NATXO LÓPEZ: “NO HAY NADA MEJOR PARA UN GUIONISTA QUE ESCRIBIR JUNTO A UN BUEN DIRECTOR”

13 junio, 2016

Por Alberto Pérez Castaños.

Fotos cedidas por Natxo López.

A principios de este mes se estrenó ‘Acantilado’, la nueva película de Helena Taberna. El guión está firmado por la propia Helena, Andrés Martorell y el bloguionista Natxo López. Natxo lleva un montón de años escribiendo para televisión, e incluso ha debutado como director con su corto ‘Pase privado’, pero ‘Acantilado’ es su debut como guionista de cine así que, teniendo en cuenta que Bloguionistas es su casa, esta entrevista para que nos lo contase todo sobre la escritura de la película era obligatoria.

‘Acantilado’ es tu debut como guionista de cine, y lo haces escribiendo con Helena Taberna (la directora de la película) y Andrés Martorell. Cuéntanos cómo llegas a este proyecto…

A finales de 2012 contactó conmigo el productor, Íker Ganuza, con quien yo había colaborado ya en “La Media Pena” (cortometraje dirigido por Sergio Barrejón a partir de un guión mío) y con quien volvería a coincidir después en otro corto, “Pase Privado”. Iker me dijo que Helena Taberna estaba inmersa en el desarrollo de un guión y quería colaborar conmigo. Me reuní con ella y enseguida hubo buena sintonía. Helena había estado trabajando junto a Andrés Martorell en un primer borrador de “El contenido del silencio”, adaptación de la novela homónima de Lucía Etxebarría. Helena no estaba del todo satisfecha con ese primer borrador, quería sacarle más partido a la historia y darle un aire nuevo, sobre todo para reforzar los momentos de thriller. Quería trabajar con alguien que cogiera la historia sin estar “contaminado” y me pidió que empezáramos a trabajar en un nuevo borrador sin que me leyera la novela. Y así lo hicimos, construyendo a partir de conversaciones en las que fuimos definiendo la historia que queríamos contar. La novela la leí una vez había escrito mi primer borrador.

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La directora Helena Taberna y el guionista Natxo López.

¿Cómo ha sido el trabajo con otra guionista, y además, directora?

Trabajar con un guionista-director es un proceso estimulante y que recomiendo con entusiasmo. Es una tontería esa visión que algunos tienen de que directores y guionistas son una especie de enemigos. Muy al contrario, no hay nada mejor para un guionista que escribir junto a un buen director. Te ayuda a plantearte la escritura desde otro punto de vista mucho más cercano al rodaje y al resultado final que se verá en pantalla. Helena tiene una gran capacidad para narrar visualmente, y un criterio muy exigente a la hora de detectar trucos de guión o atajos facilones o poco consistentes. Eso te obliga a ponerte las pilas y a esforzarte para sacar constantemente mejor material.

Helena y yo quedábamos y hablábamos sobre ideas que nos gustaban, tanto conceptos de fondo más abstractos como elementos concretos de las tramas. Luego yo, con esas propuestas en la cabeza, me iba a escribir. Primero enviaba notas sueltas, luego escaletas y, finalmente, una versión de guión. Intercambiábamos impresiones por mail durante todo el proceso, y cuando yo tenía un nuevo borrador terminado nos juntábamos para desmenuzarlo y decidir qué funcionaba y qué no. Y empezábamos otra vez para la siguiente versión, algunas veces cambiándolo casi todo.

En realidad, al tratarse de una historia ajena, el trabajo no ha sido tan diferente del que se puede dar en televisión, en el sentido de que tuve claro desde el principio que mi labor como guionista estaba al servicio de la visión de la directora, de que mi deber consistía en ayudarle a encontrar la historia que ella estaba buscando. En ese sentido, y aunque fuera yo el que aporreaba el teclado, “Acantilado” es la película que Helena ha querido contar.

¿Cuánto tiempo habéis estado escribiendo? ¿Cuántas versiones habéis hecho?

Fue un proceso largo. Entre unas versiones y otras estuvimos más de dos años para llegar a una versión muy próxima a la de rodaje, que luego, obviamente, sufrió nuevas modificaciones tanto en el propio rodaje como en el montaje final. Yo he tenido la suerte de que Helena haya confiado en mí y me haya permitido dar mi opinión durante todo el proceso. La productora incluso me pagó el viaje y la estancia un par de días en el rodaje en Canarias, algo que, como todos sabemos, no es lo más habitual cuando se trata del guionista.

En resumen, hubo bastantes versiones diferentes del guión, quizá más de 20, pero si contamos aquellas que tuvieron cambios verdaderamente profundos yo diría que fueron unas 5 ó 6. Estas modificaciones fueron debidas en gran parte a que la película fue experimentando variaciones de distinto tipo. Por un lado, debido a cuestiones de producción: hubo versiones escritas en función de alguna posible coproducción que al final no interesó, y en la que parte de la historia transcurría en otro país. En otra versión decidí enmarcar parte de los acontecimientos durante los carnavales de Tenerife (antes de saber en qué isla rodaríamos), lo que aportaba muchas posibilidades estéticas y sensoriales, además de entroncar con ritos paganos que encajaban bien en el tema. Pero finalmente se decidió –con buen criterio- que eso iba a complicar demasiado el rodaje, tanto por dificultades técnicas o económicas, como por fechas.

Y también hubo modificaciones que tuvieron que ver con aspectos relativos al tono. Desde el principio estaba la idea de escribir, por decirlo de alguna manera, un “thriller de autor”. Pero en las primeras versiones la intención era que la parte de thriller fuera más intensa, que estuviera más marcada. Helena y Andrés ya habían planteado desde el inicio, por ejemplo, la figura de Santana, la Inspectora de Policía y de su infiltrado en la secta (una subtrama totalmente nueva, que no existía en el libro). Pero poco a poco, a medida que levantábamos nuevas versiones, fuimos llegando a una historia muy centrada en personajes y sensaciones, más que en los giros de la trama. El trhiller dejó espacio al drama de personajes, combinándose con él. Ha sido un recorrido difícil porque te ves obligado a ir renunciando a hallazgos que te gustan, pero también muy instructivo.

El guión no llega a ser una adaptación de la novela ‘El contenido del silencio’, de Lucía Etxebarría, sino que más bien se inspira en el libro, ¿no?

Efectivamente, Helena quería partir de la idea del libro para construir algo diferente. Creo que cualquiera que haya leído la novela de Lucía Etxebarría lo entenderá. Está estructurada a partir de largas conversaciones entre personajes, que se revelan entre sí grandes cantidades de información, casi siempre relativas al pasado. Es un recurso literariamente eficaz, pero que es imposible de trasladar tal cual a la pantalla. Son lenguajes distintos. Lo que nos interesaba por encima de todo eran los protagonistas principales y los fundamentos y emociones que transmite la novela, no tanto los acontecimientos en sí.

Eso no significa que fuera un proceso sencillo, y hay mucho material que está en la novela en el que me hubiera encantado poder profundizar, sobre todo en lo que respecta al pasado de la secta y de la familia de Gabriel y Cordelia. Hubo alguna versión, por ejemplo, en la que mencionábamos la presencia de nazis refugiados en las Islas Canarias, así como su relación con el régimen franquista, o en las que se apelaba a la historia de los guanches y su legado cultural y místico. Pero si abarcábamos demasiados temas la película corría riesgo de acabar convirtiéndose en un pastiche de propuestas inconexas, y fuimos suficientemente sensatos como para desechar derivas narrativas que no eran necesarias. Y digo sensatos en plural, aunque en la mayoría de las ocasiones la sensata fue Helena.

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Canarias y los acantilados de la isla juegan un papel clave en la historia.

¿Estuviste presente en el proceso de documentación? Me imagino que el tema de las sectas tuvo que dar bastante de sí…

Cuando entré en el proyecto Helena me pasó mucha documentación sobre sectas, sí. Leí libros y vi documentales y películas que trataban el tema, además de investigar sobre algunas sectas reales que hubo –y hay– en Canarias. Helena se había entrevistado con policías canarios expertos en el tema. De hecho, allí la policía tiene hasta un “departamento de sectas” muy especializado, debido a la gran proliferación de estos grupos que se da en las islas.

El de las sectas es un universo narrativamente atractivo y muy poderoso. Aunque también reconozco que para alguien como yo, que tiendo a ser más racional que emocional, resulta a veces muy irritante. Cuando veía algunos de esos documentales no podía evitar pensar todo el rato “¿pero cómo pudieron ser tan idiotas de creerse esas gilipolleces?”. Pero eso es lo interesante de escribir historias sobre gente que no son tú, que tienes que aprender a ponerte en su piel y llegar a comprenderles. Al menos en lo que respecta a sus motivaciones e impulsos.

Además de sobre las sectas, nos documentamos también sobre la cultura guanche y su influencia en rituales paganos de las islas, así como en cuestiones más policiales relativas a Europol y la colaboración judicial entre países, o sobre la “Casa Winter” que aparece en la novela y la relación del gobierno nazi con la España franquista. Mucha de esa documentación, como digo, finalmente no quedó reflejada en la película, pero ayudó a construir y depurar lo que queríamos contar.

¿Algo que te pareciese especialmente interesante de ese proceso o que te sorprendiese particularmente?

Es muy revelador leer la primera versión que escribimos y comprobar las enormes diferencias que tiene respecto al resultado final de la película. Acostumbrado como estoy a escribir más para televisión, donde no tienes demasiado tiempo para pararte a reflexionar, éste ha sido un proceso muy intenso y extendido en el tiempo, que te enseña a ser paciente y a desechar a veces buen material que, sin embargo, por una razón u otra no encaja en la historia. Lo bonito es que tienes más libertad para equivocarte, para tomar caminos que luego debes desandar, pero que te ayudan a expandir poco a poco el conocimiento que tienes de los personajes y de su mundo.

Y luego está ese proceso de depuración que te imprime la visión “cinematográfica”, donde te obligas a condensar, a recortar diálogo, a narrar con imágenes, al uso de metáforas visuales y a desterrar la obsesión porque todo se entienda perfectamente. “Acantilado” es una película de coste medio que no cuenta con apoyo de grandes cadenas privadas, lo que supone una dificultad extra para conseguir levantar la película, pero que, por otro lado, ha permitido a Helena tener mucha más libertad a la hora de tomar decisiones y de hacer una película mucho más arriesgada y personal. ¿Que tendrá equivocaciones? Es posible. Pero también apuestas muy valientes que no se encuentran en películas más comerciales.

Sin embargo, la historia no profundiza mucho en el funcionamiento de la secta, sino que se centra más en los personajes…

Sí. Hubo versiones, algunas incluso muy al final del proceso, donde se veían más momentos de la secta que explicaban cómo era la vida dentro de “La Comunidad”. Pero a medida que llegábamos a la versión final íbamos puliendo, quedándonos con escenas breves que contaban mucho sin explicar. Helena tenía muy claro que quería que fuera una película muy visual, de atmósferas más que de palabras. Y nos dábamos cuenta una y otra vez de que escenas de diálogo enteras podían suplirse con una imagen poderosa, o un plano sencillo de dos personajes sonriéndose, o interactuando. Esa intención de mostrar y sugerir más que de explicar la mantuvo Helena hasta el montaje del último plano.

Se podría decir que la película tiene un final abierto, que a mí me ha parecido muy interesante. ¿Por qué decidisteis hacerlo de esta manera?

En este caso fue una propuesta mía que a Helena le gustó. Hubo un momento en el que teníamos un final bastante “feliz” que no acababa de satisfacernos del todo. Queríamos mostrar que la cicatriz que le queda a alguien que ha estado abducido por una secta no es fácil de curar, y buscábamos hacerlo de una manera visual, sin dar demasiadas explicaciones. Creo que es un cierre sencillo pero suficientemente inquietante y que tiene fuerza gracias en gran parte al buen hacer de Helena y de la actriz, Ingrid. El elenco de la película, por cierto, creo que ha sido también todo un acierto.

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Juana Acosta e Ingrid García Jonsson protagonizan ‘Acantilado’.

Como hemos dicho, es tu debut como guionista de cine tras bastantes años de carrera en televisión. ¿Siempre quisiste hacer cine?

Muchos guionistas nos ganamos la vida escribiendo para la tele y lo hacemos absolutamente satisfechos de trabajar en el medio. Pero dudo que haya algún guionista que no quiera, además, escribir cine. Siempre ha sido un propósito que el cine formara parte de mi recorrido profesional, aunque me gustaría seguir compaginándolo con la televisión, especialmente en este momento tan interesante en el que la pequeña pantalla está expandiendo sus posibilidades narrativas y temáticas.

¿Cuántos guiones de largometraje has escrito antes de ‘Acantilado’? ¿Recuerdas el primer largometraje que escribiste?

Debo haber escrito unos cinco o seis guiones completos. Los primeros seguramente eran muy malos, pero no me avergüenza, es parte del proceso de aprendizaje. Creo que el primer guión de largometraje que escribí se llamaba “Espantaviejas”, una “comedia dramática” con tintes sociales protagonizada por un hombre bastante capullo que se dedicaba a molestar a inquilinos de renta antigua para echarles de sus casas, y que terminaba redimiéndose. Como digo, quizá no era un gran guión, aunque puedo encontrar en él muchos rastros de temas recurrentes que a mí me siguen interesando también ahora.

¿Crees que actualmente es más fácil para un guionista que no dirige empezar a hacer cine escribiendo con un director que intentando vender un guión por su cuenta?

Desde luego, es más fácil levantar una película si tienes a un buen director a tu lado. Tampoco es fácil llegar a encontrar esa colaboración, porque son vínculos que se forjan con el tiempo y el conocimiento mutuo. Por eso es recomendable que los jóvenes guionistas se alíen con jóvenes directores y establezcan relaciones profesionales que puedan ayudarles a crecer juntos.

Sea como sea, pocas cosas hay más difíciles ahora mismo que mover guiones sin el apoyo de un productor, un director, o un actor conocido. Uno de los problemas que persisten todavía en nuestra industria radica en la dificultad de que los proyectos se levanten a partir de un guión, de una historia. Todavía lo más habitual son los proyectos que parten de un “pack” de productores-directores-cadenas. La historia importa, por supuesto, pero el guión todavía no tiene el espacio y la presencia en el mercado que debería. Obviamente los guionistas somos necesarios, alguien tiene que escribir las películas, pero tengo la sensación de que los trabajos que nos surgen a la mayoría de los guionistas tienen más que ver con nuestras destrezas narrativas, con nuestra habilidad para ordenar en secuencias y diálogos una premisa ajena, que con la capacidad de generar ideas propias originales. Lo cual puede acabar redundando en una cierta “estandarización” de los proyectos, en historias cada vez menos personales y únicas gestadas desde una visión de mercado. Nuestra obligación como creadores, creo yo, es seguir insistiendo en escribir con nuestra propia voz, aunque ése pueda resultar un camino a priori mucho más arduo.


LOS INVISIBLES (II): IRENE VARELA

21 enero, 2016

Por Jorge Naranjo.

Fotos de Natxo López.

En la última edición de los Premio Iris, los guionistas de “El Intermedio” subieron al escenario para recoger, por tercera vez consecutiva, el Premio al Mejor Guión, arrebatándoselo a dos claras favoritas como eran las series “Isabel” o “El Príncipe”. Más allá del debate sobre la conveniencia de diferenciar en este tipo de ceremonias entre Mejor Guión de Serie y Mejor Guión de Programas, como tanto se ha comentado, la noticia ponía de relieve que el programa que dirige Miguel Sánchez-Romero “Maikol” y presenta El Gran Wyoming (que también obtuvieron el Premio al Mejor Presentador de Programas y Mejor Programa de Entretenimiento), vive, en su décima temporada, una de sus etapas más dulces. Y confirmaba que la figura del guionista de programas (o guionista a secas, igual conviene ya quitarle el apellido) adquiría la categoría que merece.

Una de las personas que subió a recoger ese premio fue Irene Varela (Madrid, 1983), y con motivo del último Encuentro de Guionistas que se celebró en Barcelona (donde daría una charla con Joan Grau) me acerqué a preguntarle cosas y si quería participar en esta sección. Debió ser por el té, porque estaba resfriada y eso la nublaría, o porque es así de maja, pero me dijo que sí. Así que hablamos sobre muchas cosas. Y también sobre ser mujer en un entorno (el humor) dominado por hombres, aunque justo “El Intermedio” tenga muy repartidos sus sexos. Pero eso lo dejamos para el final. Lo primero es el chiste.

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La guionista Irene Varela. Foto: Natxo López.

Estudió Filosofía y Letras y lleva, prácticamente desde que acabó el Máster en Creatividad y Guión de Televisión de URJC / Globomedia (más conocido en el oficio como “el máster de Globo”) trabajando de guionista en “El Intermedio”. A pesar de eso, no tiene claro si siempre supo que lo que más le gustaba (y con lo que acabaría ganándose la vida) era escribir. “Había escrito muy poco antes del Máster, pero tenía claro que me gustaban mucho los programas. Recuerdo que veía “Noche Hache” y era una de las pocas cosas que me interesaban de la tele. Cuando era pequeña, veía “Caiga Quien Caiga”… A raíz de “Perdidos” quizás empecé a ver más series, pero antes no… Antes solo veía programas”.

Por eso, cuando se le puso delante la oportunidad de elegir entre trabajar en una serie de ficción o en un informativo satírico que nadie pensó que acabaría siendo lo que es ahora, eligió lo segundo. “Cuando estaba en el Máster, nadie quería hacer prácticas en “El Intermedio”. Todo el mundo quería irse a “Águila Roja” o “El Internado”. Si uno quería ir a programas prefería el “Saturday Night Live”, pero “El Intermedio”, en aquella época, era el último mono”. Aun así, no hubo dudas: “Me ofrecieron quedarme en una ficción, pero siempre vi claro que lo que quería era esto. Es más. Recuerdo que mi chico me animaba a meterme en alguna serie porque decía que se ganaba más dinero, se vivía mejor, se ingresaba por derechos de autor, pero yo le decía que esto me gustaba más. Y ahora, siempre que lo hablamos, me recuerda que menos mal que no le hice caso. Sobre todo, porque esto me hace mucho más feliz y de mi Máster las que seguimos trabajando somos las dos que estamos en “El Intermedio”. Todas las demás producciones se han ido cayendo… Ojo, tampoco sé si es bueno. Igual está bien cambiar y tener un currículum más variado, pero yo estoy contenta”.

En ese camino, ha pasado por todos los niveles (“becaria sin cobrar, becaria cobrando, guionista junior, guionista senior…”) y, prácticamente, por todas las parcelas del guión del programa. “No tenemos secciones. Eso sí, hay gente a la que le suele caer más unos temas. Por ejemplo, hay un par de compañeros que suelen encargarse de asuntos más reflexivos o, digamos, de línea editorial, y otra pareja que se ocupa más del humor por el humor. Pero vamos, yo me siento cómoda porque al final todos hacemos de todo”. Un momento, ¿parejas?

Pues sí. En “El Intermedio” se escribe a dúo. Y evidentemente, funciona. Pero antes de teclear, hay que hablar, y así empieza el día. “La subdirectora trae el vaciado de prensa, de ahí elegimos las noticias que vamos a tratar, hacemos brainstorming y pensamos cómo vamos a enfocarlas. Vemos si se nos ocurre alguna derivada, un tratamiento especial… Y entonces, el director reparte el material. Trabajamos en parejas, así que a cada una se nos adjudica un tema y un tiempo. Por ejemplo: “Os toca análisis de medios sobre Cataluña y tienes 12 minutos”. Con esa información, y al terminar la reunión, cada pareja se junta y empieza a plantear el tema con ayuda de un redactor: “Tenemos un ordenador por persona, pero para currar juntos nos ponemos juntos en uno. Al principio se puede pensar que con alguien al lado es muy difícil el proceso creativo, eso de tener que ponerte de acuerdo en cada palabra… Pero la verdad es que paso más horas con mi pareja de guión que con mi pareja sentimental, así que nos resulta muy fácil escribir juntos y ponernos de acuerdo en los chistes, en todo”.

Y, probablemente, gracias a esa suma de talentos, la calidad se multiplica. “En “El Intermedio”, trabajar así es algo básico y buenísimo, siempre y cuando te entiendas bien con tu pareja, claro. Son dos puntos de vista, más opciones de chistes, se rebotan las ideas. No eres tú solo pivotando opciones en tu cerebro. Es decir, igual a ti no se te ocurre el chiste, pero al otro le puede sugerir un gag eso que tú le has dicho. Y, para las tesis, creo que viene muy bien discutir los temas entre dos porque suele salir algo mucho más rico que si lo encaras solo”.

Sobre todo, cuando el tema es especialmente difícil de tratar o uno no se siente familiarizado. O, simplemente, no apetece. “Hay asuntos que dan más pereza, que son más complicados en el tratamiento o con los que es más difícil acertar y quizás los tienes que reescribir muchas veces. Por ejemplo, Cataluña es un tema complicado para hacer desde Madrid y, encima, con una ideología de izquierdas. Es una pelea constante y siempre ofendes a todo el mundo”. A esto se suma el elemento clave de todo programa diario: la prisa. “Cuando metieron a Rato en la cárcel, le detuvieron a las seis de la tarde y nosotros teníamos un programa hecho completamente distinto. Y claro, no puedes salir esa noche sin llevar lo de Rato. Tuvimos que montar un especial, una reunión de urgencia, repartirlo todo y hacer un programa entero en dos horas, en vez de en nueve. Es divertido, es un chute de adrenalina y es estimulante, pero a la vez hay que hacerlo bien. Y hemos tenido varios momentos así. Cuando Esperanza Aguirre se dio a la fuga, cuando ETA dejó las armas… Hay situaciones en las que en muy poco tiempo hemos tenido que reaccionar y escribir un programa nuevo”.

Ahora bien. Si no hay sustos, el pulso de la redacción se mantiene estable. Y el ritmo también. “Por la mañana se orienta el tema, pero se escribe poco. Es después de comer cuando empieza el trabajo serio. Almorzamos temprano, así que a las 14:30 nos ponemos a trabajar para tener una primera versión lista a las 17:30. Suele ser una versión sin terminar, con pocos remates, pero vamos entregando lo que tenemos y Maikol lo corrige. Generalmente se caen partes, algún chiste, pero puede pasar que se caiga la pieza entera y tengamos que empezar de cero. Eso sí. Lo bueno es que el que acaba ayuda a los demás y, al final, todos los temas se acaban cerrando. Pero hay veces que son las 21:15 (el programa se emite a las 21:30) y todavía estamos bajando chistes a plató”.

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Foto: Natxo López.

Durante su charla en el IV Encuentro de Guionistas, Varela explicó que en “El Intermedio”, actualmente, trabajan 13 guionistas y 11 redactores. Eso nos lleva a una pregunta tan clásica como tramposa: ¿Es cierto que hay pocas mujeres guionistas en el humor? Irene lo tiene claro: “Hay pocas chicas en programas, pero también en ficción. Y siguen pasando cosas que llaman la atención. Por ejemplo, para venir aquí ha pesado mucho que sea mujer. Nos dijeron que les hacía mucha ilusión que viniera una chica aprovechando que sabían que en nuestro equipo había muchas mujeres, y esto es así porque es un tema que Maikol siempre ha sabido cuidar. Nosotras somos cuatro chicas en el equipo de guión, lo que es bastante para la proporción habitual”. Ahora bien. No está tan clara la idea de una visión femenina de la realidad: “Es complicado. Maikol siempre ha dicho que quería tener mujeres porque considera que pensamos de forma diferente. Yo creo que siempre enriquece la paridad, pero no tengo tan claro que seamos muy distintos. Por ejemplo, yo tengo un humor parecido al de mi compañero de trabajo, con el que llevo trabajando a diario cinco años. Y tampoco somos iguales unas de otras. Se podría pensar que por ser mujeres podíamos terminar haciendo un magazín en “El Intermedio”, pero nos tocan los mismos temas y hacemos planteamientos totalmente distintos entre nosotras”.

Y claro. Después de que el nombre de Maikol, alma máter de “El Intermedio”, saliera varias veces en la conversación, no quedaba más remedio que hablar sobre esa relación entre creador y guionistas. “Igual que “Buenafuente” es un programa de Andreu, “El Intermedio” es un programa de Maikol. Wyoming es el cómico que lo hace posible y, además, es un humorista excepcional, pero es el programa de Maikol. Todo pasa por él y es él el responsable de todo lo que es “El Intermedio”. Y además, conoce sus armas. Y sus armas a él: “Estamos muy acostumbrados. Sabemos que luego nos va a ajustar cada palabra, intuimos qué cosas le van a gustar más y cuáles no. Y nos conoce mucho. Somos como su equipo de fútbol y él tiene que hacer una alineación cada día para cada programa. Sabe cómo escribimos mejor que nadie, nos conoce perfectamente, nuestras virtudes y debilidades, y procura sacar el mayor provecho al equipo”.

Pero la entrevista iba sobre ser invisible, aunque siempre se me olvide. Y casi al terminar, entramos en materia. “ALMA está haciendo muy bien su trabajo de visibilizar la figura del guionista en general y la del guionista de programas. Es verdad que igual hemos empezado más tarde a reivindicarla y darle visibilidad, pero lo están haciendo genial”. También admite que el guionista de programas siempre ha estado, de alguna manera, maltratado. “Totalmente. Por un lado, cobramos menos de base. Y sobre los derechos de autor, hasta hace poco no cobrábamos nada, y ahora recibimos lo correspondiente a unos cinco minutos de programa, a pesar de que lo escribimos todo. Se asume que nos nutrimos de noticias y que esa parte no tiene derechos, pero el guión es fruto de un proceso creativo enorme. Sin embargo, solo consideran las partes que son más tipo sketch, y creo que es un poco injusto. Por lo demás, no me importa que El Gran Wyoming se lleve todo el mérito y sea la persona conocida. Yo me he pasado sin dormir una semana porque ayer tenía que hablar delante de cien personas, así que no tengo ningún interés en que nadie sepa quién soy. Ahora, creo que está bien que la gente sepa que detrás de Wyoming hay un equipo y agradecemos un montón que nos den un premio al mejor trabajo de guión. Se agradece que haya cierto reconocimiento a nuestro trabajo, pero tampoco necesitamos un masaje de ego, ni salir en pantalla, ni que nadie nos conozca”. Y hablando de reconocimientos, ¿se repetirá otro Iris al Mejor Guión? “Este año se lo llevará “El Ministerio del Tiempo. Se lo merecen. A mí me ha encantado”.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 


NATXO LÓPEZ: “SIN UN POCO DE OSADÍA NO HARÍAMOS NI LA DÉCIMA PARTE DE LAS COSAS QUE HACEMOS”

18 septiembre, 2015

Por Alberto Pérez Castaños. 

Fotos: Héctor Beltrán.

Natxo López es uno de los guionistas de comedias televisivas más reputados del país. Tardaríamos menos en decir las series en las que no ha trabajado que en las que sí. Además, ha escrito guiones de cortometrajes (‘La media pena’, dirigido por Sergio Barrejón), de largometrajes (‘El contenido del silencio, dirigido por Helena Taberna y pendiente de estreno) y también se ha lanzado a dirigir; su corto ‘Pase privado’ sigue acumulando selecciones en festivales de todo el mundo. 

El 19 de agosto se estrenó en el Teatro Lara su primera obra de teatro: ‘Juventudes’, que también dirige. Se trata de una comedia política divertidísima protagonizada por Darío Paso, Alicia Rubio, Selu Nieto y Goizalde Núñez. Si queréis ir a verla, cosa que os recomiendo, podéis hacerlo todos los miércoles a partir de las 22:00h.

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Natxo López en las butacas del Teatro Lara. Foto: @hbeltrangimeno.

Me gustaría que empezaras hablando de dónde nace ‘Juventudes’, una comedia política alocada que supone tu debut como autor teatral…

La historia comienza hará unos cinco años, en Pamplona. Se había celebrado un mitin de Zapatero en la ciudad. Yo estaba en un bar con un amigo y de pronto vimos entrar a un grupo de chavales que venían del encuentro. Llevaban toda la parafernalia: gorritas del PSOE, banderitas del PSOE, camisetas del PSOE… Estaban entusiasmados. Eran muy jóvenes. Puse la oreja y entendí que pertenecían a las juventudes del partido. Y hablaban con admiración de sus ídolos socialistas (por aquel entonces ministros muchos de ellos), con la convicción de que ése podía ser su futuro, de que ellos tenían la opción de llegar hasta allí si daban los pasos adecuados y se acercaban a la gente correcta.

Aquello era comedia pura. Y surgían muchas preguntas. ¿Quiénes eran esos chicos? ¿Por qué alguien de 16 años se mete en un partido tradicional, como el PSOE, el PP, CIU, UPN…? ¿Eran esos realmente los dirigentes del futuro de nuestro país? ¿No había otro remedio?

La mía es una generación que, en líneas generales, se desentendió de la política cuando éramos jóvenes, dando por hecho que ésa era una actividad para mediocres y lameculos, para los tontos de la clase. Y, efectivamente, así conseguimos que fueran los mediocres y los lameculos los que terminaron gobernándonos. Y, como narrador y amante de la comedia, me parece que es un tema donde hay mucho que rascar.

Yo llevaba tiempo queriendo escribir sátira política. Unos años después de aquel encuentro pensé en escribir un piloto para TV ambientado en el universo de las Juventudes políticas. Y así lo hice. Pero, a pesar de algunas buenas reacciones, comprendí pronto que no iba a ser fácil vender un proyecto de este estilo en nuestro país, al menos no por el momento. Como la historia y los personajes me resultaban muy divertidos, me decidí a adaptar el texto al teatro. Durante un mes de vacaciones estuve escribiendo todas las mañanas hasta que llegué a un primer borrador que no fuera absolutamente vergonzoso. Lo hice sin ningún plan en mi cabeza, pero una vez que tenía el texto escrito decidí que podía intentar levantar la función.

‘Juventudes’ es tu primera obra de teatro larga, ¿cómo logras que se acabe estrenando en el Lara?

Pues no lo sé. Eso lo consiguió Eva Paniagua, que es la Productora, de Producciones Come y Calla. Yo tenía claras algunas cuestiones, como que para que esta obra funcionara tenía que tener cuatro buenos actores de comedia (que los tiene, y muy buenos: Darío Paso, Alicia Rubio, Selu Nieto y Goizalde Núñez). Y también que yo no iba a ser capaz de levantarla por mí mismo. Necesitaba un productor, alguien que supiera bien cómo funciona esto. Conocí a Eva a través de una amiga, le pasé el texto y le entusiasmó. A partir de ahí, movimos el proyecto. Fue un proceso casi de un año hasta que conseguimos la sala, el elenco, y la oportunidad.

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Cartel de ‘Juventudes’.

Sin embargo, no es tu primera experiencia en la dirección teatral, hace unos años dirigiste ‘El Negociador’, de Bárbara Alpuente, en el Microteatro por dinero de Madrid…

Sí. Dirigí la obra con tres actores estupendos, Carlos Santos, Cecilia Solaguren y Ricardo Reguera. El texto era muy divertido (Bárbara es una de las guionistas y escritoras más brillantes que conozco) y el público salía muy contento. La experiencia fue tan gratificante que empecé a plantearme la posibilidad de saltar al “macroteatro”. ¿Un poco osado por mi parte? SÍ. Pero sin un poco de osadía no haríamos ni la décima parte de las cosas que hacemos.

También te has estrenado como director de cine con el corto ‘Pase privado’, que está siendo seleccionado en bastante festivales de todo el mundo, ¿se podría decir que le estás cogiendo el gusto a dirigir?

Bueno, yo le tengo mucho respeto al oficio de director. Más todavía ahora. No tengo ni la experiencia ni el talento para considerarme un auténtico director. Soy consciente de mis limitaciones, y además el teatro tiene esa impronta de Cultura con mayúsculas que provoca mucho respeto. Si me atreví con este proyecto en concreto era porque, primero, se trataba de un texto propio con el que sabía más o menos lo que quería conseguir. Y, en segundo lugar, porque era una comedia. Yo llevo muchos años escribiendo comedia y viendo trabajar a actores y directores de comedia, lo que me proporciona una cierta confianza a la hora de encontrar la manera de encajar bien un gag.

Lo último que yo quería era arriesgarme a dirigir una función mínimamente pretenciosa, porque me iba a quedar muy mal. ‘Juventudes’ intenta, fundamentalmente, hacer reír. Es una obra comercial, sin complejas ambiciones dramatúrgicas, donde se trata de conseguir que el público pase un buen rato. Luego ya, si además trasmites algunas ideas sobre el momento político que vivimos, estupendo. Pero lo importante es buscar la risa del espectador. Y, por el momento, parece que lo conseguimos.

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El autor de ‘Juventudes’ en uno de los ensayos previos a la representación. Foto: @hbeltrangimeno.

¿Llevaste el texto totalmente cerrado a los ensayos o ha ido creciendo con el trabajo de los actores tanto en ensayos como en los pases?

En realidad ha ido decreciendo. Uno de los problemas que nos encontramos en los ensayos, fruto de mi inexperiencia, era que la función tenía una duración excesiva. Aquí yo le recomiendo a los guionistas que escriban teatro que lo hagan con el formato habitual de guión que más conocen. Yo no lo hice así. Usé un formato “clásico” de teatro y se me fue la mano con los tiempos. Impelido por la productora y los intérpretes, que fueron muy pacientes conmigo, tuve que cortar casi una tercera parte del texto original, con gran dolor. Nos centramos sobre todo en los personajes y sus vicisitudes, y limpiamos algunas partes más “de carácter político”. Y fue una buena apuesta. Porque ‘Juventudes’ es, por encima de todo, una comedia de personajes, no una reflexión política. Y además no tiene ningún sentido estrenar una comedia de más de dos horas. Ahora transcurre aproximadamente en una hora y media, un tiempo mucho más adecuado.

Por otra parte, desde el principio sabía que debía apoyarme en los actores para encontrar juntos a los personajes y para ajustar las propuestas del texto. He tenido mucha suerte con los intérpretes. Selu Niego, Alicia Rubio, Darío Paso y Goizalde Núñez son cuatro máquinas en comedia, estoy seguro de que cualquiera que los conozca estará de acuerdo conmigo. También trabajó con nosotros Chupi Llorente, que ha sustituido a Goizalde en alguna función. Todos juntos hemos ido limando, aportando y mejorando el texto. Y seguimos haciéndolo función a función. Todavía acabamos de arrancar, como quien dice, sólo llevamos cuatro pases.

En ‘Juventudes’ vemos los entresijos de un partido ficticio y de sus miembros, cuyas actitudes e ideales nos remiten inmediatamente a nuestros políticos actuales, ¿por qué has querido alejarte de la realidad para contar la historia pese a estar tan pegada a la actualidad?

En realidad nunca sabemos el nombre del partido. Sólo sabemos de ellos que su eslogan es “Sí”, el eslogan más minimalista y vacuo que se pueda tener. Una de las ideas que planean sobre la función es esa máxima política de que cuanto menos te definas, más gente te va a votar. El partido del “sí” no es más que positivismo de postín, buenrollismo afectado, sin ideas ni propuestas concretas que lo sustenten. El que quiera ver paralelismos con partidos españoles, los encontrará.

Pero desde el primer momento tuve la intención de no nombrar a ningún partido real. Eso permitía contar una historia más universal y que no pareciera que tenía intención de darle estopa a nadie en concreto. Porque se trataba de dársela a todos. La idea no era meterse con formaciones concretas, sino profundizar en las maneras internas de funcionar de los partidos tradicionales, de cómo se medra dentro de ellos, y tratar de entender cómo les están afectando los nuevos movimientos sociales y políticos. Parte del juego de la obra es ése, tratar de identificar a qué partido real podrían pertenecer los personajes.

Hay un aspecto curioso, y es que la obra fue escrita en el verano de 2013, cuando todavía no existían “Podemos”, “Ciudadanos” ni otras formaciones locales de carácter independiente que ahora gobiernan muchos municipios. Cuando surgieron estas formaciones, me entró una cierta preocupación acerca de si la gente pensaría que en determinados momentos la obra habla de ellas, porque muchas de las ideas que se plantean tienen una relación evidente con sus discursos. Puedo asegurar que no adapté el texto para ello, son coincidencias afortunadas que decidí dejar como estaban. No se habla de estas formaciones –porque, insisto, no existían-, pero sí de algunos de los riesgos que corren los representantes de la “nueva política”, como el de acabar engullidos por un sistema que favorece a la política “tradicional”.

Pero es cierto que podría haber quien malinterprete algunos de los mensajes de la obra. Hemos tenido algunas buenas críticas hasta ahora, pero en una no tan entusiasta se concluía que cierto momento de la obra era una crítica expresa y directa a Podemos, y que esa crítica era consecuencia de que la Comunidad de Madrid nos hubiera dado una subvención. Una interpretación tan delirante que creo que completa de alguna manera el universo del que trata de reírse la función. Como dice el personaje de Darío Paso en un determinado momento: “la gente te va a odiar sólo por estar ahí”.

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Los actores Darío Paso, Alicia Rubio, Selu Nieto y Goizalde Núñez en plena acción. Foto: @hbeltrangimeno.

Además, la comedia política es un género que siempre ha dado grandes productos, tanto en teatro como en cine y televisión ¿cuáles han sido tus referentes para escribir ‘Juventudes’?

Por lógica de mi oficio abundan las televisivas. Me gustan mucho las producciones de Armando Ianucci como ‘The Thick of it’, ‘Veep’ o ‘In the Loop’. Y también, por supuesto, ‘Parks & Recreation’. Son comedias que mezclan la complejidad burocrática de la política con las pasiones más mundanas de sus representantes. Un político puede estar votando una ley importantísima y al mismo tiempo estar preocupado porque tiene picores en las ingles. Somos humanos y nuestra humanidad tiñe cualquier actividad que hagamos, por muy loable que pretenda ser.

También me fijé en algunos autores que me gustan por la manera en la que usan el lenguaje popular, especialmente en José Luis Alonso de Santos y su ‘Estanquera de Vallecas’. Aunque los personajes de ‘Juventudes’ son de todo menos populares. Me apetecía divertirme creando unos personajes de lenguaje alambicado, capaces de construir discursos complejos pero totalmente estúpidos. Algo que en las comedias televisivas nacionales uno no siempre puede permitirse escribir, porque suelen estar más pobladas por personajes “costumbristas”.

¿Hasta que punto ha sido un desafío para un guionista con experiencia dilatada en televisión y con una carrera en cine a punto de despegar como tú escribir una obra teatral? ¿Cuáles considerarías que son los momentos más complicados de ese proceso de escritura?

El verdadero reto para mí, más que la escritura, fue la dirección. Es muy diferente defender un texto ante una pantalla de ordenador que hacerlo ante cuatro actores exigentes que te van a hacer todas las preguntas imaginables. Y al mismo tiempo es una experiencia muy enriquecedora como escritor.

Por poner un ejemplo, en Cine o TV cuando dos personajes hablan el guionista no suele preocuparse demasiado de qué es lo que están haciendo el resto de personajes en la escena, porque habitualmente suelen estar ocultos por realización. Sin embargo, en el teatro tienes que tener muy presente que todos los personajes que hay sobre el escenario están pensando, sintiendo, padeciendo delante del público… aunque no hablen. No debes dejarles vendidos. Hay que mantener una coherencia implacable en sus movimientos y su estado de ánimo, con una puesta en escena que ayude a subrayar y explicar lo que está pasando dentro de ellos.

También está siendo una aventura muy estimulante en lo que respecta a trabajar en la efectividad de la comedia. En teatro cada semana puedes ver cómo funciona un determinado gag. Una mínima diferencia en la inflexión o el tempo puede hacer que un chiste no entre. Una misma línea un día provoca un gran silencio y la semana siguiente una gran carcajada. Es una vivencia estresante porque no sabes cómo va a resultar cada función, pero también muy enriquecedora.

Desde luego, producir y dirigir teatro es una experiencia exigente, pero yo se la recomiendo a cualquier guionista o escritor que se sienta con energías suficientes y esté dispuesto a aceptar sus limitaciones y dejarse ayudar. Porque, sobre todo, insisto en la necesidad de rodearse de buena gente y, además, que sea gente con talento. Yo desde luego he tenido esa suerte y, si creyera en algún dios, le daría las gracias por ello.

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Foto: @hbeltrangimeno


DIRECTORAS DE FOTOGRAFÍA, AUDÍMETROS Y MÁS ENLACES PARA EL FIN DE SEMANA

13 marzo, 2015

Por Alberto Pérez Castaños. 

1. Ellen Kuras, Reed Morano, Mandy Walker, Maryse Alberti, Rachel Morrison… Son nombres que quizás no te suenen, pero son reputadas directoras de fotografía. Y es realmente interesante leerles hablando sobre su trabajo.

2. Y donde parece que están empezando a hablar del nuestro es en las webs sobre televisión. Esta semana se ha publicado un artículo en Vertele sobre la nueva serie protagonizada por Antonio Resines y ¡nombran a los guionistas responsables! Bravo, Vertele. Y bravo ALMA también, claro.

3. ‘El contenido del silencio’ es la nueva película de Helena Taberna, que ya ha empezado a rodarse. Se trata de una adaptación de la novela homónima de Lucía Etxebarría, y uno de los responsables de ella ha sido el bloguionista Natxo López.

4. ¿Habéis visto la nueva web de FAGA? La han estrenado esta semana y está más reluciente y completa que nunca.

5. Tras los datos que hizo el último capítulo de ‘El ministerio del tiempo’ se ha reabierto el debate sobre el método vigente de medición de audiciencias: los audímetros. Por eso, no viene mal volver a ver este documental de Alejandro Pérez Blanco sobre el asunto:

6. “Sufrí a los hermanos Weinstein, sí. Distribuyeron Los otros y La lengua de las mariposas, que no se podría llamar La lengua de las mariposas porque suena mal en inglés. ¡Y se titulo Butterfly! ¿Pero somos gilipollas? Llámala El niño y el maestro, pero Butterfly…”. Esta es una de las muchas respuestas maravillosas que da el gran José Luis Cuerda en esta entrevista.

7. Uno de los creadores de ‘Los Simpson’, Sim Simon ha fallecido esta semana víctima de un cáncer terminal. Pero, a parte de una de las series más exitosas de todos los tiempos, Simon hizo algunas cosas más que no todo el mundo conoce.

Buen fin de semana.


NOMINADOS, PASES GRATIS Y OTROS ENLACES PARA EL FIN DE SEMANA

9 enero, 2015

Por Alberto Pérez Castaños y Sergio Barrejón.

1. ¿Siguen todas las comedias de situación americanas una misma fórmula? No vamos a negar que, después de tantos años y series, algo nos olíamos. En este enlace lo han demostrado sacando una estructura básica a raíz de un episodio de ‘Parks and Recreation’.

2. También alguien se ha encargado de analizar la ‘Poética’ de Aristóteles para elaborar esta guía de lectura. Es completísima y, sí, está inglés.

3. Las últimas semanas, como cada fin de año, hemos sido asediados con listas personales con lo mejor del 2014. No todas son interesantes. Ésta sí. Son los 10 cortos favoritos de Roberto Pérez Toledo, entre los que se encuentran trabajos como ‘Café para llevar’ de Patricia Font, nominado al Goya, ‘El amor me queda grande’, de Javier Giner o ‘Pase Privado’, del bloguionista Natxo López.

4. Todos somos conscientes de los estragos que está causando el abusivo IVA del 21% en la industria. Uno de los principales afectados es el teatro. En este artículo se cuenta, como el titular indica, la odisea por la que están pasando en el gremio. Cifras para echarse las manos a la cabeza.

5. Seguro que prácticamente todos los guionistas que estáis leyendo esto habéis escrito alguna vez con un compañero. Puede ser divertido, estimulante, duro, tedioso… Pero, el resumen perfecto de una experiencia así se resume con un párrafo de este genial texto: “Crezco como guionista cuando trabajo con otros guionistas, sea o no una buena experiencia. Si la gente con la que escribo es talentosa, me convierto en un mejor guionista y colaborador”.

6. Jose Luis Cuerda, por ejemplo, escribió muchas de sus mejores películas en compañía. Algunas de ellas se proyectarán a precio irrisorio en el homenaje al director de ‘El Bosque Animado’ que tiene lugar en la Sala Berlanga de Madrid a lo largo de este mes. Más información, aquí.

7. Esta semana se conocieron los nominados a los premios Goya 2015. Éstos son los afortunados, para que vayáis confeccionando vuestras porras. La gala será el 7 de febrero.

8. Ayer, Josep Gatell y Carlos Muriana nos hablaban del curso de guiones de no ficción que organiza ALMA mañana en Madrid. Es la primera de las diez clases magistrales sobre guión que el sindicato de guionistas tiene preparadas para el primer trimestre de 2015. Las clases son gratuitas para socios de ALMA. Pero cuestan 25€ para los no socios. Para facilitar el acceso a no socios que anden escasos de recursos, los amigos de ALMA han tenido el detallazo de regalarnos tres abonos para que los sorteemos entre nuestros lectores. El abono anual te permitirá asistir gratis a los diez eventos.

Para concursar, sólo tienes que escribirnos HOY antes de las 18:00 a bloguionistas@gmail.com con el asunto “Abono 10 clases ALMA” y contarnos lo siguiente de ti:

Que eres guionista y estás en paro.

Tu nombre, apellidos, correo electrónico y teléfono móvil.

Que te comprometes a asistir a todas las clases, o a informarnos de cuando no puedas asistir, para que tu sitio lo pueda ocupar otro guionista. (Recuerda: la primera es MAÑANA).

Por favor, no pidas el abono si tienes trabajo. Y recuerda: esta promoción se acaba HOY a las 18:00, así que no te lo pienses mucho. (Participar en esta promoción supone que has leído y aceptas lo que se dice en nuestro disclaimer sobre Protección de Datos personales.)

Buen fin de semana.


OCHO ENLACES PARA EL FIN DE SEMANA

21 noviembre, 2014

por Alberto Pérez Castaños.

1. El bloguionista Carlos García Miranda ha escrito en algunas de las ficciones televisivas de más éxito de los últimos años, por eso sabe muy bien las razones por las que mola ser guionista de series españolas y las argumenta de manera irrefutable en este enlace.

2. La consultora de guiones Ana Sanz-Magallón tiene un libro llamado ‘Cuéntalo bien’ que todo guionista debería tener y, por si fuera poco, en su blog también escribe perlas como ésta a menudo. Imprescindible.

3. Como ya avisamos en nuestro Twitter hace unas semanas, la guionista Virginia Yagüe ha publicado su novela ‘La última princesa del Pacífico’. Esta semana la entrevistaron en Fórmula TV y contó todos los detalles de su nuevo trabajo.

4. Argumento y personajes poco desarrollados, estructura pobre, inviabilidad comercial… Estos son algunos de los problemas más comunes de los proyectos de guionistas primerizos según este artículo de Las Horas Perdidas.

5. Así que, para evitarlos, a lo mejor es una buena idea seguir los consejos de este caballero.

6. O preinscribirte en las “X Jornadas Profesionales: Guionistas y Mercado Audiovisual” que se celebrarán en Madrid los próximos 6, 7 y 8 de diciembre y tomar apuntes. Más información aquí.

7. Esta semana ha sido bastante ajetreada en el blog. No sólo porque el post sobre la Cultura de Podemos de Chico Santamano haya superado las 100.000 visitas en dos días. Además, Natxo López publicó su reflexión sobre la polémica del anuncio de la Lotería de Navidad. Es bastante interesante –y lamentable– ver cómo hay compañeros que han pasado por situaciones parecidas. Así lo contó Toni Betrán en los comentarios. 

Por otro lado, David Muñoz publicó el martes una historia con moraleja. De nuevo en los comentarios, la compañera Verónica Fernández contó una anécdota personal merecedora de todo nuestro respeto y de la que hay que tomar nota.

8. Filmarket Hub, en colaboración con Bloguionistas, sortea 5 cupones regalo para participar en el Primer mercado cinematográfico y audiovisual online de Europa. Los ganadores disfrutarán de 3 meses gratuitos de cuenta Premium e inscripción de un proyecto de película, documental o serie de TV en el mercado Filmbox, que será lanzado el lunes 24 de noviembre. Este mercado conecta a guionistas y sus proyectos con productoras. En este post Natxo López habla de él.

Para participar en el sorteo, sólo tienes que escribir un email a bloguionistas@gmail.com con el asunto “Sorteo Filmbox” y tus datos personales: Nombre y apellidos, dirección, email y teléfono. Tenéis hasta el domingo 23 de Noviembre a las 23.59. Comunicaremos los 5 ganadores en el Twitter de @bloguionistas a lo largo del lunes 24 de noviembre.

Para inscribir el proyecto en el mercado Filmbox se deberán cumplir los requisitos establecidos por Filmarket Hub en su página web. Se recomienda tener listo el proyecto para inscribir en el mercado antes de utilizar el cupón regalo. Los cupones se podrán canjear a partir del 1 de enero de 2015.

Buen fin de semana.


#LEYLASALLENO Y OTROS CUATRO ENLACES PARA EL FIN DE SEMANA

17 octubre, 2014

Por Alberto Pérez Castaños.

1. ¿Estás atascado en tu guión? ¿No sabes cómo encarar esa maldita escena tan importante del segundo acto? John August es el guionista de películas como ‘Frankenweenie’, ‘Big Fish’, ‘La novia cadáver’ o ‘Titán AE’ entre otras muchas y tiene 11 claves para ti.

2. Nunca nos dejaremos de preguntar por qué la televisiones españolas tratan tan mal a los espectadores de series con sus horarios inverosímiles y duraciones de capítulos excesivas. Es el eterno debate, la eterna queja y, por desgracia, la eterna derrota, pero nunca está de más volver a analizar la situación y en este artículo se hace de manera bastante completa, intervención del Bloguionista Natxo López incluida.

3. El pasado martes tuvo lugar una nueva manifestación contra la Ley Lasalle, en la que representantes de la cultura de todos los ámbitos protestaron contra las inminentes consecuencias de dicha ley. En la web de DAMA están explicadas con detalle. #LeyLasalleNO.

4. En ‘Saturday Night Live’ están de celebración: cumplen 40 temporadas. Nosotros nos queremos unir a la alegría de que este legendario show siga pegando fuerte compartiendo este maravilloso enlace en el que están transcritos TODOS los guiones de todos los programas emitidos, incluidos los de la nueva temporada.

5. En Bloguionistas nos encanta cuando otros profesionales hablan sobre su proceso creativo y sus rutinas. Y si ponen caras graciosas mientras lo hacen, como Mike White en este vídeo, mejor:

Buen fin de semana.


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