SITGES 2016: ENTREVISTA CON A.D.CALVO

22 octubre, 2016

Entrevista de Àlvar López y Carlos Muñoz Gadea

A.D.Calvo es el guionista de Sweet Sweet Lonely Girl, thriller de terror estrenado en la sección Panorama Fantàstic del festival de Sitges 2016. Allí nos reunimos con él para hablar sobre la construcción y dificultades que entraña el género, así como de los referentes y las temáticas de su historia.

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Alex Calvo, junto a Erin Wilhelmi, una de las dos protagonistas de la película

Lo primero que resulta interesante de la película es que tiene un inicio muy directo. No hay presentación, directamente entramos con el detonante. Lo escribiste así desde la primera versión o es algo que ha surgido en la reescritura?

Yo quería que la historia metiera de lleno al espectador, que le hiciera saltar directamente a ella, con una secuencia mínima de créditos. El guión, de hecho, era más largo. Empezaba con una escena de apertura en la que veíamos a Adele ayudando a un hombre mayor en su granja, pero la escena fue eliminada posteriormente en la fase de montaje, donde también escribes.

¿En el proceso de escritura siempre tuviste claro que querías a dos mujeres como personajes protagonistas, o surgió de manera posterior? ¿Por qué la elección?

Estuve claramente influenciado por otras parejas femeninas de la historia del cine, como 3 Women, de Robert Altman, Heavenly Creatures, de Peter Jackson, Persona,  de Ingmar Bergman y My Summer of Love, de Pawlikowski. Estas películas son mis favoritas, y diría que también mis referencias.

¿Cómo fue la construcción psicológica de cada una de ellas?

Siguiendo el arco de transformación emocional de las películas que os comentaba, creo que el viaje que sufre Adele bebe mucho de ellas, así como de la protagonista de The Match Factory Girlotra de mis películas nórdicas favoritas. Por otro lado, creo que Beth juega el papel de un demonio eterno, el tipo de personaje que tiene el rol de Abogado del diablo; intencionalmente manipulador, llenos de pretensión.

Atendiendo estrictamente a la trama, ¿cómo decides cuándo es el momento adecuado para dar la información para que avance la historia, y en qué medida decides dar esa información al espectador?

Escribí la historia usando 8 secuencias, casi a modo de ocho mini estructuras de tres actos, si preferís decirlo así. Es una antigua estructura de guión que para mí hace que las películas respiren más naturalidad. Escribí todo esto en una serie de tarjetas a la vez que prestaba atención a la estructura mucho más tradicional dividida en tres actos, pero todo esto, espero, con un mínimo trazado de la trama, es decir, intentando que lo que sucede parezca natural y no encorsetado.

¿Y cuánto has escrito que no sale en la película (contexto, personajes)? ¿Cómo decides qué eliminar y qué no?

Matt Levy (mi montador) y yo eliminamos de manera intencionada ciertas escenas y reorganizamos otras con tal de fortalecer los arcos de los personajes. Del mismo modo, intentamos debilitar la trama, hacerla más difusa con tal de que la historia, todo lo que le sucede a estas dos mujeres, ocurriera más en la mente de los espectadores, pero, claro está, teniendo cuidado de que la cantidad de información que tenían que deducir no fuera excesiva.

Es muy interesante ver que la película tiene muchas referencias culturales al momento en el que sucede la historia. ¿Es algo que llevas planteado desde el mismo guión?

Sin duda. El egoísmo, la avaricia, los saqueos… todo ello es un subtexto intencionado, buscado, que espero que quede plasmado a través de las propias faltas morales de Adele. Del mismo modo, también quise jugar con el telón de fondo económico y presidencial de la época.

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Cartel promocional de la película

Solemos preguntar qué ha sido más importante en la creación de la historia, si el tema (es decir, sobre qué quieres hablar) o la trama (cómo y a través de quién lo cuentas). Diría que en este proceso surge primero el tema en sí, ¿cierto?

Una de las cosas que más me han enriquecido de trabajar con Mike S. Ryan, mi coproductor, es su pericia para construir historias con un mínimo de narración, esto es, que el gran peso recaiga en los personajes, y por tanto, en los temas que les afectan. Vuelvo a lo mismo, me gusta que mis historias contengan solo los puntos narrativos necesarios para que se entienda la historia. Sin duda, el comportamiento humano es un tema eterno, mientras que las tramas pueden llegar a quedarse anticuadas, como las modas.

No obstante, en mi experiencia los temas vienen después de que la historia ya esté escrita,  cuando regresas a la historia  y la fortaleces en la reescritura, proceso al que vuelvo constantemente. En su libro On Writing, Stephen King tiene un capítulo excepcional en el que habla sobre el tema y el subtexto. Creo que es una de las lecturas que más me ha enriquecido en este aspecto.

Resulta también interesante el susurro en off que se oye solo en ciertos momentos de la historia y que cada vez que la escuchas aporta una capa de misterio y suspense. ¿Cómo decides dónde y cuándo ponerla? ¿Es algo que pules en las sucesivas reescrituras?

Los susurros de “Adele” están inspirados en Let’s Scare Jessica to DeathSu ubicación en la historia vino con el guión ya acabado, en el montaje, cosa que ayudó a establecer el ritmo de la película.

Hablando de reescrituras, ¿cuántas versiones de guión ha tenido esta historia y qué has reescrito en cada caso?

Ha habido muchísima reescritura y también mucho pulimiento en la historia. Al final, hubieron ocho grandes revisiones y cada una de ellas ha tenido unas cuantas revisiones más pequeñas. Después nosotros hicimos una más en la fase de montaje, por supuesto. Como un trozo de arcilla, puedes seguir moldeando tu historia siempre. El trabajo de escritura nunca acaba.

Sin incurrir en spoilers, es cierto que con el final de la película no juegas a la ambigüedad, sino que das una explicación del misterio que planteas a lo largo de la película. ¿Este final, surgió desde la primera versión? ¿Siempre lo tuviste claro?

El final, bajo mi punto de vista, deja a muchos espectadores pensando en lo que acaba de ocurrir, incluso después de que la película haya acabado. Pero, lógicamente, os lo puedo asegurar, hay una respuesta evidente, y creo que si se revisiona la película es evidente. No quería acabar la película con un momento “aha” demasiado evidente. Por un lado es un homenaje a películas como Burnt Offerings The Shinningpero espero que queden patentes mis propias marcas, mi sello.

¿Qué es lo más difícil de escribir para ti en una película de este género?

Para mí, mantener el realismo sin incurrir en la manipulación. Eso lo que más intento cuidar. Espero que haya logrado algo similar en este aspecto.

 


9 ENLACES PARA EL FIN DE SEMANA

30 enero, 2015

Por Alberto Pérez Castaños. 

1. Supongo que a estas alturas ya conocéis el colectivo 70 teclas. En este enlace de nuestro blog podéis descargar los guiones que han publicado hasta la fecha –a falta del de ‘La isla mínima’–, además de un buen puñado de trabajos de Berlanga, Azcona y Bardem y otros tantos escritos por Bloguionistas y colaboradores. 

2. Y en éste podéis leer una entrevista bastante interesante a Stephen King y su ordinaria vida como señor del terror. Tiene 67 años y, exacto, sigue escribiendo como una auténtica bestia.

3. La bloguionista Ángela Armero y Daniel Martín han escrito una novela sobre los orígenes de las galerías Velvet. La producción de Bambú está siendo un éxito, pero a la novela tampoco le va mal. Si te gusta la serie, estás tardando en comprarlo.

4. Tampoco les está yendo mal a los compañeros DAMA con sus conferencias de los martes. Lleno en las del mes de enero y todo parece indicar que repetirán éxito con las de febrero, porque mira qué cartelazo.

5. Uno de los guionistas que pasó por los Martes de DAMA fue Rafael Cobos, coautor de ‘La isla mínima’ junto a Alberto Rodríguez. Aquí puedes leer una entrevista al director sevillano, reciente ganador del premio Feroz.

6. David Seidler es el guionista ganador de un Oscar por ‘El discurso del rey’. También es un gran pescador. Y tiene un método de trabajo interesante. Lo sé porque lo dice en este vídeo:

7. Larry David no tiene un Oscar ni falta que hace. El creador junto a Jerry Seinfeld de la sitcom más exitosa de todos los tiempos debuta en Broadway como autor y actor. Aquí, un reportaje bastante completo sobre el asunto. Ojo, que también está bastante en inglés.

8. Filmarket Hub acaba de convocar la segunda edición de Pitchbox. Si no sabes lo que es pégale un vistazo, porque es muy probable que te interese.

9. Y, para terminar, le pegas otro vistazo a este ciclo organizado por la Fundación SGAE con las películas nominadas al Goya. Del 1 al 22 de febrero en la Sala Berlanga de Madrid por sólo 3 euros.

Buen fin de semana.


ENTREVISTA: FERNANDO NAVARRO

16 septiembre, 2011

por Gorka Basaguren.

En Bloguionistas se ha escrito y reescrito en abundancia sobre cuál es la forma de acceder a este oficio. ¿Cómo se llega a ser guionista? Tengo 25 años y apenas he hecho unas prácticas en una serie de televisión así que no seré yo quien dé la clave mágica, pero tampoco creo que exista una respuesta concreta.

Recientemente, en el Verano de Guión de Córdoba, Valentín Fernández-Tubau decía que el oficio del guionista no es un trayecto en el que se asciende constantemente, si no una espiral en la que unas veces vas a estar arriba y otras abajo. Y tiene razón.

En mi caso, después de cursar el máster de guión de la Universidad Pontificia de Salamanca, a través de una prueba entré como guionista en prácticas (sí, existen los becarios de guión) a Bambú Producciones. Hay que tener en cuenta que esas pruebas eran exclusivas para los alumnos del máster, y no conozco otra forma de entrar a trabajar en una serie de televisión que no sea por prueba o por enchufe contactos.

Pero al terminar el convenio que sostenía esas prácticas, de nuevo me vi en la línea de salida. Volvía a estar abajo en la espiral. Ya han pasado varios meses desde entonces, y como otros tantos aspirantes a guionista, sigo desempleado, vagando entre trabajillos de mierda esporádicos. Aún así, el tiempo que pasé en Bambú cuenta, porque aún recuerdo lo que aprendí y la gente que conocí. Porque de no haber estado ahí, no habría coincidido con profesionales como Fernando Navarro, guionista de series como Pelotas, ¿Qué fue de Jorge Sanz?, Hispania, la leyenda… Y en consecuencia no estaría escribiendo estas líneas.

Como dice Chico Santamano, lo importante es estar ahí, pero sobre todo, estar en movimiento. Porque cuanto más te mueves, más gente te ve. Y puede que algún día alguien se acuerde de ti.

En definitiva, no creo que ningún guionista haya accedido al oficio de la misma forma, y la de Fernando es una de esas trayectorias fuera de lo común que merecen ser destacadas.

Foto: Natxo López

¿Por qué decidiste ser guionista? ¿Buscaste la oportunidad o se te presentó de forma casual?

Medio tocaba la batería e intenté armar un grupo, pero en Granada todos mis amigos tenían uno. Así que me pareció que escribir cine o televisión podría ser igual de lucrativo y algo más relajado. Siempre me han interesado la escritura y el cine, y si juntas las dos cosas: sale un guionista.

Ahora están a la orden del día los cursos de guión, masters, etc. pero tus comienzos fueron muy distintos. ¿Cómo entraste en el gremio? ¿Recomiendas cursar este tipo de estudios?

Escribí mi primer guión de largometraje en Granada, antes de haber hecho otra cosa, en los ratos libres que me dejaban los trabajos mal pagados de camarero o crítico de música para un periódico local. Le pasé ese guión a un actor al que conocí casi de casualidad y él se lo llevó a una productora. Les gustó y me lo compraron. Como suele pasar, la película no se rodó, pero lo cobré íntegramente. Con ese dinero, conseguí tiempo para seguir escribiendo y moviendo cosas.

Respecto a los cursos, a pesar de mi formación, creo que está muy bien escuchar a guionistas con más experiencia, poner en práctica distintas técnicas de escritura, coincidir con más gente que también quiere escribir, aprender el paradigma, los tres actos y todas esas cosas de Aristóteles.

¿Qué hay de los libros? ¿Hay algún manual de guión, o algún libro de cualquier tipo, que te haya servido de guía o de inspiración?

De pequeño medio hojeé uno de Michel Chion cuyo nombre no recuerdo, pero que me parece que estaba bien escrito. Y alguien me dejó el que escribió Jean Claude Carrière, que es uno de los guionistas a los que más admiro. Sobre el proceso creativo a mí me han ayudado cosas muy variadas como el “Mientras escribo” de Stephen King o las “Oblique Strategies” de Brian Eno.

Y para aprender sobre el oficio recomiendo el “Backstory 4” (cuarto volumen de una serie dedicada a entrevistas a guionistas americanos, en este caso a los de los 70), y, sobre todo, “El Vendedor de Naranjas” de Fernando Fernán-Gomez, una novelita sobre un guionista que persigue a un productor para cobrar un guión.

¿Eres el típico guionista con un oficio alternativo? ¿Tienes un Plan-B por si lo de los guiones al final no funciona?

Dios proveerá.

Ahora, desde la distancia, ¿cómo recuerdas tus primeros trabajos de guionista?

No pienso mucho en los trabajos que ya he hecho. Y la realidad es que yo aún estoy empezando, con lo que mis primeros trabajos se remontan a antes de ayer. De todos modos, cuando empecé me sentía torpe en la escritura en sí. Me costaba encontrar las palabras justas, las más exactas o la manera de afrontar cada una de las secuencias. Hoy más o menos es igual.

Dicen las malas lenguas que curraste un tiempo de negro para un guionista famoso (si es que eso existe). No te pido nombres, pero sí anécdotas.

Las malas lenguas se equivocan. No era un guionista famoso. Y no conservo muchas anécdotas. Pero aprendí el oficio a su lado. No hice muchos trabajos para él. Dejó de llamarme pronto. Supongo que pensó que ya estaba preparado para ir por mi cuenta. No sé donde está ahora, pero si está leyendo esto, me gustaría invitarlo a una caña. Pago yo.

Has trabajado tanto en cine como en televisión. ¿Cuál es tu visión de estos dos medios hermanos y tan diferentes a la vez? ¿Dónde te has sentido más cómodo / has encontrado más facilidades para trabajar?

Escribir cine es un trabajo más parecido al literario. Es más personal y, a ratos, mucho más solitario. De la  televisión me gusta su inmediatez, el hecho de poder trabajar mano a mano con otros compañeros, conocer distintos métodos de escritura, ser disciplinado. Se mejora muchísimo como profesional cuando se escribe televisión.

¿Cómo crees que se podría mejorar la situación actual del cine español? ¿Y la calidad de las producciones televisivas?

Quitándolo de la sección “Cine Español” de las tiendas. “Rec” tiene que ir con cine de terror, “Pagafantas” con comedia y, no sé, “La Mujer sin Piano” en cine de autor. Por lo demás, para mí, el cine español no tiene ningún problema. Si que lo hay en la forma que tiene de percibirlo cierto sector del público. Pero no pasa nada, Spain is pain.

Mójate: ¿Cuál es el mejor guión español del año? ¿Y el mejor guión del mundo este año? ¿Y el mejor guión DE TODOS LOS TIEMPOS?

Uff. No sé. De lo que llevo visto este año, me han encantado los guiones de “Dispongo de Barcos” de Juan Cavestany y el de “Cerro Bayo”, una preciosa película argentina. Y estoy impaciente por ver “No Habrá Paz para Los Malvados”, de Enrique Urbizu y “La Piel que Habito”. Respecto a guiones de fuera, ahora mismo recuerdo los de “The Kids Are Allright” de Lisa Cholodenko, “I Saw the Devil” de Jee-woon Kim o “El Padre de mis Hijos” de Mia Hansen Love.

No me atrevo a decir cuál es el mejor guión de todos los tiempos. Puedo empezar a decir guiones que me gustan, no sé… “Río Bravo” de Leigh Bracket y Jules Furthman me parece uno de los mejores, quizá mi favorito por su tono, tan ligero. Están muy bien “La Piel Suave” de Truffaut y Jean Louis Richard, “El Apartamento” de Billy Wilder y I.A.L. Diamond, el guión de “Yi Yi” de Edward Yang, que es como una novela, los guiones de Robert Benton y David Newman (que escribieron casi seguidos) para “Bonnie & Clyde”, “¿Qué me pasa, Doctor” y “El Día de los Tramposos”) y “Superman” o “Two-Lane Blacktop” de Rudolph Wurtlitzer. Si me preguntas mañana, seguramente te diría otros.

¿Cómo llega un joven de Granada a recibir el encargo de desarrollar un guión de largometraje para los hermanos Weinstein?

Llevo tiempo escribiendo con uno de mis mejores amigos, el director Gonzalo López-Gallego. A raíz de la buena acogida de su película, “El Rey de la Montaña”, en el festival de Toronto, se le abrieron las puertas del mercado americano. Un día le encargaron una película de terror y él se atrevió a sugerir mi nombre para escribirlo, aún sabiendo lo difícil que era que aceptaran a un guionista español, desconocido. Les mandamos un tratamiento escrito en inglés, les gustó y encargaron el guión. Todo es mérito de Gonzalo y de nuestros agentes en ICM, que han ayudado mucho con el papeleo.

Hay gente que piensa que “los del cine” os bañáis en champán. ¿Es tu caso? ¿Qué te pilla más cerca: el ranking de Forbes o el comedor de Cáritas?

“Hemos pasado de las más bajas cotas de la pobreza a las más altas cotas de la indigencia”.

¿Cuáles son las claves que te han permitido acceder al mercado internacional? ¿Cómo ha sido el sistema de trabajo con los productores estadounidenses?

La única clave está en la confianza que Gonzalo tiene en mi trabajo. También han ayudado la suerte y un moderado conocimiento del inglés para la escritura del primer tratamiento y la comunicación con ellos. Respecto al sistema, nos han dejado trabajar con bastante libertad. Como en cualquier trabajo, nos mandaban algunas notas desde Red Wagon -la productora- y más tarde, Dimension Films -el estudio- daba el visto bueno a los borradores que íbamos mandando. No ha sido especialmente traumático ni horrible. Son muy educados y muy amables. De todos modos, no me gusta mucho hablar mucho de este guión, porque como todo en Hollywood, no sabemos qué va a pasar con él.

¿Cómo es tu rutina de trabajo? ¿Eres de los que escriben a mano en un café, con jersey de cuello vuelto y fumando sin parar? ¿O tienes una mesa de diseño con un iMac y un sillón ergonómico? ¿Eres de los que no salen sin su libretita en el bolsillo, o trabajas en horas fijas?

¿Alguien escribe con jersey de cuello vuelto? Yo me levanto más o menos temprano, leo la prensa, pongo música y escribo hasta la hora de comer. Después, continúo hasta la caída de la tarde. Trabajo en un despacho sencillo, pequeño, siempre con música, con luz natural y ayudándome muy de vez en cuando de una libreta, que luego casi no miro.

¿Qué les recomendarías a un guionista novel para llegar a vivir de esto?

Que lea. Un guionista es un escritor. Y un escritor tiene que leer. Todo el tiempo y todo lo que caiga en sus manos.


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