ENTREVISTA A MANUEL BARTUAL, DIRECTOR DE “TODOS TUS SECRETOS”

12 febrero, 2014

Por Alberto Pérez Castaños

Fotos de Alba Diethelm, Néstor F. y Magui Muñoz

Manuel Bartual es uno de los buques insignia de la revista El Jueves, un reconocido editor y diseñador gráfico y, desde hace un par de años, un director y guionista con un talento y una proyección que asustan. Tras su debut en la décima edición del Notodofilmfest con el multipremiado “85.12.30” y afianzarse como realizador con una docena de cortos, ahora ha dado el salto al largo con “Todos tus secretos”, su película para el proyecto #littlesecretfilm. Se estrenó a finales de enero en La Casa Encendida y volverá a proyectarse el próximo sábado 15 de febrero en la Cineteca de Madrid. Una recomendación: no se la pierdan. 

Manuel Bartual 1

El estreno de “Todos tus secretos” en La Casa Encendida el pasado 23 de enero fue un éxito: la respuesta del público fue buena y ya está considerada una de las mejores películas del proyecto #littlesecretfilm. No está nada mal para ser tu primer largo…

No, desde luego. Estoy contento con la acogida que está teniendo. Fui tranquilo al estreno porque tras un par de pases privados en casa ya había comprobado que la película podía funcionar, pero reconozco que cuando vi aquella sala llena de gente me sentí un tanto abrumado. Estoy acostumbrado a contar historias en cómic, donde no es habitual asistir a la reacción que produce tu trabajo entre su público. Ese contacto directo es nuevo para mí, una experiencia tirando a aterradora pero también muy satisfactoria, como he podido comprobar.

Después de un buen puñado de cortos, has dado el salto al largometraje con un proyecto a priori complicado: una historia fraccionada en nueve pantallas diferentes y rodada en plano secuencia. ¿De dónde sale una idea así? ¿Ha influido el Bartual historietista en el formato “aviñetado” de la multipantalla?

El aspecto de “Todos tus secretos” puede recordar al diseño de una página de cómic, pero en realidad no es lo que me ha servido de inspiración. Para la película rescaté una idea que tenía, contar una historia utilizando un mosaico al estilo del que forma cualquier circuito de cámaras de seguridad. Me emboban esas pantallas que puedes encontrar en el metro o en algunos comercios, podría pasar horas delante de ellas viendo a la gente saltar de ventanita en ventanita. También me parecía una buena manera de justificar de forma natural un rodaje basado en el plano secuencia, algo que consideré indispensable para poder grabar un largo en poco tiempo. Cuando a todo esto le sumé que el punto de vista sería el de la webcam de sus protagonistas, vi claro que ahí ya tenía un buen punto de partida.

¿Cómo fue el rodaje de una historia de estas características, teniendo en cuenta que tenías que seguir ciertas normas como parte del proyecto?

He trabajado la película teniendo en cuenta el proyecto del que forma parte, pero en las ocasiones en las que tuve que decidir entre cumplir el manifiesto o beneficiar el resultado de la película, elegí siempre lo último. “Todos tus secretos” se rodó en seis días, con un equipo cercano a veinte personas. Diez actores protagonistas, un par de técnicos de sonido y tres directores de fotografía turnándose en función de sus agendas. Aparte, un par de personas más encargadas de la dirección artística y echándome una mano con las labores de producción. Rodamos todo con webcams HD, algo en lo que me empeñé desde el primer momento para darle a la película la textura que me parecía que debía tener. Nos llevó algo de trabajo previo hacer todas las pruebas necesarias para luego no llevarnos sorpresas en la edición, pero a partir de ahí el rodaje fue bastante rápido y fluido.

El ritmo de la multipantalla, con varias imágenes simultáneas prácticamente en todo momento, está muy logrado gracias a un gran trabajo de montaje, ¿fue tan complicado como parece?

El montaje fue laborioso pero bastante más fácil de lo que aparenta, gracias a que llevamos todo bien atado al rodaje. Fue como construir un pequeño rompecabezas. Algunas escenas las grabamos con cronómetro en mano, condicionadas por la duración de otras que habíamos grabado previamente y que luego, en pantalla, se desarrollarían de manera simultánea. Casi podría decirse que la película estaba montada una vez terminamos de rodar, ya que el montaje ha consistido en colocar cada pieza en su sitio sin demasiado margen para modificar el ritmo que ya venía marcado desde el propio guión. Cuando se me ocurrió el formato que luego dio pie a la historia, lo primero que hice fue grabar una prueba de 7 minutos algo improvisada para comprobar si el formato funcionaba y valorar todo lo que podía hacer con él. Me resultó muy útil de cara a construir la trama, ya que fondo y forma van de la mano en “Todos tus secretos”.

Rodaje 2

Una de las normas de #littlesecretfilm es que el director no tendrá un guión dialogado previo a la hora de rodar, sino que irá improvisando las secuencias con todo el equipo artístico. Teniendo esto en cuenta, ¿en qué estado estaba el guión de “Todos tus secretos” cuando empezó el rodaje?

Probablemente me retiren el carnet de #littlesecretfilm cuando lean esto, pero en nuestro caso sí disponíamos de un guión dialogado previo. Traté de escribir siguiendo lo indicado en el manifiesto, pero enseguida vi que no era el mejor sistema para esta película. Además, yo necesito apoyarme en los diálogos para elaborar la historia. En ocasiones tengo un par de ideas muy vagas sobre una escena y no consigo cerrarla hasta que comienzo a dialogarla, hasta que me pongo en la piel de cada personaje y su diálogo va avanzando. Lo que sí que busqué luego, durante los ensayos, es que cada actor llevase cada frase a su terreno, que las dijeran con sus palabras, buscando la naturalidad que demandaba la película. Y que aportasen todo lo que considerasen necesario.

Uno de los aspectos que más me han gustado de la película es precisamente la frescura y naturalidad en los diálogos de los actores, que logran crear personajes reales sin caer en los estereotipos de la edad, ¿trabajaste esto previamente en el guión y con el reparto o les dejaste vía libre para improvisar la personalidad de su personaje?

Hubo gente que leyó el guión antes de los ensayos y me dijo que, conociendo ya el trabajo previo de los actores, prácticamente les iba escuchando mientras leían cada frase. Procuré cerrar el casting pronto, en cuanto tuve clara la estructura básica de la historia y sus protagonistas, para escribir sabiendo de antemano qué actor interpretaría a cada personaje y contemplar así las posibilidades de cada escena. Teníamos poco tiempo de rodaje, así que intenté que todos se sintieran a gusto con su personaje desde el primer ensayo. En la película hay un crédito de diálogo para todos los actores porque todos aportaron frases y matices que no estaban en el guión. Algunos surgieron durante los ensayos, otros durante el propio rodaje de la película.

Rodaje 1

Cristina Gallego, Dani Pérez Prada, Rocio León, Ingrid García Jonsson, Xabi Tolosa, Pepón Fuentes, Miguel Esteban, Lorena Iglesia, David Pareja y Raúl Navarro; algunos caras conocidas de tus anteriores trabajos, otros no. ¿Qué tal trabajando con un elenco tan numeroso como talentoso?

Para mí ha sido una gozada, prácticamente como imaginar un grupo de superhéroes y reunir en él a mis personajes favoritos. Con Xabi, Rocío, Lorena y David ya había trabajado y me apetecía repetir. Al resto les conocía en persona o por sus trabajos, y era gente con la que tenía ganas de trabajar. Creo que fue buena idea contar con un reparto que en la mayoría de los casos ya se conocía previamente, porque ayudó a generar esas dinámicas de grupo y confianza que hay entre los personajes desde la primera escena. Uno de los comentarios que más se repiten entre la gente que ve la película es lo bien que está todo el reparto, lo naturales que se les ve. Y es que es cierto. Están fabulosos.

Sin desvelar nada del argumento, ¿cuánto de crítica hay en “Todos tus secretos” a las redes sociales y las nuevas tecnologías y al daño que pueden hacer a las relaciones personales?

Una cosa que me sorprendió bastante mientras escribía la historia fue lo fácil que me resultó construirla dentro del espacio que delimitaba la webcam de cada personaje, sin forzar ninguna situación para que transcurriera allí delante. Hoy en día muchas vidas transcurren delante de una pantalla, así que resulta inevitable que hayamos incorporado todo lo que sucede dentro de ellas a nuestras rutinas. El problema es que internet y todo lo que ello supone avanza dos pasos por delante de nosotros, especialmente de los que hemos vivido unas rutinas diferentes a las que ha marcado la aparición de internet, y en este contexto hay quien se maneja mejor o peor. Prefiero no dar muchos más detalles porque es uno de los temas que desarrollo a lo largo de la película, pero en cualquier caso, más que una crítica mi intención ha sido hacer un comentario sobre esta situación al margen de valoraciones, desarrollar una historia aprovechando este escenario. Y bienvenidas sean todas las reflexiones que, a partir de ahí, la película pueda generar.

“Todos tus secretos” es un thriller con toques de comedia ácida, de situaciones crudas e incómodas, algo que hemos podido ver en tus cortos, ¿te estás afianzando en un estilo propio o todavía estás explorando diferentes terrenos?

Las conexiones entre “Todos tus secretos” y mis anteriores cortometrajes no las vi hasta que me las señaló un amigo tras leer el guión de la película, pero es cierto, ahí están. Aparte de lo que comentas, estaría también lo de utilizar el género como base para desarrollar historias costumbristas. No es algo premeditado, es lo que me va saliendo de forma natural. Probablemente sea influencia de un tipo de cine que me gusta mucho, el de las distopías de futuros inminentes en los que elementos de fantasía o ciencia ficción se cuelan en historias cercanas y reconocibles. Creo que es una buena forma de hablar de nosotros mismos y de nuestro entorno, porque en ocasiones basta con introducir un par de conceptos diferentes a los que definen nuestro presente para hablar de estos temas con cierta distancia crítica. Estoy pensando en películas como las de Shane Carruth, “Children of Men” de Cuarón o “Código 46” de Winterbottom. O “The Entire History of You”, un episodio de “Black Mirror” que tuve bastante presente mientras escribía la película. “Todos tus secretos” se enmarca dentro de un escenario completamente actual, alejado de estos ejemplos que te comento, pero algo de esto hay y es un camino que me gustaría desarrollar. Aunque tampoco sé qué será lo siguiente que ruede. Como digo, por ahora estoy a gusto dejándome llevar y descubriendo qué va saliendo.

Llevas más de cinco años publicando todas las semanas en El Jueves el ya mítico Sexorama, una de las páginas más populares de la revista, además de ser un reconocido maquetador y editor, incluida tu nueva aventura con ¡Caramba!, ¿cuál ha sido la recepción de tu trabajo audiovisual por parte de tus seguidores como historietista?

Al poco de estrenar “85.12.30”, mi primer cortometraje, leí un comentario de un lector en un blog en el que decía que debía de ser otro Manuel Bartual diferente al de El Jueves, que no le pegaba que ese corto lo hubiera dirigido la misma persona. En parte le entendí porque uno de los motivos por los que he comenzado a dirigir piezas audiovisuales ha sido para contar historias que no me encajaban en cómic, diferentes a lo que suelo dibujar, pero creo que aquel comentario concreto venía más a cuento de la extrañeza ante encontrarse a un dibujante ejerciendo de director. Esto ya sí que no lo entiendo tanto porque creo que vivimos una época en la que desarrollar diferentes facetas artísticas es más fácil que nunca gracias a los medios de los que disponemos, y al menos en mi caso, es algo que siempre me ha motivado. Pienso que unas facetas se acaban beneficiando y contagiándose de las demás.

Manuel Bartual 2

El año pasado estuviste bastante presente el Notodofilmfest con la saga “Desafío Final” y el premiado “Ventanitas”, ¿tienes algo preparado para este año en formato corto?

Para Notodofilmfest he grabado este año “Tu color favorito”, la pieza que abre #Sequence, un largometraje colectivo coordinado por el festival en colaboración con #littlesecretfilm. Más allá de eso no tengo previsto rodar nada más para la convocatoria de este año, aunque me podría pasar como con “Ventanitas”, que fue una idea de última hora. De todas formas, ahora lo que me pide el cuerpo es descansar un poco, dedicarme a mover la película e ir pensando en qué será lo siguiente que ruede, pero sin ninguna prisa.

Tras la experiencia de “Todos tus secretos”, y como cineasta en ciernes, ¿qué conclusiones has sacado de una iniciativa como #littlesecretfilm, de sus condiciones y limitaciones, y del low cost en general? ¿Habría sido posible esta película sin Calle 13?

Sí, sin duda. “Todos tus secretos” es una película muy pequeña, y en parte fue esto mismo lo que me hizo dudar sobre si participar o no en el proyecto: que de repente llegara un canal para apropiarse de los modos de producción del cine de bajo coste no me entusiasmaba precisamente, pero el acuerdo al que se llegó me pareció razonable porque se alejaba de esta primera impresión. Las películas son nuestras, y Calle 13 ha puesto algo de promoción y un dinero en concepto de cesión de derechos para la exhibición de las películas en televisión e internet durante un breve periodo de tiempo. No sé cómo lo habrá enfocado el resto de directores, pero en mi caso lo que he hecho ha sido producir la película por mi cuenta asumiendo todos los gastos derivados de la producción y pagando al equipo dentro de mis posibilidades, empleando el dinero de Calle 13 para recuperar una buena parte de esa inversión. En cierto modo ha sido como realizar una pequeña película sabiendo que ya contaría con una venta y difusión en televisión asegurada, y con margen para moverla luego por mi cuenta sin que el canal tome ningún partido. Respecto al modelo de producción de #littlesecretfilm, aunque mi método de trabajo no comulga con algunos puntos de su manifiesto sí me parece que cumple bien su función: la de motivar a hacer cine. No es un modelo que se proponga sustituir los ya existentes, sino plantear una alternativa más lúdica y menos basada en modelos de producción comerciales. En mi caso concreto, yo llevaba un tiempo valorando ideas para realizar una película pero todas acababa descartándolas porque no me parecían buenas o se iban por completo de los tiempos de rodaje que mi bolsillo podía pagar, de modo que me vino bien que alguien me invitase a un proyecto de estas características y pusiéramos una fecha de entrega. Me puso las pilas. También me vino bien marcar unos tiempos de rodaje limitados, porque al menos en mi caso me sirvieron para buscar la manera de rodar una historia que me apeteciera contar sin perder de vista unos tiempos de producción asumibles por todo el equipo. Además, trabajar con Pablo y Haizea de #littlesecretfilm ha sido un placer, son dos personas muy entusiastas y es algo que te acaban contagiando. Creo que antes o después habría acabado sacando adelante una película, pero me alegro de que haya sido ahora y de esta manera. Tanto yo como el resto del equipo estamos muy satisfechos del resultado.


LO ASPIRACIONAL

22 enero, 2014

Por Chico Santamano

sonrisaaspiracional

Últimamente hay una palabra que resuena en mi cabeza más de lo que me gustaría. Me quita el sueño y me atormenta. No es “venérea”, no es “Mariló”, no es “littlesecretfilm”, ni “posthumor”. La palabra es ASPIRACIONAL.

Generalmente suele retumbar en mi cerebelo acompañando a expresiones como “Queremos que todo sea más aspiracional” o “que los protagonistas resulten más aspiracionales”.

La primera vez  que la escuché, como soy muy obediente y me gusta estar a la última en todas las tendencias narrativas, busqué en la RAE. Empezamos mal. La palabra no existe en nuestro idioma. ¿Cómo es posible que una palabra tan ASÍ ni siquiera exista? ¡Si la usa todo el mundo!

Da igual. Que no cunda el pánico. ¿Para para qué se inventó google? La busco y ahí está. ¡2.970.000 resultados! ¡Chupaos esa, académicos de pacotilla! Me meto en uno de sus links y me encuentro con semejante definición.

“Se basa en tratar de convencer al posible consumidor sobre la bondad de un producto o de un servicio, situando a este en una situación idealizada. Se trata de intentar asociar la compra del producto con la obtención de esa situación ideal que puede estar relacionada con un estatus social superior, con la fama, con la belleza física o con un lugar idílico”.

Argh!

Lo que temía. Debí haberlo imaginado cuando junto a la petición de más aspiracional pedían que los personajes fueran “menos oscuros”.

Preparaos, amigos compañeros, porque cuando una expresión se pone de moda, como “feedback” o “selfie”, los más avispados del lugar se disponen a usarla como si no hubiera un mañana. De hecho “como si no hubiera un mañana” fue una expresión muy de moda en 2009. Bueno… A lo que iba.

La publicidad nos ha contagiado lo de “aspiracional” como la peste porcina. Está entre nosotros y se ha convertido en un nuevo frente contra el que luchar. Puede que la Señora de Cuenca nos haya ganado la batalla, pero no permitamos que también nos sodomice la “aspiracionalidad”.

Entiendo que personajes neutros, encantadores, sin aristas que se mueven en lugares paradisíacos al mismo tiempo que reconocibles sirvan para el relato apasionante de un spot de 20 segundos. Pero amigos que curráis en productoras y departamentos de ficción variada, amigos que estáis metidos en esta historia del branded content y las webseries para marcas comerciales, amigos EN GENERAL… huid de “lo aspiracional” como una reina del grito huiría de un señor ataviado con una máscara loca. Cualquier personaje que pretenda vivir en un universo que dure más que una promo tiene que ser todo lo contrario a aspiracional.

No existe ni un solo personaje mítico en la historia del cine o la tele que lo sea. Durante un tiempo todas las productoras pedían que las chicas fueran muy Bridget Jones como ejemplo de aspiracional. “¿¡Qué mujer no querría ser como Bridget!?” pensaban. ¡Si es entrañable! Pero si leían “Pepita es una treintañera en paro, algo apática, desastrosa en su vida diaria, adicta al tábaco y con sobrepeso” se hacían caquita y te lo pedían más aspiracional aún. Es decir, querían “Pepita es una treintañera, diseñadora de éxito, emprendedora y sana a la que todos adoran. Tiene cuerpazo, mechas californianas y despierta admiración por donde quiera que va”. O lo que es lo mismo “Pepita es un coñazo”.

“Friends” también es un clásico y falso ejemplo de aspiracionalidad. ¡Quién no querría ser un prota de Friends! ¿Quién no querría vivir en Nueva York y tener reservado el mejor sitio de la entrañable Central Perk? Vale, pongámoslo sobre papel. ¿De verdad los mismos que te piden que un personaje sea aspiracional como los de “Friends” te comprarían alguna de estas descripciones: “Mónica es una obsesiva compulsiva de la limpieza. Es competitiva hasta decir basta y sus amigos temen sus ataques de ira” o “Phoebe es una masajista que tuvo una infancia terrible, una adolescencia homeless y una gemela que hace porno. Y canta… muy mal”. Es más…  ¿Qué neoyorkino en su sano juicio se tomaría tranquilo un café en una callejuela sin salida de Manhattan? ¡Si el Central Perk estaba regentado por un asperger albino que amaba enfermizamente a su camarera medio analfabeta!

Pero venga, va… no nos quedemos en la comedia. Ahondemos en más géneros. ¿Qué tiene de aspiracional un médico con carácter insufrible, cojo y adicto a las drogas? ¿Y un enano borracho y putero repudiado por una familia Real repleta de cabrones? ¿Y una niña pija que vuelve a NY después de haber tenido problemas con el alcohol y un lío con el novio de su mejor amiga? Reconocen las series, ¿verdad? Fueron y son un éxito en sus targets.

¡Los protas tienen que tener aristas, señores! Tienen que estar llenos de claros y oscuros. Da igual el género. Cuánto más imperfecto sea un personaje será más divertido o más dramático o todo al mismo tiempo. ¡Qué más da! La “perfección” no existe.  Y si existiera sería la cosa menos interesante narrativamente hablando del mundo.

Cuando en los departamentos piden personajes aspiracionales, quieren que nuestros protas sean perfectos como una Miss Universo. ¿Y qué es lo único que quieren las misses? ¡Que se acaben las guerras! ESE es su mundo perfecto, porque en un mundo perfecto no existe el conflicto. Y sin conflictos no hay historia y sin historia NO HAY NADA.

Nunca lo olviden… A las parejas las queremos a pesar de sus defectos, pero a nuestros personajes favoritos los queremos GRACIAS A SUS DEFECTOS.

<

PD1: Muerte a lo aspiracional.

PD2: Aspiracional caca.

PD3: Si a partir de ahora pides que un personaje sea más aspiracional quedarás fatal.

PD4: Hazme caso.

PD5: Es lo peor.

PD6: En serio.


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