TIRSO CALERO: CÓMO REVOLUCIONAR LAS SERIES DIARIAS

24 junio, 2019

Entrevista de Sergi Jiménez.

El pasado 13 de junio TVE emitió un capítulo muy especial de su serie diaria Servir y Proteger: era la primera aparición de la actriz transexual Lara Martorell en el papel de una policía transexual. En Bloguionistas hemos querido hablar con el creador y coordinador de la serie, Tirso Calero, de la incorporación de este personaje y de otros aspectos de la serie diaria, cuyo equipo de guión ya trabaja en una cuarta temporada.

¿Cuál ha sido el proceso de documentación para el personaje de la inspectora transexual Ángela Betanzos? ¿Habéis hablado con la actriz Lara Martorell, de cara a corregir guiones o añadir tramas en función de su experiencia personal?

Sí, de hecho nosotros teníamos claro que para interpretar a una policía transexual debía ser una actriz transexual. En otras ficciones se ha adoptado otro tipo de decisión, en nuestro caso lo teníamos claro desde un inicio. Una vez hicimos las pruebas con varias actrices, la que más nos gustó fue Lara Martorell. Sí que intentamos incorporar elementos personales al personaje de la ficción. Con lo cual, sí que hay algo de la propia Lara en el personaje de Ángela Betanzos. Yo creo que es una lanza en favor del colectivo LGTBI y sobre todo, que nunca se había visto en un serial diario. Desgraciadamente, ni en España ni en ningún otro país. Una serie diaria tiene la gran ventaja de dar mucha visibilidad a todo tipo de temas. También llega a un tipo de gente de mayor edad. Que no está tan acostumbrada a otro tipo de ficciones. Introducir un personaje así en una diaria, puede hacer mucho bien.

Estando lejos de ser algo normalizado, hemos podido ver personajes trans recientemente en la ficción española (La que se avecina, Vis a vis y próximamente La Veneno). ¿Habéis tomado de referencia alguna otra ficción de cara a cómo representar, o evitar representar, un personaje trans?

La clave era construir a una inspectora de policía, totalmente al margen de su identidad sexual. A partir de desarrollar a una inspectora dedicada a los delitos cibernéticos, sí que metemos algo en lo personal. Aunque hemos intentado construir un personaje sin fijarnos en eso. Respecto al origen primitivo del personaje, tuve la idea viendo una película chilena extraordinaria que se titula Una mujer fantástica. La verdad es que cuando la vi, me di cuenta de que hacía falta un personaje así en nuestra serie, uno muy poderoso. Creo que tanto Lara, como el personaje de Ángela Betanzos son mujeres fuertes.

Lara Martorell y Fernando Guillén Cuervo en “Servir y Proteger”.

¿A la hora de escribir tramas para el personaje, teníais claro desde un inicio que tipo de conflictos abordar y si había alguno que quisierais evitar?

Teníamos claro que había que huir del cliché. Como se va a ver en pantalla, vamos a explicar sus tramas personales desde un punto de vista muy natural. Creo que ese es el éxito del personaje y un poco de la serie. Servir y proteger es una serie muy pegada a la realidad, muy naturalista. Contamos delitos y problemas de la calle, muchos de ellos sacados de periódicos y de sucesos. Intentamos estar pegados al día a día. La realidad trans, es una realidad que ya no se puede obviar.

¿Qué hace diferente a Servir y proteger respecto otras diarias?

Lo que nos diferencia de las otras series diarias, es ser históricamente una apuesta diferente. En una serie anterior que hice, Bandolera, originalmente nadie apostó por ella porque era un western. Y acabó funcionando muy bien. Nadie apostaba por un policíaco diario y ha acabado funcionando. Eso demuestra que las series diarias se pueden revolucionar y ofrecer al público cosas diferentes y más arriesgadas. Si no, siempre hacemos lo mismo.

Bandolera, también creada por Tirso Calero.

Recientemente se ha publicado un estudio universitario sobre la visión de la mujer policía que ofrece Servir y proteger. ¿Se está convirtiendo la serie en un fenómeno cultural?

Leí el informe. Yo creo que en la serie hay más mujeres policías de las que realmente hay en la vida real. Tenemos un elemento un poco aspiracional. La comisaría de Distrito Sur es como debería ser una comisaría, aunque no siempre sea el caso. Lo cual no es un error nuestro, sino que aspiramos a que la realidad sea así. Las protagonistas de nuestra serie son muy fuertes y tienen grandes poderes de decisión. Lamentablemente en la sociedad eso no siempre pasa.

¿Cuáles son los datos de emisión de Servir y proteger en directo y en diferido? ¿Hay algún segmento de audiencia característico que siga la serie?

Para nosotros es un gran éxito que Servir y proteger sea tan consumida en VOD. Es la que tiene la mejor cuota de visionados online en España cada día. Incluso por encima de otras diarias y otras series en prime time. Es un dato realmente llamativo, normalmente tenemos 100.000 visionados online, lo cual es mucho. Eso demuestra la buena salud de la serie y que llega a un nicho de población más joven. Las personas que suelen consumir la serie en VOD, suelen ser más jóvenes. Eso ha logrado rejuvenecer la población de nuestra serie. Normalmente las diarias suelen ir a un público femenino y mayor de 65 años. Servir y proteger ha conseguido darle un poco la vuelta, tenemos una audiencia femenina importante, pero también masculina y joven.

Servir y proteger se sitúa muy frecuentemente como el espacio más visto de España en VOSDAL. ¿Cómo valoráis este dato?

Es positivo, sobretodo demuestra que está conectando con segmentos más jóvenes. Con el tiempo se está valorando más ese tipo de audiencias por parte de las cadenas. El consumo de televisión en España y en todo el mundo ha cambiado. Poco a poco se tiene que dar más importancia a las descargas y al VOD. Ya cada vez hay menos gente que vea las series a su hora. Eso es el futuro, nosotros estamos contentos de ser la más vista en esa modalidad.

Hay días en los que igualáis e incluso superáis la audiencia de espacios de prime time en TVE. ¿Están cambiando los hábitos de consumo o es un hecho característico de esta serie y de esta cadena?

Desgraciadamente estamos viviendo una de las peores etapas de audiencia de TVE. Esto es un dato objetivo, la TVE de ahora está muy lejos de la audiencia que conseguía años atrás. A pesar de eso, la serie muestra fortaleza. Eso hace que sea lo más visto de la cadena. Realmente nos gustaría que Servir y proteger fuera bien junto con toda la cadena, ya que hay una retroalimentación. Por otro lado, yo creo que la ficción española está gozando de muy buena salud. Que haya varias series diarias a la vez, es una buena noticia para el sector audiovisual.

Hace un año realizaste otra entrevista para Bloguionistas en la que aseguraste: EnSyP” acabamos de firmar el capítulo 300 y cada capítulo tiene que tener alguna idea nueva. Eso es lo complicado de una serie diaria, ahí está el reto. Ahora que vais por el 537, ¿cómo se plantea el futuro de Servir y proteger?

Nosotros justo hemos terminado de escribir el episodio 600, que marca el final de la tercera temporada. Ahora empezamos a trabajar en la siguiente. El reto es intentar usar los elementos característicos de la serie como el thriller, la intriga, el suspense y el melodrama, pero con novedades. En cada temporada intentamos estrujarnos al máximo la cabeza para contar nuevas historias. Es importante no repetirse y renovarse, no solo en cuestión de personajes, sino de tramas.

¿Y el futuro de Tirso Calero más allá de Servir y proteger? El año pasado firmaste una comedia teatral de éxito, Aguacates. ¿Vas a seguir con el teatro? ¿Películas, otros proyectos de TV…?

De momento me he comprometido a hacer la cuarta temporada de Servir y proteger, que van a ser 200 episodios más. Luego si que me gustaría abandonar las diarias y seguir escribiendo ficción televisiva, pero en otro formato. Es muy probable que esta sea mi última temporada en Servir y proteger, ya que creo que la serie puede tener vida para rato. Mientras, voy compaginando con obras de teatro y la escritura para cine. Es un poco una válvula de escape, porque si no acabas demasiado abducido por la serie diaria. De momento tengo una obra de teatro que saldrá a la luz a principios del año que viene. Se titula Tarántula y estamos preparándola. También estoy con la escritura de dos guiones de largometraje. Son muy diferentes, uno se titula En la oscuridad y la otra es de zombies, que se llama Los caminantes. Eso me permite despejarme un poco con estos 200 episodios que tenemos por delante, ya que acabaremos de escribirlos en marzo del año que viene.




COMO UNA PELÍCULA CANNON

4 noviembre, 2015

 

Foto: Marta G. Brea

TIRSO CALERO. Foto: Marta G. Brea

Tirso Calero es director argumental y jefe de guionistas de “Amar es para siempre”. Fue creador de “Bandolera”, jefe de guionistas de “Gran Reserva, El Origen”, y director de los largometrajes “Carne Cruda” y “Blockbuster”.

Hace pocos días pude ver un espléndido documental titulado “Electric Bogaloo: la loca historia de Cannon Films”. Es muy recomendable para los amantes del cine en general y, especialmente indicado para aquellos que crecimos en los videoclubs de los años 80.

La Cannon Films fue una compañía independiente, creada por dos productores avispados de Tel Aviv, que decidieron conquistar Hollywood. La jugada les salió regular porque se estrellaron una y otra vez contra el gran muro de las majors establecidas. Pero de aquella aventura liderada por Menahem Golan y Yoram Globus se extraen aspectos muy positivos. Por primera vez, una productora independiente plantaba cara a los grandes estudios contratando a auténticas estrellas como Sylvester Stallone o Lee Marvin, además de dar oportunidad a grandes directores que ya no contaban para el férreo Hollywood, como John Frankenheimer, Andrei Konchalovsy, Franco Zeffirelli o Jean Luc Godard.

Menachem Golan & Yoram Globus

Menahem Golan y Yoram Globus. Fuente: Google

La mayor parte de sus películas (“Invasión USA”, “Desaparecido en combate”, “Masters del Universo”…) eran de consumo rápido y dudosa calidad. Pero también produjeron films realmente interesantes como “El borracho”, “El tren del infierno” o “Life Force”. La mayor parte del público disfrutaba con las correrías de Chuck Norris o Charles Bronson y se celebraba con entusiasmo la aparición de un nuevo héroe de acción como Jean Claude Van Damme, que consiguió su primer papel haciendo una demostración de artes marciales en el mismo despacho de Menahem Golan.

El peor enemigo de Cannon Films eran ellos mismos. Su imagen y su marca quedaban siempre asociadas a productos bastante baratos de dudoso gusto. Era un cliché, un estigma que les acompañó siempre, desde su fundación en los años 70 hasta su final, a principios de los 90. A pesar de sus intentos por ofrecer cine de qualité (“Ansias de vivir”, “Otello”, “Los hombres duros no bailan”…), nadie les tomaba en serio. Hicieran lo que hicieran, siempre sería una peliculita de la Cannon. Daba igual que fuera un éxito en taquilla o que el film se vendiera a más de 50 países o incluso que se contara con intérpretes prestigiosos (Alan Bates, Faye Dunaway, James Mason, Rod Steiger, Sean Connery…), el sello Cannon eliminaba cualquier posibilidad de crítica positiva. Todas sus obras, pues, caían en el mismo saco.

Viendo ese documental, pensé en el fenómeno Cannon dentro de nuestra televisión actual. Creo que las series diarias tienen algo de ese estigma. En la actualidad, hay cuatro series nacionales diarias en la parrilla (“Amar es para siempre”, “El secreto de Puente Viejo”, “Acacias 37” y “Seis hermanas”). Podríamos hablar de cinco series si incluimos la tira diaria “Gym Tony”. Pero la repercusión que tienen las series diarias, en comparación con las series nacionales, es ínfima. Algunas de ellas obtienen más audiencia que una serie de prime-time e incluso cuentan con repartos sonados, dignos de cualquier película o serie semanal, pero todo eso no basta.

Las series diarias, a pesar de lo mucho que suponen para la industria audiovisual de nuestro país, son las grandes olvidadas, en todos los sentidos.

Como le ocurría a Cannon Films, hagamos lo que hagamos en una serie diaria, siempre se nos dirá que estamos escribiendo / produciendo / interpretando un culebrón. No tengo nada en contra de esa palabra pero no me gustaría que se asociara el término a un trabajo desganado, pobre o deficiente.

En mi equipo de guión de “Amar es para siempre” hay 14 guionistas. Por mi experiencia en televisión, puedo decir que cualquiera de ellos podría cumplir con creces en una serie semanal. Lo mismo ocurre con los 6 realizadores con los que cuenta la serie o con los actores que están dando el callo para aprenderse diariamente 30 páginas y soltarlas con naturalidad. Pero da igual, como La Cannon, siempre seremos los tipos que hacen culebrones. Al igual que ellos, nuestros presupuestos son mucho más ajustados y las condiciones de producción son limitadísimas. A pesar de eso, tenemos que seguir buscándonos la vida para ofrecer 250 capítulos al año y, lo más importante, conseguir audiencia. Debemos escribir 24 guiones al mes, sin descanso y sin que nos repitamos. Después de 2500 capítulos (que son los que tiene “Amar”) a veces es difícil escribir algo que no haya aparecido previamente, aunque de forma indirecta. Con la velocidad a la que trabajamos (no se puede ir más lentos porque, en ese caso, la maquinaria se pararía), es imposible escribir una obra de arte. Un guión de cine suele darse por bueno, después de varios meses o años de trabajo y un sinfín de revisiones. Estamos hablando de unas 100 páginas. Pues bien, nosotros debemos dar por buenas 360 páginas… a la semana. Porque la siguiente semana llegan otras 360. Pero aunque lográramos escribir el mejor guión de la historia de la televisión, daría igual. ¿Quién se iba a fijar en un guión de una serie diaria?

La temporada pasada contamos una historia de terroristas con bombas y no salimos del decorado. Batimos récords de audiencia y todo el mundo quedó satisfecho. ¿Cómo era posible eso? Como Menahen Golam y Yoram Globus, echándole cara, valentía y, sobre todo, sin avergonzarse de lo que hacían. En la presente temporada de “Amar es para siemprecontamos una historia de espías de la Guerra Fría sin salir de una plaza. Y mis compañeros de otras series diarias también son capaces de contar grandes historias en reducidos espacios con un montón de dificultades.

En la actualidad, muchos guionistas, actores, realizadores, técnicos… siguen en activo gracias a las series diarias. Difícilmente se les reconocerá su labor porque la hacen en un culebrón y, hagamos lo que hagamos, siempre llevaremos encima el estigma de la Cannon.


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