LA SEÑORA Y EL PARÁSITO. BIOLOGÍA DEL PLAGIO.

19 marzo, 2010

por Pianista en un Burdel.

Ayer hablábamos de la escoria de la profesión. Hoy hablaremos del parasitismo. Dice la Wikipedia:

El parasitismo es una interacción biológica entre organismos de diferentes especies, en la que uno de los organismos (el parásito) consigue la mayor parte del beneficio de una relación estrecha con otro, el huésped u hospedador. […]

El parasitismo puede darse a lo largo de todas las fases de la vida de un organismo o sólo en periodos concretos de su vida. Una vez que el proceso supone una ventaja apreciable para la especie parásita, queda establecido mediante selección natural y suele ser un proceso irreversible que desemboca a lo largo de las generaciones en profundas transformaciones fisiológicas y morfológicas de tal especie.

Fin de la cita. ¿Y cómo se aplica esto al mundillo audiovisual? Fácil: a medida que uno va consagrándose en la profesión, le van saliendo parásitos. Se hace atractivo como huésped. A los que tienen fama, se les acerca gente que quiere salir en la foto. A los que tienen dinero, se les acercan pedigüeños. A los que tienen talento, se les acercan los mediocres y los envidiosos.

A los que tienen fama, dinero y talento, los denuncian por plagio.

El pasado miércoles, la Fiscalía Superior asturiana remitió al juzgado la denuncia que Susana Pérez-Alonso presentó contra la serie La Señora (TVE) por plagio. Según Pérez-Alonso, la serie de Diagonal TV sería un plagio de una presunta novela suya (digo presunta porque no está ni publicada).

Naturalmente, el hecho ha sido identificado como carnaza por la mayoría de los confidenciales sobre televisión en Internet, que han copipegado el texto de Europa Press como si no hubiera mañana. Sensacionalismo barato a tutiplén. Pero la palma se la lleva, oh sorpresa, El Mundo. No conforme con recorrer la conocida senda de la desinformación, ayer dieron un pasito hacia los intrincados caminos de la difamación con este titular:

Queridos redactores becarios de El Mundo, tres cositas:

1. Es el juez el que decidirá si es o no es un plagio. La Fiscalía sólo ve indicios de delito -como explica el cuerpo de vuestra noticia- y formula la denuncia ante el juzgado.

2. Cuando el titular contradice el cuerpo de la noticia, es que algo falla. O falla el titular, o la noticia, o el cerebro del redactor becario.

3. Entiendo que Diagonal TV es una empresa rival y queréis atacarla. Pero se os ve el plumero

Susana Pérez-Alonso es una señora aburrida, una turista de la literatura que un día tuvo la mala fortuna de quedar finalista del Sonrisa Vertical, un concurso literario de cuarta. Y se creyó que tenía talento. Así que le dio por escribir, y escribir, perfeccionando su técnica literaria, hasta conseguir que su prosa fuera tan soporífera como su expresión verbal. Pero el presunto éxito nunca volvió, y empezó a desesperar. Ya no la entrevistaban tanto, ya no se hablaba de ella en los periódicos. Abrió un blog, Barbie Justiciera, pero ni por ésas. Su presencia en Google estaba insoportablemente estancada. Y eso es lo que más preocupa a los turistas de esto. No les importa escribir bien. Tampoco necesitan dinero (sólo quiero un euro, repite machaconamente Pérez-Alonso), sólo quieren atención. Si no pueden obtenerla por sí mismos, la parasitarán de un organismo mayor. “La Señora” ha sido líder de audiencia varias semanas seguidas. Diagonal TV es una de las productoras de más éxito de la televisión en España. Un huésped apetecible. Si un parásito logra asociar su nombre al de los hospedadores, logrará atención. Titulares. Entradas en Google.

A la izquierda, una Señora.

No voy a ponerme aquí a defender a Virginia Yagüe, porque para empezar, no lo necesita. Nadie en toda la profesión duda de su inocencia. Sus créditos la defienden de sobra. Y lo mismo a Diagonal TV. Prefiero dedicarme a explicar hasta qué punto la Fiscalía Superior del Principado de Asturias ha hecho el ridículo diciendo que ve indicios de delito, cuando lo único que hay son claras muestras de parasitismo.

La denuncia se basa en dos cosas: la supuesta abundancia de parecidos entre ambas obras; y la inscripción de la obra presuntamente plagiada en el Registro de la Propiedad Intelectual, el 16 de enero de 2006. Empecemos con esto último.

1. Lo que registra Pérez-Alonso no es una novela, sino un resumen del argumento. La difusión que le da es mínima: lo remite a Ediciones B (que posteriormente rechazaría la novela) y lo inscribe en el Registro.

2. La serie entra en producción en 2007, lo que supone un trabajo previo de muchos meses: desde que se redacta una idea inicial, hasta la posterior confección de una biblia, después los primeros guiones, etc. Naturalmente, eso no lo sabe ni la Barbie Justiciera, ni los justicieros de la Fiscalía. Ni se molestan en preguntar. Pero, mes arriba mes abajo, puede calcularse que Virginia Yagüe empieza a escribir la serie más o menos a principios de 2006.

Ergo… la única posibilidad de que exista un plagio es que Virginia Yagüe hubiera tenido acceso a ese borrador del argumento que Susana Pérez-Alonso acababa de registrar. ¿Cómo habría accedido Virginia Yagüe a ese documento privado? Hay montones de posibilidades:

-Irrumpiendo en el Registro Territorial de la Propiedad Intelectual.

-Irrumpiendo en casa de Susana Pérez-Alonso y rebuscando en su basura.

-Hackeando la fotocopiadora de Santullano de Mieres, Asturias, pueblo natal de Susana Pérez-Alonso.

-Mediante telepatía.

-O la más probable: Ediciones B habría metido una copia del argumento en una botella y la habría arrojado al mar. Y durante unas vacaciones en Llanes, paseando por la playa, Virginia Yagüe habría encontrado la botella…

Bueno, basta de gilipolleces. Quiero pensar que la Fiscalía no ha visto aquí indicios de delito, sino en los abundantes parecidos entre la serie y la novela. Vamos a hacer como el fiscal y obviar el hecho de que si Virginia Yagüe no tuvo acceso al material de Pérez-Alonso, el plagio es materialmente imposible. Vamos a obviar ese pequeño detalle, y demos un repaso a los parecidos, y ya puestos, a la cultura general del fiscal:

-Cito a El Mundo (o sea, a Europa Press): “El primer aspecto que la escritora refleja en su denuncia es la coincidencia histórica y geográfica en la que ambas historias se sitúan. En las dos hay menciones a la Guerra de África y el periodo de la dictadura de Primo de Ribera.” Por favor, pasen por alto la desastrosa sintaxis de la primera frase y la escalofriante errata en el nombre del dictador. Céntrense en el concepto MENCIONES. Y recuerden, a partir de ahora, que Susana Pérez-Alonso tiene la exclusiva sobre el principio del siglo XX en Asturias. Si alguna vez escriben algo que ocurre en Asturias, jamás mencionen en sus textos la Guerra de África ni la dictadura de Primo de Rivera o serán acusados de plagio, y El Mundo les condenará antes incluso que el juez.

-Sigo citando a El Mundo: “comparten escenario de conflictos mineros que en ambas obras se extienden también al sector astillero”. Diablos. Aquí sí que hay un parecido. ¿A quién se le ocurre situar una serie en la Asturias de los años 20 y escenificar conflictos en las dos industrias principales de la Asturias de los años 20? Fatal, Virginia. No sólo has plagiado a Susana Pérez-Alonso, sino a todos los libros de historia que tratan esa época en Asturias. Nota mental: si alguna vez escribo algo en Asturias, no sacar minas ni barcos. Sólo vacas.

-Más citas de El Mundo: “Otro elemento común de carácter histórico que aparece en las obras es el fascismo italiano y los Camisas Negras.” ¡Bueno, esto ya es demasiado, Virginia! ¿No podías mencionar la creación de la Unión Soviética, el nacimiento del cine sonoro, o el crack del 29? ¿No podías limitarte a hablar del invento del autogiro o de la penicilina? ¿Tenías que apropiarte de los acontecimientos históricos propiedad de Susana Pérez-Alonso? Shame on you.

-En El País recogen más similitudes: “En vez de un cura, [en la novela] hay un judío que escoge entre el amor y su religión.” Claro, cambias el judío por un cura y te crees que te vas a librar, Virginia. No, hombre no, eso lleva el sello Pérez-Alonso clarísimo: pasión versus moral. Original 100%. No admita imitaciones.

-Más de El Mundo: las protagonistas de ambas obras “son mujeres adelantadas a su tiempo, disconformes y rebeldes, que no se resignan a cumplir con el rol social de pasivas señoras de alta sociedad.” Y la definitiva: “Otra de las similitudes que destaca Pérez-Alonso es la muerte de la protagonista.” ¿En qué cabeza cabe poner de protagonista a una mujer adelantada a su tiempo? ¡Con lo bien que funcionan las mujeres ancladas en el pasado, conformistas y pasivas, que resignan a todo y no plantean ningún conflicto! ¡Ésas sí que son buenas protagonistas! Y encima la matas. Joder, Virginia, has sido capaz de plagiar de un golpe a Pérez-Alonso, a Tolstoi, a Flaubert, a Eurípides… ¡a Amenábar!

Qué asco. Me aburren a mí mismo estas ironías. Todo esto es tan de cuarto de la E.S.O. que provoca náuseas (y espanto) ver hasta qué punto reina la incultura en una institución que puede decidir sobre nuestros derechos. Y hasta qué punto se excitan los medios de comunicación con el olor de la sangre.

Señor fiscal, señora Pérez-Alonso, métanse esto en la cabeza: todas las telenovelas tratan sobre el impedimento del amor. Las variantes no son infinitas. Se cambia el telón de fondo, se cambian las circunstancias, se cambia el enfoque, se cambia la historia. Pero los temas son universales. Si ahora resulta que escribir la historia de una señora de clase alta que se enamora de un cura es un plagio de una novela de Pérez-Alonso, me temo que Pérez-Alonso tendría que responder por haber plagiado El Pájaro Espino, cuyos autores tendrán que afrontar una demanda por plagiar La Regenta, y así hasta llegar a Aristóteles.

¿Acaso no tiene bastante trabajo la justicia?

¿O es que se admite a trámite cualquier garabato presentado por un coleguita de la judicatura? Luego dicen que en el mundillo del audiovisual hay enchufismo. ¿Habría llegado al juzgado una chorrada de este calibre si la susodicha no fuera procuradora de tribunales?

[Mode Pedro Pacheco ON]

Y ahora, gracias a la inteligencia de la Fiscalía, y a la colaboración de unos cuantos medios de comunicación centros de explotación de becarios, habrá conseguido aparecer bien arriba en Google cuando alguien busque “novelista asturiana”. Eso es lo que quería. Y un euro.

Confiemos en que el juicio pase pronto y no le robe mucho tiempo a Diagonal TV y Virginia Yagüe. Que lo necesitan para seguir creando series de éxito y dando trabajo a mucha gente.

Actualización: exactamente 4 horas y 33 minutos después de publicar este post, la Barbie Justiciera contesta en su blog y desembarca en la sección de comentarios.


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