6 CONSEJOS PARA MANTENER UNA RELACIÓN SANA (CON TU GUIONISTA)

1 julio, 2016

por Ángela Armero

Algunos y algunas guionistas son como Cuba Gooding Jr. en “Jerry Maguire”. A la hora de comprometerse contigo, necesitan que les enseñes el mítico “kwan”.

Pero si no manejas las cantidades de la NFL o no eres Tom Cruise, hay otros valores a tener en cuenta si te gusta tu guionista o tus guionistas y querrías envejecer junto a ellos y exprimirles todo su “mojo” hasta que la audiencia os separe. Al final, los y las guionistas somos gente normal y tenemos nuestro corazoncito. No solo eso, sino que como buenos escritores somos sensibles, pero no sensibles a las gotas de rocío en las hojas de los geranios, sino sensibles a las faltas de cariño, de respeto, al demérito, a la injusticia… Vamos, que por mucho que vendamos nuestra pluma, no somos putas, somos princesas, ¿vale?

Estaba yo mirando las miles de páginas de consejos de internet (porque como buena guionista me gusta procrastinar, más aún que las gotas de rocío en las hojas de los geranios) y encontré este maravillosa relación de consejos para mantener una relación de pareja sana y feliz. Oh sorpresa, son muy adecuados para conservar a tu guionista cerca, contento y dando lo mejor de sí mismo. En el enlace dice que son seis, luego resulta que son cinco, a lo mejor el último es el secreto de la felicidad eterna.

  1. APRENDE A COMUNICARTE

En el texto se lee lo siguiente:

“Una buena comunicación requiere de que ambos se esfuercen por manifestar sus pensamientos y sentimientos de forma adecuada, por escuchar al otro con interés genuino.”

Parece una perogrullada, amigos y amigas, pero “dale una vuelta” no es exactamente un alarde dialéctico. Las notas crípticas a lo “Klaatu Barada Nikto” nos frustran, nos duelen, pensamos ¿qué habrá querido decir con “más” o “menos” o “no veo esto por aquí”? Preferimos que nos den los cambios de manera inteligible y a poder ser razonando por qué se han de producir. Tampoco una tesis, que no somos gilipollas, pero algo que podamos entender. También nos gustaría que fuera un diálogo en vez de unas enigmáticas frases en un email o sobre el propio guión o escaleta. Si fuéramos buenos descifrando códigos, trabajaríamos mano a mano con el pequeño Nicolás en el CNI.

2. LA CLAVE ES CONFIAR

Sí, amigos y amigas. Hay algunos productores ejecutivos que no confían en absoluto en sus guionistas, a los que tratan como un mal necesario que han de padecer para sacar sus series adelante. Afortunadamente, también los hay que te ayudan a crecer como guionista y que no solo reconocen el talento ajeno, sino que lo hacen brillar. Esto va en dos direcciones, además. Si no confías en tu guionista, lo más probable es que ella o él en ti tampoco, y se vaya corriendo a la mínima oportunidad.

3. LA IMPORTANCIA DE LA TOLERANCIA Y LA PACIENCIA

Si algo nos sobra a los guionistas es paciencia, y mucha. Demasiada. Hemos tolerado muchas cosas durante mucho tiempo pero afortunadamente existe un convenio que nos ayudará a navegar sobre lo que es tolerable o no. En cuanto a la paciencia, los guionistas somos casi maestros del zen por todo el tiempo que hemos tenido que esperar a una llamada, a una reunión, a un contrato, a unas notas, a que nos paguen, a la emisión, al estreno, etc… Ni los productores ni los guionistas somos perfectos; sería aconsejable que ambas partes puedan convivir con los defectos de la otra y reconocer sus virtudes. No todos los días, no a todas horas. Pero qué se yo. En vez de flores o bombones, nos apañamos con un “buen trabajo” de vez en cuando, que además es gratis.

4. RESPETO

“Se debe crear un vínculo en el que ni siquiera en los momentos de más ira nos atrevamos a faltarle el respeto al otro, esto es mutuo y es una de las bases de una relación saludable.” A esto no hace falta añadirle nada. Bueno, podríamos completarlo cantando a capela una buena colección de anécdotas vergonzantes; pero es #felizviernes y para qué ponernos mustios ahora.

5.  DIVERTIRSE JUNTOS Y SEPARADOS

Muchos guionistas somos culos (y cerebros) inquietos. Escribimos novelas, haikus, posts, obras de teatro, películas… y encima, aunque parezca increíble, cuando soltamos el teclado hasta podemos tener vida personal. Ser demasiado celoso del tiempo que te dedican tus guionistas no conduce al bien, como diría Rajoy, conduce al mal. Debería importar más la calidad y efectividad de nuestro trabajo que pretender asegurar un máximo rendimiento en horas o prohibiendo que hagamos otras actividades. Escribir no es como apretar tuercas. Que un guionista tenga proyectos propios es la mejor señal de que ama su trabajo. No le cortes las alitas. A todos nos gusta volar, juntos y por separado.

6.

Como he comentado, el texto enlazado no tiene un sexto consejo… pero yo sí. Y es: “SHOW ME THE MONEY”.

Y ahora, a ser felices para siempre.

Jim_Bob_&_Michelle_Duggar


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