ENTREVISTA A DAVID PULIDO, GUIONISTA DE “TARDE PARA LA IRA”

19 diciembre, 2016

Entrevista de Àlvar López y Carlos Muñoz Gadea. Fotografías de Nicolás Domínguez.

Las nominaciones de los Goya 2017 ya están aquí. De entre todas las películas, en Bloguionistas ya hemos podido entrevistar a varias de las seleccionadas. Hoy os traemos la entrevista a David Pulido, guionista de Tarde Para la Irauna de las cuatro nominadas a Mejor Guión Original. Con él pudimos hablar en Madrid sobre el proceso de escritura de la película y el papel del guionista en la industria actual.

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Nos encontramos delante de tu primer guión, que has coescrito con Raúl Arévalo. Nos consta que ha sido un proceso que se ha alargado varios años. 

Pues sí, de hecho esto empezó por el mero placer de escribir una historia que nos gustaba. Sin tener muy claro si al final esto iba a ser una película, o qué iba a ser. Además, Raúl y yo nos conocemos gracias a este proceso. Nos caímos bien en una fiesta, él sabe que soy psicólogo, y al poco tiempo me dijo que tenía una idea de una película que había empezado a escribir y que si quería escribirla con él, tanto por el hecho de ser psicólogo como por el hecho de que al empezar a hablar de cine vimos que conectábamos.

Empezamos en el año 2007 a escribirla, a nuestro ritmo. A veces se quedaba semanas parada, aunque nunca la dejábamos del todo, otras veces nos daba por quedar todos los días y escribir… fue un proceso largo, y cuando el guión empezó a ir avanzando y se lo pasábamos a gente para que lo leyera, veíamos que gustaba, que siempre recibíamos mucho empuje de todo aquel que lo leía. Ahí nos dimos cuenta que esto que habíamos creado casi como un juego podía llegar a ser un guión.

Raúl siempre había sido actor, y yo psicólogo. Entonces, el proceso fue sin prisas. Nunca habíamos tenido que vivir del guión, lo que supuso una ayuda, porque no había presiones por parte de nadie. Luego Raúl tenía muy claro cómo quería hacerlo, que como podéis comprobar al ver la película es algo bastante autoral. Si una productora no quería hacerlo así, no había ni prisa ni problema. Y si eso podía significar no hacer nunca la película no se haría nunca.

Vamos, libertad absoluta en tramas, personajes, nivel de violencia…

Así es, libertad absoluta y total para todo. Para elegir el reparto, para todo, sin ningún tipo de presión. Al principio cuando se empieza a mover había grandes productoras que sí que nos pedían elenco más joven, más comercial. Pero nosotros cuando empezamos a escribir ya pensábamos en Antonio de la Torre y Luis Callejo. En ese momento Antonio no era la persona súper conocida y premiada que es hoy día, por lo que era más complicado que una productora aceptase, pero nunca pasamos por el aro. Rodar en super 16, que era otra locura…

Y cuando Raúl conoce a Beatriz Bodegas, la productora, vio en ella esa confianza y empuje de apoyarnos al máximo y brindarnos productora y dinero.

Qué gusto, ¿no?

Sí, porque nunca pasa eso. Nunca pasa eso y así lo hemos vivido todo, por parte de la productora también. Con total libertad y confianza. Siempre poniendo ellos los cauces, eso sí, porque son los que entienden de números y tienen que hacer su trabajo. Pero con total libertad. Así que ese es el proceso. Mucho tiempo, muchas reescrituras, mucho tiempo parado también.

Así que sí, es verdad que es el primer guión, pero le hemos dedicado mucho tiempo y muchas lecturas.

Claro, nos imaginamos la cantidad de versiones que ha debido haber.

Efectivamente.

¿Y cómo empezáis a estructurar la primera versión? Partís de un tema, de una trama…

La idea es la que a mí me cuenta Raúl la primera vez. Siempre decíamos que con los crímenes que están ocurriendo, si alguna vez me encontraba con el asesino de mi hija no sé lo que haría. Y ese no sé lo que haría, siempre había alguien que respondía “yo me los cargaba”. Pero no es tan fácil matar a alguien en la vida real. A no ser que estemos en una película de Tarantino, matar es sucio, es difícil. Clavar un cuchillo es un proceso muy sucio, y que a la vez podemos llegar a hacer todos.

Queríamos contar esa idea, y así surge la premisa. Alguien que se enfrenta en un momento determinado a unas personas que en el pasado destrozaron su vida. Queríamos contar el cómo lo hace. Y a partir de ahí va toda la escritura. El personaje de Curro va cogiendo más importancia, porque nos parecía muy interesante y creíamos que el espectador era con quien iba a ir. Con Curro, que al final es una doble víctima. Ha pagado dos veces por su crimen.

Aunque Curro está construido como un personaje al que al principio no le tienes mucho aprecio.

Bueno, es un viaje, a lo mejor. Es verdad que lo que han hecho Luis Callejo y Antonio de la Torre con su interpretación es darle la vuelta a sus roles. Curro al principio te puede caer peor, pero yo creo que en seguida ves que es un hombre más de gritar que de hacer daño a nadie. De hecho, él en ningún momento hace daño a nadie. No es capaz de pegar. No pega a nadie. Se enfada, pero no hace nada. Su mujer se enfrenta a él, pero él es incapaz de hacer nada. En el atraco del inicio se ve que es un pardillo.Y luego incluso tiene decisiones morales, de no estar de acuerdo con lo que va pasando. Él decide que le pase lo que le pase a él, no puede dejar que todo ocurra.

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Cartel promocional de la película

Sin embargo, Antonio de la Torre, que pensábamos que iba a ser un personaje que el público iba a recibir de manera distante, con miedo incluso, ya cuando arranca la película en ese primer punto de giro transmite algo con su mirada de dolor y pena que, aunque haya engañado al espectador, se lo perdona. Aunque ahora dé miedo, no dejas de ir con él. Y esto para mí es una lección de guión que aprendí sobre la marcha. Hay matices de los actores que profundizan en cosas que tú al escribir no te das cuenta.

Precisamente nos interesaba hablar contigo para saber cómo había sido este proceso de escribir siendo psicólogo. Al final un arquetipo dramático no puede ser tan complejo como una persona real. ¿Hasta qué punto puedes aportar desde tu punto de vista de psicólogo, o tienes que caer en ciertos “errores” psicológicos para que sea verosímil?

Muchas veces la realidad no es “verosímil”, pero en cambio un guión lo tiene que ser (risas). En consulta trato a gente, y esto se lo comentaba a Raúl, que si  contara lo que les ocurre nadie se lo creería. Debes suavizarlo. Eso es lo que ocurre con el personaje de Antonio de la Torre. Debía ser verosímil a la vez que huíamos de ciertos clichés que a mí no me gustan nada. Estas cosas como la amnesia, la doble personalidad… esas cosas que ya sí que son barbaridades desde el punto de vista psicológico. Así que el trabajo se trató sobre todo de simplificar un poco. Sí que decíamos que si el personaje de Antonio de la Torre había estado tanto tiempo sin explotar guardando su secreto debería haber desarrollado muchas conductas extrañas relacionadas con la ansiedad. Podría estar delicado, por ejemplo. Porque o una persona es capaz de dejar las cosas atrás y rehacer su vida, o en algún momento se tiene que exteriorizar. En pulsiones, o con un perfil obsesivo, o con otras cosas que no nos convenían para que no fuera un raro, o un psicópata, ni nada parecido.

Supongo que el impulso, la primera opción, es llevarlo más hacia ese lado.

Al principio sí que estaba compuesto por más cosas que explicaban cómo es, porque una de las cosas que sí que teníamos claras desde siempre es que no queríamos engañar al espectador de una forma tramposa. Queríamos que hubieran giros grandes pero que la gente llegara a ellos de forma natural. De hecho hay quien nos ha dicho que ve venir el final desde la primera escena, y otra gente sin embargo queda flipada. Eso es lo que buscábamos, que la gente llegara poco a poco hasta ahí.

Nosotros sí que desarrollamos ciertas conductas que daban a entender que algo le había pasado. Tienes a un hombre que está solo, sus enfermeras le conocen. Tienes su casa, que parece que no le pertenece. Su cuarto, que es juvenil. Es una persona a la que se le detuvo la vida en un instante, en un momento determinado. Sí que se dan determinadas pistas, pero no queríamos llegar de una manera tramposa a todo esto.

Por ejemplo, él todos los días se pone la cinta de su pasado. Eso habría sido algo muy peliculero, que ya hemos visto. Además, te arrojaría otras dudas que restarían realismo a la película. Si tan planeado tienes algo, ¿harías hecho así las cosas? Él es un tipo torpe, no entra con un arma al gimnasio. Funciona por impulsos. Para mí esa (la del gimnasio) es una escena genial, y cuando ocurre te horroriza. Yo creo que ahí Manolo creó un personaje estupendo, que refuerza la idea de la película. Esto no es Kill Bill. Aquí pasó algo, y a partir de ese momento Antonio tiene un objetivo. Quizá no lo hemos transmitido bien, pero esa era la idea: una venganza desde las tripas, no pensada.

Es interesante también ver como tampoco jugáis, con estos dos personajes, a dejar claro cuál es la víctima y el verdugo.

Exactamente. El trío de personajes protagonistas está construido de este modo. Yo personalmente soy fan de Curro, defiendo mucho esa nobleza trágica que tiene su personaje y que puede producir rechazo. Por su parte Ana es una superviviente, una mujer dura a la que compadeces hasta que entiendes que su papel en esta historia es mucho más complejo y sabe mucho más de lo que quiere. Hay una frase suya que dice “lo único que ha hecho Curro es juntarse con quien no debe”. Cuando acaba la película ves que esas frases adquieren un significado mucho mayor. También tienes ahí a Juanjo, el del bar, Manolo, Julio… Incluso la mujer de Juanjo, que aunque permanece ajena a lo que pasó también va sacando sus conclusiones.

No sé cuántas películas haremos Raúl y yo, pero creo esto siempre será marca de la casa. Los clichés, los buenos, los malos, las lecciones morales. Son cosas que no nos interesan a la hora de contar la historia. La película no ofrece una lección, y eso que era fácil caer en dar una lección, puesto que es un género que existe.

Entonces vuestro trabajo, digamos, fue el de darle la vuelta a la tortilla.

Nuestro reto al principio era el primer acto. Tenemos un primer acto muy largo, y aquí sabíamos que no queríamos engañar al espectador, por un lado, y por otro tampoco queríamos ofrecer una película que no fuera a desarrollarse luego. Si la gente creyera que están delante de un drama de triángulo amoroso, luego iban a ver otra película. Entonces, cómo construir ese primer acto, sin que aburriera, sin que fuera tramposo, desvelando poco a poco y manteniendo la tensión fue lo que más trabajamos hasta última hora. De hecho, en el montaje final se hicieron cambios en este sentido.

También decidimos esa estructura capitular para evitar esto, que era nuestro principal problema de guión que podíamos tener. Con esta estructura capitular, de hecho, queríamos evitar que la película pareciera un conjunto de películas. Así, al espectador le estás diciendo todo el rato “te presentamos esto, ahora te presentamos esto”. El espectador tiene un hilo narrativo y automáticamente su cabeza estructura con las piezas de un puzzle que ya no hace falta al final de la película.

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¿Esto lo teníais desde el principio?

No, como os decía a este primer acto se le dieron muchas vueltas. En guión era una cosa que ya estaba muy elaborada, y creo que es lo que más acortamos y cambiamos. Luego en el rodaje vimos cosas que funcionaban más y otras que no, y al final en el montaje es donde lo acabas de ver. Así, esta parte es la que más ha evolucionado y más se ha tenido que ir elaborando.

Se trata de reescribir en montaje en base a las imágenes. Si hubierais leído la primera versión, la estructura es la misma, sí, pero se ha ido puliendo, poniendo y quitando escenas para que la cantidad de información sea la justa y necesaria. Reescribir para acabar de darle forma, para contar bien el tema.

Respecto a vuestro proceso de trabajo, ¿cómo os organizáis?

Creo que es muy importante que un guionista se lleve el trabajo a casa. Nosotros trabajamos muy bien corrigiéndonos el uno al otro. Nos mandamos versiones, y luego quedamos. También creo que no todo el mundo tiene la suerte de poder dedicarle tantos años a un guión. No sé si “suerte” es la palabra, pero a nosotros nos ha ayudado mucho poder retomar el guión un año después. Creo que se nota. El guión, que al final es una negociación entre dos guionistas, lo defendemos a muerte porque ni uno ni otro lo reescribiríamos de una forma diferente. Y eso es muy importante.

Por otro lado, veo muy difícil escribir un guión solo. Yo creo que no podría. Cuando hay otra persona siempre uno de los dos tira en los momentos difíciles. Con Raúl escribiría toda la vida, porque nos entendemos y nos complementamos. También te digo, él es el director, así que tú también sabes que cuando un debate se queda en tablas, ha ganado él (risas).  Aunque el hecho de no conformarte te obliga a ponerte las pilas, y eso siempre es bueno. Fue un proceso bonito.

También es verdad que al trabajar en equipo puedes evitar fallos de guión flagrantes. Creo que en nuestro caso puede ser que la película guste más o menos, pero creo que no nos podrán decir que el guión es inverosímil. Creo que todas las reacciones y emociones de los personajes están justificadas, y, sin querer sonar pretencioso, cuando ves la película por segunda vez puedes ver por qué reaccionan y actúan como lo hacen en todo momento. De principio a fin creo, creemos, que los personajes son coherentes con lo que son. No dan cambios porque les toque por páginas, por decirlo de algún modo. La idea era contar una historia contada muchas veces antes de forma muy potente, orgánica, contada desde los personajes.

Luego también da la sensación de que los diálogos están muy trabajados, que ningún personaje habla de más o de menos. Es el silencio el que explica también. ¿Fue algo consciente?

Sí. De los dos roles podríamos decir que yo soy el guionista más técnico. Por ejemplo me empeñé en meter un diálogo final entre los dos protagonistas que al final no existe. Y cuando lo vi dije “vale, así es mejor”. Raúl es intuitivo, es contenido, yo soy mucho más explícito. Pero como yo sabía desde el principio qué tipo de película era teníamos que trabajar con esto. El texto nunca podía decir lo que estaba ocurriendo en escena, trabajamos mucho con el subtexto. Por ejemplo, amenazar cuando estás en posición de inferioridad, o dar miedo desde la pena. Se trataba de eso, y es algo que nos gusta mucho.

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Fotograma de la película

Aunque también nos gustan mucho los diálogos más tarantinescos, como puede ser el caso de la escena de Manolo. O meter diálogos de humor cuando tú estás pensando que Antonio va a matar a un tipo cuya mujer está embarazada. Está claro que hay que entender la película, y hay que meter ciertas frases, pero queríamos huir lo máximo posible de ciertas frases. “Yo no quise matarle, fue un arrebato de ira”. Metíamos concesiones del género, pero queríamos huir la epicidad. De hecho, el diálogo final que quería meter era muy western (risas) pero rompía con la estética de la película.

Aún así, tiene mucho de western. La atmósfera tiene un papel muy importante en la película. Eso suponemos que ya lo teníais pensado.

Sí, de hecho cuando estábamos escribiendo y pensábamos en referentes nos venían muchos títulos de western. Nunca habíamos llegado a hablar que estábamos hablando un western, decíamos que es un thriller, pero sí, realmente la trama es alguien que llega a un pueblo, un crimen, un viaje, un duelo… El duelo, de hecho, fue un título que se nos ocurrió para la película, pero ya se iba a otro lado. Aunque Tarde para la Ira es muy western. Aún así, el título que tuvo la película durante siete años fue Agosto, y era una película que no iba a transcurrir en verano, sino en invierno. Pero llegó la película de Julia Roberts y Meryl Streep y claro, (risas). Aún así creo que es un acierto, porque creo que habría sido un título que transmitía un intimismo que no respira la película.

Y a parte del western, ¿qué referentes teníais?

Creo que los referentes son claros y se notan, porque cuando intentas hacer algo diferente en seguida vienen a la mente otras cosas diferentes. Todo el mundo habla de ciertos referentes que evidentemente están ahí, pero están ahí de una manera orgánica. No nos reunimos y dijimos que nos molaba Saura, Tarantino o los Dardenne. En 9 años, de hecho, nuestro estilo ha cambiado. Lo que al principio nos quedaba más efectista con el tiempo nos ha ido interesando menos. Nos interesaba la cámara al hombro, el seguir a los personajes.

Comentabas antes que lleváis plan de seguir escribiendo más…

Sí, de hecho ya estamos con una segunda idea, y para mí, al menos, esto lo cuento y suena un poco a programa de Sorpresa Sorpresa, yo no quería dejar de escribir nunca este guión. Yo soy un psicólogo amante del cine. Me junto con mis amigos en los Goya para hacer porras, con nuestras fotocopias… Lo vivo con pasión, y recuerdo que hace 9 años pensaba que molaba mucho porque conocía a Raúl Arévalo y quería que le ayudara a escribir un guión (risas). Yo nunca quería terminar de escribir el guión, porque pensaba que se iba a acabar mi ventana a esto. Pero bueno, luego ya nos hemos hecho íntimos los dos y eso ya no hay quien lo cierre. Aunque al principio para mí escribir era tan, tan bonito…

Ahora para este segundo proyecto tenemos más presión, tenemos el reto de seguir con lo que hemos hecho. Todo el mundo nos dice que la segunda película es más difícil. Ahora ya no podemos estar nueve años para otra película (risas).

Y claro, a ver qué productora espera nueve años.

Aquí siempre he dicho que Beatriz nos ha dado absoluta libertad, y se lo agradecemos, pero claro, sí, todo el mundo tiene que hacer su trabajo y no podemos estar nueve años para otra película. Es interesante ver algo que decís mucho vosotros en Bloguionistas, todo el asunto de la industria y sus tiempos, y sí, sé que hemos sido muy afortunados con la suerte que hemos tenido. Esto es algo que me dice mucho Diego San José. “A mí me tardaron varias películas en poner mi nombre. Era el amigo de Borja Cobeaga o el hijo de Victor Manuel y Ana Belén para los que me confundían” (risas). Así que sí, que yo, desde el primer momento, haya tenido esta libertad creativa… También tuve la suerte de estar en el rodaje, porque Beatriz me dejaba estar. En todo momento he estado presente. Ahora he ido al Festival de Venecia. Así que yo, ahora, y con toda la humildad, twitteo con el hastag de guionistapresente. Aunque sé que he tenido mucha suerte, creo que son cosas necesarias de hacer. Aquí Beatriz dijo algo interesante también. “Lo de que el guionista no esté presente es algo antiguo, es otra manera de hacer cine. El guionista tiene que estar.” Pero todavía queda mucho trabajo en lo que respecta a visibilizar al guionista. Ojalá estemos viviendo el principio de un cambio para todos.

Respecto a lo de la segunda película, nos hemos intentado evadir de todo. No pensamos ni en si será o no comercial, si gustará más o menos, si nada. Seguimos en la misma línea que con la primera película, haciendo lo que queremos y lo que nos apetece, sin querer demostrar nada. Vamos a hacer películas que nos gustan, con realismo, donde haya personajes envueltos en situaciones extrañas que les fuercen a hacer determinadas cosas. Y nada más.

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Eso sí, esperamos hacer algo más luminoso. Como psicólogo retuiteo a mucha gente, y había ciertos tweets como “gracias por hacérmelo pasar tan mal”. A lo que estoy acostumbrado como psicólogo es a que me digan que les hago sentir mejor. Pero esto me ha molado un montón (risas). Al día siguiente de la premiere hice un pase con mis amigos al que llamé Tarde para la Sidra, y ver cómo reaccionaban… eso es lo que quiero con la segunda película.


LA RESACA DEL NOTODO (la crónica de verdad)

22 abril, 2010

Por Chico Santamano

No les voy a engañar. No me siento muy orgulloso de la retransmisión en directo de la Gala. Jajajaja. Ya saben que soy muy aficionado al palmarés de este festival y esto no se podía quedar así.

El problema de este desastre no fue la promesa incumplida de barra libre de Jameson como años anteriores. El origen de semejante hecatombe bloguera tiene un nombre y un apellido: Steve Jobs. Él dirá que no, que el nombre y el apellido era Chico Santamano y su inutilidad tecnológica, pero créanme que su corrector de textos del iPhone es la cosa más dañina que ha inventado un ser humano desde (todos) los magacines de tarde de Antena 3.

Voy a intentar repescar esos locos locos comments que dejó un servidor desde la oscuridad de su butaca, reinterpretarlos (si puedo), reescribirlos y añadir algo en caso de que me acuerde.

21:30 Hemos conseguido entrar. Casualidades de la vida me siento junto al Pianista, a su lado hay un señor que intentó eclipsarme con mi misma camisa y a mi lado mi querido colega que me prestó ese invento del demonio de la posmodernidad llamado iPhone (aún así, gracias). El cacharro no nos deja editar el post, así que me veo obligado a escribir en los comments. Qué cutre. Qué sofoco.

21:31 Luis Larrodera o Roderas o como quiera llamarse ahora, en el escenario. Luce tipazo, tablas y una dicción a prueba de balas. Arranca con el chiste obligado del volcán björkiano este. Y -oh dios mío- lo relaciona con el humo negro de Lost. En la era de Twitter y Facebook cualquier coña con referencia a la actualidad se queda antigua a las dos horas.

21:36 PREMIO DEL PÚBLICO… I WISH. Y con él llega la primera decepción de la noche. La gracia de este corto era que si ganaban, el homeless protagonista vendría a España a recoger el premio. Pues bien… no ha podido. ¿La razón? ¿Lo adivinan? EL VOLCÁN. Pues vaya.

21:44 PREMIO CALLE 13: MIRADA PERDIDA. En los resúmenes de los nominados nos llama la atención la gran cantidad de cortos ambientados en el metro. ¿Un rasgo generacional?

21:49 EL PREMIO CANARIAS (perdonen, no recuerdo el nombre del premio realmente, pero sé que algo tienen que ver el archipiélago): SOLOS. Llegados a este punto no podemos más que elogiar el bellezón que han puesto paseándose por el escenario de un lado a otro. Sin duda es LA AZAFATA BIÓNICA. (¿Alguien hizo fotos? Esa mujer merece ilustrar este post) Qué piernas… La platea se estremece y dilata al mismo tiempo cada vez que cruza. El año que viene haré un corto con ella… quizá montada en el metro. No lo descarto.

21:52 No llevamos ni media hora y ya nos revolvemos en nuestros asientos. Echamos MUCHO de menos el Florida Park. Sus mesitas, sus copas, su banda en directo, sus canapés… Empezamos a odiar la nueva ubicación. Todo parece más solemne, más Festival de Cortos de provincias.

21:53 El inestimable patrocinio de Jameson nos hace divagar sobre la íntima relación que ha habido, de toda la vida de Dios, entre el cine y el whisky.

22:00 EL PREMIO LOS GOYITAS: MICROMAPA. Lo han entregado Raúl Arévalo y Quim Gutiérrez. Dos actores acojonantes (el segundo dejó con la boca abierta a más de uno con el corto de Sánchez Arévalo), pero no podemos asegurar que estuvieran ni muy despiertos, ni muy animados, ni siquiera muy por la labor. Fueron, ambos dos, muy el prototipo de “soy actor y no necesito peinarme para parecer interesante”.

22:07 Pianista, con su eterna manía de acusar de plagio a todo lo que se mueve, asegura que el corto de Isabel Coixet (aburridísimo) es un plagio de “Este invierno” de Daniel Castro (el “airado” Guionista en Chamberí). La gente aprovecha para ir al baño.

22:09 PREMIO BOX OFFICE: EL FIN DEL MUNDO. Como somos fans de su director, un señor muy serio, pero muy divertido, pero muy serio, pero muy divertido, jaleamos su premio. Pasan el corto, la gente se descojona de lo lindo. Enhorabuena, Alberto.

22:16 Ponen el corto “Pescados” de la jurado Lucrecia Martel. Nos hace mucha gracia al principio. Al décimo noveno pez cantor queremos imitar a parte de la platea que aprovecha los cortos del jurado para salir fuera. Empezamos a sospechar que existe una barra libre muy tocha y muy secreta.

22:20 El presentador de la gala antes conocido como Luis Larrodera o ahora o… nunca me ha quedado del todo claro se pone a contar chistes. Ojo, no chascarrillos, nono… CHISTES. Se ha emborrachado de comedia. Que le detengan.

22:25 MEJOR INTERPRETACIÓN: Daniel Prada por RITMOSIS. Pensábamos que iba a subir bailando, habría sido lo suyo. Íbamos a perdonárselo, pero el tío se cascó la anécdota (como el que no quiere la cosa) de que acababa de hacer un spot con Zidane. Daniel, sinceramente, no nos ha gustado nada este comentario tuyo. Aún así, estás fantástico en el corto. Enhorabuena, sigues en la Academia.

El premio es compartido con la señora mayor de “LLAMA YA“. Las señoras mayores siempre trincan premios, las jodías…

22:36 Otro corto del jurado. Esta vez el de Isaki Lacuesta. Pianista asegura que el corto de Lacuesta plagia el corto de Coixet que plagiaba a Daniel Castro.

22:45 PREMIO MEJOR DOCUMENTAL: EL DÍA QUE YO ME MUERA. Viendo el resumen de los nominados, llegamos a la conclusión de que el día que prohíban presentar cortos documentales rodados, como el que no quiera la cosa, durante unas vacaciones de verano en el extranjero… ese día, esta categoría se quedará prácticamente desierta. Por cierto, echo de menos la nominación a “¿Quién está ahí?”. Porque me gusta y porque su dire es amigo. No hay más razones.

22:56 MEJOR ANIMACIÓN: CAPITÁN HACEDOR DE ESTRAGOS Borja Cobeaga ha aprovechado para pedir a sus colegas que le manden SMS firmados porque ha perdido el móvil. No explica dónde ni de qué manera. Exigimos más detalles.

22:57 Definitivamente ECHAMOS DE MENOS EL FLORIDA PARK. Ese mítico lugar donde hacían “Entre amigos” y “Esto es espectáculo”. Se echa tanto en falta el espíritu de José Luis Moreno y Concha Velasco.

23:02 PREMIO AMENÁBAR: SÓLO UN DETALLE. Ups! Ese final de este corto… Después de haberlo visto en tantísimos sitios (incluido “Esposados” de Fresnadillo y “Pagafantas” ), pensábamos que ya estaría prohibido por el código penal volver a echar mano de ese “giro sorpresa”.

23:05 De repente, la gala se ha puesto tristona y sombría. Los ganadores parecen que están un poco en plan “pedir perdón por ganar”. Venga coño, esa alegría arriba. Llevas tres meses peleándote en los foros con otros directores y ahora que te dan el premio no metes ni un grito.

23:10 Nos sorprende (para fatal) el corto de David Serrano. Es tela marinera… Esa luz, ese audio, ese grafismo con la impact y resplandor exterior de photoshop… PUES VALE. Pianista no calla: me dice que  el corto tiene un final mitiquísimo, y que eso lo compensa todo. Se podría haber traído otro iPhone y dejarme hacer la crónica en paz.

23:15 MEJOR GUIÓN: ALBERTO GONZÁLEZ VÁZQUEZ por “EL FIN DEL MUNDO”. El señor más serio y divertido del planeta vuelve a subir al escenario. Felicidades bloguionísticas, claro.

23:19 En contraste con lo amateurísimo del corto de David Serrano, sorprende la superproducción de Fesser. La gente se ríe de principio a fin.

23:22 Empieza ese momento tan sin sentido del Notodo donde se dan los premios “mejor corto”. Sinceramente, no entiendo la diferencia entre el “premio al mejor”, el “gran premio al mejor”, el “premio del jurado”… No lo sé… Quizá un tercer, segundo y primer premio sería más claro…

23:23 Bueno, uno de esos premios es para el hipnótico “Mirada pérdida”. Por cierto, su director me suena muchísimo y no sé de qué. Ahí lo dejo.

23:30 Fantástico el corto/avance del nuevo largo de Sánchez Arévalo. Quim Gutiérrez, de pelos de punta.

23:31 PREMIO ESPECIAL DEL JURADO: LOS GRITONES. Enhorabuena para Roberto y para Ruth. Se os admira.

23:38 OTRO PREMIO DE ESOS GORDOS: CAPICÚA. Creo que es el más gordo, no estoy seguro. El corto está guay, pero es curioso que se repita exactamente la misma fórmula de Maquetas, el corto ganador del año pasado.

23:41 No sé si saben que Pianista es un gran experto en moda. El tío va siempre a la última y además de asesorar a los modistos de H&M se permite opinar de los estilismos ajenos. Pues bien, señores… Pianista en un Burdel da por caducada la moda de los chalecos. Ya saben, guárdenlos en los armarios para tiempos más prósperos.

23:44 La cosa termina. Foto de grupo en el escenario y sobrevuela la duda en el aire. Esta tradición tan loca de hacer la foto de los ganadores… ¿sólo se hace en España, no?

23:46 Salimos para la fiesta en Chicote. Me cruzo con Guacamolo. Amenaza con darme con el látigo.

23:48 Por el camino nos lamentamos que la gala haya sido tan pesadita y tan carente de energía. El año pasado estuvo divertidísima y ágil, pero este ha sido un poco bajón.

23:52 ¿CÓMO? Los invitados tienen UNA copa gratis (de Jameson, claro), los acreditados por medios (Sí, yo soy un acreditado y sí, Bloguionistas es un medio) no tenemos derecho A NADA. ¿Qué mal, no? Lloramos por tercera y última vez por la pérdida del Florida Park.

00:30 Ojo. Se junta parte de esa POMADA tan mítica. Qué guay reencontrarse con tanta gente con talento y tan poca estrella acaparando atenciones.

02:45 ¿QUÉ? Nos dan las luces en el Chicote. ¿YA? Una rubia moderna con unas tetas enormes informa a grito pelao que la fiesta continúa en su casa en la Calle Infantas. Estamos todos invitados. Éramos más de 200 personas. Según me cuentan, esa fiesta fue tremendamente LOCA. No faltó de nada… y hasta aquí puedo leer.

03:03 Las tradiciones notoderas obligan a acabar la noche en un karaoke. Se decide ir a uno que odio con todas mis fuerzas. Sí, el karaoke de Mostenses. Ese donde el gran lobby gay despliega su poder y sólo cantan canciones de Rocío Jurado los amigos del DJ. Los demás tenemos que esperar turno durante horas.

03:05 Ups! Sorprendentemente está cerrado. Bien… vamos al karaoke más  bizarro de la capital. El Karaoke Paradise. Ese donde las triadas filipinas (en caso de que exista algo similiar) planean romper las finas piernas de otros temerosos filipinos confidentes de la policía. Segundo UPS! TAMBIÉN ESTÁ CERRADO. Definitivamente el Notodo 2010 está gafado. La masa se dirige pues al Wurlitzer. Si quieres cantar, tendrás que hacerlo sin leer la letra en los plasmas.

03:30 A partir de aquí yo ya no les puedo seguir contando. Las galas del notodo se sabe cómo empiezan, pero nunca cómo acaban. Este año, la postfiesta ha sido especialmente desenfrenada. Alcohol a destajo, escotes desmedidos, fotos a gogó para facebook, parejas que se escabullen… lo dicho, no puedo seguir contando. Permítanme este paréntesis… por dignidad humana.

06:15 Llego a casa. Necesito dormir muy rápido.

09:05 De nuevo en pie. Los ecos del notodo resuenan en mi cerebelo, pero tengo una reunión importante a las 10 en el centro. De ella podría depender que el proyecto en el que estoy currando continúe su andadura… ¿Qué? No me miren así. Para una vez que salgo…

01:58 Acabo este post. Se me cierran los ojos. Creo que descansaré… AL FIN.

(Gracias, encantadoras chicas del Notodo por invitarnos. Nos vemos el año que viene)

ACTUALIZACIÓN: Si quieren leer otra crónica desde el lado femenino de la movida (es decir, desde la perspectiva de mujer acosada por cortometrajistas)… lean el post de Jimina Sabadú. (que ni me cita ni nada. La próxima vez, se va a medir con usted su prima Nieves, querida Sabadú)


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