ANÁLISIS DE PELÍCULAS: LEGISLATURA MORTAL

8 junio, 2015

por Sergio Barrejón.

A continuación vamos a analizar la película “Legislatura mortal”, estrenada a finales de 2011 y que todavía sigue en cartel, previsiblemente hasta mediados del próximo otoño.

Protagonista: los productores del cine español.

Objetivo: vivir de hacer películas.

Obstáculos: los recortes presupuestarios, el IVA cultural, la falta de un modelo económico alternativo, la confianza absurda en que el antagonista dejará de joder.

Antagonista: el Gobierno de Rajoy.

Primera escena: A finales de 2011, Mariano Rajoy llega al Gobierno.

Incidente desencadenante: El Gobierno rebaja en 200 millones el presupuesto de TVE.

Desarrollo primer acto: A principios de 2012, el Gobierno nombra directora general del ICAA a Susana de la Sierra, una mujer joven, preparada, dialogante, políglota. Un truco de guión bastante viejo: disfrazar de cordero al lobo feroz. De hecho, una de las primeras medidas que tiene que anunciar la nueva directora del ICAA es un recorte del 36% en el presupuesto del ICAA. Desaparecen las ayudas a creación de guiones, a películas para televisión, y a distribución. Las ayudas a cortos se quedan en la mitad.

Primer giro: A mediados de 2012, el Gobierno anuncia que el 1 de septiembre subirá el IVA cultural del 8% al 21%. Una maniobra algo previsible, teniendo en cuenta el background: sed de venganza del PP contra el sector de las artes escénicas desde las humillaciones –merecidísimas- sufridas en 2003 (Hay Motivo, los Goya del No a la guerra, etc).

Segundo acto: En el verano de 2012, cuatro mil empresas de la industria cultural envían una carta al Gobierno pidiéndole que demore la subida del IVA al menos seis meses, razonando que la medida será muy dañina para el sector.

A principios de 2013, el presupuesto del ICAA vuelve a caer. Pero en verano, el Ministro Wert anuncia que está abierto a revisar el IVA cultural. Muchos productores audiovisuales quieren ver en esa vaga declaración una “voluntad de diálogo”. (Esto está mal. Las historias no se cuentan con diálogos, sino con acciones. Ejemplo de acción significativa: el Ministro de Cultura no asiste a la gala de los Goya.

Punto medio: A principios de 2014, después de recortar aún más el presupuesto del ICAA, el Gobierno decide bajar el IVA… de la compraventa de obras de arte. El de cine y artes escénicas se queda igual. Muchos productores protestan, pero Montoro los aplaca, otra vez, con una simple línea de diálogo: “Ya hemos bajado el IVA de las obras de arte y ahora trabajamos en el resto de la reforma fiscal de la cultura”.

A mediados de 2014, la Unión de Asociaciones Empresariales de la Industria Cultural envía otra carta al Gobierno reclamando la supresión inmediata del IVA al 21%. Le dan dos meses al Gobierno, o empezarán a ESTUDIAR MEDIDAS (inserte aquí sus risas de lata). Como era absolutamente previsible, el Gobierno ni contesta. Pasan dos meses y… bueno, ¿recuerdan alguien las medidas de protesta? Pues eso.

Segundo giro: En julio de 2014, dimite la directora del ICAA. Después de luchar a brazo partido porque las desgravaciones fiscales llegasen a un nivel razonable, y visto que el Gobierno no tiene la menor voluntad de tomar ninguna medida que favoreciese a la industria cultural, Susana de la Sierra asume que Rajoy, Wert y Lasalle la han engañado y que no tiene sentido seguir haciéndoles el juego.

Tercer acto: En noviembre de 2014, los productores –no os lo vais a creer, pero os juro que es cierto, la hemeroteca no miente– envían OTRA CARTA al Gobierno pidiéndole que baje el IVA cultural. Aquí el presidente de FAPAE explicando su estrategia epistolar:

A principios de 2015, y ante la cercanía de la gala de los Goya, el Gobierno anuncia que “subirá” el presupuesto del ICAA hasta los 55 millones. (Una cifra que es exactamente la misma que tuvo en 2013. O sea, la mitad de lo que el ICAA tenía al final del Gobierno Zapatero. O sea, que de subida nada). También anuncia que están “estudiando” la posibilidad de bajar el IVA cultural. Ya no es que recurran a diálogos cutres. ¡Es que hacen copy-paste!

Clímax: los productores piden prudencia en la gala. Nada de protestas. A todo el que va a subir al escenario se le pide que firme un contrato en el que se compromete a no salirse del guión. El actor Carlos Areces se niega a firmarlo, y le impiden entregar el premio para el que lo habían convocado. Es más: lo expulsan del backstage. El Presidente de la Academia exige en su discurso que el Gobierno baje el IVA y Almodóvar advierte a Wert que no le considera su amigo.

Escena final: En la primavera de 2015… Rajoy descarta definitivamente bajar el IVA cultural en los seis meses que le quedan de legislatura.

Conclusiones:

-El antagonista es un malo de bigote, de culebrón barato, empeñado en hacer el mal porque sí, sin beneficio propio.

-El protagonista insiste una y otra vez en una maniobra obviamente inútil, como una polilla dándose una y otra vez contra una bombilla. Además, se cree lo que le dice el antagonista cuando resulta obvio que miente. Cierto que el pobre no tiene muchas alternativas de ganar la batalla, pero caramba: ¡Es el prota! ¡Que se deje de cartas y haga alguna maniobra desesperada!

-El clímax no tiene fuerza. Sólo son palabras.

-El final no sorprende a nadie. No es más que una repetición de lo mismo que llevamos viendo toda la película.

-Los únicos personajes potentes son Susana de la Sierra y Carlos Areces. Son los únicos que emprenden acciones que los dignifican. Cierto que no consiguen nada reseñable, pero lo intentan, y eso les da una dimensión trágica que los hace interesantes.

Recomendación final:

Esta película es una mierda. Reescribir en profundidad y presentar nueva versión en noviembre de 2015.


NO OS NECESITAMOS PARA NADA

14 abril, 2012

Por Sergio Barrejón.

Ya está confirmado. Como veníamos sospechando, la bajada de presupuesto en el ICAA ha acabado con las ayudas a creación de guiones y con las ayudas a producción de cortometrajes. Sólo queda dinero para amortización de largometrajes, y poco más.

Además, todo indica que la retirada de 200 millones del presupuesto de TVE va a poner las cosas muy feas en el sector de la ficción televisiva: por un lado, el parón de muchas producciones desestabilizará las cuentas de muchas productoras. Por otro, es de esperar que las cadenas privadas presionen para bajar costes, aprovechando que hay menos competencia.

Las medidas que ha tomado el Gobierno contra el sector audiovisual son injustas y desproporcionadas. El recorte a TVE llega justo en el momento en que, por primera vez en su historia, la televisión pública ha dejado de tener pérdidas. Justo después de haber retirado la publicidad, para no interferir en el negocio de las privadas. Justo cuando todas sus series son líderes de audiencia. Y poco después de un tremendo ajuste que dejó en la calle a 4.000 personas, precisamente para sanear las cuentas de una empresa pública sobredimensionada en exceso.

Demasiados datos como para pensar que el recorte tiene un motivo económico. Si realmente la Corporación tuviera un problema presupuestario, habrían nombrado ya a un presidente, para empezar. Y éste se habría apresurado a liberarse de onerosos derechos deportivos, o a dejar de comprar cine extranjero. Es insólito que, tres meses después de llegar al Gobierno, no haya aún un baranda en TVE. Mi interpretación es que quieren jugar a inquietar, crear incertidumbre en el sector, arrancarle las alitas a la mosca antes de espachurrarla.

Cristóbal Montoro, Ministro de Hacienda.

El tijeretazo a TVE y el saqueo del ICAA tienen la misma razón, y no es económica, sino política. Las cifras de ahorro en los presupuestos del ICAA son ridículas si las compara uno con el dinero que deben a Hacienda los clubes de fútbol, por ejemplo. Esto es simplemente el ajuste de cuentas por el “No a la guerra” y el “Hay motivo”. A la vieja guardia aznarista aún le escuece la humillación de aquella gala de los Goya. Según ellos lo entienden, el cine español mordió la mano que le daba de comer. “Arrieros somos”, debieron pensar.

Y ahora nos hemos encontrado en el camino. Nada de lo que está ocurriendo debería sorprendernos. Han sido ocho años de presión mediática para convencer al ciudadano de que “los del cine” viven del cuento haciendo películas de mierda porque tienen los cuartos asegurados gracias al carnet del PSOE.

… O algo así.

Llevaban mucho preparando el terreno. Esto no más que el paso siguiente, lógico y previsible. Y está hecho con todo cálculo. Es muy significativo, por ejemplo, que hayan elegido a Susana de la Sierra al frente del ICAA: una mujer joven, de currículo brillante, poco significada políticamente, y con un nivel intelectual que impresiona. Alguien que realmente tenía la capacidad y la disposición de mejorar la situación del cine español.

Susana de la Sierra, Directora del ICAA

Sólo necesitaba, claro, algo de dinero para hacerlo. Pero el Gobierno nunca tuvo intención de dárselo. Su nombramiento sólo ha sido una maniobra de distracción para despistar a los más moderados: una directora con un perfil amable hace que el sector se mantenga a la expectativa, con la esperanza de que los presupuestos concuerden con esa imagen dialogante. Pero Susana de la Sierra es otra damnificada aquí: la han usado de comodín para una venganza programada desde hace mucho.

La cuestión es que, como maniobra política, no va a ser tan dañina, y sí bastante contraproducente. Una mierda de maniobra, vaya. Por un lado, están haciendo el mayor daño en el sector donde menos enemigos tienen: la gente que habría empezado a hacer cortometrajes gracias a las subvenciones de 2012 ni siquiera era mayor de edad en 2003. La generación del “No a la guerra”, véanse el vídeo, son ya los viejunos del cine español. Con todo el respeto, ojo, que yo tampoco soy un crío. Pero vaya, que hablamos de gente que ya estaba consagrada HACE NUEVE AÑOS.

Por otro lado, hoy en día, hay un par de armas que no existían en 2003: cámaras HD a precios asequibles, y una mayoría de salas con proyección digital. Además de que, en estos nueve años, Internet se ha enfocado extraordinariamente al consumo y producción de contenidos audiovisuales. El modelo de subvenciones con el que están acabando… ya estaba acabado.  El cambio de modelo es lo que lleva demandando el sector hace años. Adoptar el francés, o el americano. Pero eso implicaría trabajar en serio para favorecer a la industria. Y la industria audiovisual se le ha atravesado a esta gente, enterita, por una noche en que cuatro cineastas que no representaban a nadie decidieron hacerse un lavado de conciencia. Este Gobierno ha recortado en el ICAA y en TVE no para ahorrar, sino todo lo contrario: porque no le importa destruir un sector industrial, asumiendo el coste que eso conlleva, con tal de dejar claro quién manda en el cortijo.

Y sí, la situación va a ser dura, y puede que en 2013 sea bastante peor que en 2012. En estas circunstancias, los más blandos se sienten sacados de un cómodo camarote y llevados a la pasarela, para ser arrojados al océano sin salvavidas. Pero no es eso. Simplemente, hemos salido de la sauna y ahora toca darse el chapuzón en el agua helada. Si te lo piensas, te quedas tieso. No te lo pienses: salta. Vas a notar un frío de tres pares de cojones, pero sólo será un momento. Luego la sensación será muy vivificante, y el resultado, sanísimo. La mayor parte de los gérmenes morirán y tu circulación se reactiva de golpe.

En resumen, señores gobernantes: la gente a la que le han negado la ayuda… va a seguir creando sin ella. Tienen el talento, tienen la tecnología, y están libres de la repugnante carga del odio. Hace 15 días produje otro cortometraje, sin ayudas. En mayo dirigiré otro, sin ayudas. Recurriremos al crowdfunding, a los ahorros, a préstamos familiares y a la inventiva. Pero lo haremos. Porque los cortometrajistas somos el futuro. Y ustedes son el pasado. Ustedes son un puñado de señores con úlcera haciendo las cuentas de hace nueve años. Pues sigan con ellas. No les necesitamos para nada.

¿Las subvenciones? Métanselas por el culo.


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