados con la cadena. De manera que para conseguirlo se empezaban a añadir separatas (son escenas que no aparecían en el guión original; se suelen incluir en el guión en hojas de otro color para diferenciarlas rápidamente) que normalmente el pobre coordinador de guión tenía que escribirse en una sola noche. Pero por muy buenas que fueran esas escenas, lo normal es que se notara que eran un parche, que no deberían estar ahí. Se trata de un problemón que podría haberse evitado si desde el primer día se hubiera estado utilizando un formato que respetara la “regla” del minuto/página.

Volviendo con tu pregunta, como supongo que no tendrás ganas de gastarte dinero en un programa de escritura te recomiendo que descargues Celtx, uno de los programas que he mencionado antes. Es gratuito y funciona bastante bien. Y, si quieres saber más sobre este asunto de los programas y los formatos, lo que te recomiendo es que leas las entradas sobre el tema que escribió otro de los “Bloguionistas”, el Pianista. La que más tiene que ver con tus dudas puedes encontrarla aquí.

Y B, creo que eso es todo lo que puedo contarte sobre este tema.

Sigue escribiendo, ¡y a ver si dentro de unos años nos jubilas a todos!

*Con letra tipo Courier 12, a un espacio, etc.


CONSULTORIO: LLAMADAS TELEFÓNICAS Y OTROS PEQUEÑOS MARRONES

31 enero, 2011

Por Daniel Castro (Guionista en Chamberí)

Recibimos esta consulta de Ernesto en nuestro buzón.

Hola Bloguionistas

Feliz año y ,una vez más, enhorabuena por vuestro blog. Me resulta muy difícil trasladar al papel algunas secuencias que conllevan alguna complejidad, digamos, “espacio temporal”. Sobre todo pensando que ese guión lo va a leer alguien y, por mi bien, tiene que entenderlo.

¿Cómo aconsejaríais describir un pequeño flashback? Por ejemplo como en CSI o similares, cuando con una pequeña pista forense reconstruyen una parte del crimen.

Hola Ernesto, gracias por leer nuestro blog y por atreverte a plantear una consulta. Voy contestando una a una a tus consultas.

Vamos con esos flashes que aparecen brevemente, habitualmente acompañados con un efecto de sonido bastante espectacular, ¿cómo se escriben?

Pues si no sabemos cómo lo hacen en CSI, ¿por qué no mirar en un guión de CSI? Aquí hay un montón de ellos, en inglés. He copiado un fragmento del piloto. (Haced clic en la imagen para verla más grande)

Como ves, en el caso de CSI, simplemente introducen el rápido flashback con esa indicación entre paréntesis, después, avisan del fin del flashback y se vuelve al presente. Pese a tratarse de otro tiempo y/u otro escenario, no numeran la escena de flashback como independiente.

En cambio, en una serie en la que trabajé, cuando un personaje tenía visiones premonitorias, sí que poníamos encabezado y numeración independiente para la secuencia (si se trataba de flashes procedentes de secuencias anteriores, indicábamos de qué secuencia procedían).

Es decir, como ves, la respuesta es sencilla: se puede hacer de cualquier manera. Si se trata de tu propio guión, puedes elegir tú la forma. Si estás trabajando en una serie, lo más inteligente es adaptarte a la manera de hacer habitual en ella. Eso sí, es imprescindible que el equipo tenga claro que tiene que grabar (o rodar) ese plano.

¿Cómo transcribir una conversación telefónica que tiene lugar en dos sitios diferentes, mientras los dos personajes realizan diferentes acciones? Me viene a la mente esa película de Ridley Scott en la que mientras Russell Crowe recoge a sus hijas del colegio le dice a Leonardo DiCaprio como atrapar terroristas en Oriente Medio. O, de una manera más cotidiana, ver a una madre que desde la cocina dice a su marido que tiene que comprar en el super cuando acabe de trabajar en su despacho. Perdón por el machismo.

Lo más habitual es que, simplemente, se intercalen las secuencias. Eso sí, si un personaje va desplazándose, tendrás que ir cambiando los encabezados y describiendo las diferentes localizaciones en que se encuentre en cada momento. Aquí te he escrito un pequeño ejemplo. No está curradísimo, pero creo que te servirá para hacerte una idea. No es autobiográfico, lo prometo.

Otra posibilidad, algo más perezosa, es, simplemente, poner en el encabezado las dos localizaciones e indicar que se trata de una conversación intercalada (Intercut) y ya será en montaje cuando se decida qué réplica se verá en “on” y cuál en “off”. Esto es más apropiado cuando la conversación telefónica se da entre dos únicas localizaciones (es decir, ninguno de los dos interlocutores se va moviendo, como en tu ejemplo).

Aquí, un ejemplo del guión de “In the Loop”. Lo tienes aquí.

¿Cómo describir acciones paralelas? Como en los finales de El Padrino.

Pues, simplemente, intercalándolas. No es difícil, es sólo un poco cansado.

Aquí te pego parte del montaje final de “El Padrino 2”. (Spoilers, claro). Mientras el testigo protegido Pentangeli toma un “baño caliente” en la casa protegida antes de ir a testificar, Fredo va a pescar con el hijo de Michael y Hyman Roth (el antiguo socio judío de Michael) llega al aeropuerto de Miami. Estas tres tramas acaban con muertes ordenadas por el Padrino. Simplemente, se intercalan escenas de estas tramas, a veces también con una escena más “neutra” en la que se ve a Michael Corleone, el Padrino.

¿Cómo escribiríais el guión para explicar estas circunstancias sin que se perdiera el ritmo y sin que la mente de un productor se colapsase? ¿Podríais poner algún ejemplo?

Lo importante es que lo que ocurra sea suficientemente interesante, para que el lector siga adelante pese a la incómoda sucesión de encabezados. Uno de mis trucos, para el caso de las llamadas telefónicas, es cortar en el medio de una frase para que sea en la siguiente escena cuando el lector pueda completar la frase. Así creo que la lectura es más fluida.

Ya te he puesto unos cuantos ejemplos. Por cierto, siento que algunos estén en inglés, espero que esto no te suponga un gran problema. Cuando tengas alguna duda sobre una película concreta, puedes buscar el guión, por ejemplo en alguno de estos sitios: IMSDb, SimplyScripts o Script-O-Rama; tienen un montón de ellos.

Muchas gracias por vuestra atención y seguir así.

Gracias a ti. Seguiremos así mientras duren las fuerzas y el alcohol.


MANIFIESTO POR UN FORMATO COMÚN

14 enero, 2010

Por Pianista en un Burdel.

En el pasado post les propuse el uso de Celtx como opción gratuita para formatear sus guiones según el estándar norteamericano. Me consta, por las estadísticas del blog que ofrece WordPress, que muchos de ustedes han seguido el enlace a la página de descarga de Celtx. Me consta que algunos lo han descargado y ya lo están utilizado.

Concretamente, puedo darles el ejemplo de Borja Cobeaga, que me decía el pasado martes en Google Talk:

¡Te debo la vida! Celtx es lo mejor que me ha pasado en la vida. Esto sí que es un premio, y no la nominación al Goya.

(Por cierto: enhorabuena a Borja, y de paso a Gorka Otxoa, también nominado. Mucha suerte.)

Puedo confirmarles que el guión de la próxima película de Borja, “Retrasado”, se está redactando con Celtx 2.7. Esto quiere decir que, con un poco de suerte, en Telespan se darán por aludidos. Quién sabe si algún ayudante de producción estará dentro de poco investigando sobre las facilidades que da Celtx para hacer hojas de desglose. Ojalá.

El caso es que todo esto me ha hecho pensar: si somos tantos los profesionales que estamos de acuerdo en las ventajas de trabajar con un formato común a todas las productoras y todas las obras, ¿por qué no les explicamos esas ventajas a nuestros compañeros?

A continuación, voy a escribir un primer borrador de lo que podría ser el Manifiesto por un Formato Común:

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Los profesionales del audiovisual que en el desempeño de nuestro trabajo escribimos, editamos, analizamos, desglosamos, interpretamos o manipulamos de cualquier manera guiones audiovisuales, hemos decidido sucribir el presente

MANIFIESTO

Estamos convencidos de que la industria audiovisual española debe adoptar un formato común para la redacción de los guiones audiovisuales.

¿Por qué un formato común?

  1. Porque la mayor parte de los profesionales que trabajamos con guiones audiovisuales somos freelance. Tener que cambiar de formato cada vez que uno trabaja con una productora nueva es una pérdida de tiempo, y por tanto, de dinero.
  2. Porque la mayoría de los formatos alternativos al estándar norteamericano exigen demasiado esfuerzo a la vista, o tienden al gasto excesivo de tinta y papel.
  3. Por ergonomía. Programas como Celtx o Screenwriter (ver anexo) optimizan el uso del guión de cara a la preproducción, agilizando el diseño de hojas de desglose o planes de rodaje. Un formato común, además, permite mediciones aproximadas más eficientes, como la clásica “página/minuto”.
  4. Porque es un primer filtro que permite distinguir a primera vista una obra amateur del trabajo de un guionista profesional.
  5. Porque no hace falta crearlo: la industria norteamericana nos lo ha facilitado desde los tiempos de las máquinas Underwood. Hoy en día, hay multitud de opciones de software (ver anexo) que uniforman los guiones con arreglo al estándar norteamericano, así como libros especializados en dicho estándar.

Por todo ello, invitamos a todos los guionistas, productores, actores, directores y técnicos audiovisuales a usar el formato estándar norteamericano, y fomentar su uso entre los demás profesionales.

En Madrid, a 14 de enero de 2010.

ANEXO

Software gratuito para escribir guiones en formato estándar:

Celtx

Plantilla para OpenOffice de Bloguionistas

Software de pago para escribir guiones en formato estándar:

Scriptum

Final Draft

MovieMagic Screenwriter

Plantilla para Word de Abcguionistas

(Es gratuita, pero sólo funciona sobre un software de pago)

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Agradecería la colaboración de los lectores para perfeccionar este texto y, si obtenemos una versión satisfactoria, firmarlo y difundirlo entre sus compañeros, jefes o empleados.

Sería tan bonito que por una vez lográsemos ponernos de acuerdo en algo todos los profesionales.


PLANTILLA DE GUIÓN PARA OPENOFFICE

7 enero, 2010

por Pianista en un Burdel.

Con menos de un mes de actividad, ya hemos superado las 20.000 visitas. Podemos decir que se han portado ustedes muy bien, y por tanto los Reyes les van a traer un regalito en este post. Pero antes quiero reflexionar un momento sobre la extraña relación entre las productoras de España y el software con el que se escriben los guiones.

En los países donde el audiovisual es una industria seria, como Estados Unidos o Gran Bretaña, es comúnmente aceptado que el guión es uno de los pilares fundamentales del proceso productivo. Y como tal, es tratado en todos sus aspectos: desde el salarial, hasta el informático.

En Estados Unidos y Gran Bretaña los guiones profesionales se escriben y se editan con un software específico para escribir guiones. Un software que permite mantener un formato común, y cuyas funcionalidades están pensadas para hacer el trabajo más sencillo, tanto al guionista como al productor. Desde mi punto de vista, el más logrado de los programas de pago es éste:

Su interfaz sencillo pero completísimo, y su integración dentro de una suite de producción que simplifica muchísimo el trabajo de presupuesto y preproducción no tienen rival, en mi opinión. Pero hablemos de Screenwriter o de Final Draft, lo que está claro es que a nadie le duelen prendas cuando toca soltar 200 dólares por el mejor software para hacer tu trabajo.

Pero también hay opciones gratuitas. Unas cuantas. La mejor de todas, para mí, Celtx. De nuevo un programa de escritura de guiones que se integra en una suite que piensa también en productores, dibujantes de storyboard y otros profesionales del audiovisual que trabajan directamente con el guión. Un software pensado, en definitiva, para acercar el guión a todos los que trabajan con él. Está en muchos idiomas, y es multiplataforma: funciona tanto con Windows, como con Mac OS o Linux.

Y luego están las opciones claramente erróneas: los “procesadores de texto”, esos mastodontes que cada vez hacen menos honor a su nombre, y que ofrecen funciones tan poco relacionadas con el guión como insertar hipervínculos, tablas y hojas de cálculo; o la posibilidad de escribir en letras de colores, y otras muchas chorradas.

Pues mira tú por donde, aquí en España nueve de cada diez productoras trabajan con procesadores de texto. Lo cual obliga, obviamente, a que nueve de cada diez guionistas tengan que trabajar con procesadores de texto. Y no cualquier procesador de texto, no. Tiene que ser el más caro: Microsoft Word. Naturalmente, no es tan caro cuando uno usa copias piratas. ¿No es paradójico? Mucha de la gente que llora lágrimas de cocodrilo por las pérdidas que produce la piratería usa como principal herramienta de trabajo una copia pirata del Word.

No sólo es paradójico: es patético. Porque hace ya diez años que Sun Microsystems ofrece gratuitamente OpenOffice, una suite ofimática equivalente a la de Microsoft, disponible en muchísimos idiomas, y por supuesto, multiplataforma. ¿Y cómo se justifica el preferir una copia pirata de un software carísimo antes que una copia legal de un software gratuito con las mismas características? Pues he oído respuestas muy diversas y pintorescas, pero en el fondo no eran más que variaciones sobre esa expresión de individualismo mal entendido tan española, que suele empezar con un “yo es que…”

Ya saben: “sé perfectamente que hay que conducir por el carril derecho, pero yo es que voy más cómodo por el de en medio”. O un ejemplo más cercano: “ya sé que la estructura dramática en tres actos funciona perfectamente desde hace milenios, pero yo es que quiero contarlo de otra manera.”

Pues eso mismo pasa con el formato (y con muchas más cosas) en España: que aquí cada uno hace lo que se le pone en la punta del sable, y así nos va. Pero yo sé que este blog lo lee gente sensata. Quiero creer que muchos de ustedes son usuarios de Open Office, y espero que alguno que no lo sea aún, al menos lo instale y empiece a probarlo. Y lo mismo con Celtx.

Celtx para guiones, y OpenOffice para textos con más complejidad tipográfica, son las mejores opciones para importar, editar, exportar y colaborar con textos ajenos. Sé que pedir a ciertos productores españoles que empiecen a usar un software específico de guión sería como pedirles que empiecen a hacer buenas películas, así que seré realista. Sólo les pediré que se cambien a OpenOffice, y ya de paso, a Courier 12.

Y para facilitar la tarea al menos a los guionistas, he pensado en hacerles un regalito de Reyes. Hace mucho tiempo que abcguionistas ofrece gratuitamente una plantilla de guión para Microsoft Word diseñada por un servidor. Me consta que la usa muchísima gente, y en principio es compatible con OpenOffice, pero no al 100%. Concretamente, los atajos de teclado no funcionan, y además hay quien dice que los márgenes no están bien puestos. Pues bien, aquí va una plantilla de guión para OpenOffice Writer, con sus atajos de teclado bien puestos, y sus márgenes basados en las especificaciones publicadas en este recomendable libro:

La intención es evidente: se trata de poder escribir con formato profesional en un procesador de texto, y de poder cambiar de un estilo a otro lo más rápido posible. Vamos, poco más o menos lo que hacen Celtx y Screenwriter, pero para yoesques.

Considérenla una versión beta, hecha más o menos deprisa y corriendo durante un día festivo. Seguro que tiene cosas que fallan, y agradeceré comentarios, preguntas y sugerencias, tanto por email como a través de la sección de comentarios.

Por cierto, inauguro con este post una sección que llamaré Caja de Herramientas, y en la que incluiré recomendaciones de software, hardware, libros y otras cosas que me ayudan en mi trabajo como guionista. Que ustedes lo disfruten.


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