10 ENLACES PARA EL FIN DE SEMANA

22 mayo, 2015

Por Alberto Pérez Castaños. 

1. Empezamos por el enlace más urgente, porque es para HOY. Hablamos de la nueva iniciativa de Alma, “Interior Noche”. El sindicato ha organizado una cena para promover el networking y las relaciones entre guionistas y, además, ha invitado a Javier Olivares, cocreador de ‘El ministerio del tiempo’. La cena es esta misma noche, así que, si te interesa, DATE PRISA.

2. Esta semana ha terminado ‘Mad Men’. Ya no habrá más Don Draper. Por eso, seis guionistas de la serie han elegido y hablado sobre la mejor escena que han escrito en la serie.

3. También esta semana se han entregado los Premios Max. Fue una gala reivindicativa, con varios momentos emotivos y con un montón de premiados que puedes consultar aquí.

4. José Alba, Óscar Bernàcer, Pau Brunet… Éstos son algunos de los nombres que la revista Variety ha incluido en su lista de las diez estrellas emergentes del cine español.

5. Canal + estrena producción propia y la dedica… ¡a los guionistas! Se llama ‘Escríbeme una serie’ y se dedicará a dar voz a los autores de las series más importantes de nuestro país. ‘Cuéntame’, ‘Velvet’, ‘El Príncipe’… Raro sería no ver a algún bloguionista luciendo palmito en alguna entrega.

6. ¿Tienes entre manos un guión con un surtido de personajes variadito? Pues es bastante probable que este enlace te venga de perlas.

7. Aunque si lo que tienes es un documental, imprímete estas 13 reglas de Michael Moore y pégalas donde puedas leerlas.

8. Y la última lista de la entrega de hoy es del bloguionista Carlos G. Miranda. Son nueve cosas que puedes hacer para desarrollar la escritura creativa. Pon especial atención en la última, que es la que más interesa al autor.

9. Filmarket Hub ha organizado la segunda edición de su concurso de guiones. Tenéis hasta el 15 de junio para mandar vuestros proyectos. El ganador entrará en mercado online Filmbox por tiempo ilimitado y recibirá notas de guión de Joaquín Oristell.

10. Hablando de guiones: el de esta semana es ‘La vaquilla’, de Luis G. Berlanga y Rafael Azcona. Y hablamos del archivo original, una auténtica joya.

¡Buen fin de semana!


¿Y AHORA QUÉ, DON DRAPER?

18 mayo, 2015

por Carlos López

Esta noche se emite en España el último capítulo de Mad Men.
ESTE POST ES UNA COLECCIÓN DE SPOILERS.

Draper llega por el pasillo, deja el sombrero y la gabardina a su secretaria.
Draper saca una camisa limpia de un cajón rebosante de camisas recién planchadas.
Draper se sirve una copa. Roger se sirve una copa. Es lo primero que hace al entrar en su despacho, en el despacho de otro, en cualquier parte.
Draper sestea en horas de trabajo. Draper mira al techo y hasta en eso mira como nadie.
Eso que llamas amor lo inventaron tipos como yo para vender medias.
Con el cigarrillo colgando del labio, Betty Draper dispara escopetazos contra las palomas que echan a volar.
Peggy se prueba un nuevo modelo de sujetador, a solas en su apartamento.
¿Eres una Marilyn o eres una Jackie?
La torpe secretaria conduce el cortacésped por la oficina, arrolla al nuevo jefe, la sangre salpica las blancas camisas.
Ken trata de ligar con la nueva secretaria, pero Freddie sale de pronto de su oficina para interpretar a Mozart con la cremallera de su pantalón.
Clearasil, Playtex, Lucky Strike, Kodak, American Airlines, Chevy, Burger Chef, Belle Jolie, Patio Cola, Judías Heinz, Glo-Coat, Hotel Hilton, Jaguar, Samsonite, Popsicle, Mohawk Airlines.
Megan canta Zou Bisou Bisou en su nuevo piso, delante de todo el mundo, y Don la mira como a un trofeo.
Rachel Menken, la hija del potentado comerciante, le canta las verdades a Draper en la azotea de los grandes almacenes.
Si no te gusta lo que se está diciendo, cambia de conversación.
Joan levanta acta de las reuniones de socios. Joan recibe instrucciones. Joan recibe propuestas de matrimonio y solo mueve las aletas de la nariz. Joan pone en su sitio a una secretaria impertinente. Joan cruza la oficina como entraron los aliados en París.
Draper se despierta con resaca. Maldormido. Respira fuerte. Probablemente arrepentido de casi todo. Un día más.
Salvatore se niega al cortejo de un cliente en la sala de revelado.
Peggy se desnuda de cuerpo entero para sacarle los colores al modernillo de Rizzo. Y los dos siguen trabajando frente a frente, en la habitación de hotel.
Ante las fotos de su verdadero yo, Don busca la excusa definitiva, le pregunta a Betty “¿tú qué habrías hecho?” Parece sincero, pero una chica espera fuera en un coche. Esperará toda la noche.
La reunión sigue mientras al fondo tratan de llevarse el cadáver de la secretaria, Mrs Blankenship. No vaya a estropear el negocio.
Roger vomita sin freno en mitad de la oficina, después de una sobredosis de ostras y martinis.
Joan se deja colocar un colgante al cuello, como la soga de un ahorcado, vendiéndose a sí misma por el bien de la empresa.
La antigua amante de Don le asalta en el vestíbulo para pedirle dinero. Don acepta comprarle un cuadro, que contemplará como quien se asoma a su propio abismo.
No existe una gran mentira. No existe el sistema. El universo es indiferente.

OFICINA MAD MEN
Peggy y Pete folletean en un tresillo que golpea contra la puerta, a deshora, a destiempo, para ser igual que todos.
Draper escucha a los pijos californianos y sabe que nunca jamás pasará como uno de ellos.
Pete y el contable Lane combaten a puño limpio en la sala de juntas.
El vecinito se planta en casa para declarar su amor incondicional por Betty. Ella esperará a que crezca. Y le veremos crecer.
Peggy responde Pizza House al teléfono para no hablar con Draper.
Draper apura un cigarrillo tras otro frente a la puerta de servicio de la vecina. La desea como nunca ha deseado a nadie.
¿Eso es lo que quieres o lo que la gente espera de ti?
Roger cabalga a lomos de las gemelas que han venido al casting.
Draper solo luce sonrisa humana cuando está con Anna Draper, que es su falsa mujer y la única que realmente le conoce. Lo dice el propio Draper.
Sally sorprende a su padre follándose a la vecina.
Betty fuma emboquillados como si en cada chupada quisiera aspirar el mundo entero.
Draper llega a casa, esta vez un apartamento de soltero. La anciana vecina abre la puerta de al lado y recibe a su marido, que viene arrastrando el carro de la compra. Le pregunta: ¿Has traído peras? ¿Has traído peras? ¿Has traído peras? No hay respuesta.
Peggy teclea. Peggy trabaja hasta las tantas. Peggy se pregunta si es la única que puede beber y trabajar al mismo tiempo.
Megan reparte batidos entre los hijos de Draper y se gana un puesto en su vida. Las chicas de dos plantas más arriba bajaban al vestíbulo de Sterling Cooper sólo para ver a Megan. No parece real.
Draper se acuesta con una mujer y se despierta junto a otra a la que no reconoce: un día entero en la nube, un día perdido, un día borrado.
He tenido que aprender un montón de nombres antes de despedirlos. Es el chiste de Roger en un día que no es para hacer chistes.
Cuando dios cierra una puerta, desabrocha un vestido.
Peggy lo hace porque Don se lo ha pedido: acoge en su casa a la mujer de un comicastro que acaba de tener un accidente. Peggy y Bobbi Barrett viven unos días juntas. Parecen de distinta especie animal. Acaban entendiéndose.
Pete se sienta en su despacho nuevo con una escopeta de caza sobre las piernas.
Sally pasa el día en la oficina, y nos preguntamos si alguna vez ella también será como una de las mujeres que cruzan esos pasillos.
Megan filma un anuncio vestida como Blancanieves. Ha mordido la manzana.
Lane Pryce rompe sus gafas para despedirse de la vida, pero tiene que arreglarlas chapuceramente porque el coche no arranca. No era tan fácil decir adiós a todo.
Draper se descalza cada vez que entra en el despacho de Cooper. Es como entrar en el cielo.
Pete viaja en tren a Manhattan y envidia las vidas de todos los demás.
Roger se pelea revolcado en el barro, literalmente, para sacar a su hija de una comuna.
Roger fuma un pitillo de una sola calada, y el cigarro suena como un matasuegras. Roger está de ácido hasta las cejas.
Betty se queda plantada delante de un escaparate. Contempla un diván como si se tratase de un pecado inevitable.
La felicidad es el olor de un coche nuevo.
Betty tiene que soportar que su propio padre, demenciado, quiera meterle mano.
Duke, borracho, se cuela en las oficinas para echar una cagada en mitad de la moqueta.
Harry Crane se queja porque le ha tocado un despacho con columna.
Draper habla de un carrusel de diapositivas como si la vida fuese una ruleta. Draper sabe hablar de grandes cosas a gente pequeña.
Joan estampa un jarrón de flores en la nuca de un marido que no se merece.
Don llega a casa y la suegra francesa se ha llevado hasta la última silla.
Peggy da vueltas al estudio a lomos de una motocicleta para engañar a la agencia rival.
Peggy monta en patinete en la oficina vacía.
Peggy le clava un arpón en la tripa a su novio. Por accidente, claro.
Peggy masturba a un desconocido de la butaca de al lado en una sala de cine.
Peggy puede hacer cualquier cosa y siempre será interesante.
Los ejecutivos de la agencia ven a un grupo de mujeres pintarse los labios tras un cristal opaco. Una papelera llena de besos.
Pobre chica, no sabe que amarte es la peor manera de llegar a ti.
Sally fuma en el coche, junto a su madre. Es un pequeño diablo. Es la sucesora.
Roger recibe a Draper cantándole Frère Jacques y contoneándose con su carísimo traje de lana hecho a medida. Roger es más gracioso cuanto menos trabaja. Y trabaja lo menos posible.
Pete se cae por las escaleras nuevas de la oficina, delante de todo el mundo. Cada vez que quiere parecer digno, Pete hace el ridículo.
Don y Betty cenan en una terraza de Roma y por un momento parece que sólo existe el presente.
Betty lo tenía todo y nunca estuvo segura de tener nada.
Acaban de matar a Kennedy cuando Draper entra en casa. Abraza a su mujer, le dice a sus hijos que todo irá bien. Sabemos que no es verdad.
Draper se ve a sí mismo en una piscina. Se ve y no se gusta. Eso es Draper. Eso somos todos.

¿Y ahora qué vamos a hacer sin Don, sin Peggy, sin Joan, sin Roger, sin Pete, sin Betty, sin Sally? ¿Qué hacíamos antes?


#MADMENCLASS: LOS JACQUEMETTON EN ESPAÑA

12 mayo, 2014

Por Alberto Pérez Castaños.

Fotos de Héctor Beltrán.

Los días 22 y 23 de marzo pudimos disfrutar de la primera de las dos Masterclass de guion organizadas por ALMA, que trajo a Madrid a Greg Daniels, el nombre que siempre aparece. Fue todo un éxito, como no podía ser de otra manera después del tremendo trabajo de meses y meses que han realizado desde la Junta del sindicato guionistas como Teresa de Rosendo, Josep Gatell, Cristóbal Garrido o Carlos de Pando entre otros, que no solo se esfuerzan para dar la oportunidad al resto de guionistas de disfrutar de experiencias como estas clases magistrales, sino que también están luchando cada día para mejorar la situación del sector.

3

Cristóbal Garrido presenta el acto junto a Inés París y Virginia Yagüe

Este fin de semana fue el turno de la segunda Masterclass, gracias a la cual pudimos conocer un poco más a André y Maria Jacquemetton, el matrimonio que está detrás del guion y la producción ejecutiva de Mad Men. Alrededor de 200 personas se volvieron a dar cita, –esta vez en Conde Duque en lugar de en el Matadero– para escuchar a esta pareja hablar sobre los entresijos de una de las mejores series de los últimos tiempos de una manera cercana y desmitificadora, así como de sus inicios en el salvaje mundo del guion, que en Hollywood es más bonito, pero igual o más complicado que aquí.

Los Jacquemetton comenzaron la primera de las dos sesiones hablando de cómo aterrizaron en la industria americana. Ahora están en la élite, podrán decir el resto de su vida que escribieron en Mad Men, pero les costó lo suyo llegar a la cima. Empecemos con André: francés de nacimiento, llegó a Estados Unidos gracias a una beca de deportes –jugaba al fútbol– y empezó trabajando “de cualquier cosa” para mantenerse. Maria también empezó desde abajo. Trabajó, por ejemplo, de ayudante de un agente literario, donde pudo conocer a actores y aprovechaba para leer todos los guiones que llegaban a sus manos. En su primer trabajo en una serie de televisión –de becaria– aprendió, según dijo, a “escuchar y a reescribir”. De esta primera época dejaron varias perlas a modo de lección de vida guionística demostrando que, en el fondo, allí no es tan diferente que en el resto del mundo: a ambos les costó años llegar; “años” no son dos o tres, sino diez. En cualquier caso, nunca dejaron de escribir. Además, aseguraron que no hay una forma estándar de llegar, pero lo que sí tienen claro es que “no basta con tener talento: hay que ser buen compañero y saber trabajar en equipo”.

4

André y Maria Jacquemetton durante la primera sesión de su Masterclass

El primer trabajo fijo que tuvieron como guionistas fue en la serie Los vigilantes de la playa, con la que se trasladaron a Hawai a vivir y a escribir. No fue hasta unos años después cuando se toparon con el hombre que les ofrecería el trabajo de sus vidas. Mientras pasaban por Cazatesoros y Star Trek: Entreprise, los Jacquemetton conocieron a Matthew Weiner, que por aquel entonces escribía en la serie Becker. “Le conocimos porque coincidíamos con él al salir a fumar en el estudio”, contaron. En aquellos encuentros, Weiner les comentaba que estaba trabajando en un piloto. Al cabo de unos años, Weiner les llamó y les dijo que había vendido aquel proyecto y que los quería escribiendo con él. Esa serie era Mad Men.

Como es evidente, cuando uno comienza a trabajar en una serie no espera que vaya a hacer historia, por eso, según contaron los Jacquemetton, empezaron a escribir en Mad Men sin ninguna presión: “Al principio, el único objetivo era hacerlo lo mejor que podamos, y mirad hasta donde hemos llegado”. Empezaron un total de siete guionistas en la sala de la primera temporada, de los cuales cinco era conocidos del showrunner, Matthew Weiner. Este dato sirvió a Maria para confirmar que “es fundamental que tus compañeros de trabajo además sean tus mejores amigos”. Sin embargo, no por ello deja de haber competencia entre compañeros: “Los trabajos creativos atraen a gente difícil, con la que puede ser complicado trabajar”, comentó André poco antes de soltar una de las frases de la jornada: “Los guionistas somos seres dañados”, refiriéndose a la compleja personalidad y complicadas vivencias que suelen haber detrás de los escritores, una idea que, por cierto, su mujer no compartía.

2

Unas 200 personas acudieron a la Masterclass de los Jacquemetton

Mad Men es una serie compleja que trata temas delicados y aspectos muy crudos de la naturaleza humana. Por eso, no es difícil imaginar que en su sala de guionistas las emociones siempre deben estar a flor de piel, algo que los Jacquemetton confirmaron: “A veces, entrábamos a la sala y todos estaban llorando porque alguien estaba contando sus penas”. Según contaron, los guionistas se preocupaban de que las tramas estuviesen lo más ligadas posible a su propia realidad y, para ello, intentaban que alguien del equipo hubiese pasado por esas experiencias, ya sea un trauma, un divorcio… Pasaban juntos el tiempo suficiente como para confiar los unos en los otros a la hora de contar sus experiencias más oscuras: “Hay que estar dispuesto a mostrar tus cicatrices, de sangrar sobre la mesa, porque de ahí es de donde salen las buenas historias”. Toda esta crudeza puede sonar exagerada vista desde fuera, pero todos nos empezamos a hacer a la idea cuando contaron cómo era un día de trabajo en la serie: empezaban a las 9:30 de la mañana y la jornada era de unas 12 horas, los teléfonos estaban prohibidos en la sala y nadie podía salir de allí –menos para ir al baño–, ni siquiera para comer, ya que les traían la comida de fuera. Como tuiteó el sindicato ALMA: “El drama al servicio del drama”.

André y Maria Jacquemetton aseguraron haberse echado las manos a la cabeza en varias ocasiones al conocer algunos detalles de la industria española. Uno de ellos fue sobre la figura del showrunner: “Nos hemos enterado de que aquí el showrunner no es guionista. De verdad, no sabemos cómo puede funcionar”, dijeron mientras todos asentíamos con todo el dolor de nuestro corazón. Aprovecharon esto para hablar de la figura Weiner como mandamás: “Matt decide todo; un showrunner tiene que ser capaz de controlar todos los aspectos de su serie y de escribir cada capítulo él solo si quisiera. Debe estar presente en todas las reuniones, decidiendo en cada departamento, desde peluquería hasta vestuario. Es el general del batallón”, explicaron.

1.3

Y como general del batallón, donde primero da órdenes es en el inicio de la construcción de la temporada. “Nos juntamos unas nueve semanas antes del inicio de la producción a informarnos, documentarnos y compartir las ideas. Matt nos pedía llegar a cada inicio de temporada con diez posibles tramas nuevas y nosotros las teníamos que vender”, contaron los Jacquemetton. Sobre esto, dijeron que un guionista tiene que saber cómo vender sus ideas, actuando, hablando… “En el equipo de Mad Men no gustan los guionistas que no hablan en las reuniones”, contaron.

Siguiendo con la construcción de la temporada, André y Maria explicaron que, tras un mes hablando de hacia dónde quieren ir, una vez tienen el mapa de tramas listo –el cual generan cortando las escenas en papel y mezclándolas sobre una mesa– y el episodio escaletado, el guionista al cual se le ha asignado ese capítulo se va de la sala durante dos semanas a escribir el primer borrador; una vez pasados esos días estipulados, Matt Weiner se encarga de reescribirlo en tres días para luego terminar una segunda versión en una semana. El presupuesto inicial era de unos dos millones de dólares por capítulo, pero han terminado teniendo casi cinco.

Tras desmenuzar la forma de trabajar en Mad Men, los Jacquemetton pasaron a hablar de la figura del guionista y de su manera personal de ver la profesión. Respecto a las relaciones con directivos, afirmaron que éstos “se sienten incómodos con nosotros porque los guionistas somos más inteligentes que ellos, por eso hay que llevarlos a nuestro terreno”. Y opinaron que si un guionista “no sabe lo que pasa en todas las áreas, desde edición hasta plató, nunca será un buen escritor”. Por otro lado, comentaron un problema habitual que están observando últimamente relacionado con los guionistas jóvenes: “Escriben cosas que nunca han experimentado, y se nota”. Por eso, recomendaron encarecidamente “salir a la calle a investigar sobre lo que vas a contar; si vas a escribir sobre un fontanero, vete con un fontanero”. Maria, por su parte, dijo que para escribir se inspira en historias de gente que conoce o que le han contado.

1.1

También hablaron de las épocas malas que suelen pasar los guionistas, que ellos también las tienen: “En momentos bajos lo que mejor que puedes hacer es escribir siempre que puedas y reinventarte mientras te llega una nueva oportunidad”, y aprovecharon para dar otra lección de cara a enfrentarse a un nuevo trabajo: “Tienes que dar la sensación a quien te va a contratar de que vas a ser un solucionador de problemas, que puedes hacer de todo”.

Actualmente los Jacquemetton ya no forman parte del equipo de guionistas de Mad Men. En la que será la última temporada, la séptima, no han participado. “Preferimos dejarlo en el punto álgido y empezar proyectos propios”, explicaron. Ahora mismo están inmersos en la adaptación que está produciendo la Warner de la novela gráfica DMZ, escrita por Brian Wood para DC. Lo cierto es que no pudieron dar muchos detalles al respecto, solo que ya están escribiendo. La séptima temporada de Mad Men será el cierre definitivo a la serie, pero estará dividida en dos partes, emitiéndose la última tanda de capítulos el año que viene. André contó que la idea de dividirla fue de la cadena, pero que Matthew Weiner estuvo de acuerdo con la decisión.

Como responsables de sus propios proyectos, los Jacquemetton se han tenido que enfrentar a muchos pitches y ofrecieron su visión sobre este momento tan temido por todos los guionistas. André no dudó en afirmar que “escribir un guion es la mitad del trabajo, mientras que la otra mitad es saber venderlo y venderte a ti mismo”. La pareja contó que no saber venderse hasta bien avanzada su carrera es uno de los grandes errores que han cometido profesionalmente. “Los guionistas solemos ser personas tímidas, es normal que nos cueste hacer un pitch, pero hay que aprender a dar un espectáculo cada vez que vendes tu producto”, dijeron. Para esto recomendaron a todos los guionistas que se apuntaran a clases de improvisación e interpretación. “Un pitching siempre es algo complejo, ya que no sabes con quién te vas a encontrar, eso sí, cuanto más corto mejor, 20 minutos es largo, 10, perfecto”, concluyeron sobre el tema.

1

Instantes antes de entrar a la Masterclass

Si la idea de que el showrunner español no escribiese guiones les hizo echarse las manos a la cabeza, cuando se enteraron de que en España se escriben biblias de hasta 100 páginas, y gratis, se quedaron boquiabiertos. Contaron que, en Estados Unidos, las biblias son de unas 30 páginas, en las que dedican las 12 primeras a hablar de “la idea general del proyecto” y el resto “a los personajes, cuál será su viaje en la serie y los temas de la temporada”. “En nuestro país no les gusta leer, por eso las hacemos de 25-30 páginas. Lo que hacéis aquí nos parece una locura. Solo con un sindicato fuerte se puede llegar a conseguir que las productoras paguen por biblias, pilotos y primeras versiones”, sentenció Maria.

Otro aspecto que les sorprendió es que aquí no tuviésemos agentes. En Estados Unidos, la figura del agente es indispensable: “Conocen a todos los productores ejecutivos y hablan cada día con ellos para saber qué están buscando por si algún cliente suyo pudiese encajar en el proyecto”, explicaron.

Sin duda, uno de los momentos que permitió a los fans de Mad Men recrearse fue cuando los Jacquemetton contaron detalles de momentos puntuales y claves de la serie. De estos detalles se pudo saber que, por ejemplo, las escenas suelen ser largas y pausadas porque a Matthew Weiner le gusta que los actores se recreen en sus diálogos. Explicaron que los directores obedecen órdenes directas del guionista que ha escrito el capítulo en el que está trabajando; el escritor está con él durante el rodaje y, si éste opina que los diálogos se han interpretado más rápido de lo que él tenía pensado, sin, por ejemplo, respetar silencios clave, se lo hace saber. También pudimos saber que, desde la sala de guionistas, estructuran cada temporada como un gran episodio, usando gráficos para observar los picos emocionales. Normalmente, utilizan el capítulo 12 para el clímax. Otra curiosidad: Weiner decidió articular una temporada poniéndole sabores de helado a cada episodio.

1.5

Respecto a la relación con el espectador y la posibilidad de llegar a decepcionar al fan con alguna decisión tomada en la sala de guionistas, los Jacquemetton afirmaron que ellos jamás escriben pensando en un público concreto, sino que lo que buscan con su escritura es que les guste primero a ellos y que les emocione.

Tras ocho horas en dos días, el matrimonio Jacquemetton se despidió entre aplausos asegurando que estaban encantados con la experiencia de haber venido a España, poniendo así fin a las visitas estelares desde Estados Unidos. Como se ha citado al principio, que hayamos podido disfrutar de estas citas internacionales ha sido gracias a meses de trabajo por parte de la Junta del sindicato ALMA, a los que hay que dar la enhorabuena y las gracias por el esfuerzo realizado, del que pueden sentirse más que orgullosos. Una de las muchas conclusiones que se pueden sacar de ambas clases magistrales es la importancia de tener un sindicato fuerte y unido para mejorar las condiciones laborales del guionista y para que, conforme nos vayan visitando profesionales americanos a los que admiramos, les envidiemos cada vez un poco menos.

1.4


GREG DANIELS: EL NOMBRE QUE SIEMPRE APARECE

10 marzo, 2014

Por Adolfo Valor.

Adolfo Valor ha escrito en “El Intermedio” durante cinco temporadas, el año pasado estrenó la comedia “Promoción Fantasma” y en la actualidad trabaja en la productora Bambú Producciones en la serie “The Refugees” para Atresmedia y BBC.

GREGDANIELSEl Sindicato ALMA te trae a Greg Daniels y a
los guionistas de MAD MEN
 a Madrid. ¿Más info? Aquí y al final del post.

>

Cuando empiezas a escribir humor sueñas con convertirte en el nuevo Woody Allen. Como todo sueño, es absolutamente legítimo. Como todo sueño, puede hacerse realidad o no. Pero cuando empiezas a dedicarte profesionalmente a escribir humor, esto es cuando logras pagar el alquiler escribiendo chistes (y si lo has hecho, sabes que no hay nada en el mundo comparable a pagar el alquiler escribiendo chistes) te das cuenta de que esto no va de tocar el clarinete, fingir hipocondrías o echarte una novia asiática (aunque si lo has hecho, sabes que no hay nada en el mundo comparable a echarte una novia asiática). Va de hacer bien tu trabajo. Siempre. Esta perogrullada no es nueva, antes que tú la descubrió mucha gente. Gente que basó toda su carrera en ser infaliblemente graciosa. Hombres y mujeres como S.J. Perelman, Pierre Etaix, Merril Markoe, Harold Ramis, Robert Smigel, John Swartzwelder o cualquiera de los 87 coguionistas que usaba Pietro Germi. Hoy quiero hablarte de uno de esos hombres. Porque si te fijas en las cosas más graciosas que ha creado la humanidad en los últimos treinta años hay un nombre que siempre aparece en los títulos de crédito: Greg Daniels.

Mi madre es lo que más quiero en este mundo pero no dudaría un segundo en mandarla a Siria con escala en Ucrania a cambio de tener la décima parte de logros profesionales de Greg Daniels. Fue a Harvard en los 80, donde dos acontecimientos marcaron su futuro: escribió en el Harvard Lampoon, el magazín humorístico del campus donde puso en práctica todo lo que había aprendido viendo en la tele a los Monty Python; y conoció a Conan O Brien, el futuro rey del Late Night con quien formaría equipo en sus primeros años. Recién licenciados, cogieron el coche y partieron rumbo a Hollywood, donde no tardaron en conseguir su primer empleo: Not Necessarily the news. Les echaron a la temporada siguiente por recortes de presupuesto. Pero ya se había corrido la voz de que esos chicos eran buenos, así que Lorne Michaels les recibió en su sancta sanctórum del número 30 de Rockefeller Plaza y les dio un puesto como guionistas en el Saturday Night Live (Si no sabes qué es SNL simplemente decirte que es el mejor programa de la historia del planeta, lo siento, no tengo tiempo ni ganas de explicarte por qué lo es, acéptalo y trata de cambiar tu estilo de vida ahora mismo). Juntos escribieron varios de los sketches más míticos de una etapa del Saturday que podríamos denominar la Era Edward G Robinson, con actores feos y pinta de secundarios de la Warner de los 40, pero acojonantemente graciosos: Phil Hartman, Jon Lovitz, Norm McDonald…

Como pasa tantas veces la pareja de amigos se separó para cada uno buscar su camino: Conan hacia el megaestrellato, Daniels a una serie que igual te suena de algo: Los Simpson. En las tres temporadas que trabajó en ella escribió episodios clásicos como “Bart vende su alma”, “La boda de Lisa” o “Homer y Apu”, incluida la canción “¿Quién quiere el badulaque?” (Pregunta existencial a la que el pobre Apu respondía con un quejío que rasga el alma: “pues yoooo…”).

¿No te parece suficiente? Tranquilo, aún hay más. Escribió el capítulo de la plaza de aparcamiento en Seinfeld, co-creó junto a Mike Judge El Rey de la Colina, dotando al universo de su autor de una consistencia y empatía de la que Beavis y Butt Head carecían y que permitió a la serie durar (flipa) 11 temporadas.

En 2005, la NBC le encargó adaptar The Office de Gervais y Merchant. Como showrunner absoluto, Daniels convirtió una serie inglesa de doce capítulos en nueve años de felicidad que hicieron que me planteara dejarlo todo e irme a Pennsylvania a vender papel. Debatir qué Office es mejor resulta estéril y nos llevaría lustros, pero aquí va un argumento ganador: a las chicas les gusta más la Office de Daniels. Ponles la tercera temporada, cuando adquirió voz propia y se alejó para siempre de su nave nodriza, y te estarán eternamente agradecidas. Vale, mientras ven la serie contigo estarán preguntándose por qué tú no puedes ser como Jim Halpert. ¿Pero sabes quién escribió el personaje de Jim Halpert? ¡Exacto, Greg Daniels!

A raíz del éxito de The Office, NBC le pidió un spin off. En vez de eso, les dio algo mejor: Parks and Recreations, que ya va por su sexta temporada y deja para los anales algo más que un personaje antológico, un nuevo modelo de masculinidad y la razón por la que quiero dejarme bigote y destilar mi propio whisky: Ron Swanson.

Parece que en los últimos dos años, Daniels ha tenido serios problemas para vender una nueva serie a NBC. De unos ocho proyectos presentados, la cadena no se ha quedado con ninguno. Y tú te quejas porque nadie quiere hacer tu serie de policías existencialistas en Extremadura. Aquí tienes a un tipo que lleva haciendo oro desde que salió del vientre materno y aún tiene que pelearse con los jefes de cadena. ¿Moraleja? Efectivamente, los posts de Bloguionistas siguen siendo demasiado largos.

¿Ves? Te dije que Greg Daniels había escrito muchas de las cosas más graciosas de los últimos treinta años. Si no eres guionista, deberías estarle agradecido por haber hecho tu vida un poco más feliz. Y si lo eres, deberías adorarle y ponerle una vela en la Almudena para llegar a ser algún día la mitad de bueno que él. Puede que no sea Woody Allen, pero tampoco hay nadie que quiera verle en la cárcel por sus delitos. A Roma con Amor, ¿qué coño era eso?

ALMAMASTERCLASS

El SINDICATO ALMA organiza dos masterclass con Greg Daniels y guionistas de MAD MEN.

El 22 y 23 de Marzo en la Cineteca Matadero de Madrid, Greg Daniels nos hablará de su experiencia como guionista y showrunner de las series y programas de humor más importantes de las últimas décadas. El 10 de Mayo es el turno de André y Maria Jacquemetton, este matrimonio de guionistas, han escrito y desarrollado la producción ejecutiva de la multipremiada serie MAD MEN.

Dos formas de hacer y entender la ficción. Una oportunidad única para los guionistas españoles de aprender con los mejores.

Las plazas son limitadas y los precios muy muy muy asequibles para afiliados a ALMA y socios de SGAE y DAMA. Puedes asistir desde 25 euros, por eso os recomendamos que completéis cuanto antes la inscripción. Podéis hacerlo e informaros AQUÍ.


TODO TIENE UN PRECIO

7 junio, 2012

por Carlos López

Tardé en prestarle atención y cuando por fin lo hice tampoco llegué a ser adicto. Pero sí soy de los que echarán de menos al doctor Gregory House, que hace menos de un mes terminaba su serie después de ocho temporadas. Ocho años han dado para mucho. Para capítulos memorables y para otros de puro formulismo. Y sobre todo, para que el personaje quede inscrito en la historia de la televisión.

Un protagonista que, dejando a un lado la referencia holmesiana, es un mal bicho. Borde, incorrecto y mentiroso, sin una gota de sensibilidad. Pero en cuya brillantez confiamos porque, al final, es el que apaga el incendio. Y quien nos muestra, aunque no quiera, que tiene el corazón herido.

Hugh Laurie, ese gran actor que también es novelista y cantante, reconoce que nada más leer su perfil se dio cuenta de que el personaje no se hacía querer. Y sin embargo, él mismo se enamoró desde el primer minuto.

Laurie lo cuenta maravillosamente, más o menos así: “En los dramas televisivos hay una tendencia a pintar los personajes de un solo color, por eso el héroe es infinitamente heroico. Bien, House no es así. Está en el bando de los ángeles, pero él no es un ángel. Realmente no sábe cómo acertar, esa es parte de su verdad y de su encanto, porque así somos los seres humanos.”

Y luego añade: “Todos los actos heroicos requieren un coste, de otro modo no serían heroicos. Tiene que haber un dragón, tiene que haber un riesgo, tiene que haber dolor. Hay que pagar un precio.”

Ese es el asunto. Todo tiene un precio.

LOS HÉROES CHUNGOS

Es un fragmento del cuarto y último episodio del jugoso documental America in Primetime, en el que actores y creadores de las mejores series estadounidenses destripan la sustancia de su trabajo. En esta última entrega hablan de esa evolución de los héroes televisivos, desde los arrojados salvadores de antaño, limpios y repeinados, que casi ni sudaban, de integridad a toda prueba, entregados a su causa con generosidad sin límite… a estos protagonistas de hoy, malencarados, torcidos, miserables y hasta paranoicos. ¿Qué ha pasado en estos años? ¿Nos hemos vuelto locos? ¿Nos hemos cansado de amar el bien? Sencillamente, digo yo, no nos lo creemos, el bien pintado de blanco ya no nos resulta interesante. No queremos ver cómo el elegido rescata a la princesa, queremos ver a uno que se pelea consigo mismo. Esa es su categoría de héroe. Ya no importa tanto que gane o pierda, importa cómo juega.

Un forense que también es un asesino justiciero. Un publicitario mujeriego con identidad falsa. Un profesor de química que en su doble vida es un narcotraficante. Dexter, el Draper de Mad Men, el Walter White de Breaking bad. ¿Tienen algo en común? Claro. Ninguno es un modelo a seguir. Los tres, igual que House, engañan, fingen, no muestran compasión, sólo siguen su propio código, no se fían de nadie y nadie debería fiarse de ellos. Pero todos son conscientes de sus miserias y las purgan a la vista.

Igual que el héroe clásico, se enfrentan a un dragón, sí. Pero esta vez el dragón lo llevan dentro.

Disculpad, una vez más, el tono de academia nocturna de guión. Tanto aforismo y tanta paradoja para contar algo simple y evidente: hoy nos gustan los héroes chungos.

¿Evidente? Pues aquí aún andamos lejos. En la ficción española, siempre temerosa de molestar, que quiere contentar a todos, sentar a la familia completa en el sofá y no escandalizar a nadie, el cliché sigue siendo el mismo de hace cuarenta años: los héroes son guapos, sanos y generosos. Se enamoran con dulzura y actúan con nobleza. Hablan de frente y jamás golpean los primeros. Según los que mandan, que son los que se juegan el dinero, esto es lo que gusta al público. Y punto. Cualquier otra cosa suena a peligroso experimento, a autoría incorregible, a veneno puro.

Pero la visión de este documental no me hizo pensar sólo sobre cuestiones de guión…

¿PANADERÍAS PÚBLICAS?

America in Primetime está producido y emitido por una cadena pública. Sí, hasta en los Estados Unidos hay una cadena pública (PBS, financiada, hasta donde yo sé, con donaciones). He disfrutado viéndolo, pero no he podido evitar una terrible sensación de desamparo. Aquí vamos a vender a precio de saldo las cadenas autonómicas y la nacional se está desvaneciendo cada día que pasa. Parece que nadie lo lamenta, no merecerán un responso, ni una simple despedida. Nos quedaremos sin ellas con esa actitud de estúpida resignacion que nos inculcan desde arriba, hay que conformarse, qué remedio, ya nos gustaría, qué le vamos a hacer, hemos gastado mucho, mejor quitar esto que camas de hospital… Bueno, camas de hospital también van a quitar, no es que vendiendo las televisiones salvemos la sanidad, no son vasos comunicantes, no es tan sencillo. Pero bueno, nadie se va a quejar porque se desmonte y se desguace la televisión: total, como dijo el ministro, si es para pasar el rato.

Es verdad. Si lo piensas dos veces, la tele es inútil, superficial, ociosa. No vale para nada. Igual que la ópera, el teatro, la novela, la música o el Museo del Prado. No pretendo compararlos, pero todos son para pasar el rato. Tarde o temprano, a este paso, todos acabarán en la hoguera. Por la misma razón: qué le vamos a hacer.

Me diréis que exagero. Ojalá.

Me diréis que defiendo lo mío. Sí, es verdad. Es lo que conozco, y nuestros puestos de trabajo son tan honrados como cualquier otro. El sector audiovisual es el que más ha sufrido el aumento del paro después del de la construcción. Se está desintegrando. Muchos profesionales de primera categoría llevan más de un año sin trabajar. Como en los demás sectores, me diréis. Exacto. ¿Y nosotros tenemos que callarnos, volatilizarnos sin derecho a queja, de verdad os habéis creído que todos somos vagos, derrochones y sin seso? Creedme, la mayoría no defiende privilegios que nunca tuvieron, ahora mismo la mayoría solamente reclama su derecho a ganarse el pan.

Me diréis que el modelo actual de televisiones no es viable. Vale. Y ya se están encargando de que cada vez lo sea menos. Por lo pronto, los políticos han malgastado nuestro dinero para que las televisiones les sirvan de instrumento y de altavoz. Exprimidas hasta dejarlas sin credibilidad ninguna. Y lo mismo que ha sucedido con varias autonómicas está a punto de pasar con TVE: a base de recortar, quedará convertida en algo tan cochambroso que resultará carísima aunque fuera la más barata de Europa. Cuando ya no le guste a nadie, de puro esquelética y casi bochornosa, entonces no habrá más remedio que venderla. Sí, otra vez el qué-le-vamos-a-hacer. Se desharán de ella con una oferta de mercadillo y, pese a todos los malos augurios, alguien habrá que la compre, alguien que al día siguiente exigirá un trato de favor para reflotarla. Ayudas, exenciones, facilidades, manga ancha. Y todos los canales serán privados, refundidos en dos o tres manos nada más.

Habremos perdido algo nuestro. De todos.

Me diréis que no podemos defender algo que no es rentable. Y yo digo, desde la más atrevida de las buenas intenciones, que un servicio público no puede regirse por criterios de rentabilidad. Precisamente por eso requieren de ayuda pública. Necesitamos líneas de tren aunque sean deficitarias, centros de salud en los barrios donde vive poca gente, carreteras que lleguen hasta el último pueblo, conservatorios en los distritos del sur. Y también necesitamos una televisión pública digna. Alguien tiene que hacer programas que las demás cadenas nunca van a hacer. Programas como America in Primetime sólo los producirá una televisión pública. Y también series que empujen la industria, documentales rigurosos, debates honestos, productos nacionales en la primera línea del escaparate. Una cadena que se distinga de las demás en un simple zapping.

Y si solo hay dinero para un canal de tres de la tarde a once de la noche, eso será mejor que nada.

En un debate político reciente, la presidenta de la Comunidad de Madrid rebatió las críticas de la oposición con una pregunta: “Si no existen panaderías públicas, ¿por qué van a existir televisiones públicas?”. Lo más extraño es que quien dijera esto lleve tantos años al frente de lo público, administrando además una cadena pública de televisión. Y ahora nos enteramos de que no le parecía bien su existencia. Claro, que este debate habría sido bien diferente si se realiza un mes después; entonces quizá el silogismo habría sido: “Si no existen panaderías públicas, ¿por qué van a existir bancos públicos?”.

Supongo que me caerán piedras –aquí mismo, en unos minutos– por defender unas televisiones cuya muerte por inanición hay muchos esperando. No defiendo las televisiones actuales, ni su gestión ni su programación. Defiendo la necesidad de una televisión pública. Y en cualquier caso, aborrezco la resignada pasividad con la que, en este asunto como en tantos otros, nos dejamos arrastrar al desagüe.

Si queremos conseguir algo habrá que correr riesgos, sufrir, enfrentarse a la llamarada del dragón. Saldremos chamuscados, sí, ya sabes, todo tiene un precio. Pero si dejamos que nos arrebaten un servicio público, habremos pagado un precio demasiado alto.


LAS NOVEDADES USA 2011/12

25 mayo, 2011

Por Chico Santamano.

>

—————————————–

ACTUALIZACIÓN: Cuando me enteré de que la Mtv iba a hacer una adaptación televisiva del CLASICAZO ochentero “Teen Wolf” salté de alegría. Al ver el trailer no encuentro ni rastro de la peli original. Cero comedia, cero california, cero basket, cero buen rollo… 100% CREPÚSCULO.

DICTAMEN: Por favor, que un lobo me muerda…  ¡Y me mate!

—————————————–

>

Los upfronts ya están aquí. Este año la tele americana parece haber superado al fin que la “Edad de Oro” ya pasó.

Adiós, “24”. Adiós, “The Shield”. Adiós, “The Sopranos”. Adiós, “Sexo en NY”. Adiós, “Friends”. Adiós, clásicos… Borrón y cuenta nueva. Afortunadamente, se han propuesto dejar de intentar una y otra vez dar con el nuevo LOST (o al menos no de una manera descarada).

Me he empapado bien la lista de novedades y con sólo echar un vistazo podemos decir que para 2011/12 tenemos dos tendencias claras clarísimas: por un lado “masiva presencia de protagonistas femeninas” y por otro “realidades paralelas”. Esto es lo que se llevará después de verano en nuestras carpetas de descargas, amigos.

>

Antes de echar un ojo a los trailers más destacados, quiero que vean uno en concreto… Si alguien se atreve a decir que en España hacemos MIERDA, que le dé al play a esta promo. ¡HORROR!

DICTAMEN: ¿Cuándo dio Alfonso del Real el salto a Hollywood y por qué nadie había dicho nada?
DICTAMEN II: ¡Esas cejas del negro! ¿Quién diría que se iba a convertir en travesti?

>
Como les decía, la series protagonizadas por mujeres vienen pegando MUY fuerte. La pesada creadora de “Anatomía de Grey”, Shonda Rhimes nos trae otro de sus pesados productos. ¿Médicos macizos? Esta vez, NO. Ahora nos encontramos ante una especie de “24” femenina trufada con “El ala oeste” y cierto halo de chichinabismo.


DICTAMEN: No cuentes conmigo, Shonda. 

>

La moda “Mad Men” nos trae azafatas en esta espectacular recreación de los años 60 en la compañía aérea “PAN AM”. ¿¡Cuánto habrá costado este piloto!?

DICTAMEN: No, en serio… ¿Cuánto ha costado?

>

…y chicas sexys vestidas de conejitas enamoradas de un Don Drapper de palo que da bastante pereza (todo sea dicho).


DICTAMEN: Lo dicho… Bastante pereza. 

>

Por supuesto, este año también tenemos chicas cantantes. Glee abrió la veda. Spielberg (que produce) no ha querido quedarse atrás… A lo “Flashdance”, pero cantando.

DICTAMEN: Ojo… podría convertirse en un guilty pleasure. 

>

Y ya estaban tardando. El remake de “Los ángeles de Charlie” al fin vio la luz. Nuevos aires para la franquicia. ¿Se acuerdan de Nikita? Pues esto lo mismo, pero multiplicado por tres.

DICTAMEN: ¿Qué necesidad había de esto? 

>

Otra chica. Esta se va a vivir con tres tíos. Les advierto que ella, Zooey Deschanel, es mi novia actual y no pienso consentir crítica alguna. Este es el tráiler más divertido, entrañable e increíble que se haya visto nunca.

DICTAMEN: Este trailer me hace sentir muy bisexual (como mínimo). 

>

Y esta chica se va a vivir con su abuela y descubre que su grupo de amigas son unas brujas. Es decir, “Gossip Girl”, pero con poderes y sin limusinas…

DICTAMEN: ¿No tuvieron suficiente con Jóvenes y Brujas?

>

Y otra pedorra más que descubre la sutil diferencia entre el mundo de la realidad y el de los cuentos. Dicen ha sido creada por los guionistas de Lost. Otros malvados aseguran que la han creado los guionistas de los PEORES capítulos de Lost.

DICTAMEN: El concepto “Grandes Relatos Telecinco” llevado al máximo. 

>

Y seguimos jugando con la realidad y el mundo de los cuentos. Esta vez ¡SORPRESA! protagonizada por un tío y con el sello de dos de los guionistas de Buffy y Angel. Los Grimm son tipos que pueden ver la maldad de los cuentos en nuestro mundo y el prota es uno de ellos. Esta reconozco que me pone un poco…

DICTAMEN: El rollo trama episódica a lo “Supernatural” me echa para atrás… pero… ñe… Lo mismo cae.

>

Más realidades paralelas. Un policía, con un aire a “Warlock, el hechicero”, tiene un accidente de coche con su mujer en el que muere su hijo. Al día siguiente, cuando despierta, es su mujer la que murió en el accidente y su hijo está vivo. ¿Cómo se puede convertir esta premisa en una serie? Ni idea oiga.

DICTAMEN: Tanta intensidad…  para que me acabéis haciendo un Fringe. No, ¿eh?

>

Steven Spielberg no sólo hace chorradicas como Smash o Indi IV. También nos trae esta serie mastodóntica poblada de dinosaurios, que recuerda bastante a AVATAR y que me hace temer un desarrollo a lo Seaquest. Esperemos que no se parezca a ninguna de las dos.

DICTAMEN: La espero con el volumen bien alto y una bolsa de pipas saladas.

>

Y J.J. Abrams no podía faltar. El Spielberg de la tele nos trae dos series a falta de una. Si echan de menos Lost, 4400 o The Event, puede que “Alcatraz” sea una buena metadona

DICTAMEN: Mierda… soy esclavo de este tío. Hay que verla.

>

…y si les apetece ver una versión larga de la saga Bourne, el bueno de J.J. se ha unido a Jonathan Nolan para regalarnos esto (que arranca MUY “Collateral”)…

DICTAMEN: Mierda… soy esclavo de este tío. Hay que verla…
DICTAMEN II:  Aunque el drama-queen de Caviezel y el rollo falsosesudo-todoloverbalizo de Nolan me echan un poco para atrás.

>

Y en un año tan dominado por las mujeres, no podía faltar una comedia en la que tres hombres reclaman su sitio en el mundo. Algo así como “Todos los hombres sois iguales”, pero a lo Apatow e incluso con cierta gracia.

DICTAMEN: ¿Dónde están las comedias este año? Me la juego con esta, peroooo…

>

Y otra de tíos reclamando su sitio. Esta vez, el actor calvo con más pelo del mundo se enfrenta a la paternidad del Siglo XXI.

DICTAMEN: ¿Demasiado noventas, no?

>

HBO se la juega a reparto de relumbrón… Dustin Hoffman y Nick Nolte en LUCK. Los que la han visto (en el último párrafo entenderán de qué hablo) dicen que es pelín lentorra, pero ¿quién puede tener prisa cuando escucha hablar a Hoffman en V.O.?

DICTAMEN: A Asesino en serie seguro que le gusta.

>

Y en el terreno de animación, FOX (la cadena más facha, pero con dibujos más irreverentes) apuesta por dos novedades. La adaptación de la peli indie más sobrevalorada de la historia: Napoleon Dynamite…

DICTAMEN: Lo mismo tiene algo más de ritmo que la peli original. Es más… lo mismo tiene ritmo.

>

…y esta que parece algo así como un biopic del Señor Galindo (el de “Crónicas Marcianas”) dibujado por Jordi Lavanda.

DICTAMEN: Casi seguro que no la veré, pero el prota tiene un potencial gigante.

>

Y la semana que viene… Bah.. No se lo van a creer, pero en Bloguionistas tenemos un infiltrado AHORA MISMO en los screenings de L.A… Si no saben lo que es eso, es algo así como el mercadillo donde ejecutivos de las cadenas de todo el mundo van a ver en primicia mundial todas estas series para comprarlas para sus parrillas. Crónica trufada de fotos sobre cómo es ese mundillo. Lo nunca visto… la semana que viene en Bloguionistas.

No se lo pierdan. ¡Lo mismo es interesante!


LOS GUAPOS

5 mayo, 2010

Por Chico Santamano.

Hoy no quiero escribir sobre escribir. No me apetece. Hoy quiero escribir sobre actores. Hoy quiero pedirle a nuestro Señor que está en los cielos una generación de intérpretes guapos y guapas que sepan tirar sus frases. Con eso me conformo.

Lloramos viendo las pelis y series americanas, pensando en qué maravilla de guiones, directores y producciones, pero no nos damos cuenta del poderoso magnetismo que tienen esas caras perfectas. Esos cuerpos esculpidos durante horas en gimnasios. Esos labios hipnóticos. Esos bíceps mortales que envidias y temes. Esas tetas que desafían a la gravedad y son capaces de destruir cámaras acorazadas en Las Vegas.

Rebelémonos de una vez por todas contra la tiranía del actor secundario español venido a más.

¿Cómo es posible que Fernando Tejero fuera la estrella infantil de “Gominolas”?  ¿No existía un Jon Hamm (Mad Men) patrio que pudiera interpretar con solvencia a Pepe Carvalho, que lo tuvo que hacer Juanjo Puigcorbé!!?  ¿A quién se le ocurrió que Javier Cámara podría ser el abogado superfucker de “LEX” o el cocinero gay del que se enamora al instante un futbolista buenorro en “Fuera de carta”? ¿Cómo es posible que Lola Dueñas fuera la tía buena ingenua de esa misma peli? ¿Por qué hubo que traerse a Viggo Mortensen para Alatriste? ¿Era Javier Gutiérrez el héroe de acción perfecto para “Santos”? ¿Por qué cuando pensamos en el perfecto galán español sólo nos viene a la cabeza Arturo Fernández?

Y llegados a este punto… MÁS PREGUNTAS. ¿Será cosa de nuestro ADN? ¿Está la belleza física ‘made in la Península Ibérica’ reñida con el talento interpretativo? Quiero creer que no. Vale que a Eduardo Noriega le hemos dado muchas oportunidades y nos ha salido rana, pero si al fin hemos conseguido que nuestras series tengan una luz más cuidada y nuestras películas carteles con un diseño gráfico potable, puede ser que un mundo de guapos y guapas sea posible.

En los comments ustedes me hablarán de Elsa Pataky y Mario Casas como ejemplos frustrados de combinación de belleza y talento, pero yo me lanzo al vacío y hago una apuesta por unos cuantos nombres.

Digo sí a Quim Guitérrez, a William Miller, a Claudia Molina (no confundir con Olivia), a Aroa Gimeno, a los dos Miguel Ángel… Miguel Ángel Silvestre, gran esperanza blanca del cine de acción y Miguel Ángel Muñoz, que le pasa como a Terelu, que cae mal, pero son tremendamente resolutivos. Digo sí también a María Castro, a Marina Salas, a Octavi Pujades, a Cristina Brondo y a Ana Ruiz.

En definitiva, llámenme nazi, pero al césar lo que es del césar. Los guapos, por favor, protagonistas. Y a los menos agraciados les ponemos como secundarios roba planos. Al fin y al cabo, no inventamos nada. Hollywood se ha cimentado sobre esos pilares.


PD1: Aviso para los yankis. Ojito con Adrien Brody, que le estáis dando demasiados papeles como héroe de acción. No la caguemos a estas alturas.

PD2: Aviso para los culosfinos. Ya sé que hay grandes excepciones de actores “no agraciados físicamente” que han hecho grandes protagonistas… ¡que ya os estoy viendo venir haciendo contralistas con Bogart y Matthau en cabeza!

PD3: Los italianos lo tienen clarísimo. Ya han hecho más de cuatro millones de espectadores con esto.


A %d blogueros les gusta esto: