HISTORIAS, TRAMAS Y PERSONAJES

30 septiembre, 2014

por Sergio Barrejón.

Últimamente me han reprochado que estoy muy reivindicativo con eso de la visibilidad del guionista. Me dicen que ya está bien de lloriquear cada vez que sale una nota de prensa sobre una serie sin nombrar a los guionistas.

Concretamente, lo de lloriquear lo dijo en Twitter un guionista que escribe para un programa cuyo productor va diciendo en público que el programa “no tiene guiones”. Esa falta de conciencia de clase sí da un poco de ganas de llorar. Esa actitud de “yo también estoy puteado en el trabajo y no me quejo tanto” es muy típica de gente que ya ha tirado la toalla.

No es mi caso. Tampoco digo que haya que hacer esto con la toalla, pero quizá podamos encontrar un sano término medio. Por ejemplo: si mantienes la boca cerrada cuando te maltratan en tu trabajo, a lo mejor puedes mantenerla así cuando alguien, desinteresadamente, rompe una lanza por los derechos de tu gremio.

Por mi parte, tampoco es una OBSESIÓN lo de poner los nombres de los guionistas en cada artículo que se publica. Me parece perfecto que publiquen un breve sobre el estreno de una serie mencionando sólo a sus estrellas y el día de emisión. Entiendo que los nombres de los actores atraerán más visitas que los nombres de los guionistas. Esto lo aprendí en primero de carrera, no hace falta que me lo expliquéis en los comentarios, gracias.

En la carrera aprendí una cosa llamada Ética y Deontología profesional, también. Y esto hay gente que sí necesita recordarlo. Porque una cosa es que necesites publicidad, y para conseguir publicidad necesites tráfico, y para conseguir tráfico necesites poner en tu artículo los nombres de RUTILANTES ESTRELLAS DEL AUDIOVISUAL QUE LO PETAN EN GOOGLE, como Tomás Pozzi y Mar Abascal. (Excelentes actores, ojo). Pero si en tu artículo sobre una nueva serie dedicas un párrafo entero a detallar las “disparatadas historias”, los escenarios donde se desarrollan las “tramas” y las características de los “personajes”, me parece de cajón que dediques un par de líneas a nombrar a las personas que CREARON esas historias, esas tramas y esos personajes. Digo yo. Al menos, si eres un medio (supuestamente) especializado.

Aquí, los nombres de los guionistas:

Guionistas-Gym-Tony

Y aquí, la noticia en Vertele:

Noticia-Gym-Tony-Vertele

En los últimos párrafos se hace evidente que el “redactor” está haciendo copia-pega de la nota de prensa, chistes incluidos. ¿Estarían los nombres de los guionistas en la nota de prensa y el “redactor” de Vertele decidió pasar de ellos (shame on Vertele)? ¿O es que ni siquiera se nombraba a los autores de la serie en la nota de prensa (shame on Cuatro y La Competencia)?

Por mi parte, cuando la gente de prensa decida hacer su trabajo como dios manda, será un placer dejar de lloriquearQue tengo mucho trabajo creando tramas, personajes e historias disparatadas.

            


WE WERE GIVEN GOLD

19 septiembre, 2014

por Sergio Barrejón.

La semana pasada se estrenó la tercera temporada de Amar es para siempre, serie en la que trabajo desde que arrancó, hace ya nueve años, bajo el título de Amar en tiempos revueltos.

A principios de esta semana, se dio a conocer a la prensa la nueva serie de Resines: Aquí paz y después gloria. Se hizo mediante una nota de prensa en la que se citaba a TRECE actores y a CERO guionistas.

Captura de pantalla 2014-09-19 a la(s) 11.26.26

El ninguneo de las cadenas (en este caso Tele5) y de las productoras (en este caso Mandarina) al trabajo de los guionistas es algo que no nos sorprende. Lo que nunca dejará de sorprenderme es el ninguneo de los propios compañeros.

¿La nueva serie de Resines?

¿Ha creado él los personajes? ¿Ha pasado meses diseñando las tramas? ¿Ha escrito los diálogos?

Si en el primer párrafo de este post mencionaba que llevo nueve años trabajando en Amar, es porque, en estas nueve temporadas, el equipo de guionistas siempre ha recibido con ilusión las noticias que llegaban desde Dirección sobre el casting.

Recuerdo lo afortunados que nos sentíamos de poder contar con actores de la talla de Pilar Bardem, Hector Colomé o Ana Otero en la primera temporada (que entonces pensábamos que sería la última). Recuerdo cómo nos admiraban las interpretaciones de Begoña Maestre y una entonces desconocida Inma Cuesta en la segunda temporada. Cómo nos alegrábamos cuando fichaban a algún actor no tan famoso, pero cuyo trabajo conocíamos. Cómo nos contábamos entre nosotros “es buenísimo, yo lo vi en tal corto, o en tal obra de teatro”.

Recuerdo también cómo nos entristecía que no cuajasen las negociaciones para fichar a algún actor que admirábamos (Enrique Villén estuvo a punto de entrar en la serie, por ejemplo).

Las pocas veces que alguien me ha preguntado algo en una rueda de prensa, nunca me he olvidado de subrayar que el mérito de mi trabajo se lo debo en gran parte a los actores. Ellos son los que dan vida a mi trabajo.

Por eso no deja de sorprenderme el obstinado olvido de algunos actores hacia los guionistas. Un actor hablando con la prensa de SU PERSONAJE sin mencionar siquiera a los guionistas que lo crearon mucho antes de que el actor estuviera siquiera contratado, no es sólo un mal compañero, sino que además está tirando piedras contra su propio tejado.

Guionistas ninguneados = guiones mediocres.

Guiones mediocres = interpretaciones flojas.

Queridos actores: estamos en el mismo equipo. Si nos alegramos de contar con buenos actores es porque entendemos que vuestro talento va a hacer brillar el nuestro. Pero sed coherentes: no penséis que vuestro talento puede brillar sin el nuestro.

Cuando el sindicato americano de guionistas declaró una huelga en 2007, actores como Sean Penn, Holly Hunter, Harvey Keitel, Kate Beckinsale, Ethan Hawke, Susan Sarandon, David Schwimmer, Patricia Arquette, James Franco, Eva Longoria y muchos otros participaron desinteresadamente en una campaña titulada Speechlessmicrocortometrajes que ilustraban lo desvalido que puede llegar a estar un actor sin guión.

¿Lo hicieron por solidaridad? Sólo en parte. Como profesionales del audiovisual, ellos sabían lo importante que es contar con guiones de profesionales. Coherente, ¿no?

Cuando en 2002, el veterano actor John Spencer ganó un Emmy por su interpretación de Leo McGarry en The West Wing, lo agradeció con estas palabras:

“Un actor es tan bueno como el material que le dan. Y a nosotros nos dieron oro”.

¿Lo dijo por humildad? Sólo en parte. Después de una vida entera dedicada a la interpretación, trabajando con guiones buenos, mediocres y horribles, había llegado a la conclusión de que sólo se puede ser actor cuando se tiene un buen guión. Coherente, ¿no?

Mientras tanto, en España…

No hay respuesta. Esto es la serie de Resines.

Queridos actores: la próxima vez que os pregunten por vuestro personaje, acordaos de John Spencer. De Sean Penn. De Susan Sarandon. Acordaos de las tardes que pasásteis estudiando nuestros diálogos.

No os pedimos solidaridad. Sólo coherencia.

Queridos periodistas del audiovisual: la próxima vez que ESCRIBÁIS sobre una serie, acordaos de preguntar quién la ESCRIBIÓ. Para copiar y pegar notas de prensa no hace falta ir a la Universidad.

Querido redactor que escribiste el titular “Resines, Fiti y la chica de Buenafuente“, si no quieres que se te note el machismo, procura llamar a Belén Cuesta por su nombre, o por su cargo en el programa de Buenafuente, tal como haces con los hombres.

Actualización 19.09.14, 12.23: En estos momentos, la ficha de la serie en imdb proporciona los nombres de 19 actores, 2 sonidistas, 2 dobles de acción 1 vídeo assist y 1 auxiliar de producción. ¿Adivinan cuántos guionistas?


A %d blogueros les gusta esto: