ELEMENTAL, QUERIDO WATSON

26 octubre, 2012

Por Daniel Castro

Este lunes, un tweet me llamó la atención. Alguien preguntaba a los responsables de Boxoffice.es, página de información sobre taquillas de cine, si había alguna explicación para la recaudación en ese fin de semana de “Holmes & Watson. Madrid Days”, la última película de José Luis Garci.

Mirad abajo. Sí, la última fila. ¿Os sorprende algo?

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(La captura es de boxofficemojo.com. Al ser una web norteamericana, las recaudaciones están en dólares)

Pues sí, ahí está, mientras las demás van de rojo, ella viste de azul.

En su séptima semana, cuando una película ha desaparecido de la cartelera o, como mucho, languidece con descensos cada vez más pronunciados, “H & W” ascendía un 5.302,7 por ciento. La película se proyectaba de pronto en catorce pantallas más y la media de recaudación por copia se elevaba por encima de los 2.000 euros, cantidad sólo superada por “Lo Imposible” y otras tres películas mucho más comerciales y recientes que “Holmes…”.

Poco después de la publicación de esta extraordinaria recaudación, Alta Films hacía público que, desde el 17 de este mismo mes, no distribuye “Holmes & Watson. Madrid Days”. Efectivamente, así consta en el ICAA. (Pese a todo, Alta Films, sigue, a día de hoy, anunciando en su web la película de José Luis Garci).

No hace falta ser detective para imaginar cuál es la razón de esa llamativa subida: se produjo una compra masiva de entradas. Y resulta lógico suponer que el objeto de esa compra era que “H & W” llegara a los 35.000 espectadores que – según dice Oskar L. Belategui en un detallado artículo en El Correo – permiten obtener una ayuda suplementaria del ICAA. Presumiblemente, alguien decidió proporcionar artificial y rápidamente un “empujón” a la recaudación. Pero da la impresión de que en este caso el “empujón” fue demasiado llamativo.

La empresa Rentrak, encargada de la información oficial de taquilla, enviaba el miércoles un nuevo ránking “corregido” del que el film de Garci simplemente había desaparecido.

Buscando en los medios de comunicación me ha resultado sorprendentemente difícil encontrar artículos sobre el asunto, que tiene muchos elementos para provocar un gran escándalo. Las excepciones han sido un gran artículo de Luis Martínez para El Mundo que sólo he encontrado en la edición en papel y el ya citado, “Garci hace cuentas”, escrito por Belategui en El Correo, sólo accesible mediante“Kiosko y más” (de pago). Eso sí, mientras preparaba este post, se ha publicado otro gran artículo en Cinemanía, el único que puede leerse gratuitamente. ¿Por qué, hasta el momento, no ha aparecido mención alguna en El País, ABC o La Razón? ¿Por qué los medios que suelen conceder mucho espacio a cualquier “escándalo” del cine español no han tenido a bien informar sobre él? Un elemento que conviene tener en cuenta es que el principal protagonista del caso, José Luis Garci muestra afinidad por el Partido Popular, de hecho, en “H & W” los actuales Ministro de Justicia (Alberto Ruíz Gallardón) y Fiscal General del Estado (Eduardo Torres Dulce, también coautor de la idea original de la cinta) protagonizan sendos cameos. ¿Es ése uno de los motivos de este silencio o debemos achacarlo exclusivamente a la pereza y/o incompetencia de algunos medios de comunicación?

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Según la web del ICAA (que, por cierto, tampoco parece haberse dado por enterada del fin de semana “loco” de la película y consigna que ha tenido “sólo” 19.199 espectadores) tras rescindir el contrato con Alta Films, la distribuidora actual de “H & W” es World Line Cinema. ¿Serían ellos los encargados de esa triunfante reaparición de la película de Garci? Encontrar datos sobre esta distribuidora en Internet resulta casi imposible. Sin web propia, sólo fui capaz de dar con el nombre de dos personas que, al menos en marzo de este año, eran sus responsables: Rafael Herrero y Gerardo Silva. World Line ha distribuido al menos dos películas en nuestro país, ambas pasaron casi inadvertidas, se trata de “Ni pies ni cabeza”, dirigida por Antonio del Real y de la coproducción con Argentina “Pecados” de Diego Yaker.

Yago García, en el artículo de Cinemanía que he enlazado arriba, afirma que en World Line eluden toda responsabilidad y remiten a la productora de Garci, Nickel Odeon. “Nickel Odeon habrá hecho una promoción especial: nosotros no sabemos nada” – dicen. World Line Cinema, al parecer, todavía no ha conseguido “colocarla” en ninguna sala. En Nikel Odeon no responden.

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Una película fantasma

Averiguar en qué salas se proyecta la película también me ha resultado complicado. A día de hoy no he sido capaz de encontrar un solo cine en España que tenga “Holmes & Watson. Madrid Days” en cartelera. Tampoco ninguna de las 17 salas que supuestamente la proyectaron durante la semana pasada. ¿Llegó a programarse la película en algún cine de España durante la semana pasada? O, simplemente, alguien decidió hacer llegar a las empresas de contabilización de taquilla datos falsos con objeto, tal vez, de obtener ayudas del ICAA? (Si alguno de vosotros sabe de algún cine de España donde se programara la película, por favor, escribid en la sección de comentarios del blog).

Sé que algunas personas pueden pensar que escribir sobre un asunto tan turbio puede contribuir a empeorar, aún más, la imagen que el público general tiene sobre el “cine español”. También sé que otras compañías productoras, distribuidoras y exhibidoras (escribí ya sobre esto aquí, de un modo lateral) han participado en prácticas similares para obtener ayudas y preferirían que estos casos no fueran denunciados públicamente, para evitar sufrir una vigilancia más estrecha.

Pero quiero creer que casi todos preferimos que el dinero de las ayudas vaya a películas que cumplen los requisitos legales. Películas que sean culturalmente relevantes y/o comercialmente viables. También quiero creer que preferimos la legalidad al fraude y la verdad al engaño. Si este post y los cada vez más numerosos artículos que se están dedicando a este escándalo contribuyen a que el ICAA investigue el asunto y sancione, si es preciso, a los responsables, lo daré bien empleado.

Después de todo, tal vez este castizo Sherlock Holmes de Garci sí haya llegado para, de forma irónica, desvelar la verdad, desenmascarar a los impostores y hacer justicia.


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ADIÓS AL CINE LUCHANA

30 mayo, 2012

Por Daniel Castro (sustituyendo excepcionalmente a Chico Santamano)

Hace unas semanas cerró el Cine Luchana, en la calle del mismo nombre de Madrid.

Este sábado una veintena de personas nos reunimos para despedirlo. Llevamos velas, muñecos de goma y pósters de películas que pasaron por sus pantallas. Alguien colgó también una foto de Lady Di.

Sí, casi todo era extrañamente inapropiado.

Cientos de cines han cerrado en los últimos años en toda España. ¿Cuál es el motivo de que veinte frikis nos congregáramos precisamente ante la persiana cerrada de éste?

El Cine Luchana no era un cine normal.

Era un cine peor.

No hablo sólo de sus goteras, de su anticuada decoración o de sus deficientes proyecciones.

El Cine Luchana era, por decirlo sin énfasis, el apéndice podrido de un cuerpo enfermo, un grano en un sistema moribundo.

Como establecieron varias sanciones del ICAA a Cines Emergentes S.L. (propietaria de las salas), los Cines Luchana se dedicaban a falsificar datos de taquilla para que los productores más miserables pudieran acogerse a la subvención del ICAA. Resumiendo el mecanismo: un productor cobra una ayuda del Ministerio únicamente si su película se estrena y llega a cierto número mínimo de espectadores. Ciertos cines de toda España se ofrecen para proyectar películas y falsear, previo pago, los datos de recaudación. Gracias a este manejo, el productor obtiene la ayuda pública, pero sin gastar apenas nada en promocionarla y distribuirla.

Así, por las salas casi siempre vacías de los Luchana, pasaron películas secretas. Bodrios para algunos, joyas para otros: “Soy un Pelele” de Hernán Migoya, “E.S.O.” de Santiago Lapeira, “El viaje de Penélope” de Merinero, “Spinnin” de Eusebio Pastrana, “Mercado de futuros” de Mercedes Álvarez, “La mosquitera” de Agustí Vila, “Ellos robaron la picha de Hitler” de Pedro Temboury o, entre muchas otras, “Miss Tacuarembó” de Martín Sastre (la provocadora película que me unió a este heterodoxo grupo de humanos y muñecos llamado Club Luchana).

Películas tullidas, como niños enfermos que apenas pueden salir de casa, pequeño cine débil e indefenso que nadie parecía interesado en mostrar. Ni en ver. A veces engendros, otras pequeños milagros injustamente ignorados. En los Luchana unas películas se mezclaban con las otras, sin que apenas nada las diferenciara. Revelando así tal vez lo difusa que es la línea (¿qué línea? ¿dónde está? ¿quién la dibuja?) que separa la basura del arte.

Este sábado, convocado como siempre por Facebook por la guionista y escritora Jimina Sabadú, casi todo el Club Luchana se plantó ante ese viejo cine mugriento cantando mal una versión inapropiada de “Candle in the wind”, mientras la policía municipal nos advertía de que teníamos que limpiar todo aquello cuando nos marcháramos.

Mientras hacíamos un poco el ridículo en esa esquina de la calle, pensé que  pegando carteles de películas olvidadas sobre aquella persiana metálica estábamos reivindicando el derecho de ese cine a existir, a proyectarse en algún sitio, por pequeño y mafioso que éste fuera. Encuentro cierta belleza en que el cine con un criterio de programación más turbio fuera el que, paradójicamente, nos permitiera acceder a las películas más arriesgadas.

También pensé que la muerte del Cine Luchana coincidía con lo que parecen los estertores del sistema de subvenciones al cine español, un sistema que probablemente ha dado unas cuantas obras maestras, bastantes películas dignas, solemnes y/o aburridas y, de vez en cuando, esos extraños engendros que acababan pasando una semana secreta en los Luchana’s.

Por último pensé que las películas que se proyectaban en ese cine eran un poco como nosotros, como esa veintena de tipos que una vez acabado el “acto”, asustados, nos alejamos del cine en grupos poco numerosos para que la policía no nos hiciera despegar los carteles que nos habíamos resistido a quitar. Aquellas películas y nosotros éramos pequeños fracasos bienintencionados, posiblemente adorables si encontrábamos la mirada adecuada, seguramente merecedores de un destino mejor.


FLASHBACK: LA MEMORIA SUSCRITA POR EL AUTOR PARA EL ICAA

9 julio, 2011

por Pianista en un Burdel.

Quedan cuatro días para presentarse a las ayudas a la elaboración de guiones para largometrajes del ICAA. Si el pasado jueves les hablaba de cómo escribir el tratamiento secuenciado, hoy les hablaré de la otra gran desconocida: la memoria suscrita por el autor, documento exigido por el ICAA para todos los proyectos, con una longitud de una a tres páginas.

¿Qué es la memoria suscrita por el autor? Básicamente, es una explicación razonada de por qué debería el Ministerio de Cultura atizarle cuarenta mil euros al autor del proyecto en cuestión. Una demostración de que los autores no han cagado el tratamiento después de comerse un paquete de folios. Una reflexión lúcida sobre las cualidades del proyecto: su interés, su originalidad, su viabilidad.

¿Cómo debe ser una buena memoria? Debe ser breve, extremadamente pulcra, y debe ensalzar las mejores cualidades de la historia. Debe explicar el interés y el atractivo del tema que se trata. Puede también citar algunos referentes, a ser posible no demasiado sobados. Puede incluso explicar qué ha movido al autor a poner en marcha el proyecto, siempre que esta explicación no sea un relato detallado de la vida y milagros del escribano en cuestión, que no le interesan a nadie.

Un tratamiento es un formato árido. Está a medio camino entre la literatura y el cine. Es raruno de leer. La mayor parte de la gente los escribe con partes del cuerpo que no está bien visto mostrar en sociedad. Los miembros del comité tienen que leerse cientos de malos tratamientos. Es probable que, cuando lleguen al tuyo, acaben de leer una buena ración de basura. Es probable que estén hartos, con ganas de hacer pagar a alguien el suplicio que están pasando. Por eso es importante la memoria: para advertirles de que no están ante otro montón de mierda encuadernada. Para que se den cuenta de que lo que tienen entre manos es materia prima para hacer cine, no cuarto y mitad de papel reciclable.

Pero que nadie se llame a engaño: la subvención se gana con el tratamiento secuenciado. Una buena historia, un tema interesante y una buena estructura son los elementos fundamentales que llevarán al comité a decidir. Ahora bien: hay historias que no se prestan bien a ser explicadas en un tratamiento secuenciado. Hay temas que pueden enfocarse desde muchos puntos de vista. Y hay treinta o cuarenta tratamientos buenos todos los años, pero sólo va a haber quince subvenciones.

Por todo ello una buena memoria puede ser muy útil: para vender la moto. Eso es lo que hacemos en la memoria. Por eso, además de escribirla bien y de defender el proyecto con buenos argumentos, deberíamos hacerla amena, fácil de leer, bien digerible. En otras palabras: que no está de más meter fotos. Distribuir el texto en epígrafes. Usar frases cortas.

Hasta aquí, la teoría. Pasemos a la práctica con dos ejemplos de memorias que ilustraban proyectos subvencionados recientemente. La semana pasada le agradecíamos a Cristóbal Garrido y a Felipe Jiménez Luna su generosidad al mostrarnos un extracto del tratamiento secuenciado de su proyecto Balmis, subvencionado por el ICAA hace dos años.

Hoy pondremos no uno, sino dos ejemplos de memoria suscrita por el autor. Y es que Garrido dio hace poco una charla en el Master de Guión de la Universidad Pontificia de Salamanca sobre “Cómo presentar proyectos a subvención”. Allí explicó la estrategia seguida en el proyecto de Balmis, y las que él consideraba las cualidades que lo hacían subvencionable. Le acompañaban los guionistas y directores Álex Montoya y Sergio Barrejón, que hablaron de sus respectivos proyectos subvencionados.

Montoya, además de sus éxitos como director, entre los que se incluye una Honorable Mention en Sundance, ganó recientemente una subvención a desarrollo de guiones del IVAC, con su proyecto “Máscaras”, del que reproducimos la memoria a continuación:

Memoria MÁSCARAS

Barrejón, por su parte, tuvo el buen tino de aliarse con Rodolf Sirera, prestigioso dramaturgo valenciano y creador de superéxitos televisivos como “El Súper” o “Amar en Tiempos Revueltos”, para escribir el proyecto “Un pequeño accidente sin consecuencias”, que ganó el año pasado una de las subvenciones del ICAA. Ésta era la memoria:

Memoria UN PEQUEÑO ACCIDENTE SIN CONSECUENCIAS

(Actualización de 13 de septiembre de 2010: esta memoria ha sido retirada por petición de los autores)

Aprovecho para aclarar que estas dos memorias son material protegido, e inscrito debidamente en el Registro de la Propiedad Intelectual. Se ponen a disposición de los lectores de bloguionistas porque se considera de interés para el tema tratado, pero estas obras no se encuentran bajo la Licencia del blog. Sus autores no renuncian a sus derechos sobre las obras, y éstas no deben ser reproducidas, ni reenviadas.

Confío en que este post les haya sido de ayuda. Y de postre, dos tips extra: si aún no has presentado tu proyecto a subvención, y ves que te pilla el toro, presenta lo que tengas mientras aún estás en plazo. Te darán unos días para “subsanar errores” y obtendrás un poco de margen para rematar el tratamiento. Y otro: procura llevar dos copias del formulario de inscripción. Pídele al funcionario que te compulse también la copia, naturalmente. Esto os permitiría reclamar, en caso de que vuestro proyecto quedase misteriosamente traspapelado. Ha habido casos.

Mucha suerte con las subvenciones.

(Publicado originalmente en Bloguionistas el 25 de febrero de 2010)


FLASHBACK: EL TRATAMIENTO SECUENCIADO PARA EL ICAA

3 julio, 2011

por Pianista en un Burdel.

El pasado martes, se publicó en bloguionistas un interesantísimo post de David Muñoz sobre tratamientos. Hoy nos vamos a centrar en el tratamiento que pide el ICAA en su convocatoria de las ayudas para la elaboración de guiones para películas de largometraje. Como ya sabrán, el próximo 1 de marzo, lunes, finaliza el plazo de presentación, y supongo que muchos de ustedes estarán ya escribiendo sus proyectos. Confío en que este post les sirva de alguna ayuda. Hablemos un poco de las ayudas antes de entrar en materia. Este año, la convocatoria presenta muchas novedades, entre las que destacan:

  • Sólo se subvencionarán 15 proyectos (el año pasado fueron 50)
  • La cuantía de la ayuda será de 40.000€ (el año pasado fueron 24.000)
  • Sólo ha habido tres semanas entre la convocatoria y el final del plazo de presentación (en años anteriores ha habido más de dos meses)

El último punto ha sido motivado por la queja de Cineastas contra la Orden ante la nueva legislación, que llevó a la Comisión Europea a paralizar el sistema de ayudas hasta dilucidar si contravenía alguna norma europea. Bien por Guardans y su ronda de consultas con todos los interesados, bien por Cineastas contra la Orden. Gracias a todos.

Los dos primeros puntos también son delicados de valorar. Si Guardans ha consultado con todos los interesados, y el Sindicato ALMA valora positivamente el nuevo sistema de ayudas, deberían ser buenas noticias. Yo no sé nada de política institucional y muy poco de sindicalismo, pero tengo este artilugio en casa:

Robusta, fiable, duradera. Ya sé que los ordenadores también tienen una incorporada, pero quiero ponérselo fácil a los compañeros “de letras puras”: la próxima vez que se reúnan con Guardans, por favor, lleven una de éstas. Les servirá para saber la diferencia entre las 15 subvenciones de 40.000€ de este año y las 50 subvenciones de 24.000€.

No se molesten en hacer la cuenta, ya se lo digo yo: ES LA MITAD. Este año, el ICAA invierte en desarrollo de guiones la mitad de dinero que el año pasado. Y nos deja menos de la mitad de tiempo para presentarnos. Al excelentísimo señor Guardans, a los impulsivos e idealistas Cineastas contra la Orden, a los amigos de ALMA: a todos, muchas gracias.

Pero seamos positivos, intentemos ver la botella de medio llena, aunque sea de veneno. Hagamos algo productivo para ayudar a los guionistas que empiezan a preparar su proyectos. Todos los años, cuando se acerca la fecha de presentación de proyectos, tanto en foros, como en el email del blog, como en los diversos saraos en que participo, me encuentro con guionistas jóvenes que se hacen la misma pregunta: ¿qué demonios es un tratamiento secuenciado?

Echemos mano, para empezar, de la definición que ofrece abcguionistas en su apartado de Terminología Básica:

Tratamiento:

exposición literaria del argumento de la historia, en forma similar a la novela corta pero siguiendo la pauta de las escenas que formarán la mencionada historia. Se narra en presente, no hay diálogos, sino descripciones de los personajes y acción, usualmente escena por escena, tal y como aparecerá en la película. Suele tener una extensión de 1/3 de las páginas que contiene un guión, pero pueden hacerse tratamientos más reducidos o más extensos.

Tratamiento secuenciado:

tratamiento detallado y con los encabezados de escena. Es prácticamente un guión sin diálogos.

Ahora, echemos un vistazo a lo que dice la resolución del ICAA por la que se convocan las ayudas a elaboración de guiones:

Quinto. Documentación.
1. Junto con la solicitud se deberá aportar la documentación siguiente […]
• Memoria suscrita por el autor, con una longitud de entre 1 y 3 páginas.
• Sinopsis argumental, con una longitud de entre 1 y 3 páginas […]
Tratamiento secuenciado del proyecto de guión, con una longitud de entre 15 y 30 páginas
[…]

Están pensando lo mismo que yo, ¿verdad? “Prácticamente un guión sin diálogos” no cuadra con una extensión de entre 15 y 30 páginas.  De manera que vamos a echar mano de algo mucho más versátil que las definiciones de abcguionistas y las resoluciones del ICAA: el sentido común.

El tratamiento secuenciado que pide el ICAA sería más o menos lo que abcguionistas define como “tratamiento”, pero añadiendo encabezados no de escena, sino de secuencia. Y no quiero ni pensar en la posibilidad de que alguno de los lectores no distinga aún entre escena y secuencia. Si alguien se encuentra en ese caso, por el amor de Dios, no se presenten a la subvención. Tengan piedad de los pobres vocales, que tienen que leerse CENTENARES de proyectos. No les torturen con balbuceos.

Perdón, perdón. Había dicho que iba a ser positivo. Echemos mano otra vez de la terminología básica de abcguionistas:

Escena:

unidad básica del guión formada por una serie de planos que forman una acción dramática dentro de la trama y que normalmente mantienen constantes la unidad espacial y temporal. Grosso modo, si se cambia de lugar o se rompe la unidad temporal, se cambia de escena […]

Secuencia:

1. Conjunto de escenas que forman un núcleo o unidad de acción dramática. Una secuencia tiene su propia estructura, con establecimiento, desarrollo y desenlace, conteniendo una o más escenas que pueden cambiar de ubicación o temporalidad pero manteniendo el nexo común que las une entre sí (forman una unidad de acción dramática) […]

2. Muchas veces, secuencia se utiliza como sinónimo de escena, como consecuencia de una confusión terminológica entre ambos conceptos, que se remonta al pasado; el uso lo ha convertido en error aceptado y normalizado, en detrimento de una más clara terminología.

Y ahora ilustremos tan correcta definición con un ejemplo por todos conocido (espero): la secuencia inicial de El Padrino: la boda de Connie. Esa secuencia arranca con una escena en el despacho de Don Corleone (I believe in America), a la que siguen varias escenas en el jardín (We’re not taking that picture without Michael; Paulie, more wine!, etc.), el aparcamiento (Goddamn FBI don’t respect nothing), más escenas en el despacho, más en  el jardín… Son 25 minutos de película. Pues bien, en un tratamiento secuenciado, esa secuencia completa bien podría agruparse bajo un solo encabezado:

INT/EXT. CASA CORLEONE – DÍA

Y después, en prosa, contar lo que ocurre, sin preocuparse de detallar cada escena. En presente de indicativo, sí. Primando las acciones, sí. Pero con una prosa amena centrada en contar la historia, no en detallar las acciones y conversaciones de manera visual, porque eso es la tarea de guión, no del tratamiento.

A lo sumo, una secuencia tan larga podría subdividirse en dos o tres encabezamientos, para marcar grandes bloques de acción con paso de tiempo entre uno y otro. Pero mi consejo sería que procurasen mantener una equidistancia entre el formato cinematográfico (tercera persona, presente de indicativo) y el literario (introspección, explicación de intenciones, recursos retóricos).

Imagino que aún con estas explicaciones habrá muchos principiantes que no lo vean claro. La mitad de los aspirantes que conozco, con esa actitud de eterna adolescencia del estudiante de disciplinas artísticas, están obsesionados con VER un tratamiento secuenciado antes de escribir el suyo. Da la sensación de que algunos de ellos sospechan que los tratamientos secuenciados no existen. Que son un invento para despistar. Como los gamusinos, como Teruel, como los audímetros.

Pues no. Existen (los tratamientos), y tienen esta pinta:

(Es un fragmento de “La Misión de Balmis”, tratamiento de largometraje de Cristóbal Garrido y Felipe Jiménez Luna. Gracias a los dos por compartirlo.)

¿Se dan cuenta de la cantidad de escenas que cabrían en esa secuencia? ¿Ven con qué soltura dedica un párrafo a lo que ocurre “en cubierta” sin necesidad de encabezarlo? Reconozco que para mi gusto da mucha importancia al diálogo. Yo me he impuesto como disciplina no usar verbos como “dice”, “contesta”, “asevera”, etc. más de dos veces por página. Pero no hagan demasiado caso a mi opinión: este tratamiento recibió una subvención del ICAA en la convocatoria de 2008, así que pueden considerarlo ejemplar.

Espero que el post haya sido de ayuda. Supongo que los que no piensen presentarse a la subvención, y los que ya sabían cómo encarar un tratamiento secuenciado, habrán encontrado el post un poco aburrido, así que les recompensaré con un regalo: visiten este comentario del blog ScriptShadow, donde un lector anónimo incluye un enlace para descargar el guión de la nueva película de Aaron Sorkin y David Fincher, The Social Network (sí, la de Facebook).

Y mañana no dejen de visitar el blog, porque tenemos una nueva firma invitada: Bárbara Alpuente nos hablará de los “guionistas de verdad”.

(Publicado originalmente en Bloguionistas el 18 de febrero de 2010)


FIRMAS INVITADAS – MIS AMIGOS LOS BERLINESES (I)

2 marzo, 2011

Sergi Portabella ha escrito y realizado los cortometrajes Autoayuda, Te quiero y The Astronaut on the Roof, así como unos cuantos videoclips y otros trabajos.


Cuando el Pianista me ofreció escribir aquí sobre mi experiencia en Berlín decliné educadamente la oferta. ¿A quién podía interesar mi experiencia? ¿Qué podía añadir yo a los sabios consejos que se nos ofrecen cada día en este blog?

Han pasado algunos meses desde entonces y hace poco se me ocurrió que quizás muchos de vosotros no conocéis la existencia de algunas iniciativas de las que yo me he beneficiado. Tal vez alguien más pueda hacer uso de ellas. Mi experiencia en Berlín son dos estancias de varios meses (los de buen tiempo) en dos años consecutivos trabajando en dos proyectos distintos. Vamos con la primera parte.

Corría el año 2004 cuando escribí un maravilloso (modestia aparte) guión de cortometraje titulado “El astronauta en el tejado”. Era un guión caro, imposible de realizar sin una fuente de financiación potente. Lo presenté a Bancaja, Proyecto Corto y subvención del ICAA. No todo el mismo año sino a un ritmo ridículo, llamando a una puerta por año e incluso dejando algún año en blanco de por medio. Nada. A nadie le interesaba mi proyecto. En 2009, y con dos cortos autofinanciados de por medio, estaba ya por rendirme y enterrar definitivamente al astronauta a dos metros bajo tierra. Entonces me enteré de la existencia del Berlin Today Award.

Berlin Today Award (en adelante BTA) es una iniciativa del Berlinale Talent Campus. Está abierto a cualquier persona que haya estado en alguna edición pasada del campus o rellene la aplicación del año en que quiere participar. Así que, a la práctica, está abierto a toda la población mundial. Si quieres participar el año que viene sólo tienes que aplicar al campus primero.

El BTA es un concurso de proyectos de cortometraje basados en un lema que cambia cada año. Los lemas son muy abiertos. En mi año fue “Straight to cinema” (Directo al cine). Este año ha sido “You are leaving the familiar sector” (Estás saliendo del sector conocido). Cómo relacionas tu guión con ese lema es una simple cuestión de imaginación. Algunos de los cortos finalistas en mi año no tenían, desde mi punto de vista, casi ninguna conexión con el tema. Pero imagino que los autores de esos proyectos presentaron imaginativas memorias que justificaban la relación entre su guión y el lema de ese año. Todo es ponerse.

El guión debe presentarlo el director, independientemente de que lo haya escrito él o no. Pero para bien o para mal muchísimos guionistas dirigimos. Y la mayoría de directores escribimos (yo aún no sé muy bien dónde encuadrarme). Así que aún siendo éste un blog de guión creo que puede interesar a muchos.

Mi proyecto, traducido al inglés y bajo el nuevo título de “The Astronaut on the Roof”, fue elegido entre los quince finalistas de un total de trescientos proyectos de todo el mundo. Es un dato que alguna vez he sacado a relucir cuando practicaba el innoble arte de venderse a uno mismo  Pero seamos honestos, trescientos proyectos presentados en un concurso abierto a toda la población mundial son poquísimos. Supongo que mucha gente desconoce la iniciativa y a muchos otros les tira para atrás el tener que relacionar su guión con un lema. Lo lógico es que fueran muchísimos más.

Ser finalista consistía en ser invitado al campus a defender tu proyecto para intentar ser uno de los cinco seleccionados. En la primera jornada del proceso cada uno de los finalistas recibimos un clase particular sobre como pitchear el proyecto. En la segunda jornada cada participante hacía un pitch de unos tres minutos ante los organizadores del concurso, los otros finalistas y los diez productores elegidos. Porque al mismo tiempo que se hacía un concurso de proyectos había un concurso de productoras.

Tras el pitch, en lo que fue una jornada maratón, cada finalista tenía una reunión de media hora con cada productor. El objetivo era encontrar a tu media naranja. Las cinco parejas más guapas del baile recibirían una generosa dotación económica (en mi año 30.000€) para rodar el proyecto. De cara al jurado, la capacidad de formar pareja valía tanto o más que la calidad del guión, así que prácticamente lo único que yo quería averiguar de los productores era si mi proyecto era o no su favorito.

Tras una semana de plazo para decidir, mandé mi lista de tres productoras favoritas en orden de preferencia. Asimismo las productoras mandaron su lista de tres proyectos favoritos. Y no sé con qué criterios un jurado eligió cinco parejas director-productor. Como habréis imaginado “The Astronaut on the Roof” fue uno de los seleccionados. Mi media naranja fue Penrose Film.

Rodé y monté el corto ese mismo verano en Berlín. Puedes rodarlo en tu propio país o en un tercero neutral, si quieres. Pero asumí que, puesto que el corto podía pasar en cualquier sitio, los productores iban a hacer mejor su trabajo si rodábamos en la ciudad que mejor conocen.  El idioma fue el inglés por ser la lengua común entre los productores y yo. Pero, igual que con la localización, si tienes un motivo para ello puedes rodar en cualquier otro idioma. Todo el equipo eran alemanes, menos los dos actores protagonistas, que eran ingleses residentes en Berlín, y la directora de fotografía Bet Rourich, que conseguí traerme de casa. Rodar en otro, en otro idioma y con gente extraña me asustaba un poco. Poder tener detrás de la cámara a alguien con quien ya has trabajado antes y que sabes que va a hacer un trabajo excelente lo hizo todo mucho más fácil.

La experiencia fue estupenda y el corto se estrenó en la siguiente edición de la Berlinale (2010) junto a los otros cuatro finalistas con gran éxito de público. Un jurado eligió al mejor de los cinco, que no fue el mío. Pero hacer el corto ya había sido un premio enorme. Y ahora me quedan miles de festivales más donde mandarlo.

Espero que este artículo pueda ser útil a alguien y que algún lector de Bloguionistas sea seleccionado para la siguiente edición. Todavía no han sacado el lema, pero si visitáis la Web de vez en cuando os enteraréis con tiempo.

Para terminar quería enlazar la Web de alguna otra iniciativa similar al BTA. Nisi Masa organiza también anualmente un concurso de proyectos de cortometraje (del que no sé más que lo que se puede leer en la Web). Y estoy seguro de que hay más iniciativas de este tipo. A lo mejor alguno de vosotros puede recomendar alguna en los comments.


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