LO QUE BUSCO EN EL GUIÓN DE UN PILOTO

22 enero, 2015

por Sergio Barrejón.

En estos días en que las productoras grandes vuelven a hacer pruebas de guión, y en que las productoras pequeñas vuelven a buscar proyectos de serie, no está de más reflexionar sobre las particularidades de la escritura de pilotos.

Alegria-alboroto

Según mi poca experiencia, parece que una larga biblia o un detallado mapa de tramas no son los mejores formatos para “vender” un proyecto de serie. Biblia y mapa tramas son ya formatos de trabajo, para cuando la serie está aprobada por la cadena. Dicen los entendidos que lo que hay que llevar a la reunión es un documento de venta de pocas páginas y el guión del piloto. Ahí es donde se ve qué clase de moto estamos vendiendo.

Y sobre este asunto, el guionista norteamericano Ken Levine (M*A*S*H*, Cheers, Frasier, Los Simpsons) publicó un interesante artículo hace un par de días. Os recomiendo que le echéis un ojo a su blog. Publica a diario, y muchas veces habla de guión. Aquí os dejo mi traducción de su artículo “What I look for in a spec pilot“:

—————————

QUÉ BUSCO EN EL GUIÓN DE UN PILOTO

Hace unos años, David Isaacs y yo escribimos un piloto para una gran cadena de TV. El ejecutivo de desarrollo era nuevo en su puesto. Le enviamos la primera versión y se quedó muy contento. En vez de ir a la cadena a hablar de los cambios, bastaría con una llamada de teléfono. Los cambios iban a ser mínimos. Música para nuestros oídos.

Cuando hablamos por teléfono, se mostró muy halagador. “Es impresionante cómo habéis introducido la premisa y los personajes, cómo planteáis la historia y cómo fluye todo, en ningún momento parece forzado. Llegamos a conocer muy bien a los personajes, y todo en 46 páginas”.

Sé que lo apropiado habría sido contestar gracias y dejarlo ahí. Pero por algún motivo no fui capaz. Lo que dije fue:

“Gracias. Es genial oír eso. Pero… es nuestro trabajo. Lo único que hemos hecho ha sido cumplir el encargo. Todos los pilotos que os llegan deberían ser así. Si no, estáis contratando malos escritores”.

Él se río y me dijo que quizás tenía razón.

La cuestión es que los pilotos deberían tener un cierto un nivel de profesionalidad. Plantear la premisa, presentar los personajes, proporcionar información disimuladamente, establecer el tono, darle gracia, y dejar que el público sepa en qué dirección avanzará la serie… es TU OBLIGACIÓN.

El truco es hacer todo eso y tener mejores chistes, personajes más originales y una historia más innovadora que otros pilotos bien escritos. Lo que coloca un piloto por encima de los demás debería ser la inspiración, no la profesionalidad.

Hoy, a los guionistas jóvenes se les dice que escriban pilotos como demostración de su capacidad. Que la industria está buscando voces nuevas y estimulantes.

Lo que yo busco cuando leo un piloto? Las voces nuevas y estimulantes están bien, pero antes me interesa saber si esta persona tiene la más mínima idea de lo que hace. Tiene que llegar a un mínimo. ¿Sabe contar una historia? ¿Están bien dibujados los personajes? ¿Sus acciones están razonablemente motivadas? ¿Los chistes son acordes a los personajes y al tono? ¿Hacen avanzar la historia? Si un guionista consigue todo eso y tiene una mirada fresca y genuinamente divertida, ha metido un golazo. Pero si escribe como un aficionado, esa estimulante “voz” se pierde.

Aprende las normas básicas.

Domina la técnica de escribir pilotos. Sí, son difíciles y el proceso te frustra y te roba mucho tiempo. La buena noticia es que compites con un montón de gente cuyos guiones son un desastre sin arreglo. Cuando le dije a ese ejecutivo que contratase mejores escritores, me refería a TI.

Mucha suerte.

——————————–

(Publicado originalmente por Ken Levine aquí)


FLASHBACK – CONSULTORIO: PRUEBAS PERVERSAS

19 junio, 2011

Por Guionista Hastiado

Un lector de “Bloguionistas” nos remite la siguiente cuestión…

Hola.

Después de que la productora donde escribía me diera con la puerta en las narices porque se nos acabó el chollito del programa que teníamos en Canal 9, con el sobado pretexto de la crisis, estoy enviando pruebas de guión a todas aquellas otras productoras que me las solicitan, al cabo de una lectura del currículum. Dado que antes yo mismo había revisado pruebas de guión de los pretendientes a un puesto en mi antigua productora, y que creo tener un vago recuerdo sobre el hecho de que algunas pruebas se emitieran sin remunerar, ¿la única manera de evitar este fraude es registrar cada una de las pruebas en SGAE?

Muchas gracias por tu tiempo y enhorabuena por el blog.


El asunto de las pruebas de guión es uno de los temas que recurrentemente surgen en las conversaciones de guionistas, y uno de los más complicados de resolver. Las productoras tienen todo el derecho a pedir pruebas de guión para juzgar la valía de los guionistas a los que contratan. El currículum a menudo muestra una visión general, superficial y no siempre fidedigna de las capacidades del postulante.

El problema, como con todo, es cuando esas pruebas se pervierten y se vuelven abusivas, bien por la extensión, por la excesiva rapidez con la que se solicitan, o porque directamente, como dices, las productoras se apropian de ellas y las  utilizan de forma fraudulenta como material suyo. Eso es un delito, y si dices que en la productora en la que trabajaste se cometió, no estaría de más que los perjudicados tuvieran, al menos, conocimiento de ello.

En cuanto a la manera de corregir estos desmanes tiene dos vertientes:

– Antes de enviar la prueba. Previsión.

Lo que se debería hacer siempre es registrar el material. El registro no se hace en la SGAE (ahí debes registrar las obras publicadas que generan derechos de autor para que puedan recaudarlos por ti, es otro asunto distinto). A donde debes acudir es al Registro de la Propiedad Intelectual. Es rápido, barato y fiable. Es cierto que puede resultar un coñazo registrar cada pequeño sketch, escena o escaleta de cada prueba -hay que ir en persona a la oficina del registro- pero si crees que se trata de un buen material y consideras que existe el peligro de que te lo roben, es la mejor opción.

Una manera de indicarle a la productora que debe respetar ese material es añadir -en el pie de página o la portada- una frase breve que indique que el material está inscrito en el registro de la Propiedad Intelectual junto con el número de registro que te habrán proporcionado. Podría ser que alguien en la productora pensara “mira este idiota, ha registrado su sketch de mierda pensando que se lo vamos a copiar. Paso de contratarle”. Bien, eso podría pasar, hipotéticamente, pero en ese caso creo que deberías alegrarte de tu gran suerte, porque podías haber terminado currando para un completo gilipollas.

Otra manera de poder demostrar que una obra es tuya, es enviándotela a ti mismo por correo certificado, y guardarte ese sobre CERRADO. Si algún día alguien utilizara tu material, tu podrías ir con ese sobre a un notario para que lo abriera, certificando la fecha de envío y, por tanto, de creación.

Eso sí, ten en cuenta que no te merece la pena registrar algo que no sea 100 % tuyo. Por ejemplo, si haces una prueba para “Los Hombres de Paco” que consiste en escribir un par de escenas de la serie, posiblemente no te valdrá de nada registrar algo que está basado en un producto que ya existe, por muy maravillosos que sean tus diálogos.

Algunas productoras -especialmente las cinematográficas que aceptan recibir proyectos- obligan a firmar un contrato en el que las eximes de toda responsabilidad por posibles futuras e hipotéticas semejanzas de tus textos con sus producciones.  Ahí cada uno debe decidir si pasa por el aro o no. A mí me parece un abuso -si no quieres que te acusen de plagio, no plagies- pero es una manera que tienen de asegurarse demandas pilladas por los pelos, que también existen (“Ey, yo os envié un guión de peli sobre un fantasma que habita entre los vivos, y vosotros luego habéis hecho una peli sobre el mismo tema”).

La otra medida que puedes tomar antes de enviar una prueba, si consideras que es abusiva o que la productora no te da suficiente confianza es, directamente, no enviarla. Ésta es una de las opciones más eficaces, créeme. Si además les explicas a los de la productora por qué lo haces, te harás un favor a ti mismo (porque quedarás como un profesional y no como un pelele) y a todos los guionistas en general.

– Después del envío. Medidas.

Si alguien utiliza material tuyo sin tu permiso, puedes demandarle. Es así de sencillo. O no, porque en este país la justicia es cara, lenta y engorrosa. Debes pensar si realmente te merece la pena meterte en un pleito en asuntos tan complejos y abstractos como los de la propiedad intelectual sólo porque hayan utilizado una idea tuya para un sketch, por ejemplo.

Antes de tomar esa decisión, lo mejor es que consultes a un profesional del asunto, uséase, un abogado. Si eres miembro de ALMA, DAMA, SGAE o alguna entidad de este estilo, tendrás la posibilidad de consultar gratuitamente a un abogado experto en el tema. Es el mejor consejo que te puedo dar: que te aconseje otro.

Eso sí, la condición sine qua non para demandar con alguna posibilidad de éxito es que hayas registrado adecuadamente la obra.

En el sindicato de guionistas ALMA se lleva tiempo pensando en publicar un informe de “buenas maneras” para el tema de las pruebas, o incluso una especie de “contrato tipo” que deberían firmar tanto las productoras solicitantes como los guionistas aspirantes, reconociendo la validez del material enviado y ese tipo de asuntos… Otra cosa sería, claro, que luego alguien lo firmara o lo cumpliera, pero al menos serviría de referente.

En estos asuntos lo ideal sería que las cosas se hicieran, simplemente, de manera profesional y lógica. Es lógico que además del currículum se pida una prueba, pero ésta no debería consistir en más de cuatro o cinco páginas. Tampoco me parecen muy correctas las “pruebas encadenadas” en distintas fases (has pasado el primer filtro, ahora te pedimos otra cosa para el siguiente, y luego más y más…).

Yo he supervisado varias veces procesos de selección de guionistas, y te aseguro que con el currículum y una prueba breve es más que suficiente para tomar una decisión, si añades una entrevista personal a los aspirantes que hayan demostrado más talento. Por supuesto, siempre te puedes equivocar a la hora de escoger, pero para eso están los períodos de prueba y las prácticas.

Sea como sea, y a pesar de los riesgos, las pruebas de guión son una de las maneras más plausibles de entrar en la industria, y te animo a que sigas intentándolo. Evidentemente son siempre difíciles, competitivas y frustrantes. En la mayoría de las ocasiones no se pondrán en contacto contigo para decirte “no te hemos cogido”, e incluso puede que te traten de manera poco educada si insistes en pedir una aclaración de por qué no les gustó tu prueba.

El riesgo del plagio está ahí, sí, pero también es cierto que, en mi opinión, y por mi experiencia, es algo que sucede con mucha menos frecuencia de lo que uno pueda creer si se deja llevar por su imaginación. Si realmente te preocupa, pon las medidas necesarias para evitarlo o minimizarlo, y sigue escribiendo…

(Publicado originalmente en Bloguionistas el 9 de enero de 2010.)


FLASHBACK – CONSULTORIO: LAS PRUEBAS DE MARRAS

18 junio, 2011

Por Guionista Hastiado

Un lector de Bloguionistas nos remite el siguiente texto:

Hola, hola, soy Dani de Madrid. Tu libro es el mejor manual que he tenido el placer de leer, releer y subrayar; es preciso y ameno, y tiene unos ejemplos muy bien puestos; y ver a Frasier, Niles y Martin en la portada es simplemente… inspirador.

Verás, estoy preparando una prueba para una serie pero me ha surgido un problema simple y sencillo: ¿Cómo enviarla?

Hasta ahora yo llamaba a las productoras preguntando por si hacían pruebas o admitían pruebas de guión. Cansado de recibir negativas las hacía por mi cuenta y se las he estado enviando al productor ejecutivo o coordinador de guiones por correo certificado. No sé si está bien o no y eso me corroe por dentro pero sobre todo quiero saber: ¿Qué buscan exactamente en una prueba?

Yo he estado enviando un par de escenas de dos o tres páginas y a veces la escaleta de una trama… Sé que hay que demostrar que se conoce a los personajes, que se tiene el tono cogido por los cuernos, que se conocen los mecanismos internos de la estructura de la serie… pero, como diría Josh Bartlett: «Qué más». ¿Qué es eso que decanta la balanza? ¿Hay que seguir fielmente lo ya escrito o se valora más un planteamiento nuevo, fresco y original? Llevo casi cuatro meses enviando pruebas y ni una triste llamada, ¿Qué hago mal? ¿Hago bien en enviar pruebas a lo loco sin que me las pidan? ¿Algún consejo?

Y una duda, ya que estamos, respecto a los interiores y exteriores. ¿Cuándo se rueda en plató simulando un exterior qué se pone, simplemente interior, o se especifica que es un falso exterior de algún otro modo?

Muchas gracias y espero que Hugo le pregunte ya a Jacob «¿Qué es la isla?» para saber si he ganado la porra o no.

Saludos, Dani.

Hola, amigo Dani. En primer lugar, gracias por esa correcta dosis de peloteo con la que ya tengo mi ración diaria para alimentar el ego, que tiene siempre mucha hambre. Me alegra que el libro te haya podido servir de algo más que para calzar mesas.

El asunto de las pruebas es uno de los que más interés suscitan entre la gente que empieza y ya hemos hablado de él en alguna ocasión, aunque desde otras perspectivas. Las preguntas que te haces son lógicas, y todos nos las hemos planteado en algún momento. Ahora que estoy “al otro lado” y me he visto más de una vez en el brete de leerme y elegir pruebas, veo las cosas de otra manera y espero poder ayudarte en algo con una serie de reflexiones que, por supuesto, no dejan de ser personales y simplificadoras…

– Las pruebas se piden, sobre todo, cuando se busca gente con poca experiencia que no tiene una trayectoria profesional que “demuestre” su oficio y/o talento. Por lo tanto, es comprensible que la mayoría de las pruebas que se reciben tengan un nivel bastante bajo. ¿Eso qué implica? Que no hay que preocuparse por ser Billy Wilder (porque si te preocupas en exceso por ello, seguramente meterás la pata). Lo que se busca en esas pruebas son otras cosas…

– Como bien dices, se espera que se haya entendido cómo es la producción elegida para escribir. Debes captar el ritmo, la personalidad de los personajes y el tono… Sólo con conseguir esto, ya estarás por encima del 90 % de las pruebas recibidas. Muchas veces lo que se busca son “aprendices” capaces de echar un cable con una escaleta, una prueba de casting, algunas escenas… mientras van aprendiendo poco a poco. Por eso es fundamental que hayan demostrado que saben adaptarse a tu ficción.

– Y luego está… la chispa. Aquí es donde entra en juego el posible talento innato de cada uno. Además de gente sensata y ordenada, en todos los equipos hace falta gente que tenga “ingenio”, aunque adolezcan de otras carencias. Y no me estoy circunscribiendo a las comedias; con “ingenio” me refiero a la capacidad para encontrar alternativas, giros, diálogos, chistes o situaciones, que no suenen a trillados; que sorprendan sin ser locuras; que encajen perfectamente sin ser lo de siempre. Yo he estado en producciones donde se ha contratado a gente por dos líneas de diálogo “refrescantes”, incluso a pesar de que el resto de la prueba no tuviera demasiado sentido. Por eso, creo yo, además de tener en cuenta estructuras, tono y personajes, a veces hay que lanzarse también a la piscina y buscar la provocación y el brillo. No tratando, como decía, de ser Billy Wilder, sino de aportar un punto de vista más personal. Pero, evidentemente, este tipo de hallazgos son mucho más difíciles de definir, obtener y juzgar, sobre todo por uno mismo…

– Un buen consejo sería intentar que el conflicto o las situaciones que plantees sirvan para aprovechar y desarrollar al máximo las idiosincrasias de los personajes que las protagonizan. Lo que realmente atrapa a los espectadores son los personajes y, de la misma manera, los que los escribimos apreciamos la lectura de unas líneas que te hagan decir “lo ha clavado, éste es él en su pura ensencia…”

– Y, por supuesto, lo que siempre decimos: REESCRIBIR es lo más importante.  Hay pruebas que se nota que se han hecho por probar, o para quitárselas de encima lo más rápido posible. Una buena escena deberá estar bien estructurada, pensada y rematada.

– Respecto al material que se debe enviar -y hablaré de televisión, que es lo que más conozco y donde funciona más el asunto de las pruebas- lo mejor es siempre saber qué es lo que se demanda. Lo habitual suele ser una trama escaletada (o incluso un capítulo entero, si hablamos de una serie corta o de un coordinador hijoputa), más algunas escenas dialogadas. Lo mejor es escribirlas de la serie en cuestión a la que aspiras a entrar, aunque también puedes arriesgarte y hacerlo con una producción de tono semejante. En “7 Vidas“, por ejemplo, aceptábamos pruebas de “Frasier“, “Seinfeld“, “Friends“… (vale, sí, yo también hago chistes al respecto).

– En cuanto a la manera de enviar las pruebas, siempre es recomendable enterarse de dónde están buscando a gente. Dudo mucho que una prueba que aterriza sin haber sido solicitada llegue a dar ningún resultado, más teniendo en cuenta que, si estás empezando en el oficio, te será difícil escribir unas escenas tan epatantes que sean capaces de venderte por sí mismas (y si no estás empezando, también). Sin embargo, tampoco digo que sea un estrategia inútil. Enviar currículums a lo loco muy pocas veces da resultado, pero a veces pasa, y hay que probar todas las puertas…

– Eso sí, la información es poder, así que hay que estar al día de lo que se está haciendo, de nuevas producciones y productoras punteras, y tirar de conocidos que puedan decirte en qué empresas están abiertos a recibir pruebas. Por supuesto, si puedes enviarla a través de alguien que te conozca, tendrás muchas más posibilidades de ser, al menos, tenido en cuenta.

– Por supuesto, importan y mucho las cuestiones de forma: utiliza un formato profesional (si consigues algún guión de la serie en cuestión, mejor que mejor); NADA de faltas de ortografía ni errores tipográficos (parecerá que no te has trabajado mucho la prueba); no metas dibujitos ni churriguerescas portadas; sé concreto, educado y directo en tu carta de presentación; y añade siempre un currículum actualizado y no excesivamente extenso… (no incluyas el premio al mejor cuento que te dieron en la guardería).

– Y, por último, no te hundas si no recibes respuesta. Es normal, y más si has enviado una prueba no solicitada. Piensa que en la mayor parte de las producciones las pruebas las lee gente que está hasta arriba de trabajo (el coordinador de guión, habitualmente), y con frecuencia no tienen tiempo de responder a cada prueba educada e individualmente (porque para hacerlo de otra manera, es mejor no hacerlo). Lo habitual es que sólo se pongan en contacto con aquella gente que quieren contratar o a la que quieren conocer en persona para hacer una entrevista personal. Así que puede que tu prueba estuviera bien, pero que simplemente hubo una o dos mejores y te quedaste fuera…

Estos dos últimos años están siendo difíciles. Incluso para los guionistas profesionales no resulta fácil encontrar un puesto de trabajo, así que imagino que los principiantes lo deben estar flipando. Pero la mala racha está empezando a pasar, y se preparan bastantes nuevas producciones que irán abriendo horizontes.

No hay recetas mágicas aparte del esfuerzo, el empeño, la paciencia y el talento. Y, por supuesto, aprovechar las oportunidades. Si consigues que te llamen para trabajar en algún sitio, empléate al máximo, incluso aunque te paguen una mierda y el proyecto no te entusiasme. Algún día esa gente puede contar contigo para otro proyecto, si has encajado bien en el equipo. No hay nada más decepcionante que ver a una joven promesa que entra en un equipo gracias a una buena prueba, y la fastidia por llegar con absurdas ínfulas o con pocas ganas de dar el callo. Y he visto unos cuantos casos, créeme…

Y en cuanto a tu última cuestión, más técnica, cada producción puede que tenga sus propias normas, pero lo normal es que pongas EXT. Si luego se rueda en un plató eso ya es cosa de la producción, pero si la escena es exterior, es exterior.

Un saludo, ánimo, y mucha mierda.

(Publicado originalmente en Bloguionistas el 7 de mayo de 2010)


FLASHBACK: CÓMO CONSEGUIR PRUEBAS

30 mayo, 2010

por Pianista en un Burdel.

Últimamente, en la sección de comentarios, se ha repetido varias veces la misma pregunta: ¿cómo conseguir pruebas de guionista?

Hace ya casi tres años, en mi anterior blog, hablé de ello en profundidad con Antonio Trashorras. Su amplia experiencia como guionista y jefe de contenidos en diversas productoras avala los muchos consejos que me ofreció entonces, y que siguen vigentes ahora.

Éste es el post original:

———————————————-

20 Junio 2007

MANUAL DE SUPERVIVENCIA PARA GUIONISTAS / 11

Muchos lectores me escriben preguntándome cómo se consigue hacer una prueba para entrar de guionista en una productora. Otros muchos quieren saber cómo puede un guionista novel empezar a mover su guión. Como he dicho en alguna ocasión, siempre contesto.

Pero como los mensajes siguen llegando, y yo soy un vago redomado, he decidido que sea un compañero quien responda a esas preguntas. Antonio Trashorras, guionista, productor y amiguete, mordió el anzuelo y accedió a compartir con los lectores de Pianista en un Burdel toda su sabiduría… Y parte de su mala leche.

Puede que Trashi no sea precisamente El Risitas, y tal vez consiga desanimar a más de uno, pero los más valientes encontrarán esta entrevista de mucha utilidad. Y algunos de ustedes descubrirán que desaconseja severamente ciertos consejos que yo les he dado por email. Háganle caso a él.

********************************************************

PIANISTA.- Copypasteando de un lector: “¿Qué medios de aproximación a una productora hay en estos temas del guión? De cara sobre todo a que te hagan una prueba. ¿Se llama y se pregunta? ¿Se envía muestras de trabajo?”

ANTONIO TRASHORRAS: A ver, en primer lugar, entiendo que con lo de la “prueba” se refiere a posibles trabajos en series, ¿no? O sea, que necesiten guionistas para alguna serie y hagan pruebas a gente que no conocen, ¿es eso?

P: Doy por hecho que es así.

AT: Supongo que hay que establecer primero el nivel profesional objetivo que cada guionista tiene. O sea, si eres un absoluto principiante, sin crédito alguno… Pues… Ejem… ¿Cómo demonios vas a convencer a un productor para que te haga un prueba de guión? Porque esas pruebas, de hecho, se hacen a guionistas de cierto nivel. No hay tantos guionistas profesionales en este mundillo que consigan trabajo sin que antes los empleadores sepan su nivel objetivo, sin que comprueben si son el tipo de guionistas que buscan. Hay mucho guionista por ahí moviéndose ya con ciertos créditos en su curriculum, y que aun así llegan a una productora y les piden una prueba. De modo que si eres un ABSOLUTO NOVATO… Lo tienes jodido. Quedan posibilidades laterales y más o menos frikis para meter la cabeza en alguna serie:

1) La vía personal, sea enchufe o conocimiento previo de alguien o similar. Por ejemplo, yo conozco a algún joven sin crédito alguno de quien me he leído cosas que no están mal. En un momento dado, puedo recomendar a alguien que apueste por ellos. Me refiero a productores que se fían de mí, si yo les aseguro que ese guionista NOVEL puede funcionar.

Ahí se añaden enchufes, claro. Enchufes de esos que no molan nada, tipo el sobrino del productor, y tal. Gente “muy ingeniosa” que no tiene créditos, pero que alguien confía en ellos porque viene recomendado.

Luego está el punto 2), que me parece kamikaze: eso de escribirte tú solo en casita un guión de la serie en la que aspiras a entrar. Eso lo hacen mucho los americanos, pero aquí es una rareza.

P: Un spec, vaya.

AT: Un spec, por ejemplo, de Los Serrano.

P: Yo eso lo desaconsejo sistemáticamente. No sólo porque es casi imposible venderlo, sino porque lo más seguro es que te tomen por un LOCO con demasiado tiempo libre.

AT: A ver, no es una cuestión de venderlo, sino de demostrar que sabes escribir. Es que, verás, si tú eres productor o coordinador de guión de una serie -una que ya lleve algunas temporadas- y de pronto recibes un capítulo spec y ves que lo ha escrito alguien de… No sé, 25 años… Te puede entrar la curiosidad de empezar a leerlo. No lo veo tan descabellado. En las primeras páginas puedes comprobar si escribe aceptablemente, si le ha pillado el punto a los personajes, etc. Tampoco inviertes mucho tiempo. Apenas diez o doce páginas pueden bastar. Si es una basura, lo tiras.

P: Pero ¿es realista pensar que eso te puede dar trabajo? Quiero decir: si el equipo está cerrado…

AT: Hablo si el equipo NO ESTÁ CERRADO. Los típicos momentos de transición entre temporadas. Y, claro, pensando en guionistas junior o así, como los llaman en Globo. En plan “completar plantilla con jóvenes con ganas”.

P: De todas formas, hay una condición para que esa técnica funcione. Y es una condición difícil: hacer llegar el spec a LA PERSONA INDICADA, sin intermediarios.

AT: La persona indicada tampoco tiene tanto misterio. Sólo pueden ser dos o tres:

– COORDINADOR DE GUIÓN
– PRODUCTOR EJECUTIVO
– DIRECTOR

Lo más probable es que el único que se lo lea sea el coordinador, ya que su trabajo implica leer un huevo.

P: Resumiendo, la opción 2) sería: “si eres lo bastante kamikaze, escribe un spec y envíalo por correo al nombre que, en los créditos de la serie, aparece bajo el lema Coordinador de guión“. En cuanto a la opción 1), me hace preguntarme dos cosas: Esos guionistas noveles en los que confías, ¿cómo entraron en contacto contigo?

AT: Mmmmh… Normalmente los guionistas te hacen llegar a otros guionistas. No sé cómo.. Pero es una cadena… Hay mucho amigo de guionistas amigos de guionistas, etc., etc.

P: Entiendo que no te refieres a enchufados, sino que sencillamente recomiendas a los noveles que se esfuercen en conocer gente y darse a conocer como aspirantes a guionistas.

AT: Eso es. Ahora bien, en mi caso también influye que tengo una cierta… Exposición pública. O sea, como escribo en revistas y periódicos desde muy joven; y el puto blog; y voy por festivales y demás, pues (no sé muy bien cómo) hay muchos que se me acercan y ya saben bastante de mí.

También doy clases y hay alumnos que dan el paso posterior a las clases de querer que leas cosas suyas personales, lo cual es temible y un marronazo. Pero a veces, muy de vez en cuando, te topas con alguien que no es un absoluto INEPTO. MUY DE VEZ EN CUANDO. Y en tales casos… Me resulta un auténtico PLACER ayudarlo, si puedo.

P: Conozco la sensación (de eso va todo esto).

AT: Creo que lo mejor de este gremio es que de verdad disfrutamos AYUDANDO. Hay sinceridad cuando recomiendas a un guionista joven en el que confías. Te estimula mucho encontrar talentos. El siguiente paso es que haya gente en la industria que confíe en tu criterio.

P: Antes has dicho que si eres un absoluto novato, lo tienes jodido. ¿Qué vías ves más productivas para conseguir un primer crédito cuando eres un pimpollo?

AT: Jo… A ver, lo primero sería… ESCRIBIR DE PUTA MADRE, ¿no? Yo tiendo a ser un desanimador, no me ando con gilipolleces ilusionadoras y tal.

P: Sí, claro: LAS MIL PRIMERAS PÁGINAS.

AT: No sólo las mil páginas. Hay guionistas que llevan 100.000 páginas y siguen siendo malos de solemnidad. Es decir, aparte del puro oficio, que se adquiere como lo adquiere un fontanero. El talento tampoco abunda, ¿eh? Y el talento lo percibes en los pequeños detalles, en los destellos. Brillos que te dejan muerto a veces. Alguien va y te cuenta una idea de peli, y flipas. O alguien enfoca una escena de una forma marciana, y ves que ahí delante tienes una cabeza que no es como las demás. El oficio ya lo adquirirán. El oficio lo aprende cualquier mediocre. No es para tanto esto de los putos guiones: requiere orden mental; pensamiento lógico; mucho causa-efecto; algo de oído para los diálogos… En fin, cosas que tampoco son extraordinarias. Pero el brillo es otra cosa.

P: Vale, pero volvamos al CV. Los cortos, por ejemplo. ¿Son una buena carta de presentación? ¿Puede servir de algo que un guionista novel tenga “un buen corto” escrito y/o dirigido?

AT: A ver, primero… CASI NINGÚN CORTO ES BUENO, ¿vale? Casi ninguno. Pero dejando a un lado eso: si tú escribes un corto y lo diriges pueden pasar dos cosas: que como director seas inútil, o que como director seas un monstruo. Si el corto queda de miedo y lo has dirigido tú, entonces NO ERES UN GUIONISTA, eres un puto auteur, eso que todo el mundo anhela ser. Eres el tío que las productoras querrán, pero como director/autor, no como guionista. Es decir, ese caso se sale de nuestras charla. En el otro caso, es decir, si eres un director de mierda y jodes el corto, pues la verdad es que NADIE APRECIA UN BUEN GUIÓN MAL DIRIGIDO. Es una pena, pero así es. Si tu guión es cojonudo, pero da con un director de mierda (otro o tú mismo), casi nadie apreciará el buen trabajo de escritura. O sea que estás en manos de esos queridos seres llamados directores. Entonces… Retomando… ¿La pregunta era…?

P: ¿Cuál sería el primer paso para conseguir créditos, para no ser totalmente novel?

AT: Intentaré desglosar una serie de etapas. Posibilidades, punto por punto.

1) Si te apuntas a cursos, y en esos cursos los profesores son guionistas de cierto nivel, te puedes aproximar a ellos. Si lo que escribes está bien, es muy probable que haya profesores dispuestos a ayudarte. Lo digo con conocimiento de causa. Yo he ayudado así a algunos guionistas, y muchos otros que conozco también han ayudado así a noveles. Entre nosotros solemos pasarnos información: “oye, conozco a un chico que escribe muy bien”… “Oye, ¿sabes de algún joven que pudiera entrar en esta serie?”… Creo que esto es un primer paso muy interesante para los jóvenes, llegar a otros guionistas mayores mediante cursos o talleres.

2) Subvenciones. Si no tienes créditos, pero has obtenido alguna subvención, pues al menos garantizas que tienes cierto nivel. Aunque la peli no se haya hecho, es una cierta garantía. En las subvenciones hay jurados de la industria, y estamos en lo mismo: puedes llamar la atención de alguien. Pasan los años y a veces conoces a gente que recuerda guiones que leyeron en convocatorias de subvenciones, e incluso pueden acordarse del nombre, ¿no estás de acuerdo?

P: Sí, y por supuesto, en un CV pinta muy bien “gané una ayuda del ICAA” o “quedé finalista en el Pilar Miró”. Por otro lado, cuando he estado de jurado en algún premio, los amiguetes productores suelen decirme eso de “ya me avisarás si ves algo realmente bueno”.

AT: Todo es ir dando pasitos pequeños. Pensemos que estamos en el mundo real, donde cuesta mucho salir adelante.

P: “No hay una X marcando el lugar”.

AT: Pasito a pasito…
3) En cuanto a largometrajes, no descartemos el enviar “specs” a las productoras. De acuerdo, es casi una vía imposible. Pero, oye, lo único que te gastas es el dinero de las fotocopias. Hay que informarse, eso sí, previamente. Lo ideal sería tener un cierto conocimiento previo del momento concreto que vive cada productora en el mercado. No hay demasiadas productoras en España: cualquiera, por muy novel que sea, puede sacar una lista de las principales, siendo medianamente espabilado, sin que nadie le diga de dónde sacar el listado, ¿ok? Luego, efectivamente, si tienes información de la industria, mejor, pero sino… pues basta con ponerte a llamar y preguntar. Desde luego que te van a decir claramente si están recibiendo y leyendo proyectos, o sea que por esa vía te puedes evitar enviar tu guión a sitios donde ni se lo van a mirar. Es obvio que hay que informarse por los “jefes de desarrollo”, y si es posible al menos hablar brevemente con ellos por teléfono.

P: ¿Y no te parece más productivo el pitching con los jefes de desarrollo en persona?

AT: Entiendo que te refieres a que, aún teniendo el guión escrito. si lo cuentas en pocas frases y no interesa, te ahorras el enviarlo, ¿es eso? No te refieres a no tenerlo escrito e ir por ahí haciendo el pitch, esperando que te encarguen la escritura.

P: No, no: hay que ser ALGUIEN para lograr un encargo de una simple conversación. Yo hablo de un pitch sobre guión escrito.

AT: Mmmmh… Pero no siendo NOVEL TOTAL. Me da la impresión que los pitchs funcionan si das unas ciertas garantías de base.

P: ¿Hace falta dar garantías para ser escuchado 5 MINUTOS? ¿El ser capaz de presentarse y dar la cara no es suficiente garantía?

AT: Piensa esto: ¿cuántos frikis, críos y trastornados que se creen guionistas no querrían sentarse 5 minutos con el tío de la productora que hace las pelis de Amenábar? ¿Cientos? Y recibir a la gente, colocarla en la agenda, etc., ES UN TRABAJO. Tú estás leyendo un guión, y si no te gusta lo tiras a la papelera. Pero un visita no la puedes tirar a la papelera. Tratar con personas desgasta.

Esto no es una ciencia, desde luego… Pero no veo demasiado “justificado” que un jefe de desarrollo de una productora reciba a alguien novel que por teléfono parece “sensato” a escuchar su idea, que insiste en que es buenísima. No te parece un poco… ¿Inconsistente? Hay gente que se vende muy bien, y son muy convincentes, y luego escriben como el culo, o tienen cero talento. De todas formas… Si alguien profesional te vende esa burra por teléfono, pues le recibes.

P: No es recomendable, por tanto, intentar colar un pitching si no tienes un mínimo CV profesional. Para que te reciban hay que haber firmado algo presentable.

AT: A ver, no sólo no me parece recomendable… Sino que incluso me parece INJUSTIFICABLE. Perdona que sea así de duro, pero me parece importante que los guionistas noveles se conciencien de su posición, que no se hagan pajas mentales ni se les llene la cabeza de pájaros. Puede que alguno de verdad sea un genio, puede que tengan una idea maravillosa, y un guión en un cajón que te cagas la perra. Pero si llamas y, por muy sensato que te muestres, no te reciben, no tienes porqué ofenderte, ni pensar que en las productoras son unos altivos porque no te conceden los minutos para un pitch. Es que sencillamente esa vía no resulta operativa para guionistas noveles, es una cuestión de puro funcionamiento laboral de las empresas, ¿me explico? Es como… No sé… La forma en que se patentan los inventos… O el mercado del arte… Ya me entiendes: cada sector tiene su funcionamiento. Si eres novel y tu idea es cojonuda y tu guión buenísimo… Pues siguiendo los cauces normales creo que casi seguro será detectado: un profesor de guión alucinará contigo y te recomendará, o un jurado quizá te premie… Tu obra, aunque primeriza, te hará llegar a esos sitios donde la gente querrá saber de ti.

P: Resumiendo, los “cauces normales” para un guionista novel que quiera mover un guión serían:

– Enseñarlo a los colegas
– Presentarlo a concursos o subvenciones
– Intentar que un profesor o conocido profesional lo lea
– Intentar que una productora lo lea, haciendo una selección previa de productoras y confirmando que reciben guiones

AT: Eso es. Y ojo, que los informes de las productoras a veces también sirven. A veces pueden recomendar mucho a alguien. Un informe superbueno de un analista sirve. Pero, muy importante, PACIENCIA. Sin ansiedad.


A %d blogueros les gusta esto: