SASTRÓN ES EL NUEVO TEDDY

4 mayo, 2018

por Sergio Barrejón.

Cada noticia que sale sobre SGAE es un lío que te cagas. Lo último que ha salido ha sido lo del manifiesto contra los nuevos estatutos. La gente que no está en SGAE normalmente pasa por encima de estas noticias pensando “ah, sí, la SGAE… titiriteros subvencionados que roban o algo de eso”. La gente que está en SGAE, por su parte, piensa “ah, sí, a ver si me acuerdo de pasarme a DAMA”.

Sólo unos pocos galos resisten al invasor. Y aun a riesgo de convertir a este viernes de mayo en el día con menos visitas de 2018, voy a resumir en menos de 100 palabras lo que pasa en SGAE y voy a proponer una solución:

  1. Sastrón es un mal presidente. Tan malo como Teddy.
  2. Un grupo de amiguitos suyos (la Rueda) se dedican a retorcer el sistema de recaudación para trincar pasta. El asunto está en los tribunales.
  3. La SGAE funciona como una junta de accionistas: más acciones, más poder. O sea: cuanto más trinca la Rueda, más votos saca. Así llegó a la presidencia Sastrón. Y así pretende reformar los estatutos para quitar representatividad a los autores de audiovisuales y teatro. Contra esa reforma surge el manifiesto, que firman Almodóvar, Roque Baños, Fesser, Alberto Iglesias, Guerricaechevarría y otros muchos.

¿Y qué se puede hacer contra esa banda de traidores? Fácil: ir a la próxima asamblea de la SGAE y votar contra los nuevos estatutos. Y en las próximas elecciones, votar en contra de Sastrón.

Mientras tanto, no te dejes influir por la desinformación. Las noticias darán a entender que toda la SGAE está corrupta, que los autores viven de la subvención y blablabla. Los cínicos anti-SGAE dirán que no merece la pena luchar, que es mejor irse de ahí y blablabla. Pero la cosa en realidad es muy sencilla: si la mitad de los guionistas, dramaturgos y directores votásemos en las asambleas, barreríamos. El problema es que en España nos pasamos la vida buscando excusas para no votar. Que si siempre salen los mismos; que si son todos iguales; que si yo es que estoy en contra del sistema.

Y así nos va.

Porque eso es justo lo que los malos quieren que pienses. Porque la apatía de la sociedad es la victoria de los corruptos. Es tu apatía lo que permite a Sastrón y sus amigos de la Rueda quedarse con tu dinero. Así que si eres guionista y socio de SGAE, tienes dos opciones: o te largas a DAMA, o acudes a la asamblea a defender tus derechos.

“¿Y para qué quieren dinero los guionistas? ¡Si no lo saben gastar! ¡Mira cómo visten!”

Ya, ya sé que no hay nada más aburrido en la vida que una asamblea de SGAE. Preferirías ver Princesas en loop antes que tragarte una asamblea de SGAE. Pero es que ése es precisamente el truco de los mangantes: demorar el momento de la votación, dilatar el evento hasta hacerlo tan inconcebiblemente esperpéntico y soporífero que todo el que tenga un trabajo de verdad se acabe largando sin votar.

Pero piensa un poco: eres guionista. Tienes un súper poder. Eres capaz de concentrarte en cafeterías, en aviones, en salas de espera. Ve a la asamblea con el portátil cargado, unos auriculares aislantes y una escaleta por terminar, un guión por reescribir, una biblia por pulir. Las tres primeras horas no tienes ni que levantar la vista del teclado.

Cuando veas que se ha ido la mitad de la gente, y la batería empiece a flojear, ahí empieza la mandanga. Si has hecho bien tus deberes, ya sabrás a quién votar. Es fácil: vota a una candidatura donde haya guionistaa que te suenen. ¿Sabes quiénes son los músicos de la Rueda? No, ¿verdad? Lógico. Son una panda de mataos. Unos tuercebotas que no vivirían de la música si no fuera gracias al chanchullo que se han montado.

¿A quién tienen enfrente? A guionistas y directores que no paran de trabajar y de estrenar obras. Y que están hartos de que les roben. La decisión es fácil. No tienes excusa.


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