LA INSOPORTABLE LEVEDAD DEL SHARE (Y SUS GRAVES CONSECUENCIAS)

11 abril, 2016

 Por Juan Torres.

El share. La nitroglicerina de nuestra profesión. El responsable directo de las nóminas de multitud de psicólogos de guionistas. Cierto es, también, que los guionistas venimos trastornados de serie, pero nos trastornamos aún más de serie en serie.

Cada vez que la guillotina del share golpea, damos con nuestra cabeza en la abarrotada y sangrienta cesta del paro. Y es que en el mundo del guión hay dos tipos de personas: las que han estado en el paro y las que no se acuerdan de que lo estuvieron. Eso sí, cada uno vive su viaje iniciático por el Inem de forma muy diferente. Éstas son las más habituales: el eneagrama del guionista en paro.

 

  1. EL AGONÍAS. Se agobia a muerte el día 1.

 En su primer día de paro ha mandado el currículum a todas las productoras de España y alguna de Portugal diciendo que arde en deseos de trabajar en su serie. Dos mails por si el primero no llegaba. El segundo día prohíbe a todos sus amigos y familiares que le llamen al móvil para que no le bloqueen la línea justo cuando vaya a recibir una llamada ofreciéndole trabajo. El tercer día está convencido de que no volverá a trabajar de guionista en su vida. Si llega con vida a su segunda semana parado, se refugiará en alguna gruta de la sierra más cercana y se fabricará un arco que no dudará en usar contra cualquier foráneo que invada su territorio. El mundo no podrá acabar con él porque él golpeará primero.

 

  1. EL IMPASIBLE. No se agobia ni cuando se le acaba el paro.

NOTA

Extrañamente, el paro no le agobia en absoluto. Da la impresión de que pasó su adolescencia en los campos de concentración de Dachau y ahora esto le parece un jodido viaje en primera clase por el paraíso. Con enorme parsimonia, se dedica a guardar los tarros de yogurt, los vasos de nocilla y las bandejas de poliestireno de la carne. Wallapop es su Corte Inglés y Cash Converters su Decathlon. Si el ser humano algún día consigue hibernar, será él el que lo descubrió para ahorrar gastos.

 

  1. EL FANTASMA. Dice que tiene mil proyectos (y en realidad no tiene ninguno)

Te contará que está escribiendo una película, una serie, un formato de programa, una obra de teatro, un corto, un microteatro e incluso una novela radiofónica por si vuelve a ponerse de moda. En realidad, tiene todo eso apuntado en un mismo archivo de Word con el título “Ideas”. Descubrirá siempre en Vertele que empieza la grabación de alguna serie o programa cuya temática es remotamente similar a una que tenía en su archivo de Word. Renunciará por ello a hacerla, sin dejar de pensar que es un genio.

 

  1. EL HOMBRE SIN SOMBRA. Dice que no tiene ningún proyecto (y en realidad tiene mil, pero secretos)

HOMBRE

Si le preguntas qué hace, te dirá que “nada, esperar, como todos”. En realidad tiene dos series que está moviendo por varias productoras, una cuarta versión de una película que lleva con un director y una obra de teatro que tiene apalabrada a un famoso actor. Eso sí, negará cualquier evidencia que le delate al respecto. Si alguien se entera de algún proyecto suyo, le pedirá que se lo calle con el pretexto de que “se gafa”, pero en realidad es por miedo a que se lo copien. Si tienes información suya y la difundes, empieza a mirar debajo de tu coche antes de arrancar.

 

  1. EL MULTIDISCIPLINAR. Aprovecha para estudiar otra profesión.

Hasta aquí ha llegado. Ya no piensa aguantar ni un minuto más. Ha decidido que la vida es muy corta para seguir malgastándola con un oficio en el que no puedes planear nada para el finde porque no sabes si tendrás trabajo esa misma tarde. Ha empezado a estudiar otra profesión en la que se matricula y se pone en serio a ello durante meses. El día de su primer examen, alguien le llamará para trabajar de guionista en un programa sobre el cultivo del boniato ecológico en Castilla La Mancha TV. Y lo cogerá, por supuesto.

 

  1. EL VIAJERO. Se funde los ahorros y derechos de autor en viajes.

 El mismo día que le mandan al paro está ya mirando su app de Skyscanner. Cualquier parte del mundo le vale para huir, y cuanto más lejos e inhóspito sea el lugar, mejor. Si puede, elegirá algún país sin 3G para que nadie le llame/escriba/toque los cojones diciéndole que si puede hacer una última versión de guión sin contrato. Volverá a la civilización cuando la policía birmana le meta educadamente en un cuarto oscuro para preguntarle por qué paga con una tarjeta sin fondos.

 

  1. EL SERIÉFILO. El día se le queda corto para ver series.

LEMUR

El trabajo era un gran obstáculo que se situaba entre sus ojos y las veinte series que quería seguir al mismo tiempo. Ahora, afortunadamente, eso ha cambiado. Si descontamos cuatro horas para dormir y dos para comer/mear/cagar/pagar a la mujer de la limpieza, le quedan dieciocho horas diarias para ver The Affair, Narcos, Better Call Saul, Jessica Jones, Mozart in the Jungle y, qué cojones, Salvados por la Campana, que la ponen gratis en Movistar, en lo que le queda de semana. La semana siguiente espera que Netflix saque alguna serie nueva o ya no le quedarán excusas para no bajar las diez bolsas de basura.

 

  1. EL ANFITRIÓN. Convierte su casa en un hotel.

Acuciado por las crecientes deudas, decide que ha llegado el momento de poner su casa en Airbnb y sacarle los cuartos a los incautos guiris. Empezará alquilando la habitación de invitados y acabará cediendo su cepillo de dientes si le ofrecen un buen precio. Tiene serias posibilidades de acabar mutando al tipo 5 para hacer un módulo de turismo.

 

  1. EL BLOGUERO. Publica sin parar allá dónde le dejan.

Aprovecha su tiempo libre para escribir en blogs como Bloguionistas con la excusa de no oxidarse y la necesidad constante de contar historias, aunque en realidad lo hace con la expectativa de que alguien le lea y lo contrate para su próxima serie o programa. (No es mi caso, ¿eh?) (Pero acepto ofertas en guionistadesesperadocogeloquesea@gmail.com)

En cualquier caso, un guionista que se precie acabará pasando por varias de estas fases a lo largo de su letargo Inemístico. Con lo cual, la conclusión que sacamos… Joder, me tengo que ir, que me están gritando la pareja de alemanes y el checo que les haga la cena.

 


VIAJE AL CENTRO DE MI OMBLIGO

3 diciembre, 2015

por Enrique Herrero (‘Sé lo que hicisteis’, ‘El club de la comedia’).

Hace un par de semanas, gracias a la publicación de mi post “Cuatro años en paro“, pude hacer un análisis sociológico viendo los comentarios que despertó en diversos lugares de Internet.

Entré para investigar primero en Menéame, después en Twitter,  y finalmente en Videosdegatitoslocos.com. Reconozco que lo último fue por vicio, pero es que hacen cosas tan graciosas, los condenaos…

Llegué a varias conclusiones: que hay gente muy maja por el mundo, que si todos los cuñados saltaran a la vez no pasaría nada porque no se pondrían de acuerdo en cuál es el mejor momento para saltar, y que si quieres acojonar a un gato solo tienes que enseñarle un pepino.

Después, y tras largas horas de investigación, localicé este texto que procedo a compartir con ustedes:

“Cómo son los guionistas parados de larga duración”

Los guionistas parados de larga duración no utilizan el coche, se transportan en unicornio, el unicornio mágico que les dan en la tierra donde viven, el planeta de la fantasía.

En el planeta de la fantasía hay unicornios pero no hay Internet, lo cual explica por qué no saben que existe algo llamado YouTube. Ese mágico lugar donde podrían subir sus vídeos, ganar dinero ipso facto, y acabar escribiendo un libro. Rectifico,ese mágico lugar donde podrían subir sus vídeos, ganar dinero ipso facto, y acabar diciendo que han escrito un libro cuando en realidad se lo ha escrito un señor.

Los centros educativos organizan combates entre ellos, combates en los que los profesores pelean hasta la muerte para pagarles la matrícula, el curso, y hasta la limusina para llevar a Becky al baile de graduación. A pesar de ello no estudian para reciclarse porque son unos vagos.
(Peor para ellos, mejor para la dulce Becky. No se la merecen…)

Cuando no residen en el planeta de la fantasía es porque están en La Moraleja, y es que son unos niños ricos que proceden de familias extremadamente adineradas. De hecho tienen tanto tanto dinero que cuando se acaban la Nocilla tiran el vaso.

Como habitantes del planeta de la fantasía están exentos de ir a entrevistas de trabajo para cualquier labor que no sea de guionista. El resto de trabajos para ellos son vulgares, ellos solo utilizan las manos para teclear, lo cual es normal, la mayoría son feos.

A pesar de su aspecto hay que tener cuidado con ellos. Si hubieran podido habrían matado a Galileo Galilei bajo el lema “La tierra no gira alrededor del sol, gira alrededor de nuestros ombligos” (la manera de ejecutarle habría sido a base de contarle sus horribles chistes)

Porque aunque os hayan hecho gracia con algún chiste, con algún vídeo, o con algún programa en el que hayan trabajado, que no os engañen, no tienen gracia porque lo digo yo que tengo Wifi.

(Extraído de Cuñaopedia)

Sé lo que estaréis pensando ahora:

-Increíble, Carmen

-Así es, Iker…

Pero esto en resumen es lo que piensa una parte importante de la población sobre los guionistas parados de larga duración.

Así que tened cuidado, compañeros, si señores con gabardina os regalan chicles con calcamonías no los aceptéis, no llevan droga. Si desconocidos hablan con vosotros, salid corriendo, podrían ser cuñaos. Y si salís poneos una rebequita que por las noches refresca, y siempre la podréis vender para pagaros un cubata en un bar donde haga calorcito.

Por mi parte me despido ya, que me he dejado el unicornio en doble fila.

Muchas gracias por vuestro tiempo, de nada por el mío.

Recuerda que hasta el próximo 10 de diciembre puedes participar en el sorteo de seis ejemplares del libro Objetivo Writers’ Room. Las aventuras de dos guionistas españoles en Hollywood. Sólo tienes que rellenar este formulario:

(Participar en esta promoción supone que has leído y aceptas lo que se dice en nuestro disclaimer sobre Protección de Datos personales.)


FIRMA INVITADA: 7 PROBLEMAS CON LOS QUE QUIZÁ TE ENCUENTRES AL BUSCAR TRABAJO

21 mayo, 2014

Por Carlos García Miranda.

 

Hace unas semanas terminé mi último trabajo y ya me he puesto con el siguiente: buscar trabajo. Y es que para encontrar un puesto de guionista en una serie de televisión hay que currárselo, y más ahora que estamos en crisis. Normalmente no son trabajos que se oferten en Infojobs, si te enteras de que hay un hueco en un equipo es porque conoces a alguien que se ha enterado antes. Muchos aspirantes tiran la toalla argumentando que no tienen contactos. Es verdad, es difícil enterarse de que buscan guionistas sin conocer a alguien dentro, pero conociendo a la gente adecuada también es difícil. Os cuento los problemas con los que me estoy encontrando, y la solución (más o menos válida) para algunos de ellos:

1. ¿A QUIÉN LE PIDO TRABAJO?

Un trabajo de guionista te lo pueden dar productores ejecutivos, coordinadores de guion y guionistas. El mejor modo de ponerte en contacto con ellos es a través de un mail. La mayoría de los guionistas tenemos una lista de direcciones a las que escribir en estado de emergencia. Pero si no tienes esos correos, ¿de dónde sacas las direcciones de los que cortan el bacalao? Pues lo mejor es fijarse en los créditos de las series en emisión, en IMDB, sacar unos cuantos nombres, echarle un ojo a las páginas web de las productoras, y ahí encontrar las direcciones. Y si no salen, pues probar con las redes sociales de los que mandan y establecer el primer contacto desde ahí. No para pedirles trabajo a saco en Twitter, que no es plan, aunque igual sí les puede preguntar por su mail del curro. Vamos, no invadir (eso suele cerrar puertas), pero sí mostrar interés (eso suele gustar). Darte a conocer desde la vía que tienes abierta.

2. ¿SIRVEN LAS REDES SOCIALES PARA ENCONTRAR TRABAJO?

Mi respuesta es SÍ en mayúsculas. Por ejemplo, Twitter es un buen sitio en el que poner chistes, contar las cosas que haces y las que quieres hacer. Lo mismo con Facebook, con un blog, o hasta un Tumblr de esos que nadie sabe cómo se pronuncian. Y lo afirmo tan tajantemente porque a mí me salió trabajo gracias a Twitter. Hace unos meses meneé un artículo tipo este por las redes. El caso es que terminó retwitteado por la cuenta de una escuela de cine y televisión, Septima Ars. Les di las gracias y, en plan chiste, les pedí que me avisaran cuando tuvieran un hueco. Bueno, pues me avisaron. Cuatro meses después, he terminado de impartir un curso de guion de series de televisión allí. Y, aunque a mí no me ha pasado, conozco unos cuantos compañeros que consiguieron que las productoras se fijaran en ellos por lo que contaban en las redes sociales. Vamos, que Internet es un sitio en el que está bien dejarse ver. Funcionar, funciona.

3. ¿Y SI NO TENGO EXPERIENCIA?

Esto parece que les pasa sólo a los que nunca han trabajado, pero en realidad también nos pasa a los que ya estamos en la rueda. En mi caso, cuento con experiencia en series de la tele, dramedias con adolescentes, sobre todo. Como también escribo literatura juvenil, pues la gente me ve siempre para proyectos teen. Ahora, si la cosa va de comedia adulta, pues me tienen bastante poco en cuenta. Y eso que yo cuento siempre que en Los protegidos había una trama entera de comedia, y que he hecho webseries cachondas producidas por Endemol y Antena 3, y que he escrito el guion de una peli supergraciosa que si quieren se la paso, y hasta pongo un chiste en el mail… También me pasa al buscar trabajo de guionista de programas, nunca lo he hecho y me dicen que buscan gente con experiencia. Y ocurre también al revés, tengo amigos que sólo les llaman para programas, y otros a los que nada más que les ven en comedia. Vamos, que parece que la experiencia previa marca y no es tan fácil quitarse el San Benito… Los que no tienen experiencia de ningún tipo, pues cuentan con la ventaja de que pueden ganar experiencia de cualquier tipo. Y hay otra ventaja más, y es que las productoras dicen que les salen más baratos. Igual un puesto de guionista es más difícil de conseguir para ellos, pero si se tiene la formación necesaria (como la de un Master) uno de junior, o de becario, igual no tanto. En mi caso, me vendo más barato cuando me ofrezco para algo que conozco menos. Intentar convertir lo aparentemente negativo algo positivo, vamos.

4. ¿QUÉ HAGO SI TENGO DEMASIADA EXPERIENCIA?

Con este problema te puedes encontrar si buscan becarios o guionistas sin experiencia de ningún tipo, que a mí a veces me ha pasado. Aunque también me refiero a lo que les ocurre a algunos compañeros que no sólo han sido escritores de capítulos de una serie, sino que además fueron sus creadores, coordinadores de guion o productores ejecutivos. Algunos de ellos ahora buscan trabajo simplemente de guionista en proyectos ajenos, pero para eso es raro que les llamen. ¿Y por qué, si tienen mucha más experiencia y han estado arriba? Bueno, pues justo por eso, porque a veces sus currículums son más largos que los de los jefes a los que ahora les están pidiendo trabajo. Si eres jefe puedes pensar que tienes alguien al lado que sabe lo que estás haciendo y te puede ayudar, o que tienes a alguien al lado que sabe más de lo que debería y que te pone nervioso. Vamos, que este es un problema más para los que contratan que para los contratados, que se deberían ofrecer como lo que son en ese momento, guionistas (me consta que muchos lo hacen así).

5. ME PIDEN UNA PRUEBA ¿CÓMO LA HAGO?

En algunas productoras, cuando buscan guionista, lanzan una prueba tipo para que todo el que quiera acceder al puesto la haga. A veces consiste en dialogar un par de secuencias, otras en secuenciar una trama y en las más locas igual te piden que te casques la escaleta de un capítulo entero (esto me pasó una vez y nunca mais). Igual que lo de las direcciones, de las pruebas no te vas a enterar si no tienes una oreja puesta en el mundillo. Pero bueno, te puede llegar el chisme si estás atento a las noticias sobre proyectos nuevos y envías unos cuantos mails (lo que os contaba en la pregunta uno, vamos). Una vez tienes la prueba en la bandeja de entrada, el problema es cómo la haces. Importante el formato, no se usa el mismo en todas las productora, aunque, con preguntar, solucionado. Importante no pasarse de un par de páginas por secuencia si es prime time, no poner bocadillos eternos… Y no rayarse con que no me van a contratar y encima me van a robar mis secuencias. Si alguien es bueno, tiene más sentido para la productora contratarle y que haga más secuencias como esas que quedarse sólo con unas cuantas páginas suyas (registrarlo no merece la pena, que cuesta dinero). Otro problema a la hora de enfrentarse a pruebas lo puedes tener cuando cuentas con la experiencia suficiente como para no tener que hacerlas. Se supone que tu currículum habla por ti, y hacer una prueba es un curro de un par de días que no te asegura nada. ¿Qué hay que hacer en esos casos? ¿Negarse? Yo suelo hacerlas, pero vamos, que cada uno según lo vea.

6. ¿DEBO TRABAJAR GRATIS?

Igual al buscar trabajo contactas con una productora que te cuenta que en tal cadena están buscando un proyecto de lo que sea, y que necesitan un documento de venta para que les encarguen el desarrollo a ellos. Y luego te piden que les hagas una descripción de personajes porque con la sinopsis que escribiste no les han dado el ok definitivo. Después igual te piden un resumen de los primeros capítulos, y ya que se ponen te dicen que tener el piloto les vendría genial para conseguir hacerse con la serie. ¿Os suena esta historia? A mí me ha pasado cosas más o menos así varias veces, y la última no hace tanto. Desde que me contactaron me avisaron de que no había dinero, todo hay que decirlo, así que no hubo engaño por su parte. El que me engañé fui yo diciendo que sí, porque en ese momento lo podía compatibilizar con un trabajo de verdad, la cosa sonaba a apuesta segura y pensaba que al final me compensaría. Pues la conclusión que saqué fue que esas cosas, que a casi todo el mundo le suelen salir mal, salen mal. Pero bueno, que cada uno vea lo que le conviene, que trabajando gratis también se aprende. Yo aprendí que no volvería a hacerlo.

7. ¿Y SI QUIERO COMPATIBILIZAR LA SERIE CON OTROS TRABAJOS?

En muchas series el volumen de trabajo es brutal. Te puedes pasar en la oficina todo el día, o en tu casa dialogando sin parar. Pero bueno, igual rascas algunas horas a la noche y al fin de semana para tus otros proyectos, que ya se sabe que en esta profesión hay que hacer muchas cosas para que salga una. Puede que sea el guion de tu peli, una novela, o igual eres articulista. Bueno, pues a algunos de los que te contraten les parecerá un plus contar en su equipo con gente que tenga iniciativa para sacar sus proyectos personales adelante. Pero también pueden pensar todo lo contario. Te puedes encontrar con que igual te dicen que si estás con más cosas, por mucho que las hagas fuera del horario convenido, no vas a dar el cien por cien en el trabajo para el que ellos te han contratado. Igual incluso hasta te hacen elegir. ¿Qué haces? ¿Renuncias a otros planes sabiendo que en el que estás tiene fecha de caducidad? ¿Lo ocultas y sigues con ello? Lo normal es que al final te pillen, que basta que no te salga nada para que cuando estés con la trola ganes un premio en Locarno… De nuevo un problema que a mí me parece más de los contratantes que de los contratados.

Total, que con estos obstáculos me estoy encontrando al buscar trabajo. Las soluciones que propongo para sortearlos pues son soluciones a medias, así que acepto sugerencias. Lo único de lo que sí estoy seguro es de que, laboralmente hablando, somos lo que producimos. Y si no consigues que otros te pidan que produzcas para ellos, hazlo para ti mismo. Mi madre siempre dice que el que siembra, recoge.

Una última cosita… Si os enteráis de algún curro, avisadme y tal.


SERIES SIN DINOSAURIOS

21 marzo, 2012

Por Guionista en Paro.

La mayoría de los guionistas del país están en paro. Eso no es tan raro, nuestro trabajo va por rachas, unos meses se te juntan tres encargos y otros te los pasas de vacaciones, a la espera de que te llamen para lo próximo que ya tienes apalabrado. Pero hace tiempo que los guionistas, los que vivimos principalmente de la tele, no vamos de viaje ni a la vuelta de la esquina. No parece que vaya a  salir nada para el próximo mes, ni para el siguiente. Se rumorea que las cadenas no comprarán nada hasta el 2013.

Hace ya unos años que las productoras nos venían avisando de que la crisis también afectaba a la ficción televisiva. Cada vez había menos presupuesto para exteriores y las temporadas eran más cortas. A nosotros se nos acabaron las subidas de sueldo y desaparecieron misteriosamente las cestas de Navidad. Por aquel entonces, todas esos recortes nos parecían un mundo. Comparado con lo que vivimos ahora, éramos unos privilegiados. Lo de ahora es de traca. Cada mañana nos despertamos con una nueva noticia que nos amarga el desayuno; series que se caen, series que no se renuevan, series que iban para ya y no salen… El cambio de gobierno ha paralizado la ficción y aquí no mueve ficha ni Dios.

Los que nos dedicamos a escribir series intentamos mantener la calma, la cosa no puede estar parada para siempre, pero quien más, quien menos, ha enviado en las últimas semanas unos cuantos mails como este:

¡Fulanito!

 ¿Qué tal? ¿Cómo te va? Hace mil que no nos vemos. Oye, ¿sigues en esa serie que me contaste hace meses? ¿No habrá un hueco por ahí? Estoy pendiente de unas cuantas cosas, pero me apetece mucho más ese proyecto del que me hablaste. Bueno, si sabes de algo me cuentas, eh. Y a ver si nos tomamos algo y nos contamos la vida.

 ¡Un beso!

Menganita

Fulanito es un guionista de esos con cargo, de los que trabajan creando series y forman equipos para escribirlas. Hace  tiempo le habló a Menganita de una serie nueva, una que a ella le dio toda la pereza. Por aquel entonces estaba pendiente de otros proyectos más apetecibles y prefirió no comprometerse con Fulanito. Pero en los últimos meses a Menganita se le ha caído todo lo que tenía en la carpeta de posibles y, aunque no lo reconoce abiertamente, está desesperada por pillar un curro porque la cosa está fatal.

 Menganita no es la única que miente. Fulanito también lo hace en su contestación:

 ¡Menganita!

Cuanto tiempo, sí. Todo bien, trabajando en esto y aquello. Estamos esperando a ver qué dice la cadena de lo que les hemos presentado. Si sale algo te cuento, claro, aunque ya me han escrito muchos preguntándome. Y las cervezas para un fin de semana de estos, eh.

Abrazos

            Fulanito

Es cierto que Fulanito está en esto y aquello, pero como la cadena no le de el ok a algo pronto, se va a ir, por primera vez desde que consiguió ser jefe, a la cola del paro con Menganita. Las productoras ya no se casan con nadie, muchos de los que llevaban años en plantilla están viendo cómo sus puestos desaparecen. Ahora la situación está jodida para todo el abanico de guionistas.

Está chunga para esos que acaban de empezar, los que han terminado la carrera, un master o salen de la escuela de cine. Con la que está cayendo, lo tienen bastante jodido porque nadie les conoce, les faltan contactos y los trabajos de guionista no se ofertan en Infojobs. Paradójicamente, la falta de experiencia puede jugar a su favor. Salen baratos, pueden costarle a la productora de 800 a 1.500 euros al mes. En tiempos de crisis la mano de obra barata se convierte en el salvavidas de las empresas.

Lo tienen difícil los guionistas de segunda que llevan currando unos años y acumulan en su currículum unas cuantas series. Su sueldo va de los 2.000 a los 5.000 euros al mes. Probablemente vuelvan a trabajar, conocen a la gente adecuada, aunque, como Menganita, ya no podrán elegir estar en un proyecto que les guste. En este momento hasta la peor de las diarias es algo bueno que escribir. Además tendrán que hacerlo por sueldos más cercanos a los que tenían cuando empezaron en el oficio.

También les toca sudar la gota gorda a los guionistas que cortan la pana, esos que se han hecho un nombre como coordinadores de guión y creadores de series. Llevan años sin tener ni un mes de descanso, pasaban de un proyecto a otro, y sus sueldos iban de los 5.000 a los 9.000 euros. Esos lo tienen todo en contra, salen carísimos y, por muchos proyectos que quieran crear, si las cadenas no los compran, van a la calle… Por primera vez, las cosas están mal para todos.

El gobierno ha anunciado que se acabaron los presupuestos desmesurados para las cadenas públicas; con las privadas pasa tres cuartos de los mismo. Los recortes se han pegado en todas partes, incluidos los sueldos de los guionistas. Algunos hasta se alegrarán, los escritores de televisión tenemos fama de niños mimados. Cobramos unas pasta, eso no se puede negar, pero generamos muchísimo dinero y nos dejamos los cuernos en el teclado. No conozco a ningún guionista al que no le haya tocado currar los fines de semana. En cualquier caso, tenemos parte de culpa de la situación, aunque no por la cantidad de ceros que tienen nuestros sueldos; somos culpables de haber participado de este desfase creativo que ha primado en la televisión en los últimos tiempos. Sea por orden de los que mandan en las cadenas, sea por seguir la moda de Estados unidos (con los que no nos podemos comparar por muchas cosas, pero sobre todo por una cuestión de extensión geográfica y monetaria) en los últimos años se han hecho series con presupuestos de películas (http://www.vertele.com/noticias/¿cuanto-cuesta-aguila-roja/). Las cifras de las que habló El país en un principio no eran tales, el presupuesto de Águila Roja y Cuéntame ronda los 800.000 euros por capítulo. En cualquier caso, ¿es realmente necesario gastarse ese dinero en una serie? Es estupendo hacer cosas con buena factura, medios técnicos de última generación y grandes actores, para nada estoy en contra de avanzar, pero no podemos olvidar que la televisión es lo que es. Para ver dinosaurios en una pantalla ya tenemos las películas de Spielberg. Y sí, la calidad está en los valores de producción, pero sobre todo en las ideas y en como estas se adaptan a los soportes que las cuentan. Friends no era más que una serie de chicos y chicas hablando en un café; de los dinosaurios sólo salían los huesos en el museo. Vale que luego el presupuesto se les disparó con la fama que alcanzaron los actores, algo parecido a lo que ha ocurrido con los protagonistas de Cuéntame, Imanol Arias y Ana Duato, que se llevan un buen pico del presupuesto de la serie. Sí, son actores estupendos e insustituibles, pero seguro que hay por ahí otros menos conocidos y mucho más baratos. Tal y como están las cosas, ¿no sería mejor invertir en dos series de 400.000 euros? A fin de cuentas, dos series generan más industria que una. Saldríamos ganando todos (bueno, Imanol y Ana tal vez no). Y puede que entonces ya no haya series con cuatro productores ejecutivos, dos coordinadores de guión y diez guionistas para escribir ocho capítulos. Aunque si hay dos series, todos pueden seguir trabajando, ¿no?

 Es triste, pero la realidad es que los años más duros que vivió nuestro país, los de la dictadura, nos dejaron obras maestras cinematográficas; Berlanga y compañía sacaron todo su ingenio a la palestra cuantos más palos les pusieron en las ruedas. La crisis nos está obligando a todos a hacer la compra en el DÍA, pero también está haciendo que muchos muevan el culo. A algunos guionistas, entre los que me incluyo, se nos había olvidado que hace años hacíamos cortos en la universidad, cutres y llenos de fallos, pero también de talento. No necesitábamos grandes decorados ni actores con un Goya para contar una historia. No podemos volver atrás, pero entre el blanco y el negro, hay un millón de tonos grises.

 Tal vez el 2013, cuando las cadenas tienen previsto empezar a mover las fichas, nos sorprenda con una parrilla llena de series sin dinosaurios, pero brillantes.


S.O.S.

15 marzo, 2012

por Bárbara Alpuente.

Hay muchas situaciones que incomodan a los seres humanos. Una de ellas es la muerte. Sé que la gente no se muere con el objetivo de incomodar a nadie, pero es algo violento porque, entre otras cosas, nos recuerda que a nosotros también nos puede llegar. En los funerales siempre hay dos tipos de personas; los que se acercan a la viuda a darle el pésame, y los que se mantienen a una prudente distancia porque no saben qué decir y prefieren evitar el trámite.

Otra situación incómoda para el ser humano es el paro. Los parados no se quedan en paro con el objetivo de incomodar a nadie, pero es algo violento porque, entre otras cosas, nos recuerda que a nosotros también nos puede a llegar. Tras un despido siempre hay dos tipos de personas; los que contestan a los mails que llevan un currículum adjunto, y los que se mantienen a una prudente distancia porque no saben qué decir y prefieren evitar el trámite.

(Compañeros, no temáis: en principio el paro no es contagioso, y de serlo, es imposible que se transmita por correo electrónico)

Playlist "SOS" en Spotify

Hay más guionistas sin trabajo que nunca. Quizá no todos encontremos un hueco, quizá no todos encajemos en el “perfil”, quizá no todos tengamos los contactos suficientes, pero está claro que todos merecemos al menos una respuesta a nuestras llamadas de auxilio. Porque a veces esa mínima respuesta lo que esconde es un subtexto alentador: “sigo aquí, no estás solo en esto”.

¿Dónde quedaron las promesas, dónde se esconden ahora los amigos, dónde está el compañerismo… Dónde más puedo enviar mi currículum?

Los detalles importan, todos lo sabemos, pero muchos lo olvidamos.

Cock Robin – The Promise You Made

Nas – Life’s A Bitch – Explicit Album Version

Herman Düne – When We Were Still Friends

Screaming Trees – Troubled Times

Supertramp – Maybe I’m A Beggar

Simple Minds – Don’t You Forget About Me

La Unión – Dónde Estabais – En los Malos Tiempos

Placebo – For What It’s Worth

Micah P. Hinson – The Dissapearing

Depeche Mode – Never Let Me Down Again (Single Version)

(Visita las dos anteriores entregas de Música para Escribir en Bloguionistas)


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