CUATRO MOTIVOS PARA NO IR AL CURSO DE ROBERT McKEE

30 septiembre, 2019

Viene un gringo famoso a dar clase de guión y todos como borregos a oírle.

¿Esto qué es, Bienvenido Mr. Marshall? Veamos por qué no habría que seguir a la masa.

1. El precio.

¿MIL EUROS? ¿NOS HEMOS VUELTO LOCOS?

Es con toda probabilidad uno de los seminarios de guión más caros del mundo (lo que no le impide ser también el más solicitado). ¿Cuánta gente puede gastarse 936€ en un curso de cuatro días? Para muchos, es una cantidad prohibitiva, insultante casi.

Sin embargo, cuando uno analiza el precio con detalle descubre que quizá no sea tan prohibitivo. Por ejemplo, McKee te da la oportunidad de asistir un día, dos, tres o el curso completo, configurando así el precio según tu bolsillo, tu agenda, o según el contenido que más te interese. Es un seminario sobre géneros. En la primera sesión hablan de comedia, en la segunda de acción, la tercera está dedicada al terror y la última se centra en series de TV. Si lo tuyo es escribir series de acción satirizando el género de terror vas a palmar mucha pasta. Pero muchos guionistas estarán más interesados en profundizar en uno o dos géneros y podrán ahorrarse el resto.

Pero además existen varios tipos de descuentos. Todos los estudiantes universitarios o de secundaria pagan un 20% menos. Los miembros de la Academia de Cine, socios de DAMA, y todos los profesionales asociados a las múltiples entidades y sindicatos que colaboran con la organización se ahorran un 10%. También hay entre un 10% y un 20% de descuento para grupos (quizá quieras usar la sección de comentarios para contactar con gente interesada en formar un grupo). Y los miembros de la comunidad ECAM (alumnos, ex alumnos, profesores y personal) obtienen hasta un 40% de descuento.

Así, por ejemplo, un estudiante universitario interesado en comedia y acción podría acudir los dos primeros días por 416€. No es calderilla, cierto. Ahora bien, teniendo en cuenta que cada jornada son 8 horas y media de clase, más la ronda de preguntas, estamos hablando de 46€ la hora por recibir clase del profesor de guión más solicitado del mundo. Barato no es, pero tampoco disparatado.

2. Ese tío no ha escrito ninguna película

LUEGO NOS DIRÁN “ESCRIBE DE LO QUE SABES”, NO TE JODE

Es cierto que el imdb de Robert McKee no es el de Rafael Cobos o Jorge Guerricaechevarría. El tema es que Cobos y Guerricaechevarría tampoco dan seminarios intensivos donde profundizan a saco en todos los aspectos de los géneros cinematográficos desde el punto de vista del guión.

¡Un momento! Dirán algunos. ¿Qué hay de el Máster de la Carlos III? ¿Qué hay del máster de Salamanca? ¿O de la misma ECAM? ¡Ahí sí que da clase gente con mucho currículum de guionista! Cierto. Pero ¿cuánta gente admiten cada año en esas titulaciones? Por no hablar de que el coste es muy superior al de este seminario.

Un extenso currículum profesional garantiza algo de criterio, nadie lo niega. El tema es que muchos guionistas de extenso curriculum, incluso ganadores del Oscar, aseguran que McKee es uno de los mejores profesores de guión del mundo. Y es que McKee ha dedicado su vida a enseñar, no le ha quedado tanto tiempo para escribir. O quizá es que no tiene el talento necesario para aplicar sus lecciones a su propio arte. Pero quizá esa dedicación exhaustiva y esa renuncia a la escritura sea precisamente lo que le permite orientar el talento ajeno hacia la excelencia artística.

3. Todo lo que va a decir ya está en sus libros.

ME COMPRO EL TOCHO Y ME AHORRO SETECIENTOS PAVOS

Buena idea. Y ya puestos a ahorrar, puedes también dejar de ir al teatro. Las obras pueden leerse. Puedes dejar de ir a conciertos. ¿Para qué pagar pudiendo oír las mismas canciones en Spotify? Puedes incluso dejar de ir al cine. Te descargas los guiones y listo.

Un evento de estas características te da mucho más que una transcripción del contenido del libro. Para empezar, asistes a la aplicación práctica de cada ejemplo con sus correspondientes proyecciones. Además, la forma de comunicar de McKee es una lección de guión y de sentido del espectáculo en sí misma. Para postre, tienes un coloquio posterior donde aclarar dudas y preguntar lo que quieras.

Y de remate, está la ventaja de coincidir en tiempo y espacio con cientos de personas interesadas en la profesión. Me da tirria el anglicismo que se usa para esto, pero ya sabes a lo que me refiero. La oportunidad de departir con colegas, de conocer a gente de la industria, de hacer todo tipo de contactos… Sólo eso ya hace que merezca la pena el desembolso.

4. Todos los gurús son unos farsantes.

NO HAY FÓRMULAS MÁGICAS PARA ESCRIBIR BUENOS GUIONES

No hay fórmulas mágicas para nada. Y sí, todos los gurús son unos farsantes. También todos los haters. Y son los haters los que se refieren a McKee como un gurú. Él nunca se ha puesto ese título.

Un sano escepticismo es estupendo. Pero que no se convierta en nihilismo. De la nada no sale nada. Una base teórica siempre va a ser de ayuda cuando estés perdido. McKee no ofrece fórmulas mágicas ni éxito garantizado. Pero enseña una panorámica de lo que ya ha tenido éxito. De las fórmulas que han funcionado. Simplificar y ver eso como una exhortación a rellenar la quiniela con los resultados de la semana pasada es un ejercicio de cinismo. Con ese mismo argumento podemos despreciar a Mamet, a Lajos Egri, a Stanislavski, al Arte Nuevo de hacer comedias, y hasta a Aristóteles.

No hay fórmulas mágicas, pero hay herramientas. Hay un acervo. Y hay un truco casi casi mágico: esforzarse constantemente por seguir aprendiendo y mejorando.

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En definitiva, McKee es gringo, es famoso, y muchos van como borregos a oírle. Pero ninguna de esas tres cosas contradice el hecho de que en sus clases hay mucho, mucho que aprender. Y que su estilo puede ser muy inspirador para mucha gente. Para otra gente puede resultar irritante, ampuloso, arrogante. Es cuestión de gustos. Pero el gusto es algo que merece la pena educar para ampliar conocimientos, no algo que fortificar para protegernos de lo distinto. Un gringo famoso viene a dar clase de guión y tú podrías aprender mucho de él.

O no, yo qué sé.

por Sergio Barrejón.


LAS 10 RAZONES PARA HACER MILLONARIO A ROBERT MCKEE (y a otros gurús del guión)

3 febrero, 2010

Por Chico Santamano.

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Ya sé que intentar hacerles leer, en un día como hoy, un texto que no incluya los tags Dharma, Lost, Jack, Locke, Evangeline Lily, Desmond, 6×01, Jacob, el ruso tuerto que no se muere, the constant, teorías o el principio del fin, es misión imposible… pero bueno… ¡Entiéndanme!

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Hace siete años conocí en Pamplona a Robert Mckee, le pedí que me firmara su libro y nunca más volví a hablar con él. Esa fue toda nuestra relación, pero durante los días siguientes, él me estuvo hablando A MÍ durante horas y horas en una sala atiborrada de guionistas.

No sé a los demás, pero durante el transcurso de aquel seminario, yo sentía que cada frase de reprobación que soltaba por su boca en plan “¿No os parece horrible cuando en un guión pasa tal cosa?” yo apartaba automáticamente la mirada y pensaba “Dios, ha visto mi peli”. Ahora me río, pero os juro que hacía algunos comentarios tan concretos que lo llegué a creer en serio.

Un par de años después, también “conocí” a Syd Field cuando vino a Madrid, pero si les digo la verdad no me acuerdo ni de su cara. No sé si fue porque no me firmó ningún libro, porque no resiste la comparación con el primero o qué… pero no recordaría haber estado allí de no ser porque tengo testigos que así lo afirman. A la amiga Linda Seger, por citar a la Santísima Trinidad, no tengo el gusto de haberla tratado. Si alguno de ustedes sí, no dejen de comentarnos qué tal la experiencia en los comments.

Todo esto se lo cuento porque hay mucha gente que me ha preguntado desde entonces si realmente merecen la pena estos cursos y yo siempre doy un SÍ rotundo. ¿Las razones? Ahí van diez…

  1. Porque de vez en cuando nos viene bien que nos digan lo que no queremos oír (trabaja más, reescribe otra vez, dale una vuelta, no es suficiente) o cuanto menos todo aquello que creemos que sabemos por pura intuición, pero que necesitamos que alguien nos lo subraye y le ponga nombre.
  2. Porque, aunque ya exista un libro publicado con el contenido del seminario, no es igual que tu pareja te mande un sms de ruptura a que te lo diga a la cara. Las distancias cortas marcan más.
  3. Porque no estamos acostumbrados a oír a hablar de nuestra profesión, más allá de los lamentos de lo mal que está todo. Se nos va la fuerza por la boca hablando de la forma y nunca del fondo de nuestro oficio. O lo que es lo mismo… qué pocas veces hablamos de ¡escribir!
  4. Porque si eres mínimamente sociable y no te limitas a hablar con los de tu grupito puedes hacer contactos con otros guionistas. Ya sabéis que en esta profesión… quien tiene un contacto, tiene un tesoro. Además, vale que una reunión de guionistas no es precisamente una feria de turismo, pero lo mismo ¡hasta ligas! (Las posibilidades son mínimas, lo sé… pero se han dado casos)
  5. Porque a los que no controléis lo suficiente de inglés, el traductor simultáneo os puede hacer la velada más divertida con meteduras de pata varias. Como la historia que contó Mckee sobre su perro moribundo que cazaba ratones. La simpática traductora nos fue contando el triste relato de la mascota del gurú, hasta que se dio cuenta de que algo no cuadraba en su traducción y remató la anécdota, en un giro absolutamente shayamalanesco, con un “el perro era un gato” de su propia cosecha y siguió como si nada.
  6. Porque en un seminario, estos gurús del guionismo cuentan esos cotilleos que nunca se atreven a escribir en sus manuales y critican a algunos de sus más célebres alumnos o aquellas películas que parecen intocables y con las que se ceban que da gusto. ¡Con lo que nos gusta un cotilleo y más si es para dejar a alguno de los “grandes” por los suelos! Mckee se despachó a gustito con Jane Campion y su guión de “El Piano”.
  7. Porque (antes de que lo digan en los comments) NO HACE FALTA HABER ESCRITO NUNCA UN BUEN GUIÓN para enseñar a escribir. Ni Mckee, ni Syd Field, ni Linda Sieger, ni ninguno de estos gurús han ganado ni ganarán jamás un Oscar. Ellos no os van a enseñar nunca cómo tener una buena idea, o a tener la sensibilidad necesaria para acercarte a según qué historias. El talento está dentro de ti. Sin embargo, lo que ellos imparten son herramientas en forma de conocimientos técnicos, claves y consejos para poder construir tu guión de una manera fácil y eficaz. La creatividad, el talento, la sensibilidad (y la matrícula del curso) la pones tú.
  8. Porque, por desgracia en este país, son muy pocos los guionistas (especialmente de cine) los que se dedican todo el tiempo a ser eso… guionistas. Así que, si tienes la suerte de salir de tu provincia, te tirarás cuatro o cinco días en una auténtica burbuja. Sentirte escritor de cine desde que te levantas hasta que te acuestas, sin tener que alternar con trabajos alimenticios, es un subidón.
  9. Porque no hay mejor dinero que el que inviertes en ti mismo. Si quieres ganarte la vida con tu coco, hay que darle de comer. Vale que, entre la matrícula, el desplazamiento, el hotel y las dietas, el alimento neuronal salga un pelín caro, pero podemos recibir tanto a cambio. Además, ¿cuántas veces vas a verte en una de estas en tu vida?
  10. Porque estos cursos, al menos el de Mckee, son tremendamente ilusionantes e inspiradores. Yo salía cada tarde con la cabeza en plena ebullición de ideas y la sensación de que tenía la receta mágica para los problemas puntuales del guión que estuviera escribiendo en ese momento. Este tipo de seminarios te aportan una motivación y unas ganas de enfrentarte al teclado que ni todos los sueldos y galardones del futuro, señores.

Les advierto de que todas estas conclusiones están sacadas desde la perspectiva de alguien que en aquella época estaba empezando (un poco como ahora, pero más aún). Por lo que lo mismo, si usted es un guionista descreído que está de vuelta de todo, estos seminarios sólo le parecerá un sacacuartos.

Moraleja: si alguno de estos gurús (especialmente Mckee) pisaran próximamente la Península Ibérica y tienen dinerito para permitírselo no duden en asistir a su seminario. De momento, lo más inminente es… Mckee: primera quincena de abril en París y segunda en Londres. No es Pamplona, pero algo es algo… De Seger y Field no he encontrado fechas próximas en Europa.

En fin… Se lo ponía a todo el mundo, pero a mí me hace ilusión…

“Para Chico Santamano. Escribe la verdad”
Robert Mckee


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