RODO SAYAGUÉS: “CREO QUE EN EL CINE, COMO EN LAS DEMÁS ARTES, HAY CIERTAS TÉCNICAS Y DISCIPLINAS QUE SE PUEDEN APRENDER”

27 marzo, 2017

Entrevista de Àlvar López y Carlos Muñoz Gadea

Rodo Sayagués, guionista de títulos como Evil Dead (2013) o No respires (2016), estará en Madrid los días 1 y 2 de Abril para impartir un taller de guión para cine en el Centro de Literatura aplicada de Madrid. Aprovechando su paso por España, hemos podido entrevistarnos con él para conocer más detalles de su curso, así como de sus rutinas de trabajo y sus películas ya estrenadas.

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Según consta en tu biografía profesional, has estudiado en escuelas especializadas en guión muy reconocidas, y junto a profesores de la talla Robert Mckee o John Truby. Además, la descripción del taller cita a otros autores como Snyder o Joseph Cambpell. ¿Qué crees que aportan los conocimientos teóricos al arte de contar historias?

Creo que en el cine, como en las demás artes, hay ciertas técnicas y disciplinas que se pueden aprender. También se puede aprender a apreciar el arte, a desarrollar un criterio. Y aunque el manejo de estas técnicas no garantice el “éxito”, sí podemos asegurar que ayudan mucho. En el caso de la narrativa, se trata de siglos de experiencias y conocimientos transmitidos de generacion en generación hasta llegar a encontrar a un autor que fuera capaz de decantar toda esta información y así generar una “escuela”. Pero al final del día no se trata de recetas mágicas, sino del reconocimiento de ciertos patrones que como humanos encontramos en nuestra narrativa y hasta en nuestro comportamiento social. Estos patrones no son una ciencia exacta, sino una guía. Son patrones que han resistido el paso de los siglos. Yo creo que es sano aprenderlos. Nos brindan una base teórica en donde descansar nuestra creatividad.



Trabajas en la que a priori es la indusdria más exigente de todo el mundo, en Hollywood. ¿Qué habilidades consideras que debe tener un guionista en cuanto a la exposición y venta de sus ideas?

Eso es todo un tema aquí en Hollywood. Se habla mucho sobre el talento que tiene el guionista para vender sus ideas, se dice “he is good in the room”, es decir, una persona con la energía y el foco necesario como para transmitir sus ideas de la forma más clara y cautivante posible. Es verdad que hay técnicas para “pitchear” un proyecto, y sirven, pero al final del día, si tienes una premisa sólida, un poco se vende sola. El talento vendedor del guionista sale a la cancha cuando la premisa que va a vender quizás no sea tan buena.

En el taller, también hablarás sobre cómo, según tu experiencia, se puede intentar saber si una idea es buena para convertirse en un largometraje eficaz. Un simple vistazo a tu filmografía como escritor deja entrever que es algo que tienes muy en cuenta. Sin duda, tanto el cortometraje ¡Ataque de Pánico! como No respires, dos ideas originales coescritas junto a Fede Álvarez han sabido hacerse notar en el superpoblado mundo de la ficción audiovisual. ¿Existe algo parecido a un método para intentar prever qué ideas calarán mejor en la audiencia?

La respuesta corta es un rotundo NO. No hay un método para saber que le va a gustar o no a la audiencia. Está basado puramente en el instinto de los cineastas. A veces le pegamos, a veces no. Lo que sí se puede analizar es si una idea tiene el suficiente potencial como para convertirse en un largometraje, y eso no es para nada algo fácil. Muchas veces tenemos ideas que no dan para más que un cortometraje, o un video clip, o un sketch de 30 minutos. Hay ciertos elementos que deben estar orgánicamente integrados a la idea que hacen posible que se convierta en un largometraje. De ahí a que ese largo conecte con la gente, es otro tema. Pero sí, creo que es muy importante que antes de sentarse a escribir el guión en sí, sometamos nuestra idea a cierto análisis para asegurarnos de que tenga las suficientes piernas como para llegar al final de la maratón. Elementos como el conflicto, tema, personajes, etc., son fundamentales.

Parece que la pareja creativa que formáis Fede Álvarez y tú se ha especializado, al menos hasta la fecha, en el terror, si bien habéis abordado diferentes subgéneros, abarcando incluso la comedia de terror (Evil Dead, El Cojonudo) o el suspense más puro (No respires). En todo caso, son un tipo de películas que requieren un gran control del ritmo narrativo y por tanto de la estructura. ¿Cuál es vuestro método de trabajo?

Con Fede lo que hacemos es juntarnos y charlar sobre el proyecto. Miramos pelis que creamos sean pertinentes como para analizar, y también como para estimular un poco la creatividad, y luego nos pasamos semanas charlando, discutiendo y armando estructuras, hasta que llegamos a un punto en que tenemos un outline detallado de la película. Ahí generalmente yo me marcho a escribir un primer draft, y luego Fede lo reescribe, o sino nos dividimos escenas para ir mas rápido. Tenemos un método muy dinámico, siempre nos adaptamos a las circunstancias.

En el blog entrevistamos a muchos guionistas sobre sus rutinas para mantenerse creativos. ¿Tú también tienes algunas? ¿Cómo es una jornada laboral mientras piensas en una idea o escribes un proyecto?

No tengo ninguna rutina determinada. Voy adivinando el camino adecuado en cada momento. Hay veces que me queda mas cómodo escribir en mi casa, otras veces en la oficina. Lo que sí puedo asegurar es que no soy un tipo de las mañanas. Casi siempre escribo en la tarde/noche. Me es mas sencillo concentrarme.  Lo que si hago es, antes de arrancar cualquier proyecto, empaparme en todo lo que tenga que ver con esa historia, ver documentales relacionados a lo que sea que voy a escribir, leer, investigar, escuchar música que me transporte a ese mundo, etc.

Ya hablando de películas en concreto, supongo que recibir el encargo de crear el remake de una película tan icónica como Evil Dead debió ser un gran reto. Y más cuando el encargo vino directamente de Sam Raimi. ¿Cómo decidisteis qué enfoque era el adecuado para mantener la esencia del original sin renunciar a aportar vuestro punto de vista?

Sabíamos que iba a ser una película con muchas restricciones a nivel creativo. Había una serie de cosas ineludibles que debían estar en el relato como la cabaña en el bosque, el libro, las posesiones… pero queríamos al menos reinventar un poco la mitología de Evil dead, y sobre todo, inventar nuevos personajes. Creo que la primera decisión fue no hacer un nuevo Ash (Bruce Campbell). Nosotros también somos fans de la franquicia, y nos hacía mucho ruido inventar un nuevo Ash, hasta nos parecía un atrevimiento. Decidimos que era mejor inventar personajes nuevos, para así mantener esa cosa sagrada que ostenta el personaje de Ash, y al mismo tiempo, darnos libertad creativa para incluir nuestros propios personajes en la historia.

El éxito de público y crítica que supuso Evil Dead os permitió sacar adelante vuestro primer largometraje con idea original propia, No respires. Con unas expectativas muy altas antes de su estreno, la película se llevó muy buenas críticas por parte de la prensa especializada y los espectadores. ¿Qué puedes contarnos de este proyecto? ¿Cómo fue el proceso de escritura de un film de suspense basado en la ceguera del villano?

Fue una idea que surgió unos meses luego de la salida de Evil Dead en los cines. Sentíamos que nos habíamos quedado con ganas de explorar algunas otras de las herramientas que emplea el género del terror. Como ser, el suspenso, la tensión, y empapándonos en esas emociones, se nos ocurrió la idea de la peli. Enseguida nos dimos cuenta de que la premisa podía ser muy jugosa a la hora de generar escenas cargadas de tensión. Fue un proceso limpio y no muy largo. Creo que cuando uno tiene la suerte de encontrar una buena idea dramática, el resto del trabajo se hace sencillo. Si las ruedas giras bien de arranque, entonces no tendrás que empujar mucho el carro en el camino.  Ahora, cuando las ruedas están algo chuecas, entonces sí, uno tendrá que empujar con mucha mas fuerza. Luego de tener la idea, creo que nos pasamos una semana trabajando un tratamiento Fede y yo, y luego me fui y escribí un primer draft, al que Fede le dió luego una reescritura, y más o menos ese fue el draft que se filmó. Todo el proceso de escritura llevó algo menos de un año. Bastante rápido en relación a lo que se acostumbra acá.

Por lo que hemos podido saber, ya tenéis varios proyectos sobre la mesa, e incluso trabajáis actualmente en el desarrollo de alguno de ellos. ¿Qué puedes adelantarnos sobre tus próximos proyectos cinematográficos? ¿Consideras que tu escritura ha evolucionado gracias a cada uno de los ya realizados?

Es indudable que uno mejora en su oficio a medida que lo va ejercitando. Sobre todo cuando tienes la suerte de filmar lo que escribes. Porque luego ves tu cuento en una pantalla en una sala con público, y es ahí cuando realmente uno termina de entender muchas cosas en base a la reacción de la gente. Es una enseñanza enorme.

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Rodo Sayagués, durante la promoción de No respires (2016)

Actualmente, estamos trabajando en lo que será la secuela de Don’t breathe, que traerá muchas sorpresas, y también estamos terminando una re escritura para The girl in The Spider’s Web que es una nueva peli de la franquicia de Millennium, de la que ya se hicieron tres películas suecas y una en Hollywood dirigida por David Fincher.Al mismo tiempo, tenemos un emprendimiento en marcha con Fede, con el que vamos a apadrinar proyectos de terror/thriller/ sci fi. Estamos muy entusiasmados con esto.

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SORTEO DE PLAZAS GRATIS Y A MITAD DE PRECIO PARA EL CURSO DE RODO SAYAGUÉS:

Se sortean 3 plazas gratis para menores de 27 años y 5 a mitad de precio sin restricción de edad. Para optar a ellas se debe enviar un email antes del miércoles 29 marzo a las 20:00 a sorteo@guion-cine.com con el código: SorteoBloguionistasRodo, indicando nombre y apellido, fecha de nacimiento, ciudad y tel. de contacto.

 


HAGAI LEVI ESTÁ DE CAMINO, PREMIOS INTERNACIONALES Y MÁS ENLACES PARA EL FIN DE SEMANA

10 abril, 2015

Por Alberto Pérez Castaños. 

1. Se acabó la espera. Por fin sabemos quién será el encargado de impartir la nueva master class internacional de guión que ha organizado ALMA: Hagai Levi, reciente ganador del Globo de Oro por ‘The Affair’ y creador también de ‘In Treatment’. Será el 18 de abril en Conde Duque, pero daos prisa en inscribiros que las plazas son limitadas.

2. Aunque si confías mucho en tu suerte, en Bloguionistas organizamos un sorteo de cinco entradas para verle. Finaliza este domingo.

3. Ya está más que claro que una de las películas del año ha sido ‘Whiplash’. Ganó tres Oscars, uno de ellos, por el montaje que hizo Tom Cross. En este enlace puedes ver cuáles son sus secretos.

4. El guión que escribió Damien Chazelle no ganó el Oscar, pero, exacto, es el que toca leer esta semana.

5. El bloguionista Carlos García Miranda ha escrito unas cuantas novelas, así que sabe de qué habla cuando cuenta (en gifs) cómo es publicar un libro.

6. Esta semana ha sido especialmente buena para la ficción española: estrenos como ‘Allí abajo’ o la nueva temporada de ‘Sin identidad’ han hecho grandes datos de audiencia y, por si fuera poco, ‘Prim’ y ‘Victor Ros’ han sido premiadas en el Festival de Hamburgo. ¡Enhorabuena a todos y que siga así!

7. Por cierto, si estás en mitad de la escritura de un guión, a lo mejor estas cinco estrategias para dialogar te vienen bastante bien.

8. Y, para cerrar la entrega de enlaces de esta semana, un dato interesante: ¿sabías que la cultura da cinco veces más trabajo en Europa que las telecomunicaciones y la automoción? Malditos subvencionados, ¿eh?

¡Buen fin de semana!


GREG DANIELS: EL NOMBRE QUE SIEMPRE APARECE

10 marzo, 2014

Por Adolfo Valor.

Adolfo Valor ha escrito en “El Intermedio” durante cinco temporadas, el año pasado estrenó la comedia “Promoción Fantasma” y en la actualidad trabaja en la productora Bambú Producciones en la serie “The Refugees” para Atresmedia y BBC.

GREGDANIELSEl Sindicato ALMA te trae a Greg Daniels y a
los guionistas de MAD MEN
 a Madrid. ¿Más info? Aquí y al final del post.

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Cuando empiezas a escribir humor sueñas con convertirte en el nuevo Woody Allen. Como todo sueño, es absolutamente legítimo. Como todo sueño, puede hacerse realidad o no. Pero cuando empiezas a dedicarte profesionalmente a escribir humor, esto es cuando logras pagar el alquiler escribiendo chistes (y si lo has hecho, sabes que no hay nada en el mundo comparable a pagar el alquiler escribiendo chistes) te das cuenta de que esto no va de tocar el clarinete, fingir hipocondrías o echarte una novia asiática (aunque si lo has hecho, sabes que no hay nada en el mundo comparable a echarte una novia asiática). Va de hacer bien tu trabajo. Siempre. Esta perogrullada no es nueva, antes que tú la descubrió mucha gente. Gente que basó toda su carrera en ser infaliblemente graciosa. Hombres y mujeres como S.J. Perelman, Pierre Etaix, Merril Markoe, Harold Ramis, Robert Smigel, John Swartzwelder o cualquiera de los 87 coguionistas que usaba Pietro Germi. Hoy quiero hablarte de uno de esos hombres. Porque si te fijas en las cosas más graciosas que ha creado la humanidad en los últimos treinta años hay un nombre que siempre aparece en los títulos de crédito: Greg Daniels.

Mi madre es lo que más quiero en este mundo pero no dudaría un segundo en mandarla a Siria con escala en Ucrania a cambio de tener la décima parte de logros profesionales de Greg Daniels. Fue a Harvard en los 80, donde dos acontecimientos marcaron su futuro: escribió en el Harvard Lampoon, el magazín humorístico del campus donde puso en práctica todo lo que había aprendido viendo en la tele a los Monty Python; y conoció a Conan O Brien, el futuro rey del Late Night con quien formaría equipo en sus primeros años. Recién licenciados, cogieron el coche y partieron rumbo a Hollywood, donde no tardaron en conseguir su primer empleo: Not Necessarily the news. Les echaron a la temporada siguiente por recortes de presupuesto. Pero ya se había corrido la voz de que esos chicos eran buenos, así que Lorne Michaels les recibió en su sancta sanctórum del número 30 de Rockefeller Plaza y les dio un puesto como guionistas en el Saturday Night Live (Si no sabes qué es SNL simplemente decirte que es el mejor programa de la historia del planeta, lo siento, no tengo tiempo ni ganas de explicarte por qué lo es, acéptalo y trata de cambiar tu estilo de vida ahora mismo). Juntos escribieron varios de los sketches más míticos de una etapa del Saturday que podríamos denominar la Era Edward G Robinson, con actores feos y pinta de secundarios de la Warner de los 40, pero acojonantemente graciosos: Phil Hartman, Jon Lovitz, Norm McDonald…

Como pasa tantas veces la pareja de amigos se separó para cada uno buscar su camino: Conan hacia el megaestrellato, Daniels a una serie que igual te suena de algo: Los Simpson. En las tres temporadas que trabajó en ella escribió episodios clásicos como “Bart vende su alma”, “La boda de Lisa” o “Homer y Apu”, incluida la canción “¿Quién quiere el badulaque?” (Pregunta existencial a la que el pobre Apu respondía con un quejío que rasga el alma: “pues yoooo…”).

¿No te parece suficiente? Tranquilo, aún hay más. Escribió el capítulo de la plaza de aparcamiento en Seinfeld, co-creó junto a Mike Judge El Rey de la Colina, dotando al universo de su autor de una consistencia y empatía de la que Beavis y Butt Head carecían y que permitió a la serie durar (flipa) 11 temporadas.

En 2005, la NBC le encargó adaptar The Office de Gervais y Merchant. Como showrunner absoluto, Daniels convirtió una serie inglesa de doce capítulos en nueve años de felicidad que hicieron que me planteara dejarlo todo e irme a Pennsylvania a vender papel. Debatir qué Office es mejor resulta estéril y nos llevaría lustros, pero aquí va un argumento ganador: a las chicas les gusta más la Office de Daniels. Ponles la tercera temporada, cuando adquirió voz propia y se alejó para siempre de su nave nodriza, y te estarán eternamente agradecidas. Vale, mientras ven la serie contigo estarán preguntándose por qué tú no puedes ser como Jim Halpert. ¿Pero sabes quién escribió el personaje de Jim Halpert? ¡Exacto, Greg Daniels!

A raíz del éxito de The Office, NBC le pidió un spin off. En vez de eso, les dio algo mejor: Parks and Recreations, que ya va por su sexta temporada y deja para los anales algo más que un personaje antológico, un nuevo modelo de masculinidad y la razón por la que quiero dejarme bigote y destilar mi propio whisky: Ron Swanson.

Parece que en los últimos dos años, Daniels ha tenido serios problemas para vender una nueva serie a NBC. De unos ocho proyectos presentados, la cadena no se ha quedado con ninguno. Y tú te quejas porque nadie quiere hacer tu serie de policías existencialistas en Extremadura. Aquí tienes a un tipo que lleva haciendo oro desde que salió del vientre materno y aún tiene que pelearse con los jefes de cadena. ¿Moraleja? Efectivamente, los posts de Bloguionistas siguen siendo demasiado largos.

¿Ves? Te dije que Greg Daniels había escrito muchas de las cosas más graciosas de los últimos treinta años. Si no eres guionista, deberías estarle agradecido por haber hecho tu vida un poco más feliz. Y si lo eres, deberías adorarle y ponerle una vela en la Almudena para llegar a ser algún día la mitad de bueno que él. Puede que no sea Woody Allen, pero tampoco hay nadie que quiera verle en la cárcel por sus delitos. A Roma con Amor, ¿qué coño era eso?

ALMAMASTERCLASS

El SINDICATO ALMA organiza dos masterclass con Greg Daniels y guionistas de MAD MEN.

El 22 y 23 de Marzo en la Cineteca Matadero de Madrid, Greg Daniels nos hablará de su experiencia como guionista y showrunner de las series y programas de humor más importantes de las últimas décadas. El 10 de Mayo es el turno de André y Maria Jacquemetton, este matrimonio de guionistas, han escrito y desarrollado la producción ejecutiva de la multipremiada serie MAD MEN.

Dos formas de hacer y entender la ficción. Una oportunidad única para los guionistas españoles de aprender con los mejores.

Las plazas son limitadas y los precios muy muy muy asequibles para afiliados a ALMA y socios de SGAE y DAMA. Puedes asistir desde 25 euros, por eso os recomendamos que completéis cuanto antes la inscripción. Podéis hacerlo e informaros AQUÍ.


LA CITA CON CUSE: LOS SECRETOS DE LOST (y II)

27 octubre, 2010

Por Chico Santamano.

[Viene de LA CITA CON CUSE: LOS SECRETOS DE LOST (I)]

Parte de la grandeza de LOST es la revolución internetera que generó involuntariamente a su alrededor. Sin ánimo de lucro para algunos… otros han ganado MUCHA pasta a costa de esta y otras ficciones yankis, se ha creado toda una industria que trabajaba de madrugada para que el público en general y los guionistas hipócritas-que-criticamos-al-mismo-tiempo-que-descargamos en particular pudiésemos tener el episodio a la mejor resolución y con subtítulos de calidad digna en tiempo récord.

Así que, para devolverle el favor a los duendes misteriosos que subían todos esos capítulos durante seis años, yo les subo la master class con los high lights de Cuse. Favor por favor…

Al lío…

Para empezar, algunos datos técnicos que quizá os interesen. El equipo lo componía 425 personas. El trabajo se repartía en dos unidades. La principal que trabajaba en cada capítulo durante 8 días y una segunda unidad que dedicaba 2 días para rodar en localizaciones no principales.

 

Fundamental. Los actores no improvisan nunca. Estaba terminantemente prohibido cambiar una sola línea de texto en el set. Cuse, con toda la razón, defendía que las estrellas tenían los guiones con la suficiente antelación (una semana antes) como para hablar con ellos si creían que una frase no iba con su personaje. Una vez que el actor pisaba el plató se acababa el tiempo de negociación y la improvisación se convertía en el mayor de los delitos.

 

Los actores se enfrentaban al rodaje sin haber hecho ensayos ni lecturas previas. El único ensayo del que disponían eran los teatrillos que se montan antes de dar acción para ir colocando luces y cámaras.

 

Cuse defendía la PRESIÓN como la mejor aliada del guionista. Aseguraba que el cerebro humano rinde más y mejor con tensión que sin ella. Para ilustrar esta tesis recordó la huelga de guionistas de 2007. Todo el mundo creyó que con la profesión en casa y sin nada que hacer se crearían los mejores guiones de la década. Las historias más mimadas, trabajadas e inspiradas gracias a la cantidad de tiempo libre que tendrían los escritores… y nada más lejos. Lo que pasó es que sin la tensión por los plazos de entrega, los guionistas no hicieron absolutamente nada. Viajaron, pasearon, se enamoraron y se dieron de baja en una compañía de ADSL para irse a otra, pero no escribieron nada reseñable.

 

Una de las señas de identidad de LOST era esa enigmática cabecera. Nunca antes se había hecho nada igual… tan corta, tan raquítica, sin créditos del casting ni del equipo técnico… Después muchas series copiarían el concepto de cabecera fugaz, pero antes de llegar a ese ejercicio de síntesis, ¿qué habían pensado hacer? Pues una más tradicional. Donde nos mostrarían los lugares de origen de los protagonistas en su ausencia. Buzones rebosantes de correspondencia, jardines mustios porque su dueña no los ha regado o tarea acumulada en una mesa de oficina. Una cabecera similar habría costado unos 50.000 dolares y por ahorrar se quedaron con esa cartela hipnótica hecha por el propio JJ Abrams en su mac. Cuse reconoce que es muy cutre y que hay webs que se dedican a criticar que sea el render más cochambroso que se haya hecho nunca en Hollywood. Con el tiempo se plantearon hacer un 3D algo más limpio y elaborado, pero ya era demasiado tarde. La cartela era una seña de identidad de LOST tan importante como sus personajes.

 

En un momento dado, la cadena les pidió que fuera cual fuese el misterio de la isla los orígenes fueran puramente NATURAL/REALISTA. Es decir, que tiraran más de la ciencia que de lo sobrenatural. De ahí se entendería la creación de la famosa Iniciativa Dharma y sus experimentos. Pero al final, el chocho que montaron fue tan gordo que tuvieron que apelar a los Jacobs y antijacobs. Esto último es una conjetura mía, ojo. Según Cuse desde el principio quisieron un final espiritual, porque sabían que no podían justificar todo científicamente.

 

Sobre la piratería que tan presente ha estado en el fenómeno Lost, Cuse asegura que es imposible hacer series tan buenas gratuitamente. Las series, como todo, cuestan dinero y si el público quiere shows con un nivel técnico y artístico como el de “Perdidos” debería ser consciente de que ha de pagar aunque sea un mínimo.

 

Uno de los guionistas le preguntó qué opina sobre las oportunidades que dan las nuevas tecnologías para crear su propia serie de espaldas a las cadenas y distribuirla (y monetizarla) él mismo a través de internet. Cuse se mostró reacio asegurando que es un esfuerzo tan titánico que no tendría tiempo para hacer lo que realmente le gusta y quiere hacer que es ESCRIBIR. Contó que James Cameron, tras el bombazo de Titanic, ya intentó producir y distribuir su propia película. Le llevó dos años negociar con mil y un agentes del proceso hasta que se dio cuenta de que él solo no podía con semejante tarea y estaba desatendiendo el producto que era lo que realmente le apetecía hacer.

 

En contra de lo que hicieron los Wachowski con Matrix (y sus videojuegos, cómics, animatrix…), Lindelof y Cuse tenían muy claro que bajo ningún concepto usarían los productos periféricos de la serie para dar respuestas. No podían exigirle al espectador que fuera de allí para allá en busca de respuestas. Si algo era fundamental para entender la trama nunca se daría ni en un videojuego, ni en un webisode, ni en webs de corporaciones ficticias, ni en un posible comic… Personas muy malas y de dudosa ética creerán que las respuestas no las dieron ni en la misma serie, pero eso ya… cada uno que piense lo que quiera.

 

Hablando del videojuego. Nunca les gustó el que se hizo. Ellos apostaban por algo con más acción, más aventura, pero la empresa que adquirió los derechos aseguraban no tener la tecnología suficiente como para llevar a cabo lo que Lindelof y Cuse demandaban. Eso les enseñó que nunca más venderían una licencia sin estar seguros de que la empresa estaría a la altura del producto.

 

Los guionistas de Lost usan el Final Draft como procesador de textos y todos tienen Mac.

 

Un pequeño inciso. A Carlton le escoltaban dos banderolas ilustradas con su cara y los logos de los organizadores. Bajo el logo de la SGAE aparecía esto: 111@360º. Perdonen mi ignorancia, pero ¿alguien sabe qué coño significa?? ¿Un nuevo misterio de la isla quizá?

 

Sobre el poder de los guionistas en USA dijo que allí se hace la mejor ficción del mundo precisamente porque son ellos, los guionistas, quiénes tienen el control de las series. Por suerte, en este santo país, cada vez son más los guionistas que ejercen como productores ejecutivos. Ahora sólo hace falta que las teles les dejen trabajar con cierta libertad.

 

 

Al finalizar la cuarta temporada, el equipo de guionistas de Lost dedicó un mes sólo en pensar cómo y de qué manera serían los viajes en el tiempo en la isla. En torno a estos saltos temporales se explicaría la historia más reciente de la isla y se articularía toda la mitología.

 

Como se podrán imaginar, no podían sobrepasarse con las palabrotas más allá del famoso “son of a bitch” de Sawyer.

Sin embargo, en determinadas secuencias donde querían impregnar ese ambiente de tensión y malrollismo en el rodaje, llenaban las descripciones de la acción de tacos; se le cae la puta pistola, el cabrón del coche no arranca, dispara a esa zorra… Un truco como otro cualquiera para transmitir determinadas ideas al equipo técnico, ¿no?

 

 

Y ahora la chicha… ¿CUÁNTO COBRAN LOS GUIONISTAS DE LOST? Pues bien… 32.000 $ es el mínimo que se cobraba por guión. Cuando lo dijo me quedé a cuadros. Teniendo en cuenta el presupuesto de sus episodios y sobre todo la cantidad de cientos de millones de dolares que genera esta serie por temporada me parecía una purria. Eso sí… Luego Carlton empezó a añadir extras. Eso es lo que cobran los escritores que se llevan un capitulito a casa para desarrollarlo. Por otro lado, los guionistas “asalariados” cobran unos 5000 $ a la semana. Si eres “editor” te llevas un plus de 12.500 $ por episodio. Y si además eres productor ejecutivo (show runners) como Cuse o Lindelof estos se metían un extra más de 40.000 $ por episodio. ¿Está bien, verdad? Pues miren ustedes que a mí todavía me parece poco. Insisto… estas series generan millones y millones de dolares por semana. Como ejemplo de cifras desorbitatadas, Carlton sacó a la palestra los 80 millones de dolares que la Fox paga a Seth Macfarlane (Padre de Familia). Claro que este produce tres series, escribe guiones, pone voces… ¡Muy merecidos!… ejem.

 

 

Seguimos hablando de pasta. Los actores cobran por todos los episodios… AUNQUE NO SALGAN. Lost no sólo innovó con su raquítica cabecera. Por primera vez en las series todos los personajes no salían en todos los capítulos. Daba igual lo protagonistas que fuesen. Jack se podía tirar dos episodios sin salir tan ricamente. Al principio, esto provocó problemas con las estrellas, ya que todos los miembros del reparto pensaban que realmente ellos eran los protagonistas de la serie y no entendían nada cuando en algún episodio no les sacaban. Una vez que asumieron la dinámica de LOST todo volvió a su cauce. En el caso de Claire, personaje para el que no tenían ninguna chicha en la quinta temporada, la pagaron para estar en casa tocándose el aparato genital y no fichara por otra serie, puesto que sí que la necesitarían para la última entrega. Con Rose y Bernard, tres cuartas partes de lo mismo, cerraron un sueldo simbólico para asegurarse que aparecerían las veces que se necesitase por guión.

 

 

Para acabar, una curiosidad… según el reglamento antiviolencia de la tele americana un personaje no puede ponerle una pistola en la cabeza a otro en una serie familiar. ¿Qué se hace entonces? Ponérsela en el cuello. ¿A que les viene a la memoria mil veces esa imagen tan típica de pistola en el cuello apuntando hacia la mandíbula? Pues ya saben por qué es.

 

Y hasta aquí el repaso de lo que dio de sí la master class del bueno de Carlton Cuse. ¿Creen que esto vale los 180 euros que pagamos cada uno? No hace falta que contesten.

La semana que viene les espero con un tema muy muy muy fuerte y muy controvertido. Ya saben… ESO de lo que todo el mundo es consciente… ESO que está pasando en el mundillo y nadie se atreve a decir.

 

PUM!
LOST

 

(En realidad es mentira. No tengo ni idea de lo que escribiré, pero estoy opositando para ser el alumno más aventajado de Carlton Cuse)


LA CITA CON CUSE: LOS SECRETOS DE LOST (I)

20 octubre, 2010

Por Chico Santamano.

ADVERTENCIA: Evidentemente hay spoilers sobre “Perdidos” en esta entrada. Avisados quedan.


Carlton Cuse
llegó con cierto retraso a su encuentro con el puñado de guionistas que nos dimos cita
, previo pago de su importe, en la Sala Berlanga. Sala que, como una buena base secreta de Dharma, creo que casi todos descubrimos aquel jueves y que posiblemente no volveremos a pisar nunca…

El motivo del retraso del co-creador de Lost es que había estado dando una mini rueda de prensa ante los medios unos minutos antes. Me cuentan que no fue prácticamente nadie. Lo que demuestra que la serie que marcó un hito en el audiovisual internacional ha caído en el olvido bastante más rápido de lo que esperábamos.

Entre la media docena de periodistas congregados, un colega tuvo la suerte de hacerle una buena batería de preguntas para un proyecto tan ambicioso como interesante y del que ya nos haremos eco  más de una y más de dos veces en Bloguionistas. Acuérdense de lo que les digo.

Bien, el caso es que el retraso no fue lo único negativo de la jornada. Sin contar los botines incalificables que lucía el bueno de Carlton, hubo una nueva decepción. José Luis Borau no presentó al protagonista. Es más, en contra de lo anunciado ni siquiera fue.  Ya saben que mataba por ver al presidente de la Sgae introduciendo al invitado en la master class, como si de Ángel Llacer con David Civera en la Academia de OT se tratara, pero bueno… hubo que aguantarse y el protagonista se presentó él solito.

ACTUALIZACIÓN: Me comentan que Borau sí presentó a Carlton, pero sólo ante la prensa y que se  fue a las dos preguntas. Según me cuentan también, hubo tan pocos medios (entre ellos la gente de lostzilla y un par de chicas twitteando para cuatro) porque ni Dios, ni Jacob, ni su señora madrastra se enteraron de la convocatoria de prensa. Es más, me dicen que es posible que ni siquiera existiese dicha convocatoria. (?)

Tras una introducción de una hora sobre su aprendizaje en una granja escuela verde, su paso por Harvard, su carrera profesional con Don Johnson como muso fundamental, sus referentes (C.S. Lewis, John Steinbeck, Hunter S. Thompson…) y los gurús guionísticos (David Milch) con los que se fue encontrando por el camino… Carlton se rompió la camisa y a pecho descubierto se enfrentó a dos días de preguntas lanzadas por los profesionales allí congregados.

Para que no se quejen, como una taquígrafa aplicada del Congreso de los Diputados, fui tomando notas con el fin de que no se me olvidara NADA. Y hay mucha tela que cortar. Así que, señores y señoras lectoras, paso a transcribir lo apuntado entre el jueves y el viernes de la semana pasada. Allá voy.

–          Damon Lindelof, ya saben… el otro alma mater de Lost, empezó con Carlton Cuse. Vamos, que antes de ser compañeros, Damon fue algo así como su “becario”. Carlton contó cómo Damon se vio con el marrón de desarrollar una serie a partir de un piloto extraordinario y que nadie sabía cómo continuar. JJ Abrams había estado a tope con el primer episodio hasta que le dejó tirado para embarcarse en la preparación de “Misión Imposible III”. Así que, el pobre Lindelof, que no tenía mucha experiencia, llamaba desesperado cada noche a su mentor Carlton para pedirle consejo. El cual en ese momento estaba preparando un remake televisivo que nunca llegó a ver la luz: “Los Ángeles de Charlie”. Poco a poco, llamada desesperada tras llamada desesperada, se fue enamorando más y más del proyecto de los supervivientes y menos y menos del trío de chicas detectives. Y así hasta que Carlton presentó su dimisión y se plantó en los estudios de la ABC dispuesto a ayudar a su amigo Damon y, sin presuponerlo, comenzar a hacer historia de la tele.

Imagino que ustedes se preguntarán llegados a este punto… pero entonces… ¿sabían desde el principio lo que pasaría al final? Se lo cuento más adelante, ¿eh? Sigo repasando mis notas.

–          Ambos tenían en común un concepto muy claro. Querían que el show se recordara de la misma manera que la gente recuerda a “Twin Peaks” o “El prisionero”. Dos series de culto absoluto. Los más descreídos piensan, incluso pensamos (ya saben que yo voy y vengo con esta serie) que en realidad, y en contra de sus ambiciones, LOST se ha convertido en un referente generacional más cercano a “Dinastía, “El coche fantástico” o “El equipo A” que a la serie de David Lynch, pero bueno.

–          Nos contó que el equipo de guionistas de Lost lo componían entre 9 y 10 personas. Aunque proyectó una foto de todos ellos y yo conté 14… Por cierto, no saben lo emocionante que es ver las fotos de esa sala de guionistas. Aquí mi parte de fan aflora y se emociona observando con detenimiento las cuatro paredes de esa habitación.

–          Antes de comenzar cada guión se tomaban dos “días de cielo azul”. No escribían, sólo charlaban y se cuestionaban de qué iría ese capítulo y quién sería el personaje más idóneo sobre el que hacerlo girar. Y ahí entraban mil puntos a tener en cuenta… si llevaban demasiados capítulos con mucho drama había que tirar de algún personaje de perfil más relajado como Hurley, si se acumulaban capítulos de acción tiraban por el melodrama de Claire o Rose y Bernard…

–          Cada capítulo se escribía teniendo en cuenta una narrativa de 6 actos. Que son los marcados por los cortes de publicidad y que, a pesar de lo que pueda parecer, a ellos les parecía gloria bendita porque les articulaba a la perfección el desarrollo de la historia. ¡Afortunados ellos! En España no sólo no sabemos cuántos cortes tendremos sino que ni siquiera conocemos en mitad de qué sílaba del diálogo meterán el hacha para dar paso a la publi.

–          A partir de esos “días de cielo azul”, los guionistas tienen dos semanas hasta dar con el documento de edición (una especie de escaleta acompañada de mil notas al margen con ideas y sugerencias que han ido aflorando a lo largo de esos días y que podrían ser interesantes para el escritor encargado de ese capítulo). Ese documento de edición se manda al guionista  “oficial” de ese capítulo, el cual tiene entre 4 y 5 días para acabar un primer borrador. Este era devuelto a Cuse y Lindelof los cuales tenían un par de días para reescribir y dar con el capítulo definitivo. Si les digo la verdad, tienen bastante menos tiempo del que yo creía. ¿No les parece?

–          Curiosamente el capítulo que más tardaron en levantar fue el de “The Constant” (proyectado el viernes). Un auténtico clásico de la serie y que les llevó 5 semanas escribir.

–          A las 13:20 del primer día salta la liebre y nuestro gozo se hunde en un pozo (igualito al que tiran a Desmond). Tras la pregunta de un guionista, Cuse advierte de que no contestará a interpretaciones sobre el final. No va a entrar en por qué la estatua tenía cuatro dedos y cuestiones similares. ¿Cobardía? No lo sé, pero nos corta todo el rollo. Se defiende con un argumento contundente; no quisieron dar todas las respuestas porque no hay ninguna mejor que la que el espectador tiene en la cabeza. Uff… a mí esto me parece perfectamente legítimo, pero tras prometer en entrevistas y comic cons varias que al final habría respuestas, suena a cara MUY DURA. Menos mal que aún había curiosidades por rascar…

–          Por cierto, en contra de lo que se había publicado, desmiente rotundamente que se vaya a publicar un libro en el que se expliquen todos y cada uno de los misterios.

–          Como por ejemplo la confirmación de algo que todos sospechábamos. ¿Por qué mandaron a tomar por culo a Walt, un personaje que en principio parecía eje fundamental de la trama? Básicamente porque al actor le dio por crecer de una temporada a otra. No es lo mismo tener 14 que 18 y era inviable justificar un cambio así en una acción que en las primeras temporadas transcurría en torno a los cien días.

–          ¿Y Mr. Eko? ¿Por qué se lo cargaron si también parecía ser clave? Él estaba llamado a convertirse en el auténtico man of faith de la serie. El tipo que debía conectarse con la isla y ¿jugar el rol que más tarde jugó Locke como el humo negro? Este no tuvo una complicación con el crecimiento (bastante grande era ya). Su problema era que se le fue la olla en la isla. Tal cual. Se agobió. No quería vivir allí, ni estar allí, ni arrimarse a más de dos metros a cualquier insecto, vegetación o paisaje que le recordara a Hawaii. Su comportamiento fue tremendamente problemático en el set y se lo tuvieron que cargar. Cuse reconoció que la desaparición de Mr. Eko no fue una muerte de la que se sintiera especialmente orgulloso. Quizá se lo podían haber currado más, pero les quedó un cosa bastante cutre.

–          Habla un pelín de las influencias (y cito textualmente) “de Indiana Jones tomamos ese tono naturalista” y de “The Stand” de Stephen King les apasionaba el universo de todos esos personajes atrapados por una mitología. Al parecer, obviando los mil rumores de esos mil libros que se citaban en los mil foros como EL LIBRO DEL QUE BEBEN LOS DE LOST, este era el reflejo más cercano en el que ellos se miraban.

–          La palabra mitología la repitió 198 veces durante la charla. Bueno…. Quizá alguna menos, pero por ahí anduvo la cosa.

–          ¿Cuál era el papel de la ABC durante las seis temporadas? Pues curiosamente, tras gastarse un dineral en el piloto no poseían NINGUNA esperanza de que la serie fuera a ser un éxito. No tenían nada claro y les entregaron carta blanca para hacer lo que les diera la gana con la continuación de las desventuras de esos personajes. Es curioso cómo estos guionistas empezaron a escribir la serie con presión cero y tuvieron que terminarla con los ojos de todo el planeta puestos en sus cogotes. Cada vez que arrancaban una temporada y se dirigían hacia los estudios de la ABC para explicar en qué consistiría esa nueva entrega de capítulos, Cuse y Lindelof les bombardeaban hablando de viajes en el tiempo, flashforwards, flashsideways, flashbacks locos… Los ejecutivos no entendían nada, pero les decían “vale, si hemos llegado hasta aquí y a la gente le gusta es que sea lo que sea lo que estáis haciendo lo hacéis bien. Confiamos en vosotros. Adelante”. Y ellos tenían libertad con mínimas interferencias… ¿se imaginan esto aquí?

–          Y ahora lo que estaban esperando. ¿SABÍAN LOS GUIONISTAS EL FINAL DESDE EL PRINCIPIO O FUERON COMO POLLO SIN CABEZA SOLTANDO MISTERIOS A DIESTRO Y SINIESTRO HASTA ESE FINAL TREMENDAMENTE ABIERTO? Pues bien, según Cuse la cronología de esta respuesta es la siguiente:

Cuando se hizo el piloto no tenían ni idea de cómo continuaría el asunto. Es algo evidente por mucho que después lo quisiesen negar. En esa isla del primer episodio había un MONSTRUO GIGANTE en toda regla. Un monstruo que movía (muchas) palmeras a su paso y no una lengua de humo que sólo hace ruido cuando a él le interesa. Una vez que la cadena dio luz verde al piloto (¿cómo no iban a hacerlo después del dineral que se gastaron?), y con la incorporación de Cuse, crearon toda la mitología. SUPUESTAMENTE (yo no me lo acabo de creer) en esa mitología ya estaban Jacob, el antijacob, el manantial con el kebab ese gigante que sirve como tapón y todo lo descubierto en la última temporada.

¿Por qué no se veía nada de esto en las dos primeras temporadas? Pues porque los guionistas trabajaban sin saber cuándo acabarían y no querían enseñar sus cartas demasiado pronto. Al principio de la tercera temporada, Cuse reconoce que escribieron los peores capítulos de la historia de Lost. Hace especial mención al capítulo del tatuaje de Jack… y yo le doy mucho la razón porque es básicamente PÉSIMO. También puso el capítulo de Desmond en el monasterio como ejemplo de “capítulo de atasco” (así lo denominó él). Esos episodios fueron el detonante para que cundiera el pánico. En ese momento de crisis en el que ya no podían seguir lanzando misterios y los flashbacks habían agotado su capacidad de sorprendernos saltaron las alarmas.

Carlton y Cuse se reunieron de urgencia con la cúpula de la ABC y les obligaron a cerrar la fecha del final. Necesitaban saber cuándo iba a acabar el show para poder administrar la información a lo largo de las temporadas que quedasen.

Una vez decidido que serían seis temporadas en total, los guionistas respiraron tranquilos y siguieron el modelo de J.K. Rowling cuando comunicó que la historia de Harry Potter se desarrollaría durante siete libros. Ni uno más ni uno menos. Es decir, les dijeron a la audiencia “TENEMOS 3 TEMPORADAS POR DELANTE. Nos os marearemos más de lo estrictamente necesario”. Así empezaron a dejar de estirar el chicle de mala manera para hacerlo de la mejor que fueron capaces a esas alturas de la película.

 

Ufff… me quedan muchísimas notas. La semana que viene más… ¿Cotilleos de los actores? ¿Por qué esa cabecera? ¿Qué software  usaban los guionistas para escribir los guiones de Lost? ¿Cómo vivieron ellos la famosa huelga de guionistas que paralizó la industria? ¿La opinión de Cuse sobre que los guionistas produzcan sus propias series y las distribuyan en internet? ¿Más datos sobre sus intenciones para con el final? ¿Quieren saber cuánto cobra un guionista de “Perdidos”…?

 

PUM!
LOST


LA CITA CON CARLTON

14 octubre, 2010

Por Chico Santamano

Mientras que ustedes leen estas líneas un servidor se encuentra en la Sala Berlanga. Aunque en realidad mientras las escribo me estoy preguntando dónde coño está la dichosa sala.  Muchos planos temporales para una sola frase, ¿no?

Mi yo de ahora (el que escribe), mi falso yo del futuro (el que les habla) y mi futurible yo (el que estará en la Sala Berlanga).

La verdad es que no lo había hecho de una manera premeditada, pero este caos espaciotemporal me viene de perlas para decirles que en esa sala un servidor se encontrará con Carlton Cuse, co-guionista, co-productor, co-creador, co-alma mater de LOST… ya saben, aquella serie que nos enseñó a amar el universo “series descargadas” y nos descubrió que 02×06 era mucho más que 12.

En un principio la cosa iba a ser una cita más bien privada entre él y yo. La teníamos planeada desde hace algún tiempo, pero como la SGAE se enrolla y paga el billete y la estancia del amigo mexicano (nació allí, sí) me consultaron si no me importaba que se nos unieran algunos colegas de profesión. Y señores, podré ser muchas cosas, pero ante todo soy un tipo generoso, y no me importó que se acoplaran un centenar de guionistas más a nuestra reunión.

Serán dos mañanas entrañables en la mejor compañía. Me hace gracia pensar en la cantidad de fans de LOST que se han dedicado durante años a poner a parir a la SGAE (ante la amenaza de que esta consiguiera cortarles el grifo de su adicción favorita) y que, caprichos del destino, durante semanas han rogado y rezado a Teddy Bautista, como si este fuera el mismísimo Jacob, por una acreditación (previo pago de su importe) al evento. Porque sí, señores, la master class está reservada única y exclusivamente para miembros de la SGAE, pero aún así algún fan se colará y bombardeará a Cuse con preguntas concretísimas sobre por qué el ruso del parche resucitaba cada dos por tres.

Con un poco de suerte, los asistentes nos toparemos con algún que otro seguidor tan cínico como desencantado. Alguno que ponga al tipo contra las cuerdas. Esperemos ¿por qué no? que queme su camiseta de Dharma en público como protesta por incumplir su promesa de dar respuesta a la interminable lista de enigmas en la season finale más esperada de todos los tiempos.

Les informo de que José Luis Borau hará una introducción al protagonista de la master class. Se pueden imaginar la sonrisa maliciosa con la que el YO del pasado escribe estas palabras, claro… Mato por saber qué dirá el bueno de Borau sobre el fenómeno extradimensional, multiplataforma, ubercultural de LOST. También se proyectarán los episodios “Outlaws” (hoy) y “The constant” (el viernes). Después habrá un turno de comentarios y preguntas. Si alguno quiere que pregunte algo concreto sobre “The constant” (o mandarle algún otro recado) que hable ahora en los comments o calle para siempre.

En fin, no les quepa la menor duda de que la semana que viene les contaré todo lo acontecido en la Sala Barlanga. Soy FAN y también DESENCANTADO. Aunque no queme camisetas de Dharma, les prometo ser crítico con la figura en cuestión.

Un abrazo de parte de todos los Chico Santamanos repartidos en el espacio tiempo.

PD: Es curioso que la SGAE eligiera estas fechas para la master class, ¿no? Los días de inscripción coincidían JUSTO con el límite permitido para abandonar la SGAE y pasarte a DAMA. ¿Cuánta gente no habrá pensado “bueno, me apunto a esto y ya me piro si eso en enero”? Al menos uno… YO (aunque si me traen a Tina Fey GRATIS el año que viene me quedo un rato más, ¿eh?).


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