CÓMO SER GUIONISTA Y SOBREVIVIR EN TIEMPOS DE LAS NUEVAS PLATAFORMAS

20 junio, 2018

Por Àlvar López y Carlos Muñoz Gadea.

De un tiempo a esta parte, el panorama audiovisual se ha transformado casi por completo. Debido al auge de las plataformas de contenidos digitales y a las productoras internacionales, hoy en día los contenidos traspasan las fronteras con facilidad y son susceptibles de llegar a una audiencia global. De ahí la importancia, para los guionistas, de estar al día sobre la legislación al respecto, para poder negociar sus contratos con garantías. Y de ahí la importancia de charlas como la que organiza el sindicato ALMA el sábado 23 de junio en la Sala Berlanga de Madrid. Hemos querido hablar con el sindicato, para que nos cuenten de qué tratará el taller, exclusivo para los socios.

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¿Qué nueva geografía se abre (o se ha abierto) en la industria del guión para que consideréis que ahora es el momento de hacer un evento como este?

Estamos viviendo un cambio sin precedentes en la industria audiovisual. Hemos pasado de crear y producir contenidos para una audiencia nacional y luego exportarlas o no, a hacerlo para ventanas que abarcan de golpe 190 países. En Europa, Vivendi ha creado Studio Plus para producir y vender contenido a plataformas en España, Brasil, Italia y Francia. En EEUU, Amazon y Netflix invierten más de 10 mil millones de dólares. Apple ya ha firmado un acuerdo con el WGA y ha puesto otros mil millones más. Atresmedia ha creado Atresmedia Studios… y así hasta el infinito. Lo advierte el director de contenidos de Vivendi: “[para sobrevivir en este nuevo mercado] Hay que ser capaz de producir 10 nuevas series cada mes, o una sola que tenga la misma calidad”. La época del 20% de share y dos cadenas generalistas ha terminado.

¿Por qué consideráis importante que los guionistas acudamos al evento?

Los guionistas somos los creadores de todo el contenido que estas plataformas desarrollan, producen y venden. Sin guionistas no hay proyectos ni por tanto industria audiovisual. Sólo en Europa, esa industria mueve más de 107.000 millones de euros y crea 1,2 millones de puestos de trabajo. Conocer la situación del mercado y sus tendencias es imprescindible tanto para crear contenidos ad hoc como para adquirir herramientas que nos permitan negociar nuestros contratos de una forma justa y adaptada a esta nueva realidad. No puede valer lo mismo un guión para una cadena generalista en España que para una plataforma que lo explotará en 190 países.

Sabemos que en nuestro gremio todavía no se puede hablar abiertamente de dinero por aquello de la competencia. ¿Creéis que es un problema que se solucionará a corto o medio plazo?

Es un problema en el que ALMA lleva mucho tiempo trabajando. En 2015 dimos un paso muy importante consiguiendo incorporar a los guionistas al convenio que rige el audiovisual. Desde entonces sí podemos hablar de cifras y negociarlas para aquellos guionistas con contrato laboral. La asignatura pendiente son los autónomos, y parece que podría haber una luz al final del túnel con el Estatuto del Artista. Desde el sindicato nos hemos reunido con todos los grupos políticos para conseguir que se incluya una excepción a la Ley de Competencia para que podamos, por lo menos, publicar tarifas orientativas y que los guionistas con un contrato mercantil sepan qué es justo pedir por un guión de largo, una biblia, un documento de venta, etc. Esa propuesta ha sido recogida en el informe que aprobará la Comisión de Cultura del Congreso el jueves 21 de junio. En cualquier caso, la mayoría de los contratos están sujetos a cláusulas de confidencialidad, con lo que hablar de cifras concretas siempre es complicado.

¿Este mismo problema sucede en otros países e industrias cinematográficas?

Depende de los países. En UK o EEUU sí está permitido negociar tarifas mínimas para los freelancers, y los sindicatos y asociaciones profesionales pueden llevarlo a cabo sin enfrentarse a multas como ocurre aquí. Otros, como Irlanda o Polonia, se encuentran en nuestra misma situación y también están trabajando por cambiarlo, y hay algunos como Alemania y Holanda donde lo han solucionado a través de sus ministerios de Cultura e Industria. Como decimos arriba, es una asignatura pendiente, importante (el propio Parlamento Europeo ha puesto un ojo en ello) y hasta que no se solucione seguiremos viviendo una situación en la que, pese a existir libertad contractual, una parte podrá seguir imponiéndose a la otra sistemáticamente. Adivinad cuál.

¿Cuáles son los retos que afronta nuestra profesión con el nuevo panorama?

A nivel creativo, ser capaces de crear contenidos capaces de atrapar a una audiencia tanto nacional como internacional. Hace unos años esto parecía imposible, pero La casa de papel o Las chicas del cable han demostrado que no es así. A nivel contractual, ser capaces de negociar condiciones que se ajusten a este nuevo mercado. Hemos asombrado al mundo entero haciendo series de alta calidad con un presupuesto muy reducido, pero este increíble mérito nos puede condenar a convertirnos en la “mano de obra barata” del audiovisual internacional. ¿Cómo podemos evitarlo? Siendo conscientes de la fuerza que tenemos (sin guiones no hay industria) y formándonos en talleres sobre asuntos legales como el que organiza ALMA el próximo sábado.

¿Qué exigencias son las que el Sindicato cree que se deberían implementar para defender nuestros derechos?

Por un lado, necesitamos una excepción a la Ley de Competencia como se plantea en el informe del Estatuto del Artista para que, por lo menos, podamos publicar información de tarifas medias de mercado, para hacer que este gane en transparencia. Ahora mismo nadie sabe ni puede encontrar referencias que le indiquen si una determinada cantidad es justa o abusiva. Por otro, hacer extensivo a toda Europa un derecho de remuneración equitativa para el uso online de nuestras obras como tenemos en España. Desde ALMA estamos impulsando esta iniciativa a través de la Federación de Guionistas Europeos. Todo esto contribuiría a crear un entorno más justo para que nuestra capacidad de protegernos y de negociar sea real. La situación actual a menudo deja a los guionistas con menos trayectoria o capacidad de negociación con sólo dos opciones: firmar un contrato tal como se lo dan, o darse la vuelta.

¿Existen diferencias entre España y otros países de Europa por lo que respecta a las condiciones en los contratos con plataformas privadas de pago?

Hay algunos países que sí se han sentado a hacer esta reflexión y han iniciado conversaciones con algunas plataformas de streaming. Todos los países se están movilizando para plantearse esto mismo que nos estamos planteando nosotros: ¿vale lo mismo nuestro trabajo ahora que antes? La clave está en que, siendo nosotros el cuarto país exportador de series y escribiendo en el segundo lenguaje más hablado del mundo, partimos de unas remuneraciones muy inferiores a los principales países de Europa: en precio por guión, en derechos de autor que cobramos a través de las entidades de gestión, y en el tipo de contratos que firmamos (a diferencia que en otros países, los nuestros son siempre buy-outs, es decir, cesión de todos los derechos para todas las ventanas y para siempre).

¿Y con Estados Unidos?

Estados Unidos es como siempre el más avanzado en este sentido. Sus precios mínimos de guión ya están pactados y son públicos. Para los residuals (que son parecidos a nuestros derechos de autor pero no exactamente lo mismo) tienen un tanto alzado por la puesta a disposición (que es lo que hacen las plataformas de streaming en lugar de la tradicional “emisión”) en el supuesto de que la serie se emita globalmente, y en caso de que se haga solo en determinados países, el guionista percibe un 1.2% del pago por la venta de la licencia que hace el productor en cada país. En Europa, salvo en Francia, no hay ningún país que haya llegado a un acuerdo claro en cuestión de derechos de autor, aunque algunos están cerca.

¿Qué nos puede faltar en nuestra industria para solventarlas?

Además de lo que contamos arriba, es importante que todos en el sector, guionistas pero también productores, nos concienciemos del valor de nuestros productos, y nos sentemos a negociar antes de firmar contratos, porque nos beneficiará a todos. Y esto es importante: los productores muchas veces también se encuentran ante contratos abusivos por parte de ciertas plataformas que les exigen todos los derechos de sus series para todos los países, ventanas, medios, etc. reduciendo drásticamente su margen de negocio, y eso puede acabar repercutiendo negativamente en los contratos que luego nos ofrecen a los guionistas.

¿Y los guionistas, qué podemos hacer para cambiar la situación?

Informarnos, formarnos y unirnos. Y es importante tener claro que el primer paso para cambiar la situación radica en la responsabilidad individual. Obviamente, la capacidad de negociar es distinta en cada caso: un guionista novel no tiene la misma fuerza que otro con 20 años de experiencia, pero pasarle un contrato a un abogado no cuesta nada (en ALMA, literalmente), consultar a los compañeros tampoco, y es fundamental para ser conscientes de a qué nos comprometemos y qué ponemos en juego cuando firmamos un papel.

Si hay algún guionista que todavía no está afiliado al Sindicato, ¿qué puede hacer por él en este nuevo panorama y por qué creéis importante que se afilie?

La fuerza de cualquier sindicato reside en su capacidad de representación. Si los guionistas americanos tienen un acuerdo tan fuerte es porque todos forman parte del WGA, y eso es lo que le permite al sindicato sentarse con productoras, estudios y cadenas y negociar un convenio con unas condiciones justas. No hace falta irse tan lejos. En Dinamarca, todos los contratos pasan por el sindicato y por su servicio jurídico (y no, no es obligatorio formar parte de él –como tampoco lo es en el WGA-), cosa que permite detectar y frenar cláusulas y prácticas abusivas. Volviendo a nuestro país, en los últimos años hemos duplicado el número de afiliados en ALMA. Ahora mismo contamos con más de 500 guionistas de todas las comunidades y subiendo. La gran mayoría de los creadores más reconocidos de cine y televisión están con nosotros. Es un gran momento para ALMA, pero es necesario seguir creciendo. Es cuestión de concienciarse. Si queremos la fuerza y autoridad para negociar en un mercado dominado por empresas cada vez más grandes y con más recursos, tenemos que estar juntos.


PÁJAROS EN LA CABEZA

4 septiembre, 2017

Por Jesús Cañadas 

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Formar parte del equipo de guionistas de Vis a Vis ha sido una de las experiencias profesionales más relevantes de mi vida. Uso aquí la palabra relevante por dos motivos:

El primer motivo está claro: en Vis a Vis conocí a guionistas como la copa de un pino. Gente con la que conecté a nivel creativo, personal y profesional. Aprendí muchísimo de ellos, trabajé bajo presión y con holgura, y entre todos creamos un producto del que sentirnos orgullosos.

El segundo motivo tiene que ver con los pájaros que tengo en la cabeza.

Una de las primeras cosas que aprendes como novelista es que eres a la vez el origen y el eslabón más débil de la cadena. Editores, maquetadores, ilustradores, libreros, distribuidores… la mayoría (no todos) los profesionales del género son eso, profesionales. Viven o malviven de su trabajo. Llegan, a veces con muchas dificultades, a fin de mes.

El autor, no.

El autor, no, y las pretensiones de hacerlo, de profesionalizarte, están casi mal vistas. Quienes escribimos libros cobramos poco. Punto. Es una realidad aceptada. Salvo excepciones, el salario mínimo interprofesional nos queda tan lejos que es casi una broma. El adelanto que recibes por un libro al que has dedicado entre uno y dos años puede, en el mejor de los casos, cubrirte seis meses. Eso si tienes suerte. Si no la tienes, no llega al sueldo de un mes.

“Los escritores nunca han vivido de su trabajo”, me decía una amiga hace poco. “Siempre han compaginado la escritura con otra actividad. Esos pájaros te los ha metido en la cabeza el cine; las pelis de Woody Allen, de los Cohen, de Polanski”.

Yo, como soy muy cabezón, siempre he pensado que esos mismos pájaros se debieron de meter en la cabeza de la primera mujer que quiso votar o abrirse una cuenta bancaria sin permiso de su marido, del primer obrero que pensó en una jornada de ocho horas, de la primera mujer negra que no quiso sentarse en la parte trasera del autobús. En hacer algo que nunca se había hecho antes, pero que tenía todo el sentido del mundo.

Quizá sea por ser hijo de currante. Quizá sea porque mi padre se pasó toda su vida montando andamios en los astilleros de Cádiz, quince horas al día, y a final de mes le pagaban cada puta hora que echaba. Quizá sea porque me han criado pensando que, si quieres que te traten como un profesional, tienes que comportarte como uno.

Pájaros en la cabeza.

Por eso cualquier cosa que aliente esos pájaros se percibe como una victoria, como un paso que te acerca más a esa profesionalización que todo el mundo ve imposible. Por ejemplo, que una productora te escriba después de haberse leído uno de tus libros para proponerte que colabores con el equipo de guionistas de una serie de televisión.

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Portada de la novela de Jesús Cañadas

Y por eso estás dispuesto a aceptar el salario que te ofrezcan. Aunque esté por debajo de un convenio del que ni siquiera has oído hablar. Porque, ¿qué convenio tienen los novelistas? El que tengo aquí colgado. Ja. Risas enlatadas. Aplausos.

Ese es el segundo motivo por el que escribir para Vis a Vis ha sido de las experiencias profesionales más relevantes de mi vida: porque he podido experimentar el alivio de tener un sindicato que defienda tus intereses. Me refiero al sindicato ALMA.

Meses después de haber terminado la serie, ALMA se puso en contacto conmigo para notificarme que había estado cobrando por debajo de lo que estipulaba el convenio. ALMA se encargó de sacudirme por los hombros y no sólo no espantar esos pájaros en la cabeza, sino meter más. “Te deben dinero”, me dijeron a las claras. “Si quieres ser un profesional, compórtate como uno. Reclama lo que es tuyo”.

Pero lo más importante es que me dijeron: “No estás solo. Vamos a reclamar contigo”.

En un país como España, con su abanico de leyes maquilladas para parecer que apoyan al profesional autónomo aunque en realidad hagan todo lo contrario, tener a una entidad que te respalde por la vía legal suena casi a ciencia ficción. Casi como sonó en su día que una mujer negra se sentase en la parte de delante en el autobús. Casi como sonó en su día que una pareja homosexual contrajese matrimonio o adoptase. Casi como sonó en su día que un obrero tuviese vacaciones, seguro, jornada laboral de ocho horas.

Tomás Rosón, el abogado de ALMA, se encargó en todo momento de explicarme cada punto del proceso de reclamación. Rosón respondió a mis dudas, me tranquilizó cuando me asaltaba la inseguridad que todo autor lleva implantada de fábrica, consultó opciones conmigo y llevó toda la negociación con la empresa que me debía dinero. Rosón, en nombre de ALMA, consiguió que me indemnizaran, sin llegar a juicio, evitando tensiones innecesarias e implicar a terceros. Casi como si fuera lo normal. Casi como si se tratase del caso de un trabajador. Un profesional que, con ayuda de su sindicato, cobró lo que estaba estipulado, sin dramas ni aspavientos, sin levantarse de la silla, sin complicarle la vida a nadie. Simplemente yendo de la mano de la entidad que lo defiende cuando estas cosas pasan. ALMA, el sindicato que se parte la cara para que cada vez pasen menos.

No os puedo describir la sensación de tener a alguien que vele por tus intereses, que reclame cuando se ven amenazados, que proteste contigo para que te oigan y prosiga todos los pasos legales posibles hasta que cobres por tu trabajo. No os puedo recomendar lo suficiente que, si os veis en la misma situación, contactéis con ALMA, que habléis con Rosón, que no os calléis. Que os comportéis como los profesionales que sois.

Lo que sí os puedo decir es que trabajar en Vis a Vis ha sido de las experiencias profesionales más relevantes de mi vida.

Me ha metido muchos más pájaros en la cabeza de los que ya tenía.


ALMA NO HACE NADA

15 enero, 2014

Por Cristóbal Garrido.

De verdad que voy a intentar que este no sea el típico post coñazo sobre ALMA. Hay cosas interesantes que deberíais saber sobre cómo funciona realmente el Sindicato y al final hasta me pongo un poco intenso y todo. Aguantad.

Este sábado hay elecciones para renovar la Junta Directiva de ALMA y estrenaremos presidencia, lo cual me recuerda que han pasado cuatro años (¡¿ya?!) desde que decidí unirme de manera oficial y sobre todo ACTIVA al Sindicato de Guionistas.

Desde entonces, los guionistas que componemos la Junta, hemos tenido que oír así como dos millones de veces (quizá un millón y medio, no exageremos) las típicas frases de “ALMA no hace nada”, “ALMA no sirve para nada”, o el clásico entre los clásicos “¿Se puede ser de ALMA siendo de la SGAE?”.

Empecemos por la última. Es fácil. ALMA es un SINDICATO. SGAE es una ENTIDAD DE GESTIÓN DE DERECHOS DE AUTOR. ¿Se puede ser socio del Real Madrid y tener la tarjeta de Repsol? Por supuesto, ¿por qué? Pues porque un equipo de fútbol y una gasolinera tienen lo mismo que ver que un sindicato y la Sgae… Nada. Ojo. Puede que estés confundiendo ALMA con DAMA. No pasa nada. Coinciden en el 100% de sus vocales, pero somos dos entidades completamente diferentes e independientes. Grábatelo a fuego. Que no vuelva a suceder.

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Durante estos cuatro años, los miembros de la Junta hemos tenido que lidiar con carros y carretas. Antes de nada, os aclaro que ALMA no tiene una junta de señores directivos ajenos a la profesión. Los que nos sentamos en esa mesa, al menos una vez al mes, somos todos guionistas con más o menos experiencia en esta profesión. Escritores de cine, series y programas. No cobramos absolutamente nada por estar en la directiva, pagamos religiosamente nuestras cuotas como el resto de mortales y, por si lo estás pensando, jamás nos hemos pagado una mariscada con los fondos del Sindicato. Bueno, ni una mariscada ni un triste Happy Meal en el McDonalds de Gran Vía. Todo sea dicho.

Arrancamos en 2009 con fuerza y ganas. Organizamos los primeros premios ALMA de guión. ¿Salieron bien, verdad? Tanto que no se volvieron a repetir. ¿Qué pasó? Llegó la crisis y no había pasta. Vale, la crisis llegó a todas partes, pero es que además al Sindicato lo miró un tuerto.

¿Os acordáis de la multa de la Competencia por tener una tabla en nuestra web sugiriendo sueldos orientativos? Eso nos mantuvo literalmente acojonados y atados de pies y manos durante demasiado tiempo. Casi dos años en los que no podíamos explicaros que estaba ocurriendo (el Tribunal lo prohibía), ni invertir ni apostar por otras iniciativas interesantes por una sencilla razón… ¿y si no teníamos pasta para pagar después la multa… qué?

Una vez salvado ese escollo, hemos logrado salvar el Sindicato, levantar cabeza, seguir siendo pobres, pero con las cuentas saneadas y al mismo tiempo hacer cosas para contradecir a todos aquellos que aseguran que el sindicato no hace nada…

VISIBILIDAD DEL GUIONISTA

No nos confundamos, a ALMA se la pela si os reconocen por la calle y si firmáis o no autógrafos. ¡Lo de la visibilidad no va de eso, malditos cínicos! Creemos en unos mínimos. Esos mínimos pasa por el reconocimiento de la figura del guionista como creador de contenidos. Porque reconocer ese trabajo es reconocer nuestro prestigio y nuestra posición en la industria. Si se te conoce, si tu nombre es un reclamo (ya sabes “Del creador de… llega…”) eso se traduce en mejores condiciones salariales y laborales para ti y para los que te rodean.

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Por eso organizamos el primer encuentro de guionistas con los medios. No queríamos reclamar absolutamente nada. No iba de quejarse ante la prensa. Aunque algún periódico no lo pillara del todo, fue una cita promocional para concienciar a los medios de comunicación de que las series no se escriben solas y que detrás de cada producto hay un escritor que merece ser citado en los artículos. El evento fue un absoluto éxito. Más de 30 medios acreditados. Nunca se había escrito tanto sobre nuestro gremio. ¡Salimos hasta en el Pronto, señora! Y además empezamos a notar una nueva sensibilidad en los medios especializados a la hora de nombrar a los autores.

 

Hemos producido también el documental sobre guionistas “Writing Heads” dirigido por Alfonso S. Suárez…

…y abierto canales en Youtube y Vimeo con más de 40 entrevistas en vídeo a guionistas de ficción (y las que quedan por subir).

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En los últimos meses hemos intensificado nuestra presencia en internet. Hemos conseguido por fin una web en condiciones que se actualiza con regularidad y potenciado nuestras redes, convirtiendo nuestro twitter (¡síguenos!) y nuestro facebook (¡agréganos!) en plataformas de información para guionistas, altavoz para nuestras demandas y escaparate para tus trabajos, porque si eres afiliado publicitaremos en la medida de nuestras posibilidades tus estrenos.

FESTIVALES

ALMA ha puesto un empeño especial en reconocer la labor del guionista y premiar su trabajo en algunos de los festivales de cine, televisión y cortometrajes más importantes de este santo país: Festival MECAL de Barcelona, Festival de Málaga, Festival de Televisión de Vitoria, Festival de cine de Alcalá de Henares, Festival de cine de Gijón… Por primera vez, hemos estado presentes en el Festival de Series de Canal + organizando una charla de guionistas.

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Además, hemos sido miembros del jurado del Premio Nacional de Cinematografía y del Julio Alejandro.

CURSOS,  TALLERES Y ENCUENTROS

Porque la constante formación nos parece vital para estar al día en nuestro curro y porque atraer a los jóvenes al Sindicato nos acerca a las nuevas generaciones, hemos organizado multitud de cursos y talleres. Desde guión de sketch, al de sitcom, pasando por la autoproducción, webseries y un largo etcétera.

Además somos co-responsables de uno de los Másters más prestigiosos de nuestro país: el de la Carlos III. Si a eso le añadimos que a los afiliados de ALMA se le hace un descuento de (al loro) mil euros, podemos decir con cierta seguridad que el Sindicato sí sirve para algo.

Y, como cada año, hemos organizado junto con FAGA el clásico Encuentro anual de guionistas en Madrid, Valencia y Bilbao. Sin olvidar el Encuentro Internacional de Barcelona.

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VALE. A estas alturas, podrás decir “sí, ya, muy bien… pero esto es un Sindicato. ¿Por qué no le ponéis las pilas a los productores?”. A eso yo te respondo “Guay, ¿eres afiliado? Ven a las Asambleas, ayúdanos a afiliar a gente, a levantar iniciativas, a ser más fuertes…” o bien…

“Guay, ah… ¿Que no eres afiliado? ¿Qué quieres que hagamos por ti, criatura?”.

De verdad que es un coñazo esa apatía generalizada de “me quejo en facebook y cenas con colegas, pero no hago absolutamente nada por cambiar la situación”. Ese rollo pusilánime es tan 2006 que os hace estar más pasados que los estampados de Desigual, tíos.

Y es que ESTE es el principal problema del sindicato. Cómo molaría decir que son los productores, pero no. El problema somos nosotros. ALMA siempre ha sido pequeña. Durante la crisis hemos tenido una auténtica y lógica sangría de afiliados. Aún así, hemos conseguido que este año se dé de alta más gente que la que se fue. Eso es una grandísima noticia y una recompensa para el esfuerzo de todos, pero aún no es suficiente. En estos cuatro años sólo conozco UN caso de alguien que ha dicho “Estoy cansada de quejarme y no hacer nada. ¿Qué puedo hacer por el Sindicato?”. Bravo, joder.

Necesitamos que dejéis de llorar y de mirarnos de soslayo como si fuéramos unos pobres pringados que pagamos una cuota por nada. Necesitamos erradicar el típico recelo como si los que estamos en la Junta tuviéramos algún tipo de interés más allá de hacer que esto funcione. Necesitamos veros el careto, escuchar vuestra voz, contar con vuestro apoyo. Necesitamos que vengáis el sábado a votar o a quejaros de lo que os dé la gana.

También os necesitamos a vosotros, guionistas de programas. Es cierto que sois la gran asignatura pendiente. Los grandes olvidados. Pero también es cierto, que tenéis que dar un paso adelante. En la junta de ALMA hay una amplia mayoría de guionistas de ficción. Es verdad. La sensibilidad es evidente e intentamos abarcar más, pero no podemos. Venid y contadnos qué podemos hacer. Qué coño… Venid y hacedlo vosotros mismos. Porque a día de hoy ese es el único motor de ALMA. Un grupo de guionistas voluntarios que sólo cuenta con la ayuda de una coordinadora que trabaja media jornada al día y la asesoría del abogado del sindicato. No hay más. No nos podemos permitir más alardes. Somos pequeños porque no crecemos. No podemos crecer porque somos pequeños.

Aún así estamos orgullosos. Hemos conseguido dar auténticos pasos de gigante, pero nos queda mucho por andar. ¿Quieres que hagamos más cosas? Sólo con tu afiliación podremos crecer y jamás ha sido tan fácil afiliarse como ahora. Sólo hay que entrar AQUÍ.

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PD: No olvidemos lo que nos contaron Rosendo y Gatell sobre el sindicato yanki y Curro Royo sobre los europeos (con el informe traducido por ALMA y FAGA ya aquí). Mola, ¿eh? Pues esto es lo que se consigue estando UNIDOS.


EUROPA MON AMOUR

14 noviembre, 2013

Por Curro Royo.

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1. INT. ZONA CAFÉ. DÍA

Bruselas. Edificio multiusos de diseño… es decir, diseñado para pulirse los fondos europeos.

Después de horas de reunión, hemos parado para estirar las piernas, fumar y mear… que en europeo se dice “coffee break”.

Estoy con un francés muy simpático y muy miembro del Sindicato Francés de Guionistas.

CURRO
Estoy en una serie que igual se estrena en Arte Francia y Arte Alemania.

FRANCÉS
¡Qué bien! Arte es una cadena cojonuda. Pequeñita, pero cojonuda.

CURRO
Es así como muy fina… ¿no?

FRANCÉS
Sí, me gusta mucho… y mira por dónde,estoy esperando que me llamen y me digan si cogen una serie mía.

CURRO
Ah… qué bien, igual coincidimos en parrilla.

Asentimos, cabeceando… como somos europeos, debe ser muy normal que nos pasen estas cosas.

FRANCÉS
Lástima que al ser una cadena pequeña… te pagen poco por guión.

Yo miro al techo y como quien no quiere la cosa, lo suelto.

CURRO
Y… ¿cuánto es para ti poco?

FRANCÉS
No sé, digamos… 20.000 euros por capítulo.

Se me caen dos cosas por el pantalón, y no son ni mi movil ni las llaves.

Pongo cara de poker, me agarro a lo primero que encuentro y ya puestos… hasta el fondo.

CURRO
Y… ¿Y si fuera una cadena de las gordas, como cuánto cobrarías?

FRANCÉS
Prime time… cincuenta minutos…

CURRO
Por decir algo, sí…

FRANCÉS
Una cadena tipo TF1

CURRO
(En español)
Por tu padre, va…

FRANCÉS
Mmmm… unos 40.000 euros.

Diez segundos después, el francés sale corriendo a por el desfibrilador.

Y quince minutos después, de fondo y como con eco… mientras me inyectan la segunda dosis de adrenalina en el ventrículo derecho… escucho al Francés hablar por el móvil.

Ha vendido la serie a Arte, esa cadena pequeña que paga tan poco.

 

La escena anterior transcurrió el 8 de noviembre, en Bruselas. Acudí allí como delegado de ALMA a la Asamblea de la Federación de Guionistas, que reúne a los sindicatos de guionistas toda la Europa civilizada, esto es… la que produce ficción.

Entre reuniones, informes, cafés, comidas y copas, fui recogiendo datos que solté en Twitter en plan ametralladora. Por invitación de Chico Santamano, me he animado a poner por escrito algunas reflexiones personales sobre la información que recogí de primera mano.

1.- ¿Cuánto gana un guionista europeo?

Durante la celebración de la Asamblea, se presentó el estudio “Ingresos de los guionistas europeos en 2012”, resultado del análisis de un completo cuestionario respondida por más de setecientos guionistas de veinticinco países. Los resultados nos dicen que:

– Los ingresos medios del guionista europeo, después de impuestos, son 22.000 €.

– El 57% de los guionistas que respondieron el cuestionario ganaron menos de 30.000€ y solo el 7% ganaron más de 100.000€. También los hubo que ganaron 1.000 € o menos, como el caso de los guionistas griegos, que a falta de producción, sólo cuentan con los derechos de autor generados por las reposiciones.

– Más de la mitad de los guionistas encuestados, afirmaron que sus ingresos bajaron en 2012.

– La inmensa mayoría de los guionistas encuestados deben compaginar la escritura de guiones con otros trabajos.

– El ingreso medio por contrato de los 72 guionistas que afirmaron trabajar solo para cine, fue de 13.800 €. Firmaron de media 1, 5 contratos en 2012.

– Los 241 guionistas que solo perciben ingresos de la televisión, percibieron una media de 9.900 € por contrato, y firmaron una media de 3, 7 contratos en 2012.

El estudio, que no tiene desperdicio, estará disponible próximamente en formato pdf en la web de la FES.

¿En qué lugar estaríamos los guionistas españoles? Estaríamos- estadísticamente hablando- en el lugar intermedio tirando a bajo. Concretamente, estaríamos en el puesto diez de un total de dieciocho. No nos acercamos ni en sueños a lo que ganan nuestros colegas franceses, noruegos, suizos, alemanes o ingleses… pero tampoco estamos en la desesperada situación de búlgaros, griegos turcos, finlandeses o islandeses.

La cifra de ingresos medios se acercaría a los 23.000€, coincidiendo prácticamente con la cifra que han dado los sucesivos estudios sobre la profesión en nuestro país que ha elaborado SGAE en colaboración con ALMA y FAGA, que se puede descargar aquí.

Quisiera repetir una vez más que estas cifras son medias estadísticas. Por lo tanto , son números vacíos y muertos para los muchos compañeros y compañeras a los que la crisis ha vapuleado a placer, ensañándose con una profesión ya de por sí maltratada y desprotegida.

2.- Sí se pueden negociar mínimos

Como sabéis los compañeros guionistas y los que seguís este blog, las autoridades de la Competencia de nuestro país multaron a ALMA, dándonos un estacazo de 30.000€, que seguido al poco tiempo de otro aún mayor de 50.000€ al GAC, el sindicato de guionistas catalanes.

En nuestro país, todos los profesionales, los free-lances, los autónomos… todos los que no trabajamos con la cobertura de un contrato por cuenta ajena, nos vemos impedidos por ley a negociar unos mínimos por nuestro trabajo. Es así tanto para guionistas como para abogados o traductores.

Las autoridades de Competencia nos investigaron, como resultado de una denuncia amparada por el anonimato, intentando dilucidar si habíamos intentado negociar e imponer unos mínimos con los productores audiovisuales.

La más sencilla de las lógicas nos dice que negociar dichos mínimos no solo no debería ser un delito, sino un derecho. Si no puedes ampararte en la fuerza del colectivo para intentar mejorar tus condiciones laborales… ¿no incurres en la mayor de las indefensiones?

Finalmente, nos cayó la multa… y fue por haber publicado en nuestra web un listado de precios orientativos de guión. La razón de que hiciéramos esa lista es tan sencilla como lógica. La primera pregunta que nos hace cualquiera que empieza en este mundillo es… “¿Cuánto es razonable pedir por un guión?”.

Pues bien, mientras en nuestro país sucede esto, nuestros compañeros europeos, sin ningún tipo de problema legal, elaboran y defienden tablas y acuerdos marcos, con cifras de mínimos tan concretos, como éste de los ingleses con la BBC.

Puedo aseguraros que nuestros compañeros se llevan las manos a la cabeza al pensar en nuestra situación, y que estas multas han sido protestadas y esgrimidas ante las autoridades europeas como un ejemplo de lo que una legislación europea unificada debería abolir.

Pero mientras eso ocurre, los sueños de fijar un mínimo de precio por guión, se quedan en eso, en sueños ilegales y multados.

2.- Hay otra forma de vender los guiones

En España estamos acostumbrados a vender nuestros guiones por un tanto alzado, a cambio del cual, cedemos todos los derechos y usos que se pueda hacer de dicho guión.

Esto, que nos parece de lo más normal, es lo que nuestros compañeros europeos conocen como “buyout” , y no sólo les parece una barbaridad, sino que hace tiempo que muchos de ellos no firman contratos de ése tipo.

¿Un ejemplo? En una pausa para tomar café, pegué hebra con un guionista alemán y empezamos a hablar del tema de lo que se paga por guión. Como todo en el Estudio eran medias estadísticas, intentaba contrastar esos datos con ejemplos concretos de lo que se cobra en otros países.

El simpático compañero germano me comentó que el sistema en Alemania es el siguiente. Por un guión de televisión de noventa minutos, el guionista recibe 47.000 €. Yo ya estaba a punto de decir que la cifra estaba muy bien cuando él añadió que se entendía que ése era el precio por el primer pase.

Si la cadena hace un segundo pase del capítulo, el guionista vuelve a cobrar otro tanto. Si la serie se vende al extranjero, el guionista cobra. Si se edita en DVD, el guionista cobra.

Es decir, el guionista acompaña la vida y el desarrollo comercial de la serie que ha escrito. Y por supuesto, no estamos hablando de derechos de autor como los que gestionan aquí SGAE o DAMA. Estamos diciendo que la cadena, el fabricante de DVD, quien sea… paga al productor, y éste al guionista.

Se da el caso de que no todos los capítulos se pasan dos veces. Y también ocurre que el segundo pase se realiza en una cadena más pequeña del grupo, digamos una cadena por satélite, por lo que el pago por el segundo pase es menor. Sea como sea, algunos guionistas prefieren no estar pendientes de este proceso y ceden todos los derechos de golpe, es decir, venden en modalidad “buyout”.

En este caso, el importe puede ser de entre 60.000€ a 75.000€. Recordemos… por un guión de televisión del noventa minutos.

Esto mismo es lo que ocurre en Inglaterra. De camino al hotel en el que nos hospedábamos, un guionista inglés me dio un cursillo acelerado de negociación en la pérfida Albión.

Imaginemos que escribimos un guión de sesenta minutos para la BBC. De acuerdo a la tabla que hemos citado más arriba, cobraríamos un mínimo de 6000 libras… y subrayo lo de mínimo porque todo indica que de verdad lo es.

El compañero insistió que esa sería la base de cálculo y es lo que nos pagarían “simplemente por escribir el guión y que se emita el capítulo”. Es decir, lo normal aquí. Pero resulta que de nuevo, la repetición, implicaría un pago del 100% de la base… y a partir de ahí, por contrato y con mínimos garantizados, cobraríamos por cada uso que se dé a nuestro guión convertido en una obra audiovisual. Desde la venta al extranjero, el pay-per-view, el DVD…

…y por supuesto, por el portal de Internet de BBC, llamado BBC iPlayer.

3.- ¿Parientes pobres o competencia desleal?

Para entender estas cifras, es necesario poner el precio del guión en su contexto, que no es otro que el coste de producción.

Por lo que puedo deducir de las conversaciones con los compañeros, en Europa es muy difícil que el precio de un capítulo de prime-time baje del millón y medio de euros. Son cálculos de guionista con un café en la mano, no una hoja Excel con membrete de una productora… pero coincide en al menos tres países.

En España, en época de bonanza, las series más caras han podido alcanzar los ochocientos mil euros. Hoy en día, yo diría que las series que estén por encima de los cuatrocientos mil euros por capítulo, son excepciones. Eso para series nuevas. En cuanto a las series que arrancaron antes de la crisis, han sufrido un serio recorte, o directamente, no han sido renovadas.

El caso es que en nuestro país, estamos dando una calidad por unos precios que en el resto de Europa les parecen imposibles. Literalmente, alucinan al saber con cuánto dinero está hecho lo que ven en pantalla.

Dejémonos de complejos, somos capaces de dar mucha calidad por un precio más que competitivo, y para colmo, arrasamos en nuestro propio mercado, desplazando de las parrillas a las producciones USA.

Esto nos convierte en un buen partner a la hora de co-producir, lo cual parece una buena noticia para la producción local.

En estos momentos se está grabando una serie juvenil aquí, que será emitida en media Europa. Se graba en inglés… con actores y guiones en inglés y con medios y precios españoles. Nuestras series se venden bien en Europa, y algunas productoras de fuera empiezan a co-producir con nosotros.

¿Podría llegar nuestro país a ver una nueva era Bronston del audiovisual?

No lo sé. Pero si así fuera… ¿no estaríamos haciéndole la competencia desleal a nuestros colegas? De poco les serviría a ellos haber logrado convenios y precios mínimos si al final la producción termina en manos de alguien que cobra la mitad ¿Qué podemos hacer al respecto? Se me ocurre, que como poco, intentar subir el precio de los guiones aquí.

La parte contratante de la primera parte

La lucha corporativa, o sindical, es una carrera de fondo. Su principal obstáculo no suele ser los que se sientan al otro lado de la mesa a negociar con nosotros.

El principal obstáculo para el avance de los logros colectivos de los guionistas en España, somos los propios guionistas. Descreídos y cortoplacistas, los guionistas tenemos una vocación de francotiradores que nos impide asociarnos si no vemos un resultado inmediato, un “qué hay de lo mío” tan claro que justifique el pago de la cuota mensual. Y así nos va.

El sindicato ALMA comparte alquiler de oficinas con la Unión de Actores o Tace. El sindicato noruego tiene un piso en Barcelona para que sus miembros puedan ir allí a escribir.

ALMA acude a cuantas ayudas públicas hay para poder ofertar algo de formación a sus socios, organiza cursos, co-organiza un Master con la Universidad Carlos III. El sindicato francés dispone a partir de este año de un millón y medio de euros para que sus socios hagan cursos de todo tipo.

ALMA tiene en estos momentos 239 miembros. El sindicato inglés tiene los mismos miembros que el año en el que estamos… 2013.

ALMA está presente en muchos Festivales, dando premios o siendo parte del jurado. Incluso conseguimos entregar un premio propio en algún festival. El sindicato francés alquila un bar en Cannes, durante todo el festival, para que sus socios tengan un punto de encuentro y un sitio al que llevan a sus contactos y potenciales clientes, un lugar en el que, para variar, el que se tira el pisto de invitar a copas, es el guionista ¡En Cannes y durante el Festival!

Pero eso sí… la cuota del sindicato francés consiste en un 1% de los ingresos netos del guionista (incluyendo contratos y derechos de autor) con un mínimo anual de 200€ y un máximo de 1.500€.

Las cosas no ocurren por casualidad, ni de hoy para mañana. Escribimos para una industria que con recursos muchísimo inferiores a los de competidores foráneos, consigue unos resultados excelentes. Somos líderes en nuestro mercado, competitivos, exportables, rentables…

En buena lógica, si en lugar de considerarnos como “algo para pasar el rato” se nos viera con el respeto con la que se nos ve en el resto de Europa, la producción audiovisual sería uno de los motores para salir de la crisis.

Pero esto solo es posible si se cuida el eslabón más crítico de la cadena, la generación de contenidos, con una mejor remuneración, por supuesto, y con un sistema de pago progresivo con el éxito de las obras en las que participemos. Y eso no va a pasar nadie va a hacerlo a menos que nosotros mismos, los guionistas, lo exijamos y lo consigamos.

Pensar que no hay nada que hacer, es lo mismo que no hacer nada. Pero no hacer nada ya es hacer algo… es consentir con que otros lo hagan en tu lugar.


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