PROBAMOS FADE IN, UN NUEVO SOFTWARE DE GUION

31 agosto, 2015

Parecido a Final Draft, pero más barato y más compatible. Ese sería el titular.

Captura de pantalla 2015-08-31 a la(s) 08.36.26

Hace unas semanas, Carlos J. Marín nos hablaba de este software a través de Twitter. Hace tiempo que oí hablar de él en el podcast de John August y Craig Mazin, y me sonaba que estaba desarrollado por profesionales de la industria norteamericana. Pero me va bastante bien con Final Draft, así que no presté mucha atención. Además, reconozco que me echaba un poco para atrás su logo escrito en Trajan).

Sin embargo, cuando Carlos nos habló de que de Fade In importa y edita guiones escritos Final Draft y otros procesadores de texto, me empecé a interesar. Desde mi punto de vista, el único punto débil de Final Draft (aparte de costar doscientos eurazos) es su limitada compatibilidad con otros programas como Word o Celtx.

Un primer vistazo a la comparativa de Fade In versus Final Draft, Screewriter, Adobe Story y Celtx me acabó de convencer de que tenía que probarlo.

Así que hace un par de días descargué la versión de prueba para Mac. Es gratuita y no tiene límite de tiempo. Me gusta que al abrir el .dmg, en la primera ventana, aparezca la firma del desarrollador: Kent Tessman. Su firma aparece también visible en la web de Fade In. Bien.

La primera impresión a abrir el programa es agradable. Una ventana sencilla, bien organizada. Estoy haciendo este test en un MacBook Air de 11”. Con una pantalla tan pequeña, se agradece un interfaz que aproveche bien el espacio. La combinación estándar de colores (página blanca sobre fondo gris oscuro) resulta agradable a la vista, nada agresivo. Invita a concentrarse en la escritura.

Fade In Screenshots 01

En un primer vistazo rápido da la impresión de que cualquiera mínimamente versado en Final Draft se puede hacer con los controles de inmediato. El contenido de los menús desplegables se parece bastante.

Una cosa que me llama la atención rápidamente es la capacidad de cambiar la organización de las ventanas básicas en un sólo clic. Como puede verse en la siguiente captura de pantalla, la opción “Layout” permite colocar la página de redacción a ambos lados de la pantalla, o en posición superior, o inferior. También existe la opción de configurar una disposición de ventanas personalizada y dejarla memorizada.

Screenshots FadeIn 02

Pero lo que yo más destacaría es la capacidad de Fade In para importar documentos desde formatos como .fdx o .scriv. Para los que llevamos años alternando por obligación entre procesadores de texto mal avenidos como Word, Final Draft, Celtx o Scrivener, esto es un gran adelanto.

Muchas productoras españolas insisten en pedir los guiones en Word. Personalmente, me parece una aberración que en el fondo refleja la equivocada jerarquía de las productoras españolas, donde un auxiliar puede imponer, por su propia comodidad, qué software usar en departamentos clave. Pero el caso es que, si quieres escribir en esas productoras, es el sistema establecido.

Después te contratan para trabajar en cine y te piden el guión en Final Draft. Bien. Lógico. Luego escribes un guión con un colega que no tiene Final Draft, y para no acabar trabajando en Word, lo hacéis en Celtx, que es gratis (más o menos). Y para escribir una novela, lo mejor es sin duda Scrivener, con su eficiente sistema de carpetas internas y de captura de archivos y webs, que tanto favorece la organización de la documentación y la navegación entre capítulos. Por no hablar de la adorable función “Composition Mode”, que mantiene el cursor siempre en el centro de la pantalla, reproduciendo el funcionamiento de una vieja máquina de escribir, donde el papel se movía por ti, evitándole a tus ojos el tener que perseguir el cursor por la página. Esto puede parecer una fruslería… hasta que tienes que pasarte dos meses escribiendo durante diez horas diarias.

El problema es que si quieres saltar de un software a otro, porque una productora te pide en Word un guión que escribiste en Final Draft; o un traductor necesita en Word un guión que escribiste en Celtx; o un guión de cine que escribiste en Celtx entra en producción en una productora que usa Final Draft… Vas a tener todo tipo de problemas de formato. Tabulaciones que saltan, mayúsculas que desaparecen, vocales acentuadas que se convierten en una especie de emoji satánico…

En mi primera prueba con Fade In, importé el capítulo 4 de La Catedral del Mar (serie que he escrito con Rodolf Sirera y Antonio Onetti para A3 y que se rueda este otoño, toma plug) y el guión del largometraje 19 DE MARZO (que escribí con César Sabater y presentamos en el al PitchBox del Festival de Sitges, toma otro plug)… Y la conversión fue perfecta. El formato respetado línea por línea. Encabezamientos, diálogos, nombres de personajes… Todo en su sitio.

Screenshots FadeIn 03

Un aspecto que puede echar para atrás a algunos usuarios es que Fade In no tiene incorporado diccionario en castellano. Sin embargo, existe la posibilidad de instalarlo. Aquí las cosas se complican un poco. Lo que hace Fade In es invitar a los usuarios a instalar diccionarios “third-party”. En mi caso, descargué el es-ES-pack.zip de OpenOffice desde Red Iris. Lo que hay que hacer es

  1. Descomprimir el .zip inicial
  2. En la carpeta resultante, descomprimir el es_ES.zip
  3. Desde Fade In, con un documento ya abierto, ir a Document/Check Spelling. Ahí se abrirá una ventanita de corrección ortográfica como las de toda la vida. Lo que debemos hacer para instalar el diccionario en castellano es abrir el desplegable donde se seleccionan los idiomas (señalado con la flecha roja), y clicar en Install/Remove.

Screenshots-FadeIn-04

En el cuadro de navegación que aparecerá, tendremos que ir adonde hayamos guardado el diccionario descargado, y elegir la subcarpeta “es_ES”. El archivo que queremos instalar se llama “es_ES.dic” y no tiene pérdida: es el único que el programa nos permitirá instalar.

Sólo he invertido una hora trasteando con el programa, así que no puedo dar muchos detalles ni asegurar que no tenga bugs ni cosas raras. Pero las primeras impresiones son muy positivas. La versión de prueba gratuita es completamente funcional. Los documentos de más de diez páginas verán aparecer cada poco un recordatorio de que el programa es de pago, y si se usa esta versión para imprimir un guión, aparecerá una marca de agua. Por lo demás, es el programa completo, con todas las opciones de la versión de pago de 50$.

Personalmente, tras esta primera prueba he quedado convencido de comprármelo. Y no sólo eso: si fuera un guionista que está empezando y tuviera que decantarme por un solo software de guión, ahora mismo elegiría Fade In sin dudarlo: formatea el guión de manera profesional, es totalmente compatible con otros procesadores, y tiene el mejor precio del mercado.

Sergio Barrejón.

Fade In no patrocina este artículo, ni mantiene relación comercial con Bloguionistas ni con el autor del post. 


FIN DE CURSO 2009/10

14 julio, 2010

Por Chico Santamano.

¿Pueden olerlas verdad? Apesta a playa, montaña o asfalto derretido. Las vacaciones de verano ya están aquí y algunos agraciados podrán huir lejos de su lugar de trabajo y descansar los cerebelos durante unos días.

Sin embargo, un servidor se quedará currando junto a otra panda de entrañables guionistas en una nave del extrarradio de Madrid. Nos pondremos morenos subiendo el brillo de nuestros monitores y escucharemos cada tres horas “Bad Romance” de Lady Gaga. Nos tomaremos el yogurt de limón del catering con pajita para creer que nos vamos de cócteles y por supuesto, nos autosugestionaremos para convertir  en nuestras mentes el interfaz del Screenwriter en nuestro chiringuito de playa preferido. Con este plan, entenderán que al menos me coja unas vacaciones de blog, ¿verdad?

Para esta fiesta de fin de curso, quiero recogerles en casa de sus padres con mi descapotable alquilado, ponerles una orquídea en la muñeca, bailar en el gimnasio del insti hasta que el ponche no nos permita mantenernos en pie y llevarles al mirador más bonito del mundo. Pero OJO, no para morrearles y acariciarles los pezones por encima del sujetador, no… Quiero cuchichearles al oído unos cuantos temas de los que no me quiero ir sin rajar un poco.

Aunque la crisis económica nunca hubiera rozado la Península Ibérica, el insuficiente, por no decir inexistente, plan de financiación de TVE está provocando estragos. Hace unos días, se habló de que “España Directo” sólo continuaría recortando notablemente su presupuesto. Pero no sólo los programas están viendo mermadas sus cuentas. Las productoras de ficción ya están recibiendo llamadas para recortar notablemente las partidas presupuestarias. De donde no hay no se puede sacar y al parecer el Ente pretende seguir teniendo una programación de primera por mucha menos pasta. La pregunta ahora es, ¿cuánto podrán estirar esta situación económica tan precaria? ¿Cuánto tardará en volver la publicidad a determinadas franjas de la parrilla? ¿Cuándo van a empezar a rodar la serie sobre Isabel la Católica que anunciaron hace meses y que un servidor adelantó bastante antes?

La última pregunta no tiene nada que ver con el anterior párrafo, pero me viene bien para contarles lo que ya saben, que la serie se retrasa. ¿Motivos? Se cuenta de todo un poco. Desde que no hay pasta suficiente para hacerla de manera decente, pero alguien se ha empeñado en sacarla sí o sí aunque suponga una sangría loquísima difícil de cortar o que se ha desatado un “desencuentro” entre las dos productoras que iban a llevar juntas de la mano el proyecto. Una productora pequeña, otra grande… Al parecer, la pequeña fue la impulsora de la serie. La grande era la que ejercía de aval ante TVE. Después de múltiples negociaciones fallidas, se dice que finalmente “la grande” se ha llevado el gato al agua y acabará haciendo la serie en solitario, dejando en la cuneta a la productora pequeña. Si tienen algún dime, o incluso algún direte que aportar sobre la noticia… ya saben… los comments son suyos.

Y si hablamos de series de época, no puedo dejar de hacer una reflexión. Es curioso como la industria de la ficción televisiva se está pareciendo cada vez más a la “industria” del cine. Con la aparición de mil docenas de nuevos canales de televisión y la consiguiente repartición de audiencias, todo el mundo apostaba por una bajada considerable de los presupuestos de las series. Parecía lógico pensar que si una serie iba a tener menos espectadores, tendría menos ingresos publicitarios y por lo tanto menos presupuesto para invertir en ella, pero curiosamente para la nueva temporada se nos viene encima un fenómeno curioso. Como ya les decía, la tele se está pareciendo demasiado al cine. Actualmente en la industria cinematográfica no hay sitio para las producciones medias. Es casi más fácil levantar un proyecto de coste multimillonario que una película con un presupuesto moderado. Se ha radicalizado todo. O peliculones a lo “Alatriste”, “Agora”, “Planet 51” o pequeñas películas milagro con alta capacidad de rentabilidad como “REC” o “Extraterrestre”, lo nuevo de Nacho Vigalondo. Pues en la tele igual… o “La pecera de Eva”, “Sexo en Chueca”, “Impares” y “Bicho malo” en un extremo. O en el otro, bien lejano, producciones de coste más elevado como “Hispania” (la de romanos de Antena 3), “República” (la seudo secuela de “La Señora” para TVE) o la nueva batería de producciones lustrosas de Telecinco: “Tierra de Lobos” (una especie de Gavilanes en el siglo XVII), la de Piratas en Galicia (producida por Mandarina (!) ), la de los soldados en Afganistán con Belén Rueda, la de ciencia ficción con cárcel futurista de Boca a Boca…

He sacado a “Aguila Roja” de esa lista porque quiero dedicar un cuchicheo exclusivo. Imagino que ya están enterados de que están haciendo una película aprovechando la historia, los decorados y toda la infraestructura creada para la serie. Yo apuesto por un éxito rotundo de taquilla y Globo espera que así sea porque se dice que esa película es la única opción para sacarle realmente beneficios al invento de “Aguila Roja”. Tras los recortes de TVE y unas condiciones contractuales leoninas, Globo no tiene más que pérdidas con la serie de Francis Lorenzo y sólo la explotación en salas del invento puede suponer verle al fin un mínimo beneficio a la serie. ¡Mucha suerte, Javier Gutiérrez y cía!

Fíjense cómo voy hilando temas… Tele, series, recortes, Globomedia… ¿Se imaginan que esta misma productora se currara una sesión de fotos promocionales del reparto de una de sus series y sólo sacaran a las chicas en paños menores? ¿No les parecería denigrante para las pobres actrices? ¿Qué me dicen de esta sesión? ¿Evolución o involución? ¿No existen fans masculinos heterosexuales o fans lesbianas de “El Internado”? ¿No merecemos deleitarnos con las virtudes físicas de Blanca Suárez? En cualquier caso, por encima de un “¿por qué ellos sí  y ellas no?” Sobrevuela algo más por encima… ¿por qué esos pantalones blancos, Dios de la Moda!? y sobretodo… qué pose tan ridi, ¿no?

Ups! amigos… se acabó la fiesta… pero no del todo. Voy a dejarles programados unos posts refritos (pero que sabrán como a recién hechos) para que todos los miércoles tengan algo que echarse a la boca. Y en septiembre, si no antes, prometo volver para que nos contemos cosas que en el fondo no nos interesa lo más mínimo, pero nos dan que hablar en las cenas. Ya me entienden…

¡Oh! ¡Lo siento! Aquí viene de nuevo… Rah, rah, ah, ah, ah… roma, roma, ma…

Sean felices.


CONSULTORIO: CON O SIN CONT.

22 abril, 2010

por Pianista en un Burdel.

Llega esta pregunta a nuestro consultorio:

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Estoy escribiendo un largo y me ha entrado una duda sobre el formato de guión.

¿CUÁNDO HAY QUE PONER “(CONT.)”?

Ejemplo:

ANTONIO

Han llamado del colegio.

Antonio se acerca a Javi. Le coge del brazo.

ANTONIO (CONT.)

¿Por qué no has ido a clase?

Javi con la cabeza gacha.

ANTONIO (CONT.)

¡Mírame cuando te hablo!

Antonio husmea.

ANTONIO (CONT.)

¿Has bebido?

*Tengo entendido que si Antonio fue el último personaje que habló, si vuelve a  hablar se pone el “(CONT.)”

*¿Es siempre así? ¿Cuándo hay que poner “(CONT.)”?

* Y, ¿si Antonio habla al final de una escena, y empieza hablando en la siguiente escena?

* Resulta un poco coñazo poner “(CONT.)” tanto para el escritor como para el lector. Y no le veo ninguna utilidad concreta. ¿Sirve para algo?

A.H.F.

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Antiguamente, si un personaje tenía varias intervenciones de diálogo separadas sólo por acción, en la segunda y subsiguientes intervenciones había que añadir a su nombre la indicación CONT’D, o bien incluir, entre su nombre y el diálogo, la acotación entre paréntesis (continuing)

Hoy en día, eso ya no se hace.  Sencillamente, ha caído en desuso. Resulta innecesario e incomoda la lectura.

Si un personaje habla al final de una escena y empieza hablando en la siguiente escena, tampoco hay que usar CONT’D.

Que yo sepa, sólo hay un caso en que se debe usar CONT’D, y es cuando el diálogo de un personaje queda cortado entre dos páginas. Es decir, si el parlamento alcanza el final de una página y debe continuar en la siguiente, deberás indicar (MORE) en la última línea de la página, y (CONT’D) tras su nombre, en la siguiente página.

Veámoslo aplicado en el guión de “Pulp Fiction”:

VINCENT

Jules, if you give this nimrod fifteen hundred buck, I’m gonna shoot ‘em on general principle.

JULES

You ain’t gonna do a goddamn thing, now hang back and shut the fuck up. Besides, I ain’t givin’ it to him. I’m buyin’ somethin’ for my money. Wanna know what I’m buyin’ Ringo?

PUMPKIN

What?

JULES

Your life. I’m givin’ you that money so I don’t hafta kill your ass. You read the Bible?

PUMPKIN

Not regularly.

JULES

There’s a passage I got memorized. Ezekiel 25:17. The path of the righteous man is beset on all sides by the inequities of the selfish and the tyranny of evil men. Blessed is he who, in the name of charity and good will, shepherds the weak through the valley of the darkness. For he is truly his brother’s keeper and the finder of lost children. And I will strike down upon thee with great vengeance and furious anger those who attempt to poison and destroy my brothers. And you will know I am the Lord when I lay my vengeance upon you. I been sayin’ that shit for years. And if you ever heard it, that meant your ass. I never game much thought to what it meant. I just thought it was a cold-blooded thing to say to a motherfucker before I popped a cap in his ass. But I saw some shit this mornin’ made me think twice. See, now I’m thinkin’: maybe it means you’re the evil man. And I’m the righteous man.

(MORE)

Así cerraríamos la página 1.
La siguiente página comenzaría así:

JULES (CONT’D)

And Mr. 9mm here, he’s the shepherd protecting my righteous ass in the valley of darkness. Or it could mean you’re the righteous man and I’m the shepherd and it’s the world that’s evil and selfish. And I’d like that. But that shit ain’t the truth. The truth is you’re the weak. And I’m the tyranny of evil men. But I’m tryin’, Ringo. I’m tryin’ real hard to be the shepherd.

De todos modos, esto de (MORE) y (CONT’D) -que en castellano podría ser (MÁS) y (CONT.)- suelen hacerlo automáticamente los programas de edición de software. Celtx, Screenwriter y Final Draft lo hacen, al menos.

Confío en haber respondido a tus preguntas. Aprovecho para recomendarte dos libros extraordinarios sobre formato (ambos en inglés, me temo): THE SCREENWRITER’S BIBLE y THE HOLLYWOOD STANDARD. Difícilmente llegarás a tener una duda sobre formato que no esté contestada en uno de estos libros.

¿Más dudas? Escribid a nuestro consultorio de guión.


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