TELEFÓNICA STUDIOS LE ECHA COJONES

15 septiembre, 2015

Hace tres meses, Telefónica Studios convocó un premio de guión con unas bases intolerables.

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Tras la intervención del Sindicato de Guionistas ALMA, los organizadores cambiaron las bases. Sí, has leído bien: ese sindicato del que no eres miembro porque los sindicatos no valen para nada, se sentó a negociar con esa pequeña empresa llamada Telefónica y consiguió que mejorasen las condiciones para los guionistas.

Poco después, se supo que el jurado que valoraría los guiones estaría formado por pesos pesados: Jorge Guerricaechevarría, Javier Ruiz Caldera, Axel Kuschevatzky y Gabriel Arias-Salgado. Me cuesta MUCHO imaginarme a profesionales de este calibre leyendo una montaña de guiones de principiantes, pero no seamos suspicaces. En esta productora ya han demostrado que saben innovar y valorar el talento.

Además, hay algo que me inclina a pensar que sí han sido ellos los que han hecho la selección. ¿Sabéis el qué? Que son cuatro hombres. ¿Y sabéis por qué? Porque así, a bote pronto (y siendo un poquito suspicaces), si un jurado está compuesto por CUATRO TÍOS Y CERO MUJERES, ¿cuántos guiones escritos por mujeres creéis que saldrán elegidos?

Exacto. NI UNO. Hace poco se publicaban los finalistas (la nueva generación del cine, la llaman) y no había NI UNA MUJER. Ni una mujer entre DIECISÉIS finalistas.

Dieciséis proyectos, diecinueve tíos.

Estoy dispuesto a escuchar todos los argumentos en contra de la paridad. Es posible que incluso comparta alguno de ellos. Pero no me jodáis. ¿DIECISÉIS A CERO?

¿Qué probabilidades hay de que, entre todas las participantes, no hubiera ni una sola guionista digna de entrar en la final? ¿En serio alguien puede mantener que no hay correlación entre la ausencia de mujeres en el jurado y la ausencia de mujeres en la final?

Pues esperad, que la cosa mejora.

Si miráis ahora la página donde se detalla el jurado del premio, oh sorpresa, ha aparecido una mujer. Por arte de birlibirloque, ya no está el nombre de Guerricaechevarría (el único guionista que había en el jurado, por cierto) y sí el de Verónica Fernández.

Curiosamente, resulta que Verónica no ha participado en la selección de guiones, sino que se ha incorporado con la selección ya hecha. Y bueno… No hay que ser suspicaces, pero… Qué coño, voy a serlo. Que para eso soy guionista y me gano la vida imaginando tramas: ¿Esto no será un intento de lavarle la cara al concurso? “Hostia, tío. Nos ha quedado un poco machirula la selección. ¿Y si metemos a una tía?”.

No, no me hagáis caso. Esa trama no es creíble. Ese diálogo es inverosímil. Tachar. Delete. Vaciar papelera. Esas cosas no pueden ocurrir en España en pleno siglo XXI, ¿verdad?

Lo que más duele de todo esto es que esta “nueva generación” machoálfica haya sido elegida por gente de talento, cuyo trabajo admiro, y bajo el sello de una productora que realmente se toma el cine en serio y trabaja buscando la calidad.

Pero es que ése es el gran peligro del neomachismo: que no lo practican sólo los trogloditas de palillo en la boca y solisombra mañanero. Es que nos afecta a todos sin darnos cuenta. Que se puede ser un tío culto, simpático, progresista y de talento, y a la vez llevar dentro el virus del machismo ahí latente, dispuesto a rebrotar en cuanto te descuidas.

Dieciséis a cero. Tiene COJONES la cosa.

 

Sergio Barrejón.

CORRECCIÓN 16:40 – Como soy un bocazas y escribo en mitad de un calentón, contrasto poco y mal los datos y meto la pata un sinnúmero de veces. Me aclara Chico Santamano en los comentarios que CLARO QUE NO son los cuatro jurados mencionados los que seleccionan los guiones. Cosa que me llena de alivio (y de vergüenza) y me obliga a disculparme. Lo siento, perdón. Error mío.

Dicho lo cual, me reafirmo en una cosa: 16-0, una vergüenza.


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