CONSULTORIO: VENDER GUIONES EN EL EXTRANJERO

7 junio, 2011

por Sergio Barrejón.

Hace unos días, G.I.V. envió esta consulta al buzón de Bloguionistas:

Hola,

Ante todo enhorabuena por vuestro blog, me lo habían recomendado mucho y con razón.

Una pregunta: ¿habéis escrito algún post sobre como vender un guión en el extranjero? Por supuesto es mejor intentar que se realicen los guiones en la madre patria, pero tal como está la cosa dan ganas de traducirlos al inglés y mandarlos al espacio exterior.  Si alguien ha reseñado una experiencia sobre ello os lo agradecería mucho.

Saludos y gracias.

Voy a matar dos pájaros de un tiro: por un lado, explicaré brevemente mi fracaso intentando vender un guión en el mercado anglosajón. Y por otro, daré unos pocos links al respecto, todos ellos incluidos en la masterclass Recursos para Guionistas en Internet, que impartiré este lunes, 13 de Junio, en la sede de la SGAE de Madrid.

El guión que he estado intentando infructuosamente vender se titula Un pequeño accidente sin consecuencias, y lo escribí con Rodolf Sirera. ¿Por qué he intentando venderlo fuera? Pues porque en España me pasa una cosa curiosa, por no decir irritante, con este guión: los productores que lo leen suelen elogiarlo en términos que (creo) van más allá de la mera cortesía, pero todos coinciden en que “no lo ven” en el mercado español. Según estos productores, el guión es demasiado adulto, o el público español demasiado infantil, o las dos cosas… no sé si lo he entendido bien.

En realidad no puedo quejarme: el tratamiento recibió en su día una ayuda de 24.000€ del ICAA y el guión quedó finalista en el concurso MUCES. Pero precisamente por eso me parecía que debería tener oportunidades de producirse. Así que, como en España nadie me hacía caso, decidí intentarlo fuera. Bendita ingenuidad…

Lo primero, naturalmente, era traducirlo. Por recomendación de Nahikari Ipiña, contratamos a Denis Murphy, quien hizo una excelente traducción, y además me sugirió un nuevo título que me gustó mucho: No Harm Done. Después acudí a un escaparate de guiones que conocía hace tiempo: InkTip.

En InkTip, los autores tienen la posibilidad de colgar sus guiones de manera privada, y sólo accesible a productoras que previamente se hayan registrado como tales en InkTip. Colgar un guión durante 6 meses cuesta 60 dólares.

A partir de que lo cuelgas, los productores tienen a la vista una página previa con el título y una logline de tu obra. Si les interesa, pueden acceder a una sinopsis más larga y a tu CV. Y si les sigue interesando, pueden bajarse tu guión en PDF. Toda esa información sólo es accesible a productoras registradas.

Todo el proceso se realiza online, y en todo momento puedes consultar quién ha leído qué. Gracias a InkTip aprendí que mi logline no valía gran cosa, y mi sinopsis era una mierda. Porque si bien muchas productoras leían la logline, muchísimas menos pasaban a la sinopsis, y casi ninguna llegaba a leer el guión. De ahí saqué una valiosa lección: no sólo necesitas una traducción profesional de tu guión, también de sinopsis y tu logline. En una palabra: apoquina.

InkTip tiene una función extra muy interesante: periódicamente, te envía un email con una relación de Scripts Wanted: anuncios de productoras que buscan guiones con características concretas. Obviamente, el número de veces que alguien busca algo muy parecido a tu guión no es muy alto, pero la contrapartida es que, cuando ocurre, las productoras a las que contactes se leerán tu guión (o al menos tu sinopsis) con verdadero interés.

Con todo y con esto, después de 6 meses y 60 dólares, apenas un par de productoras leyeron el guión, y de las que contacté directamente a través de Scripts Wanted, sólo un par de ellas me contestaron que muy bien, pero que no era lo que buscaban.

El siguiente paso fue lo que habría hecho cualquier guionista en mi lugar: me pasé dos días sin quitarme el pijama echándole la culpa a todo el mundo de mis problemas, incluyendo el mal olor de mi pijama.

Luego me fui al Berlinale Talent Campus y me vengué de mi fracaso contándole mi sinopsis a todo bicho viviente que se cruzaba conmigo. Y en inglés, además. Esto lo hice con la ayuda de este libro y del guionista barcelonés David Pascual, que me echó una mano para diseñar un pitching breve en condiciones.

Resultado: pues más caras de interés de las que me esperaba. Entre ellas, algunas de productores que luego me pidieron leer el guión. Y alguna anécdota curiosa: en una masterclass no exactamente relacionada con el mundo del guión, el ponente nos sugirió un ejercicio consistente en contarle a la persona que teníamos al lado una historia autobiográfica, cuanto más dramática mejor. Me giré, vi a mi lado a una señora de unos 60 años (lo que me llamó la atención, dado que la media de edad de los asistentes no llegaría a los 30) y decidí contarle algo mucho mejor que mi vida: la sinopsis de mi guión. A continuación, le tocó el turno a ella. Era norteamericana y me contó una interesante anécdota sobre sus estudios en España, durante el franquismo. En un momento dado, se refirió a su padre. Mencionó que era director de cine. Le pregunté el nombre, y me dijo: “mi padre se llamaba William Wyler”.

Cuando le confesé que lo que le había contado no era autobiográfico, sino la sinopsis de un guión, me pidió que se lo enviase. Resultó que tenía una productora. Efectivamente le envié el guión y se lo leyó, pero no pareció impresionarle demasiado. Aunque me contestó muy amablemente y se ofreció para hablar en mi favor si me servía de ayuda en alguna ocasión.

También estuve en contacto con una productora inglesa a la que le solté el pitch. A pesar del ambiente ruidoso y caótico en que la conocí, la historia pareció engancharle y me pidió el guión. Creo que le gustó, porque siguió pidiéndome que le enviase más y más material. El único problema es que, aunque tenía más material para enviarle, no veía razonable pagar traducciones de todo lo que escribo para responder a lo que probablemente era más cortesía que interés. Aun así, cuando complete uno de los proyectos que tengo en marcha, y que calculo que puede interesarle, lo traduciré y se lo enviaré. Pero de momento, tampoco ha salido nada por ahí.

Tras el fracaso del Talent Campus, decidí revolcarme directamente en el fango y empecé a frecuentar foros de guionistas americanos. En uno de ellos encontré interesantes referencias de analistas de guión. Concretamente, varios de los foreros hablaban maravillas de Julie Gray. Así que la escribí y le contraté un análisis. Creo recordar que me costó unos 180$.

Lo interesante de Julie Gray, además de la calidad de su análisis, es que te da dos opciones: te puede entregar sus comentarios por escrito, o bien te ofrece la posibilidad de mantener una charla de una hora por Skype. Yo elegí la segunda opción. Y Julie me dio buenas y malas noticias. Las buenas eran que el guión le había gustado mucho, y las malas que no lo veía muy vendible en el mercado americano. Lo veía más como una película europea.

Desanimado, empecé a pensar que el guión no tenía posibilidades en absoluto, y pensé en colgarlo en TriggerStreet, para al menos recibir las opiniones de otros guionistas y amantes del cine. TriggerStreet es un sitio donde los guionistas muestran sus obras y comentan las obras ajenas. Tu guión está expuesto a cualquiera que se registre en la web, y cualquiera puede escribir una crítica de él.

Pero atención: existen dos buenas herramientas de control para evitar los ataques desconsiderados: por un lado, está el cuestionario de lectura, y por otro, el Hall of Justice. El cuestionario de lectura consiste en una serie de preguntas muy concretas que el autor plantea a los usuarios que quieren criticar el guión. Preguntas del tipo: “¿Qué encuentra James en el cajón del escritorio de Martin?” o “¿Por qué Hannah rechaza las proposiciones de Steven?”. Así, varias preguntas. Sólo se puede escribir una crítica del guión si se contestan correctamente. Es casi imposible que alguien pueda pasar un test así sin haberse leído el guión. Y normalmente, ni el más recalcitrante de los trolls se tomaría la molestia de leerse un guión de largo entero sólo por el placer de machacarlo.

En cuanto al Hall of Justice, consiste simplemente en un método para criticar las críticas. Los comentarios desconsiderados, los ataques sin motivo, y los análisis sospechosos de no haber sido escritos sin leerse el guión, pueden ser retirados. Antes, se los envía al Hall of Justice, donde el autor de la crítica tiene la oportunidad de revisarlos y republicarlos. Si el ataque persiste, la crítica se borra.

En mi opinión, y aunque colgar un guión en TriggerStreet puede suponer quemarlo definitivamente, es una excelente plataforma para obtener pequeños análisis gratuitos. Lo bueno del sistema es que nadie puede subir un guión sin haber comentado antes al menos tres guiones ajenos.

Pero no llegué a colgarlo en TriggerStreet, porque Julie Gray me sugirió una opción más exclusiva: Circalit. Esta web es algo así como una mezcla de InkTip y TriggerStreet. Por un lado, cualquiera puede subir un guión para someterlo a la opinión de los demás usuarios. Pero por otro, existe una Gold List, una especie de primera división a la que sólo se entra mediante invitación de alguno de los colaboradores profesionales de Circalit. A los guiones de la Gold List sólo pueden acceder agentes y productores registrados.

Por invitación de Julie Gray, No Harm Done entró en la Gold List… y bueno, ahí está. Quizá no sea tan buen guión como yo pensaba. Quizá sí, y sea uno de esos proyectos que dan vueltas durante años antes de encontrar su lugar. Como Cuéntame. O la Biblia. Suena más probable lo primero, ¿verdad?

En cualquier caso, ésa es mi experiencia intentando “vender en el extranjero”. Imagino que muchos pensarán que tenía que haberme buscado un agente, y probablemente sea cierto. Pero se da la circunstancia de que tengo varios amigos con agente en Hollywood, y su experiencia me dice que normalmente es el agente el que va a buscar al autor.

Tal vez estoy siendo poco ambicioso. Es un defecto típico de un guionista español, al fin y al cabo. Pero algo me dice que el interés que un agente de Hollywood puede tener en un tipo que no escribe en inglés, y que apenas tiene créditos de cine en imdb.com, es bastante limitadito. De hecho, casi todos los guionistas españoles con agente en Hollywood son también directores. O bilingües.

Entiendo que lo que un agente o manager busca en un nuevo director o guionista es un realizador que pueda adaptarse al funcionamiento del mercado y, a la vez, aportar un estilo personal e innovador. Con dos particularidades: mientras que manejar el inglés suficiente como para dirigir una película es más o menos fácil, escribir en una lengua que no es la materna es endiabladamente difícil. Y encima, mientras que al director se le pide que realice una película cada dos o tres años, del guionista se espera que aporte material nuevo cada pocos meses.

En esas circunstancias, ¿qué motivos iban a llevar a un agente a querer representarme? Si yo mismo fuese agente, no querría representar a alguien como yo. Un solo guión, por bueno que pueda ser, no compensa el tiempo, el trabajo y las molestias que suponen representar a un nuevo cliente. Para que un agente considere representar a un guionista, éste debe ser capaz de aportar de manera periódica una cierta cantidad de material que poner en el mercado. Así, un guionista que no es bilingüe y ni siquiera vive en Los Angeles tiene las mismas posibilidades de hacer fortuna en Hollywood que en el casino de Torrelodones.

Les recuerdo que la información que doy en este post es sólo una centésima parte de la que doy en mi charla Recursos para Guionistas en Internet. Software, ayudas y subvenciones, promoción, documentación… De todo ello y más hablaré este lunes, 13 de Junio, de 10.00 a 14.00 horas, en la sede de la SGAE en Madrid. La inscripción cuesta 10€ para socios de SGAE, y 20€ para los demás, y puede hacerse a través de este link a la web de Fundación Autor.


QUICKIES

2 septiembre, 2010

por Pianista en un Burdel

Este es mi primer post después de las vacaciones, si exceptuamos El fin del mundo ya fue, una llamada de atención que espero muchos de ustedes se hayan tomado en serio, porque es de lo más serio que va a pasar en los próximos días.

Para hacer una reentrada suave, no me voy a ciscar en nadie ni voy a perorar sobre formato ni nada parecido. Sólo unas cuantas ideas para aquellos que aún no hayan encontrado un buen propósito para el año nuevo. (Ya saben que las personas decentes no hacen sus propósitos el 31 de Diciembre, sino el 31 de Agosto.)

Vamos allá, de más barato a más caro:

Propósito 1: mover mi guión. Éste es uno de los primeros propósitos en flaquear: ¿Y a quién se lo envío…? Si es que luego no contestan… ¿Y si luego me lo plagian…? Si además los directores en España no quieren guiones ajenos…

A mí estas actitudes derrotistas me parecen síntoma de falta de talento. La mayor parte de las veces esconden una certeza absoluta sobre la falta de calidad del propio trabajo. Es más fácil autocompadecerse que esforzarse por mejorar. Pero aun así, me gusta dejar sin excusas a esos blanditos que se quejan por lo difícil que está todo sin haber movido un dedo. Aquí les dejo el email de un director que está buscando guiones ajenos:

carnedeneon@yahoo.es

Es Paco Cabezas. Lo petó con su corto “Carne de Neón” hasta el punto de que le produjeron una peli basada en el corto. Se titula igual: “Carne de Neón”, y está a punto de estrenarse. En el blog de la peli apareció el lunes pasado una entrada titulada Quiero leer guiones, donde Cabezas dice literalmente:

[…] Escribir y dirigir una película es un proceso muuuuuy largo, meses, años de tu vida dándote cabezazos contra una pared de granito, hasta que ves la luz al final del túnel o te abres la cabeza.

Es por eso que voy a hacer algo fuera de lo común, se me ha ocurrido dejaros un e-mail por si hay alguien ahí que tenga un guión de largometraje que merece la pena ser leído… Ahora es buen momento…

La cosa es sencilla, punto 1, si has escrito un “melodrama-donde-se-ve-crecer-la-yerba-y-cuando-parece-que-va-a-pasar-algo-va-y-se-acaba” ¡No me lo mandes! agradecería que fuera un guión de género, llámale thriller, terror o comedia, o mejor los 3 la vez.
Punto 2, es bastante probable que me parezca una p*** mierda, no te lo tomes a mal, eso no quiere decir que no sea un buen guión o que no tengas talento, quiere decir que mis primeros 8 guiones eran espantósamente malos y que de tanto leer y escribir me he convertido en un cansino perfeccionista bastante ego-maníaco (Y un poco gañán también) y que el 99% de las veces que leo un guión acaba en la hoguera (En casa nos calentamos con una pila de guiones) porque me cuesta pasar de la pag 30 y me aburro con muuuucha facilidad…
Así funciona mi cerebro en un día bueno
¿Y qué pasa con el 1% restante? Pues que de ese guión puede salir una película, así de simple… Cuando yo trabajaba en el videoclub no tenía los contactos que tengo ahora y hubiera matado porque alguien me enseñase una puerta abierta. Así que, aquí está…

Lo dicho: no tienen ustedes excusa, quejicas de mierda. Recuerden: carnedeneon@yahoo.es. Dense prisa, antes de que se arrepienta o le pete el email.

Propósito 2: hacer algún cursillo de guión. Alguna vez he dicho que hacer cursillos breves con guionistas en activo me parece mucho mejor estrategia para meter la cabeza en la profesión que matricularse en inacabables carreras o carísimos masters. En menos de tres semanas da comienzo en Madrid uno de los cursillos más apetecibles que puedo imaginar: el TALLER DE SKETCHES de la Fundación Autor. Los profesores: nada más que Diego San José (Pagafantas, No Controles, Vaya Semanita…) y Rubén Ontiveros (Qué vida más triste, Vaya Semanita, Made in China…)

Dos monstruos del humor enseñando cómo hacen su trabajo en un cursillo eminentemente práctico. Son seis días y cuesta 200€ (sólo 125€ para socios de SGAE). Aquí el programa y aquí el boletín de inscripción. Más información: angomez@sgae.es

Propósito 3: hacer las Américas, que aquí la cosa está imposible. No sé si alguna vez les he hablado de InkTip. Es algo así como el Escaparate de Abcguionistas… pero de verdad. Un sitio donde los autores, por una tarifa razonable, pueden exponer sus guiones para que las productoras puedan acceder a ellos. La web está llena de testimonios sobre las producciones que han salido de ahí.

Pues bien, la gente de InkTip ha montado ahora un megaevento presencial en plan citas rápidas entre autores y productores. Lo han llamado InkTip Pitch Summit y tendrá lugar el 25 y 26 de septiembre en Los Angeles. Aquí ya estamos hablando de cuatro cifras, naturalmente. Les cobrarán 300$ por participar, lo que no es caro ni mucho menos, viendo la enorme lista de productoras que acudirán. Ahora bien, hay que pensar en hotel y avión, con lo que la broma, desde España, no bajaría de los 2.000€, calculo. Pero bueno, si lo combinan con ese viaje a L.A. que siempre quisieron hacer y para el que tanto han ahorrado…

El plazo límite para inscribirse es el 10 de septiembre.

Y eso es todo por mi parte hasta la semana que viene. Sigan pasándose por aquí, porque el resto de los bloguionistas ya están volviendo de sus vacaciones… y Chico Santamano ya va a dejar de publicar refritos.


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