OTRA RAZÓN PARA NO TRABAJAR GRATIS (CONFESIONES DE UN GUIONISTA IMBÉCIL)

5 octubre, 2016

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Por Juanjo Ramírez Mascaró.

Se ha hablado mucho sobre por qué en un gremio como el del guión no es conveniente regalar nuestro trabajo. No obstante, tengo la sensación de que la mayoría de quienes hablan sobre el tema sólo han currado gratis para otros un par de veces.

Yo, por el contrario, tengo un máster sobre escribir gratis. He escrito más de una decena de largometrajes sin cobrar por ello, y varias series, y algunas biblias, y algunos dosieres… Como imbécil que soy, puedo hablar sobre este tema con conocimiento de causa.

Se esgrimen muchas razones sobre por qué no es conveniente que los guionistas regalen su trabajo, pero existe una de la que casi nadie habla y que a mí me parece crucial:

Los proyectos en los que uno curra gratis tardan más en terminarse.

Creo que los guiones que se escriben sin cobrar se pueden dividir en dos categorías:

– Los de “esto lo hacemos sin prisa y a nuestro aire porque nos apetece y casi con toda probabilidad nos olvidaremos de ello en seis semanas y lo dejaremos a medias

… y los otros, los que más nos interesan en este post:

– Los de “ahora mismo no hay dinero pero se trata de algo rápido, guerrillero, de aprovechar una oportunidad de oro, una buena ola, una puerta que se abre hoy y se cierra mañana.

Uno se deja liar por ese canto de sirena:

“Sólo serán un par de meses.”

“Estamos en enero y hay que presentarlo a unas subvenciones en marzo, así que será un trabajo express.”

“Hay que darse prisa. Justo ahora Antena 5 está buscando guiones de este género y este tema. Lo necesitamos para ayer.”

Si eres – como yo – de los que se dejan tentar fácilmente, encontrarás más razones para aceptar que para huir. Te dirás a ti mismo: “Va a ser una locura, pero durará poco tiempo. Será como navegar durante una tempestad.

Descubrirás demasiado tarde que aunque el proyecto se vende a sí mismo como una tempestad, en realidad está abocado a ser un barco a la deriva en un océano en el que apenas sopla viento alguno.

Desesperante calma chicha.

¿Por qué?

¿Qué clase de cruel cambio climático sabotea los vientos y frena el ritmo del proyecto?

Se me ocurren varias causas.

CAUSA NÚMERO 1:

La más obvia. Por mucha ilusión que vuelques en algo, si lo haces gratis estarás obligado a hacerlo en ratos libres. Eso implica que escribes sólo en fines de semana o alguna tarde que otra, con la cabeza exprimida, esquilmada por tu curro de verdad, el que te hace llegar a fin de mes.

Avanzarás en el proyecto más lentamente de lo que esperabas y los demás implicados leerán tus avances también en sus ratos libres, cuando buenamente puedan, igual de agotados que tú.

El guión no sólo caminará lento y a trompicones. Lo hará también con torpeza, porque será el fruto de mentes abotargadas.

En algún momento del proceso alguien dirá: “Yo creo que esto merece que nos lo tomemos con más calma. Y si no llegamos a esa fecha importantísima de aquel importantísimo evento, ese evento que era la razón por la que nos metimos en este marrón, tampoco pasa nada.”

Y todos los implicados asentís, porque a esas alturas estáis tan cansados que os aferráis a esa tregua como si fuese un indulto de un tribunal penal. Si os dijesen en esas circunstancias que lo más sabio es que un leproso os meta la polla en la boca, también asentiríais como zombis.

De esa manera el proyecto con el que ibas a convivir dos meses de tu vida pasa a ser un proyecto de tres o cuatro meses, y cuando lleves cuatro meses dedicándole tus ratos de ocio descubrirás que está a punto de convertirse en un proyecto de seis meses, quién sabe si de ocho.

Y eso suele deberse a la causa número dos.

CAUSA NÚMERO 2:

Un guión escrito gratis puede llegar a tener incluso más versiones que un guión pagado.

Una vez que lo entregas, el productor se lo dará a leer a algunas personas cercanas y tú también le endosarás ese marrón a tu gente de confianza. Los guiones que se escriben gratis suelen contar también con analistas gratuitos, pero los muy cabrones se toman muy en serio su función, meten el dedo en la llaga, y una cosa está clara: Un guión escrito a trompicones por mentes exhaustas durante unos pocos fines de semana no resiste demasiados envites. Todo el mundo hallará grietas en él.

Y claro, cuando has escrito un guión gratis se asume que también harás gratis los cambios.

Si tienes la mala fortuna de currar (gratis) para un cabrón sin empatía, querrá pedirte una versión nueva cada vez que uno de sus cuñados emita una opinión sobre el guión.

He de decir que yo he tenido suerte en eso. Suelo colaborar con personas sensatas. Si en algo he evolucionado, es en que ahora sólo le regalo mi tiempo a buena gente, pero me he tropezado en el pasado con algún que otro psicópata cara dura, y he escuchado en boca de otros guionistas relatos de los que hielan la sangre.

Ahora lo suyo, como guionistas que somos, sería respetar la “regla del tres” y compartir una tercera causa, pero no lo voy a hacer. Compartiré en su lugar las consecuencias que sufriréis debido a que el proyecto no concluya cuando os prometieron.

CONSECUENCIA NÚMERO 1:

Si eres tan imbécil como quien escribe estas líneas te creerás de pies juntillas eso de que el proyecto sólo te va a ocupar un mes o dos… y cuando luego alguien te ofrezca un nuevo proyecto para dentro de un par de meses… tú aceptarás ese segundo encargo porque darás por hecho que para entonces ya te habrás liberado del encargo número uno.

Craso error.

Cuando llegue el momento de abordar el proyecto nuevo, el anterior aún seguirá ahí, secuestrando horas de tu tiempo, neuronas de tu cerebro y energía de tus mitocondrias.

Aun así, alguien te ofrecerá colaborar en un tercer proyecto atractivo…  y tú entrarás al trapo, porque los proyectos uno y dos ya están prácticamente cerrados.

Craso error.

Has olvidado que el toreo sigue siendo legal en España. En cuanto empieces a hincarle el diente al proyecto número tres, los proyectos uno y dos resucitarán como Lázaro, porque los ha leído el actor al que le han ofrecido el papel y ha dicho que al guión le falta comedia, o le falta verdad, o cualquier otro concepto que se le ocurra al actor para justificar que sencillamente no ha conectado con la historia y no le apetece dejarse liar para currar en condiciones tan precarias como las que has aceptado tú para escribir el guión.

Y claro… tú podrías negarte a seguir reescribiendo, pero piensas: “Es una pena bajarse del tren a estas alturas”…

… y gracias a esa manera de pensar acabas como esos payasos del circo que hacen malabarismos con tres, cuatro o cinco pelotitas a la vez. Pero lo más jodido del tema no es el número de pelotitas que tengas que manejar…

… lo más jodido es que eres un puto payaso.

CONSECUENCIA NÚMERO 2:

Cuando llevas demasiado tiempo trabajando en un mismo proyecto, te desenamoras.

Es ley de vida. Las mariposillas en el estómago sólo duran un par de borradores, y si la idea no es tuya o no has conseguido hacerla tuya, no duran ni la mitad de eso.

Currar gratis es un acto de romanticismo, y cuesta mucho ser romántico cuando el proyecto y tú lleváis demasiado tiempo conviviendo, cuando os habéis visto cagar en la intimidad.

Entonces uno se pregunta: ¿Por qué estoy aquí?

Si el proyecto es pagado, al menos tienes una coartada que ofrecerte a ti mismo… o a esos familiares y seres queridos que en vano rezan para que dejes de ser un gilipollas.

Por otra parte, la falta de amor hacia el proyecto hará que cada versión cueste más que la anterior y se escriba más lenta, más errática.

CONSECUENCIA NÚMERO 3:

Los proyectos que escribes gratis rara vez llegan a algún sitio.

Asumámoslo: La tendencia natural de cualquier proyecto audiovisual es el aborto. Si naufragan más de la mitad de los proyectos que las productoras de cine y televisión SÍ han pedido… ¿qué garantías tiene de llegar a buen puerto un guión que ha sido pergeñado en huecos libres, casi en defensa propia… y sin que nadie le haya dado vela en el entierro? ¿Qué garantías tiene de triunfar una película que se hace al margen del sistema, sin recursos suficientes para posicionarse en el mercado?

Pocas.

Muy pocas.

No voy a decir que ninguna, porque, de vez en cuando, los milagros existen. De lo contrario no llevaría tanto tiempo apostando por proyectos kamikazes. Cuando apuesto por esa clase de iniciativas, en el fondo estoy apostando por un un mundo que funcione de manera distinta.

¿A dónde nos lleva todo esto?

Empezaré diciendo a dónde me ha llevado a mí: Hace meses que decidí no seguir colaborando en ningún otro proyecto gratis (ni pedir que otros trabajen gratis para mí). Mis curros pagados me consumen más tiempo del estipulado de lunes a viernes y es triste no poder dedicar los fines de semana a mis seres queridos.

Por eso cerré el grifo: ¡No más proyectos gratis! Llevo todos estos meses rechazando cualquier proyecto no pagado.

No ha servido de gran cosa…

… porque los tres proyectos gratis en los que estaba implicado hace meses, cuando tomé esa decisión… SIGUEN AHÍ.

Siguen robándome tiempo, neuronas y energía. Nunca se terminan. Siempre encuentran excusas para seguir dando guerra.

Sé que este blog lo leen muchos guionistas que están empezando. Me gustaría terminar el post con un consejo, por si puedo ayudar a alguien a no cometer los mismos errores que he cometido yo:

Dejaos explotar dos o tres veces al principio. Lo justo para adquirir un poco de experiencia y poder anotar ese par de líneas en el currículum: ésas que os abrirán las puertas al primer curro pagado.

A mí me funcionó.

Después de eso, dedicad vuestro tiempo libre a cumplir vuestros propios deseos, en vez de ser mamporreros de los deseos de otros.

Yo aún no lo he conseguido.

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AYUDEMOS A GEP

5 enero, 2015

por Sergio Barrejón.

¿Ya habéis enviado todos esos whatsapps imprescindibles? ¿Habéis explicado ya cincuenta veces la sensación de euforia que da correr la San Silvestre? ¿Ha escuchado todo el mundo la desternillante anécdota que sucedió mientras os comíais las uvas?

¿Podemos volver a hablar de guión?

Logocineteca

Como muchas ya sabéis, la entidad de gestión DAMA organiza un ciclo abierto de conferencias sobre cine y televisión titulado Los martes de DAMA. Tienen lugar en Madrid, en la Cineteca de Matadero, y son muy baratas. Escandalosamente baratas: 5€ para el público general, 2€ para estudiantes de materias audiovisuales y gratuita para socias de DAMA. (Mi propósito de 2015 es usar la forma femenina para el neutro, qué pasa).

Además de baratas, las conferencias son interesantísimas. Y hay un porrón de ellas. Todo esto junto, paradójicamente, puede suponer un problema. Imaginemos a una Guionista en Paro (GEP), con los estudios ya terminados, que quiere asistir a todas las conferencias de Los martes de DAMA. A una media de dos conferencias al mes, durante todo 2015, Gep se gastaría la friolera de 120€.

Intolerable. Gep no puede desembolsar esa cantidad. Eso es casi equivalente a la parte de ADSL que le toca pagar en el piso compartido. Y si no paga el ADSL, le quitan la clave del wifi, y entonces Gep no podrá descargarse nada y empezará a pensar que los derechos de autor son una mierda. Y cuando se empieza pensando esas cosas, se acaba votando a UPyD, formando un Círculo de Podemos, o peor aún, lanzando un crowdfunding. Y eso sí que no.

Ayudemos a Gep. Démosle la oportunidad de asistir gratis a todas las conferencias y mesas redondas de Los Martes de DAMA de 2015. Es muy sencillo, Gep: sólo tienes que escribirnos a bloguionistas@gmail.com con el asunto “Abono Martes de DAMA 2015”, y decirnos lo siguiente:

Que eres guionista y estás en paro.

Tu nombre, apellidos, correo electrónico y teléfono móvil.

Que te comprometes a asistir a todas las conferencias y mesas redondas, o a informarnos de cuando no puedas asistir, para que tu sitio lo pueda ocupar otra Gep.

Por favor, no pidas el abono si tienes trabajo. Tampoco es que vayamos a andar investigando a saco por si nos mientes. Creemos en el karma. Bueno, eso y que en este gremio somos cuatro gatas. Si pides el abono sin ser Gep, te vamos a pillar. Y entonces iremos diciendo por ahí que has abierto un Círculo de Podemos, pero que en secreto votas a UPyD… Y que nos tienes abrasadas con el spam de tu crowdfunding. Tu vida social arruinada.

Entre todas las guionistas que nos escriban, sortearemos tres abonos para asistir gratis a todas las conferencias y mesas redondas de Los Martes de DAMA de 2015. 

Gratis. A todas. Tres abonos. Gratis.

(Participar en esta promoción supone que has leído y aceptas lo que se dice en nuestro disclaimer sobre Protección de Datos personales.)

Tenéis de plazo para concursar hasta las 23:59 del próximo viernes 9 de enero. Los emails recibidos después de ese momento no serán atendidos. Lamentablemente, no podremos contestar a los emails de todos los concursantes. Sólo nos pondremos en contacto con las tres ganadoras. Sus nombres serán publicados en el Twitter de Bloguionistas y quizá también aquí, en el blog.

Muchas gracias a DAMA por ofrecernos esta oportunidad, y por las apasionantes conferencias que organizan. Disfrutadlas. Y feliz 2015.

 


LA VOLUNTAD

3 marzo, 2013

por Sergio Barrejón

La semana pasada terminé mi curso monográfico sobre “El oficio de guionista” en la ECAM. La sensación que me quedó fue agridulce. Desde luego, disfruté mucho con las clases. Creo que conseguí comunicar a los alumnos una razonable mezcla de energía positiva y prudente escepticismo.

Charla “Recursos para guionistas en Internet”. Madrid, junio 2011. Foto: Gorka Basaguren

Y es que odio esas charlas sobre guión en las que, independientemente del tema propuesto, el ponente acaba lanzando un mensaje pesimista, un está to mu mal. ¿Para qué sirve decir eso? Claro que está todo mal. Pero no en el guión. En todas partes. Hay guerras. La gente se muere de hambre. Nos acechan todo tipo de peligros: el cáncer, el SIDA, Ruiz Gallardón.

Está to mu mal podría ser quizá un buen punto de partida. Puede servir como revulsivo, para ponerse a trabajar, a mejorar las cosas. Pero soltar un está to mu mal como conclusión… eso es una putada. Estimados colegas: si no tenéis nada mejor que comunicar, quizá haríais mejor no dando conferencias. Porque estar ahí en una tribuna, cobrando por hablar a jóvenes aspirantes a guionista, en cierto modo ya demuestra que no to está tan mal.

Mi planteamiento con el curso “El oficio de guionista” era ejercer de fantasma de las navidades futuras con los alumnos de 2º y 3º de guión. Advertirles de los peligros que les acechan si quieren dedicarse a esto profesionalmente. Peligros que no sólo acechan en los despachos de los productores (tan demonizados los pobres, cuando no son ni de lejos los verdaderos malos de esta película), sino mucho más a menudo, en el propio despacho del guionista. Malos hábitos mentales, entornos de trabajo nocivos, expectativas poco realistas… Todas esas cosas que hacen que muchos fisioterapeutas nos consideren clientes VIP, y que han creado un enorme nicho de mercado para el Lexatin.

Pero decía que la sensación final ha sido agridulce. Porque siento que se me han quedado cosas en el tintero. Que hay mucho que hablar sobre el guión considerado como oficio, no sólo como arte. Hay mil cursos donde se explican cosas importantísimas como la estructura clásica, la creación de personajes, los diálogos y todo eso. Pero no sé de ningún curso donde te enseñen las claves de una negociación con un productor. Donde te den claves para luchar contra el bloqueo (empezando por entender qué es el bloqueo). Donde te adviertan contra ciertas rutinas perniciosas, desde la procrastinación hasta las malas posturas al teclado.

Y siento que estos temas tan importantes deberían estar al alcance de más gente, no sólo de quince alumnos de la ECAM. Siento que debería organizar un curso abierto, para que todo el que esté empezando pueda asomarse a su futuro y empezar a armarse para la batalla.

Hay un problema, claro: que está to mu mal. Que quién tiene dinero para pagarse un curso así hoy en día. Constantemente oigo de cursos de guión interesantes que se cancelan por falta de alumnos. Nosotros mismos, en Bloguionistas, tuvimos que cancelar dos veces nuestro curso en Hotel Kafka. Aunque la primera edición fue un éxito, ya no es fácil encontrar a ocho personas dispuestas a pagar 12€/hora por un curso de este tipo.

Está to mu mal.

¿O no tan mal?

¿O quizá es que a los problemas económicos se suma un sano y comprensible escepticismo hacia el planteamiento clásico de “siéntate ahí que te voy a contar cómo funciona el mundo”? ¿Es posible que estemos llegando a un agotamiento de ese modelo?

Vamos a probarlo. Vamos a intentarlo al revés: ¿Y si yo propusiera un curso donde sólo pagas si te gusta? Te apuntas por email, y sólo pagas al final del curso lo que tú consideres que vale un curso así.

Si te sientas en clase, y a la media hora piensas “esto es una pérdida de tiempo”, te levantas y te largas. Te ha costado cero euros. Si por el contrario te pasas ahí las cuatro horas y piensas que ha merecido la pena, pues a la salida de la clase habrá una hucha. Deja dentro lo que creas que ha valido la experiencia. La voluntad, vaya.

Por dar una cifra orientativa, creo que no sería exagerado tasar en 40€ un curso de cuatro horas con estas características. Pero tampoco me parece lógico pedir esa cantidad de entrada. Si hay alguien que sólo puede pagar 20€, pues qué le vamos a hacer. No voy a plantarme junto a la hucha a mirar cuánto pone cada uno. Cuando llegue a mi casa, contaré la pasta, y valoraré la experiencia. Si el resultado es bueno, intentaré repetirla lo antes posible. Si no lo es, al menos habré intentado marcar una diferencia.

Tampoco me quiero hacer el Quijote. Si hago esto, es porque espero sacar dinero a cambio. Yo también sufro la extendida manía de comer tres veces diarias. A veces incluso quiero postre, llamadme caprichoso. Pero entiendo perfectamente que haya quien no esté dispuesto a pagar de entrada por oírme contar batallitas. Y por otro lado, estoy tan convencido de que el contenido del curso es muy muy útil, que doy por hecho que al final en la hucha habrá lo que tiene que haber. Lo justo para tres comidas, dos lexatines y una sesión de fisioterapia.

¿Qué opináis? ¿Funcionaría algo así?

Actualización: los que estéis interesados en el curso, escribidme (sin compromiso) a bloguionistas@gmail.com. Así podré informaros de cuándo y dónde se celebrará. Calculo que será en mayo en Madrid, y quizá otra ciudad a decidir.


LA LEY SINDE

22 diciembre, 2010

Por Chico Santamano.

Les juro que para hoy tenía preparado un post fantástico titulado “10 REGALOS PARA UN GUIONISTA EN NAVIDAD”. No es coña, ¿eh? Pienso publicarlo otro día aunque ya no llegue a tiempo para Papá Noel.

Pero, señores, la actualidad manda

Navidades habrá muchas, ¿pero se cuestionará el año que viene de nuevo la Ley Sinde? Esperemos que no, porque es un coñazo hablar de esto una y otra vez. Además, según algunos de los detractores más activos de la ley, si se aprueba finalmente en el Senado, este país se verá sumido en una dictadura similar a la china. Una dictadura que controlará internet y que hará desaparecer de un plumazo la libertad de expresión.  Así que, como todavía podemos ser críticos con las medidas del Gobierno, aprovechemos y dejemos lo de los regalos de navidad para más adelante.

Reconozco que me aburre un poco este tema. Lo hemos discutido tanto y durante tanto tiempo en blogs, comments, foros, muros propios y ajenos de facebook y cenas con cuñados que voy a exponerles de manera MUY directa mi postura para evitar un post de esos eternos sobre la piratería.

Vamos a ello…

¿Quién soy? Soy guionista, creador de contenidos de cine, televisión e internet además de internauta y descargador compulsivo de series y pelis (gracias a la existencia de spotify, de música no. Libros y comics jamás).

¿Me da vergüenza esa contradicción de creador y descargador? Un poco sí, no lo niego. Pero al menos yo puedo decir que aporto cosas a la red, no sólo la exprimo.

¿Estoy a favor de cerrar páginas de intercambio de links a obras no autorizadas y que se lucran con el trabajo ajeno? ¿Webs que incluyen publicidades o cuotas de suscripción que le dejan un buen dinerito al dueño de la página y nada a los propietarios legítimos de los derechos de esas pelis, series, libros o canciones? Sí y mil veces SÍ. Si los usuarios y propietarios de seriesyonkis y similares se enfadan hay una solución muy fácil… Sólo tienen que quitar la publicidad de la web. Se acabó el problema… ¡y barra libre para todos!

¿Deberían cerrarse provisionalmente hasta la espera del juicio si así lo decide un juez y no una comisión? CLARO… pero que a mí no me pongan nunca más una multa de tráfico, ni se me lleve el coche la grúa si no es por orden del juez. Los controladores de parquímetros me generan la misma confianza que la comisión esa.

¿Prohibiría si se pudiese el libre intercambio de archivos  (P2P) si no hay ánimo de lucro? NO. A estas alturas las tornas se han cambiado. El P2P es Goliat y la industria del cine, música y televisión, David. Es una batalla perdida.

¿Estoy a favor del canon? Absolutamente NO. Fuera canon.

¿Hay que perseguir a los internautas? En Francia lo hacen y no sé si se ha acabado el mundo más allá de los Pirineos, pero qué pereza y qué necesidad. Venga… NO.

¿Tengo algo que aportar? ¿Qué hay de los anunciantes que están alimentando esas webs de descargas no respetuosas con los derechos de autor? Los anuncios guarrillos, los de casinos, los de Jazztel (acabo de verlo ahora mismo en seriesyonkis) todos esos deberían ser penalizados y perseguidos por la ley. Igual que no se puede anunciar tabaco en los eventos deportivos, no estaría mal articular algo al respecto.

¿Creo que la cultura debe de ser gratis? En un mundo imaginario en el que las medicinas en las farmacias, las viviendas para jóvenes, los libros de texto en las escuelas, la comida en la mesa y el transporte público fuera gratuito, SÍ.

 

ACTUALIZADO
Una vez posicionado, les paso links la mar de interesantes para que se ilustren sobre el tema.

  • Expertos de esta cosa de los derechos y las descargas opinan a favor y en contra… Aquí.
  • A favor del cierre de webs con ánimo de lucro… Aquí.
  • En contra de la Ley Sinde… Aquí
  • Álex de la Iglesia (perdiendo los nervios) vs. El Presidente de la Asociación de Internautas (haciendo alarde del neo-tecno-conservadurismo imperioso y, por supuesto, no aportando alternativas ni soluciones)… Aquí.
  • Álex de la Iglesia, más calmado… Aquí.
  • Nacho Vigalondo hace una retrato impecable… Aquí.
  • ¡La Ministra!… Aquí.
  • Alejandro Sanz y Javier Bardem sacan pecho.
  • ¿Cuánto gana una web de descargas? Escolar nos lo explica… Aquí.

 

Y ahora, Bloguionistas en general y un servidor en particular, les cede los comentarios de este post para que charlen tranquilamente sobre el tema de marras. Eso sí, AVISO:

A mí no se me ocurre ir a foros de bomberos a llamarles “cachas sin cerebro que sólo sirven para posar semidesundos en calendarios” y demás lindezas. Así que si lo que tienen que aportar es la típica mierda de “putos subvencionaos”, “los de la ceja”, “se os acabó el chollo”, “SINDEScargas”, “nadie quiere ver vuestras películas”, “que Bardem se vaya a Cuba” y demás topicazos vagos y sobados hasta la saciedad… traten de expresar sus ideas con un poco de elegancia y nivel (como es habitual entre los usuarios de Bloguionistas) o absténganse.

Gracias.

 

PD:  Por cierto, en los últimos días no sólo se quejaron las webs de descargas y se tiraron abajo los sitios de internet de los partidos políticos. Por si no se han enterado, la imagen de arriba pertenece a las protestas que otras  webs (las que apuestan por el legítimo negocio de la cultura) realizaron durante el día de ayer.


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