DONOSTIA 2016: ENTREVISTA CON CARLES TORRAS Y MARTÍN BACIGALUPO

4 octubre, 2016

Entrevista y Fotografías de Àlvar López y Carlos Muñoz Gadea

Aprovechando su paso por el Festival de Cine de San Sebastían, pudimos entrevistar a Carles Torras y Martín Bacigalupo, el equipo de guionistas de Callback, un thriller sobre el lado oscuro del sueño americano que fue galardonado en la pasada edición del Festival de Cine de Málaga como mejor guión.

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Lo primero que nos llama la atención en Callback es la estructura, que no responde a los elementos del guión clásico. Parece una historia que nace a partir del personaje. ¿Cómo es vuestro proceso de escritura?

CARLES: Nosotros trabajamos sin encorsetarnos en el concepto de estructura u otros términos quizá más académicos, más de libros de guión. Creemos que no hay fórmulas para escribir un guión. Partimos sobre todo del personaje, y en base a él y a cómo se relaciona con el universo que hemos creado Martín y yo. Eso es lo que da pie a todo lo que sucede, lo que lo estructura.

Eso sí, diría que sí que hay estructura. La estructura siempre la encuentras. Todas las situaciones, las tramas y subtramas, son estructura, tienen un planteamiento, un nudo y un desenlace. Luego, obviamente, hay variables en lo que respecta al tipo de estructura, pero en el fondo siempre debes encontrar una estructura.

¿Cómo os planteáis entonces el trabajo de construcción de la historia?

CARLES: Una vez tuvimos claro el personaje, así como sus objetivos y los obstáculos a los que debía enfrentarse, escaletamos teniendo claro cuáles eran los puntos fuertes por los que queríamos pasar. A partir de esa escaleta empezamos a desarrollar las secuencias, y en última instancia fue Martín, que es muy buen escritor y domina el inglés a la perfección, el que dialogó. Los diálogos son 100% de su creación.

Suponemos que ayudaba el hecho de que fueras tú, Martín, el que luego iba a interpretar esos diálogos.

MARTÍN: Completamente. Escribí los diálogos desde el punto de vista interpretativo, pensando ya en ello. Y también durante el proceso de escritura de la escaleta. Cuando empezamos, creo que lo que nos ayudó mucho fue confinarlo temporalmente en un espacio corto. Hace poco me mudé de casa y encontré una libreta en la que ambos apuntamos lo que sucedía en cada día de la historia. En total, eran cinco días, creo recordar. Piénsalo si quieres como una semana. Eso es algo que teníamos pensado desde el principio. Íbamos viendo lo que le podría ocurrir al personaje principal a lo largo de una semana. Creo que eso te ayuda a acotar.

Me parece que un ejemplo que ilustra esto es el de Neruda, película que ha estado también en el festival. ¿Cómo afrontas la vida de un personaje tan importante como Neruda? Acotando, hablando de un momento particular de su vida y no de su  vida entera.

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Callback es la cuarta película que estrena Carles Torras como guionista

Hay un tema que aflora a lo largo de toda la estructura desde el mismo inicio de la película, y es esa perversión del sueño americano. ¿Hasta qué punto escribisteis basándoos en vuestras propias vivencias?¿Qué hay, digamos, de real en la historia, y que hay de documentación?

CARLES: Yo estuve viviendo una temporada allí, y Martín lleva ya ocho años. Cuando ambos estábamos ahí hablábamos bastante sobre este tema, sobre la barrera cultural que percibes entre los americanos y los que somos de fuera. No te sientes desplazado en ningún momento, pero digamos que lo que configura la esencia de la sociedad americana, su cultura, resulta incluso chocante y sorprendente ver hasta qué punto tienen asimilado el concepto del sueño americano. Lo escuchas constantemente, y te sorprende, puesto que cuando estás allí te das cuenta de que ese concepto es una gran mentira que la gente se cree, o que al menos quiere creer en ella. Por tanto, de donde surge la historia es de aquí, de un personaje que se cree con derecho a ese pedazo de territorio americano, de ese sueño que le han prometido, pero que al llegar allí se da cuenta que dista mucho de la realidad.

MARTÍN: Por lo que respecta a la documentación, al inicio de la película hay una escena en la que mi personaje acude a un casting y, cuando va a darle la mano al director, este le dice que lo siente, pero que no le da la mano. Esto me pasó a mí en una audición, y me hizo sentir fatal. Fue algo duro que me guardé sin saber que lo iba a utilizar en una película, y ya cuando empezamos a escribir me di cuenta que era el espacio perfecto para contarlo. La película en sí está llena de estos momentos, y lo que te puedo decir al ver cómo funciona el largometraje cuando lo ve la gente es que las reacciones, las emociones, suelen venir en las escenas que son reales. Creo que la película reúne retazos de realidad, y eso la mejora.

CARLES: Lo mejor es escribir sobre la realidad que conoces, porque si sabes de lo que estás hablando lo vas a plasmar de una manera más real. Si tomas cosas de la realidad puedes anclar al personaje dentro de un universo que parecerá más real. De hecho, creo que el éxito de trabajar los dos juntos reside en que escribimos sobre un universo que ambos conocemos perfectamente, y sabemos lo que queremos reflejar de dicho universo en cada momento. Nuestra colaboración en ese aspecto ha sido muy exitosa. Ya estamos mirando a  ver si conseguimos hacer otra película.

Sin desvelar nada de la estructura ni hacer spoilers, hay un momento en la película que marca un antes y un después en la narración. ¿Por qué decidís ponerlo más o menos a la mitad de la historia?

CARLES: Mira, antes hablábamos de estructura, y aquí podemos ver hasta qué punto la película sí la sigue. El momento llega justo en la mitad de la película. Es un punto de giro en el arco del personaje, y por eso está puesto en ese minuto. Recuerdo, eso sí, que en el guión ese momento llegaba antes, aunque en la reescritura lo modificamos. Reescribir es un proceso complejo, por eso lo que decía antes de que no hay fórmulas. De hecho, hablamos con un Script Consultant en Nueva York y fue él el que nos hizo la recomendación de mover ese momento.

MARTÍN: De una manera muy clarividente, añadiría. Lo vio claro.

CARLES: Finalmente, con los cambios y tras la recomendación, quedó a la mitad, y es verdad que podemos decir que hay incluso dos películas, por lo que ponerlo justo a la mitad facilitaba la narración.

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Cartel promocional de la película

Callback es una película hecha, relativamente, con pocos medios. Hay una diferenciación bastante marcada en cómo se cuentan las cosas en los interiores y cómo se hace en los exteriores. ¿Responde esta decisión al contexto de producción en el que se desarrolló la película?

CARLES: Creo que hay varias decisiones a parte de las de producción. Por ejemplo, creo que esta distinción representa las esferas vitales de Larry, el protagonista. Hay decisiones creativas que marcan esta forma de escritura, puesto que nos parecía interesante marcar las diferencias en la forma de actuar de Larry en público y en privado, su interacción con los distintos personajes, las diferentes caras de Nueva York…

Por otro lado, la ley de Nueva York permite rodar sin necesidad de pedir permiso en la calle si el equipo es reducido, por lo que también responde a esta necesidad. Y por último, queríamos estar con el personaje en los momentos en los que se encontraba solo con tal de ver cómo se comportaba. Por tanto, diría que sobre todo la decisión se tomó en base a la historia, pero que la producción también tuvo su influencia.

Hay un momento en el que al protagonista le llaman por el nombre de Mr. De Niro. Suponemos que os lo habrán dicho, pero nos ha parecido gracioso porque desde el principio la construcción del personaje nos recordaba bastante al protagonista de Taxi Driver, o a la de un referente más reciente, Nightcrawler. ¿Era uno de los referentes que teníais en mente?

CARLES: Siempre nos mencionan a Taxi Driver, sí, pero la verdad es que en mente teníamos muchos referentes a parte de este.

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Martín Bacigalupo, guionista y actor protagonista de Callback

MARTÍN: Tengo un Whatsapp bastante divertido de Carles que decía “¿has visto Nightcrawler? ¡Es una película que podíamos haber hecho nosotros!Al verla me quedé sorprendido. Claro, tiene cosas en común, pero lo mismo ocurre a la inversa, también tiene Nightcrawler cosas en común con Callback. Cuando la escribimos de hecho ni había salido. Y por lo que respecta a la similitud con Taxi Driver, la intención cuando lo escribimos era simplemente la de buscar un juego de palabras con De Ceeco y De Niro, nada más.

CARLES: La película cuenta una historia sobre la identidad, y eso es lo que queríamos contar. Luego es evidente que te recordará a otras historias. Al final cuando escribes los referentes son infinitos, de lo que se trata es de tenerlos en cuenta para luego olvidarlos y así poder escribir tu propia historia.


CUATRO CLAVES PARA TRADUCIR UN GUIÓN

9 febrero, 2016

Douglas Stuart Wilson es cineasta, traductor y escritor. Ha traducido las versiones de rodaje en inglés de películas como Red Lights, Ways To Live Forever, A Story for the Modlins, y Money. A lo largo de su carrera de 20 años en el cine español, ha trabajado en Lola Films, Tri Pictures y lazonafilms en tareas de desarrollo y producción.

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El papel de traductor de cine siempre ha existido en España, pero en los últimos años ha adquirido mucha relevancia por el aumento del número de películas rodadas en inglés, y un mercado nacional azotado por la crisis, amén de un gobierno hostil a la cultura en general. Nunca la internacionalización del cine español ha sido tan importante para el sector, y sin embargo, poco o nada se sabe del papel del traductor de guiones de cine.

Pretendo aquí ofrecer unas claves o unos consejos para el guionista, director o productor que piensa rodar en inglés y no sabe muy bien a qué atenerse llegado al momento de elegir a un traductor o adaptador.

1) ELIGE UN TRADUCTOR QUE SEPA DE CINE

En primer lugar, hay que tener muy claro que ser bilingüe no significa saber traducir. Para traducir un guión de cine, el traductor ha de escribir el inglés tan bien como el guionista escribe en castellano.

A partir de allí, tal vez lo más importante a mi juicio es elegir un traductor que sepa de cine, y que sepa leer un guión de cine: cuándo sube, cuándo baja, el ritmo interno que tienen todos los buenos guiones, que es algo que sólo se aprenda tras leer muchos guiones, y ver mucho cine.

En este aspecto, la traducción de guiones de cine es como todas las especializaciones dentro del mundo de la traducción. ¿Acaso alguien cree que los mejores traductores de novelas no son expertos en literatura? Lo mismo se puede decir del traductor de textos científicos o de medicina o de asuntos jurídicos: conocen el mundo en el que se mueven.

Como mínimo, se puede aseverar que el traductor que no sabe de cine juega en gran desventaja. Los que hemos trabajado en el cine sabemos que mucha gente en la propia industria simplemente no sabe leer un guión, no visualizan la película o no reconocen un punto de giro, por ejemplo, así que imaginen ustedes el traductor que nunca ha abierto un guión en la vida. Para traducir bien, hay que “ver” la película.

2) LOS DIÁLOGOS LO SON TODO

Los diálogos son la parte fundamental del trabajo del traductor, pues son diálogos de rodaje, y no solo basta con que sean “correctos”. Una traducción puede ser perfectamente correcta en cuanto al significado del texto original, pero si los diálogos han quedado inferiores en brillo, en chispa, en gracia, si se han quedado sosos, eso puede marcar la diferencia entre la financiación o no de un proyecto, o que un actor acepte o rechace un papel.

Como dijo Robert McKee, los diálogos de cine no se parecen mucho a como hablamos en la vida real. Siempre están estilizados, hacia arriba o hacia abajo, pero todos sabemos que la Mafia no habla como Joe Pesci y Robert De Niro en Goodfellas.

Los guionistas saben que pulir diálogos es una parte importante del trabajo, y para el traductor no debería ser distinto, pues son uno de los elementos fundamentales en la creación de un personaje. Hay que recordar que puede haber tres o cuatro formas distintas de traducir el mismo diálogo. El buen traductor tendrá oído de dialoguista, sabrá cuál es la versión que mejor pegue con el personaje y la escena, sabrá si suena bien, si tiene ritmo, si es un diálogo que un actor puede pronunciar, y sabrá además en qué momento está en el arco dramático de la película.

Con todo esto dicho, resulta obvio que no es aconsejable fiarse de una agencia de traducciones a la hora de traducir un guión, ni dividir el trabajo entre varios traductores, como a veces se hace por cuestiones de prisa, ni tampoco elegir traductor porque ofrezca el precio más barato.

En el primer caso, el de las agencias, no se sabe quién va a traducir el guión, por mucho que las agencias aseguren tener gente especializada para todo. Además, trabajar a través de una agencia cortocircuita la relación imprescindible entre traductor y escritor.

Dividir un trabajo entre varios traductores por prisas es un acto desesperado que no compensa, pues casi seguro se notarán discordancias en estilo.

En cuanto al precio, por lo general, un traductor, si se toma en serio, ha de pedir una cifra consecuente con la responsabilidad que asume al aceptar el trabajo, y lo mismo se puede decir en cuanto a plazos de entrega.

3) HABLA CON TU TRADUCTOR

Traducir guiones que se van a rodar en inglés conlleva una gran responsabilidad, e implica por fuerza un componente ético: el guionista pone lo que puede llegar a ser años de trabajo en manos de un desconocido, en muchos casos sin poder juzgar el resultado final por sí mismo. Es una situación que genera inseguridades.

Es decir, lo más normal es que el guionista o director tenga alguna duda o pregunta al leer la traducción. En ese caso, lo mejor es coger el teléfono y mantener una conversación franca con el traductor, en lugar de guardar silencio, o pasar el guión a un amigo que domina el inglés –que no será traductor– para tener una opinión sobre el trabajo entregado. Los matices hay que hablarlos, casi siempre habrá, y la comunicación es muy importante. El buen traductor será paciente, querrá ayudar y escuchar y explicarse. Desarrollar una relación de complicidad con el traductor también ofrece ventajas a la hora de rodar, o en post-producción si se quiere cambiar un diálogo sobre la marcha. El traductor ha de ser el aliado del director y guionista hasta el final de la película: una garantía.

4) NADA SE PIERDE, TODO SE TRANSFORMA

En todas las traducciones se suele perder algo del texto original –un chiste, una referencia cultural, un dicho que no tiene traducción– pero el buen traductor estará atento para aprovechar otro momento en el texto y compensar la pérdida ocasionada. Eso se ve sobre todo en la comedia, cuando, por ejemplo, no funciona la traducción de un chiste en la página 10, pero luego se presenta la oportunidad de hacer otro en la página 20 que no está en el guión original. Enrique Vila-Matas comentó hace poco que un buen traductor puede hasta mejorar el texto original. No sé si yo llegaría a decir tanto, pero sí creo que una buena traducción ha de aspirar a ser tan buena como el original. Es más, debe llegar a serlo.

Por último, una pequeña reivindicación por la labor del traductor en el cine: ha de tener un crédito –tal como tiene en teatro y literatura- aunque sea en el rodillo final, pues los créditos no sólo son un reconocimiento, sino también una forma de verificar y juzgar el trabajo realizado por cualquier profesional del sector. Hay demasiadas películas españolas rodadas en inglés sin que figure el nombre del adaptador por ningún lado, y el derecho a un crédito es un elemento importante en la profesionalización del papel del traductor en el cine, una asignatura más que pendiente a mi juicio. Algo que, al fin y al cabo, sólo puede ayudar al cine español y contribuir a su creciente perfil internacional.


FIRMAS INVITADAS – MIS AMIGOS LOS BERLINESES (I)

2 marzo, 2011

Sergi Portabella ha escrito y realizado los cortometrajes Autoayuda, Te quiero y The Astronaut on the Roof, así como unos cuantos videoclips y otros trabajos.


Cuando el Pianista me ofreció escribir aquí sobre mi experiencia en Berlín decliné educadamente la oferta. ¿A quién podía interesar mi experiencia? ¿Qué podía añadir yo a los sabios consejos que se nos ofrecen cada día en este blog?

Han pasado algunos meses desde entonces y hace poco se me ocurrió que quizás muchos de vosotros no conocéis la existencia de algunas iniciativas de las que yo me he beneficiado. Tal vez alguien más pueda hacer uso de ellas. Mi experiencia en Berlín son dos estancias de varios meses (los de buen tiempo) en dos años consecutivos trabajando en dos proyectos distintos. Vamos con la primera parte.

Corría el año 2004 cuando escribí un maravilloso (modestia aparte) guión de cortometraje titulado “El astronauta en el tejado”. Era un guión caro, imposible de realizar sin una fuente de financiación potente. Lo presenté a Bancaja, Proyecto Corto y subvención del ICAA. No todo el mismo año sino a un ritmo ridículo, llamando a una puerta por año e incluso dejando algún año en blanco de por medio. Nada. A nadie le interesaba mi proyecto. En 2009, y con dos cortos autofinanciados de por medio, estaba ya por rendirme y enterrar definitivamente al astronauta a dos metros bajo tierra. Entonces me enteré de la existencia del Berlin Today Award.

Berlin Today Award (en adelante BTA) es una iniciativa del Berlinale Talent Campus. Está abierto a cualquier persona que haya estado en alguna edición pasada del campus o rellene la aplicación del año en que quiere participar. Así que, a la práctica, está abierto a toda la población mundial. Si quieres participar el año que viene sólo tienes que aplicar al campus primero.

El BTA es un concurso de proyectos de cortometraje basados en un lema que cambia cada año. Los lemas son muy abiertos. En mi año fue “Straight to cinema” (Directo al cine). Este año ha sido “You are leaving the familiar sector” (Estás saliendo del sector conocido). Cómo relacionas tu guión con ese lema es una simple cuestión de imaginación. Algunos de los cortos finalistas en mi año no tenían, desde mi punto de vista, casi ninguna conexión con el tema. Pero imagino que los autores de esos proyectos presentaron imaginativas memorias que justificaban la relación entre su guión y el lema de ese año. Todo es ponerse.

El guión debe presentarlo el director, independientemente de que lo haya escrito él o no. Pero para bien o para mal muchísimos guionistas dirigimos. Y la mayoría de directores escribimos (yo aún no sé muy bien dónde encuadrarme). Así que aún siendo éste un blog de guión creo que puede interesar a muchos.

Mi proyecto, traducido al inglés y bajo el nuevo título de “The Astronaut on the Roof”, fue elegido entre los quince finalistas de un total de trescientos proyectos de todo el mundo. Es un dato que alguna vez he sacado a relucir cuando practicaba el innoble arte de venderse a uno mismo  Pero seamos honestos, trescientos proyectos presentados en un concurso abierto a toda la población mundial son poquísimos. Supongo que mucha gente desconoce la iniciativa y a muchos otros les tira para atrás el tener que relacionar su guión con un lema. Lo lógico es que fueran muchísimos más.

Ser finalista consistía en ser invitado al campus a defender tu proyecto para intentar ser uno de los cinco seleccionados. En la primera jornada del proceso cada uno de los finalistas recibimos un clase particular sobre como pitchear el proyecto. En la segunda jornada cada participante hacía un pitch de unos tres minutos ante los organizadores del concurso, los otros finalistas y los diez productores elegidos. Porque al mismo tiempo que se hacía un concurso de proyectos había un concurso de productoras.

Tras el pitch, en lo que fue una jornada maratón, cada finalista tenía una reunión de media hora con cada productor. El objetivo era encontrar a tu media naranja. Las cinco parejas más guapas del baile recibirían una generosa dotación económica (en mi año 30.000€) para rodar el proyecto. De cara al jurado, la capacidad de formar pareja valía tanto o más que la calidad del guión, así que prácticamente lo único que yo quería averiguar de los productores era si mi proyecto era o no su favorito.

Tras una semana de plazo para decidir, mandé mi lista de tres productoras favoritas en orden de preferencia. Asimismo las productoras mandaron su lista de tres proyectos favoritos. Y no sé con qué criterios un jurado eligió cinco parejas director-productor. Como habréis imaginado “The Astronaut on the Roof” fue uno de los seleccionados. Mi media naranja fue Penrose Film.

Rodé y monté el corto ese mismo verano en Berlín. Puedes rodarlo en tu propio país o en un tercero neutral, si quieres. Pero asumí que, puesto que el corto podía pasar en cualquier sitio, los productores iban a hacer mejor su trabajo si rodábamos en la ciudad que mejor conocen.  El idioma fue el inglés por ser la lengua común entre los productores y yo. Pero, igual que con la localización, si tienes un motivo para ello puedes rodar en cualquier otro idioma. Todo el equipo eran alemanes, menos los dos actores protagonistas, que eran ingleses residentes en Berlín, y la directora de fotografía Bet Rourich, que conseguí traerme de casa. Rodar en otro, en otro idioma y con gente extraña me asustaba un poco. Poder tener detrás de la cámara a alguien con quien ya has trabajado antes y que sabes que va a hacer un trabajo excelente lo hizo todo mucho más fácil.

La experiencia fue estupenda y el corto se estrenó en la siguiente edición de la Berlinale (2010) junto a los otros cuatro finalistas con gran éxito de público. Un jurado eligió al mejor de los cinco, que no fue el mío. Pero hacer el corto ya había sido un premio enorme. Y ahora me quedan miles de festivales más donde mandarlo.

Espero que este artículo pueda ser útil a alguien y que algún lector de Bloguionistas sea seleccionado para la siguiente edición. Todavía no han sacado el lema, pero si visitáis la Web de vez en cuando os enteraréis con tiempo.

Para terminar quería enlazar la Web de alguna otra iniciativa similar al BTA. Nisi Masa organiza también anualmente un concurso de proyectos de cortometraje (del que no sé más que lo que se puede leer en la Web). Y estoy seguro de que hay más iniciativas de este tipo. A lo mejor alguno de vosotros puede recomendar alguna en los comments.


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