SI LE GUSTÓ EL TEST DE BECHDEL, NO SE PIERDA EL SÍNDROME TRINITY

4 septiembre, 2014

por Sergio Barrejón. 

La semana pasada, Juan Medina publicó aquí un interesante artículo titulado La mujer como McGuffin, que parece que ha molestado a unos cuantos machistas, antifeministas, cavernícolas o como queramos llamarlos.

Hace un par de días, John Tones informaba en Fotogramas de la carta abierta de 600 desarrolladores de videojuegos pidiendo que cese el acoso a Anita Sarkeesian y Zoe Quinn, motivado exclusivamente por su enfoque feminista de los videojuegos.

Está claro, los artículos con enfoque feminista son probablemente los detectores de gilipollas más eficaces del mercado. Aquí va un detector de gilipollas específico para guionistas: el pasado mes de junio, Tasha Robinson publicó en The Dissolve un artículo titulado “We’re losing all our Strong Female Characters to Trinity Syndrome”. En dicho artículo, Robinson incluía un utilísimo test para comprobar rápidamente si nuestros personajes femeninos potentes son en realidad tan potentes como creíamos.

La traducción es mía, así que siéntanse libre de criticarla o mejorarla.

TASHA ROBINSON – EL SÍNDROME TRINITY ESTÁ ACABANDO CON NUESTROS PERSONAJES FEMENINOS POTENTES

(Extracto)

Ahí va un cuestionario rápido para cineastas que han creado un personaje femenino que no es un pelele, ni una arpía, ni un McGuffin que va de acá para allá, ni un juguete sexual. Enhorabuena, ya tienes un Potente Personaje Femenino. Es un buen comienzo. Y ahora ¿qué? Guionistas, productores, directores, pensad en esto:

  1. Una vez presentado, ¿carece tu Potente Personaje Femenino de acciones significativas o fundamentales para el desarrollo de la trama?
  2. Si consigue algo significativo para la trama, ¿es algo que implica ser violada, apaleada o asesinada por motivar una reacción del chico? ¿Consiste quizá en acostarse con/no acostarse con/aceptar una cita con/romper con el chico? ¿O consiste en insistir a un personaje masculino para que madure de una vez, o para que deje de dárselas de héroe? En definitiva, ¿seguro que ella no existe sólo para servir a las necesidades, al desarrollo o a la motivación del chico?
  3. ¿Podrías reemplazar tranquilamente a tu Potente Personaje Femenino por una lámpara de pie con un letrero que sirva para proporcionar información de utilidad para el chico?
  4. ¿Es un punto clave de tu trama que tu Potente Personaje Femenino sea el personaje más fuerte, más listo, más duro o más experimentado… hasta que llega el protagonista?
  5. … O peor, ¿entra el protagonista en la historia como un gilipollas aturullado, pero luego se pasa la película entera madurando hasta superar a la chica, mientras ella se queda completamente estática, e incluso lo anima? ¿Seguro que la razón de ser primordial de tu Potente Personaje Femenino no es simplemente estar ahí para que el protagonista pueda impresionarla.
  6. Está muy bien si la chica es súper molona. Pero ¿no será que empieza siendo así para que el chico pueda molar más todavía cuando la rescate o la supere en algo?
  7. ¿Es una mujer fuerte y capaz que nunca hasta ahora ha necesitado que la salven, pero que una vez que la trama coge velocidad, de repente es capturada o amenazada por el villano, y necesita la intervención del héroe? ¿Es parte fundamental de la historia cargarse su orgullo
  8. ¿Desaparece por completo durante la segunda mitad/el tercer acto de la película, por alguna otra razón que no sea que esté haciendo algo relevante para la trama (aparte de ser rehén, o morir)?

Si puedes contestar honestamente “no” a todas estas preguntas, quizá sí tengas un Potente Personaje Femenino que merezca ese nombre.

¡Enhorabuena!


A %d blogueros les gusta esto: