CINE ESPAÑOL: LOS CUTRELEAKS

25 agosto, 2011

por Sergio Barrejón.

Hoy me he desayunado leyendo los últimos cables de Wikileaks sobre España. Tengo que agradecer a Javier de la Cueva el interés que se ha tomado en listar y enlazar algunos en su cuenta de Twitter a lo largo de esta noche.

No he leído los que hacen referencia al caso Couso, porque tengo mucho que escribir esta mañana, y sospecho que me invadiría una mala leche brutal que me impediría trabajar en nada creativo. Pero sí he leído los que hacen referencia a las reuniones que diplomáticos norteamericanos mantuvieron en 2004 con el Director General del ICAA, Sr. Pérez Estremera. Y debo decir que, contrariamente a lo que muchos creen, no hay apenas nada noticiable en ellos.

Me gustaría volver de vacaciones con datos más espectaculares. De rabiosa actualidad, como dicen los “periodistas” cutres. Pero yo no soy Federico Jiménez Losantos. Mi negocio no es ponerles de mala leche a primera hora de la mañana. Lo que los cables de Wikileaks revelan sobre el cine español es algo que ya sabíamos todos: que España es un sitio MUY CUTRE.

Javier de la Cueva tuitea:

No pongo en duda que EE.UU. bloquee el desarrollo del cine local, aunque no me consta. Pero lo que también me consta es que eso no es lo que dicen los cables. Ahí están los enlaces. Se tarda 5 minutos en leer cada cable, y están escritos en un inglés muy asequible.

Créanme: no estoy defendiendo la gestión de Pérez Estremera al frente del ICAA, ni -Dios me libre- la de Carmen Calvo al frente de Cultura. Este post sería mucho más jugoso si realmente los cables contasen que EE.UU. bloquea al cine local. Pero lo que cuentan es algo mucho más anodino (aunque, bien mirado, mucho peor):

EE.UU. NI SIQUIERA NECESITA BLOQUEAR NADA.

El desarrollo del cine local es tan mierder, y los responsables políticos dan tantos palos de ciego que, como insisten varias veces los redactores de los cables, “no hay nada de qué preocuparse“.

Todo el supuesto bloqueo que llevan a cabo los diplomáticos es reunirse con Pérez Estremera y preguntarle si Cultura está considerando la idea de un proteccionismo cultural a la francesa. Estremera les dice que de eso “ni siquiera se ha hablado” en el Ministerio. Una conversación anodina y perfectamente legítima en el ámbito diplomático: a los extranjeros les interesa saber cómo van a evolucionar sus exportaciones, y el funcionario nacional les cuenta lo que sabe.

Manuel Pérez Estremera. Foto: Jesús Uriarte (El País).

Naturalmente, a muchos nos gustaría ver que nuestros políticos protegen nuestra cultura como lo hacen los franceses (donde, por cierto, se ve tanto cine americano como aquí). Naturalmente, cualquiera puede entender que EE.UU. prefiere que eso no ocurra, por si acaso le supone un recorte de beneficios. Y en ese sentido, uno puede sospechar que EE.UU. podría estar haciendo oscuros tejemanejes para influir, incluso de manera ilegítima, en los políticos responsables de Cultura.

Sí, todo muy plausible. Pero en los cables no hay NADA de eso. Y recordemos que son cables secretos (o eso creían cuando los escribieron). No hay razón para que quien los redacta se calle nada. Y las conclusiones a la que llegan los americanos son:

“It’s unlikely the U.S. film industry should be concerned”

“The U.S. film industry will probably be unaffected”

“We do not see that there is any cause for alarm”

Si tienen ustedes ganas de indignarse esta mañana, prueben mejor con otros cables. Lo único más o menos indignante que contienen éstos es que Pérez Estremera, en reunión con diplomáticos americanos el 8 de julio de 2004, dijese:

“If we are looking at measures that would affect the U.S. industry, we would contact you and discuss it with the Embassy and the Motion Picture Association.”

Me parece perfectamente normal que se informe a los inversores extranjeros cuando se toman medidas que les van a afectar. Pero ponerlo en futuro es un paso más. Porque, en fin, se da por hecho de que la diplomacia consiste en eso, en conversar amigablemente incluso de los asuntos más desagradables. Pero también se da por hecho que el gobierno anfitrión es soberano, caramba. Anunciar que se “discutirán” cualesquiera medidas no sólo con los diplomáticos, sino con una patronal norteamericana, me parece poco digno.

Pero, sinceramente tampoco da para GRANDES TITULARES. Quizá no refleje más que la impericia diplomática de un director general que acaba de llegar al cargo, y a quien su interlocutor le viene grande. En cualquier caso, ¿qué más da? El Director General del ICAA no sería, en ningún caso, quien decide la política cultural. Eso, en todo caso, sería labor del Gobierno, concretamente de Cultura. Y eso, para mí, es lo mejor de estos cables: la manera en que ridiculizan a Carmen Calvo y sus memorables cantadas. Dice el cable de 22 de julio de 2004:

“Since Spain’s new socialist (PSOE) government named Carmen Calvo as Minister of Culture in May 2004, she has shown a knack for breaking new ground and unabashedly speaking her mind, usually before consulting within the PSOE government or within her own ministry. In several short months she has already had to walk back a number of announcements once she discovered that her ministry did not have competency to do what she had promised. (One notable example was her promise to lower value added tax for CDs and DVDs only to discover that the tax levels are determined in Brussels.)”

Carmen Calvo en los Goya 2006. (Foto: EFE)

Este mismo cable concluye diciendo que todo el rumor sobre una posible política proteccionista para el cine español es sólo eso, un rumor, originado por dos factores: Uno, que en verano el Gobierno suele soltar globos sonda en la prensa, a ver cómo reacciona la gente. Y dos, “una ministra con tendencia a decir lo primero que se le pasa por la cabeza, aunque no tenga fundamento”.

Ése sería para mí es el titular. No “EE.UU. bloquea el desarrollo del cine local”, sino más bien “La diplomacia extranjera llama BOCAZAS a la Ministra de Cultura”.

En resumen, que damos más pena que miedo.


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