TIRSO CALERO: CÓMO REVOLUCIONAR LAS SERIES DIARIAS

24 junio, 2019

Entrevista de Sergi Jiménez.

El pasado 13 de junio TVE emitió un capítulo muy especial de su serie diaria Servir y Proteger: era la primera aparición de la actriz transexual Lara Martorell en el papel de una policía transexual. En Bloguionistas hemos querido hablar con el creador y coordinador de la serie, Tirso Calero, de la incorporación de este personaje y de otros aspectos de la serie diaria, cuyo equipo de guión ya trabaja en una cuarta temporada.

¿Cuál ha sido el proceso de documentación para el personaje de la inspectora transexual Ángela Betanzos? ¿Habéis hablado con la actriz Lara Martorell, de cara a corregir guiones o añadir tramas en función de su experiencia personal?

Sí, de hecho nosotros teníamos claro que para interpretar a una policía transexual debía ser una actriz transexual. En otras ficciones se ha adoptado otro tipo de decisión, en nuestro caso lo teníamos claro desde un inicio. Una vez hicimos las pruebas con varias actrices, la que más nos gustó fue Lara Martorell. Sí que intentamos incorporar elementos personales al personaje de la ficción. Con lo cual, sí que hay algo de la propia Lara en el personaje de Ángela Betanzos. Yo creo que es una lanza en favor del colectivo LGTBI y sobre todo, que nunca se había visto en un serial diario. Desgraciadamente, ni en España ni en ningún otro país. Una serie diaria tiene la gran ventaja de dar mucha visibilidad a todo tipo de temas. También llega a un tipo de gente de mayor edad. Que no está tan acostumbrada a otro tipo de ficciones. Introducir un personaje así en una diaria, puede hacer mucho bien.

Estando lejos de ser algo normalizado, hemos podido ver personajes trans recientemente en la ficción española (La que se avecina, Vis a vis y próximamente La Veneno). ¿Habéis tomado de referencia alguna otra ficción de cara a cómo representar, o evitar representar, un personaje trans?

La clave era construir a una inspectora de policía, totalmente al margen de su identidad sexual. A partir de desarrollar a una inspectora dedicada a los delitos cibernéticos, sí que metemos algo en lo personal. Aunque hemos intentado construir un personaje sin fijarnos en eso. Respecto al origen primitivo del personaje, tuve la idea viendo una película chilena extraordinaria que se titula Una mujer fantástica. La verdad es que cuando la vi, me di cuenta de que hacía falta un personaje así en nuestra serie, uno muy poderoso. Creo que tanto Lara, como el personaje de Ángela Betanzos son mujeres fuertes.

Lara Martorell y Fernando Guillén Cuervo en “Servir y Proteger”.

¿A la hora de escribir tramas para el personaje, teníais claro desde un inicio que tipo de conflictos abordar y si había alguno que quisierais evitar?

Teníamos claro que había que huir del cliché. Como se va a ver en pantalla, vamos a explicar sus tramas personales desde un punto de vista muy natural. Creo que ese es el éxito del personaje y un poco de la serie. Servir y proteger es una serie muy pegada a la realidad, muy naturalista. Contamos delitos y problemas de la calle, muchos de ellos sacados de periódicos y de sucesos. Intentamos estar pegados al día a día. La realidad trans, es una realidad que ya no se puede obviar.

¿Qué hace diferente a Servir y proteger respecto otras diarias?

Lo que nos diferencia de las otras series diarias, es ser históricamente una apuesta diferente. En una serie anterior que hice, Bandolera, originalmente nadie apostó por ella porque era un western. Y acabó funcionando muy bien. Nadie apostaba por un policíaco diario y ha acabado funcionando. Eso demuestra que las series diarias se pueden revolucionar y ofrecer al público cosas diferentes y más arriesgadas. Si no, siempre hacemos lo mismo.

Bandolera, también creada por Tirso Calero.

Recientemente se ha publicado un estudio universitario sobre la visión de la mujer policía que ofrece Servir y proteger. ¿Se está convirtiendo la serie en un fenómeno cultural?

Leí el informe. Yo creo que en la serie hay más mujeres policías de las que realmente hay en la vida real. Tenemos un elemento un poco aspiracional. La comisaría de Distrito Sur es como debería ser una comisaría, aunque no siempre sea el caso. Lo cual no es un error nuestro, sino que aspiramos a que la realidad sea así. Las protagonistas de nuestra serie son muy fuertes y tienen grandes poderes de decisión. Lamentablemente en la sociedad eso no siempre pasa.

¿Cuáles son los datos de emisión de Servir y proteger en directo y en diferido? ¿Hay algún segmento de audiencia característico que siga la serie?

Para nosotros es un gran éxito que Servir y proteger sea tan consumida en VOD. Es la que tiene la mejor cuota de visionados online en España cada día. Incluso por encima de otras diarias y otras series en prime time. Es un dato realmente llamativo, normalmente tenemos 100.000 visionados online, lo cual es mucho. Eso demuestra la buena salud de la serie y que llega a un nicho de población más joven. Las personas que suelen consumir la serie en VOD, suelen ser más jóvenes. Eso ha logrado rejuvenecer la población de nuestra serie. Normalmente las diarias suelen ir a un público femenino y mayor de 65 años. Servir y proteger ha conseguido darle un poco la vuelta, tenemos una audiencia femenina importante, pero también masculina y joven.

Servir y proteger se sitúa muy frecuentemente como el espacio más visto de España en VOSDAL. ¿Cómo valoráis este dato?

Es positivo, sobretodo demuestra que está conectando con segmentos más jóvenes. Con el tiempo se está valorando más ese tipo de audiencias por parte de las cadenas. El consumo de televisión en España y en todo el mundo ha cambiado. Poco a poco se tiene que dar más importancia a las descargas y al VOD. Ya cada vez hay menos gente que vea las series a su hora. Eso es el futuro, nosotros estamos contentos de ser la más vista en esa modalidad.

Hay días en los que igualáis e incluso superáis la audiencia de espacios de prime time en TVE. ¿Están cambiando los hábitos de consumo o es un hecho característico de esta serie y de esta cadena?

Desgraciadamente estamos viviendo una de las peores etapas de audiencia de TVE. Esto es un dato objetivo, la TVE de ahora está muy lejos de la audiencia que conseguía años atrás. A pesar de eso, la serie muestra fortaleza. Eso hace que sea lo más visto de la cadena. Realmente nos gustaría que Servir y proteger fuera bien junto con toda la cadena, ya que hay una retroalimentación. Por otro lado, yo creo que la ficción española está gozando de muy buena salud. Que haya varias series diarias a la vez, es una buena noticia para el sector audiovisual.

Hace un año realizaste otra entrevista para Bloguionistas en la que aseguraste: EnSyP” acabamos de firmar el capítulo 300 y cada capítulo tiene que tener alguna idea nueva. Eso es lo complicado de una serie diaria, ahí está el reto. Ahora que vais por el 537, ¿cómo se plantea el futuro de Servir y proteger?

Nosotros justo hemos terminado de escribir el episodio 600, que marca el final de la tercera temporada. Ahora empezamos a trabajar en la siguiente. El reto es intentar usar los elementos característicos de la serie como el thriller, la intriga, el suspense y el melodrama, pero con novedades. En cada temporada intentamos estrujarnos al máximo la cabeza para contar nuevas historias. Es importante no repetirse y renovarse, no solo en cuestión de personajes, sino de tramas.

¿Y el futuro de Tirso Calero más allá de Servir y proteger? El año pasado firmaste una comedia teatral de éxito, Aguacates. ¿Vas a seguir con el teatro? ¿Películas, otros proyectos de TV…?

De momento me he comprometido a hacer la cuarta temporada de Servir y proteger, que van a ser 200 episodios más. Luego si que me gustaría abandonar las diarias y seguir escribiendo ficción televisiva, pero en otro formato. Es muy probable que esta sea mi última temporada en Servir y proteger, ya que creo que la serie puede tener vida para rato. Mientras, voy compaginando con obras de teatro y la escritura para cine. Es un poco una válvula de escape, porque si no acabas demasiado abducido por la serie diaria. De momento tengo una obra de teatro que saldrá a la luz a principios del año que viene. Se titula Tarántula y estamos preparándola. También estoy con la escritura de dos guiones de largometraje. Son muy diferentes, uno se titula En la oscuridad y la otra es de zombies, que se llama Los caminantes. Eso me permite despejarme un poco con estos 200 episodios que tenemos por delante, ya que acabaremos de escribirlos en marzo del año que viene.




¿CÓMO SE ESCRIBE UNA SERIE DIARIA?

24 abril, 2017

Tirso_baja_3

Texto: Nico Romero

Fotos: Pablo Bartolomé

Nos colamos en la sala de máquinas de una telenovela que se estrena hoy mismo en TVE: “Servir y proteger”. Tirso Calero, coordinador de guion en “Bandolera”, “Amar es para siempre” o “Gran Reserva: el origen” nos recibe en los decorados de su nueva serie para contarnos cómo se maneja una de estas máquinas de fabricar historias. El engranaje, a pleno rendimiento, es capaz de escupir 6 capítulos a la semana.

¿Cómo llegó hasta ti “Servir y proteger”?

César Benítez me llamó hace unos meses. Yo no lo conocía personalmente. Me preguntó si me atrevería a hacer algo que no se había hecho nunca en España: una serie diaria policíaca. La única premisa era que contara el día a día de una comisaría de barrio. Y había mucha prisa. La gran ventaja es que me permitía entrar en la producción ejecutiva. Por eso me decidí. Yo habré coordinado más o menos dos mil capítulos de series diarias. Es mucho y uno pierde la ilusión. Corres el riesgo de que el trabajo se convierta en algo muy mecánico. Necesitaba un nuevo reto y esto lo era. Me lo pensé y en poco tiempo le dije que sí. Me dieron libertad para formar el equipo que yo quisiera y para crear la historia que yo quisiera.

Y empezaste a desarrollar la biblia.

Sí. Lo hice con tres guionistas que forman parte del equipo: Roberto Goñi, Curro Royo, y Fran Carballal. Se presentó a Televisión Española, gustó mucho y enseguida nos pusimos a escribir. Ahora mismo estamos con el segundo cuatrimestre. Vamos por el capítulo 70 más o menos.

¿Y cuál es la mayor dificultad que tiene escribir esta serie?

La dificultad que tiene es que es de acción y sin apenas salir de plató. Esa es la razón por la que nunca en España se ha hecho algo así. Esto hay que ponerlo en valor.

También es verdad que las series policiacas resaltan esos momentos de acción pero el oficio de policía tiene mucho de oficina y eso sí se puede hacer en un plató.

Sí, pero el espectador no quiere perderse cosas. No quiere que se lo cuentes en off. Hay que buscar soluciones ingeniosas. Y ese es el gran reto. Construir todo en torno a esos 15 o 16 sets que hay.

Tirso_baja_10.jpg

El otro día hablaba con Rodolf Sirera, que coordinó la primera temporada de “Amar” durante 7 años y me hablaba de la telenovela española como un formato propio distinto del latinoamericano ¿en qué consiste? ¿Cómo se formó ese formato?

Rodolf fue uno de los creadores. El formato irrumpe en Cataluña y se separa de las latinoamericanas porque todo está más pegado a la tierra… en la forma de interpretar… no son tan extravagantes como las que nos llegaban de Venezuela.

Las de allí son más excesivas ¿no?

Claro. En cambio aquí cuentan historias de un barrio. Aquí habría que añadir “El super”, de la que Rodolf fue coordinador. Otro paso importante fue la creación de “Amar en tiempos revueltos”, también de Rodolf. “Amar” da un pasito más y es la primera que a nivel nacional logra hacerse respetar. A partir de aquí, la etiqueta “telenovela” ya no es mala y no solamente las cadenas quieren producir telenovelas sino que los grandes actores y los grandes directores quieren formar parte de este mundo. Todo va evolucionando. “Bandolera” era un western ¿Cómo se podían mezclar los bandoleros pegando tiros a caballo con tramas de amor? Bueno, pues lo logramos y estuvimos dos años de emisión. Y yo creo que un paso más puede ser “Servir y proteger” porque mezcla lo policíaco con lo sentimental.

Tú estás especializado en series diarias, que son grandes máquinas de escupir guiones. Como si yo no supiera nada, cuéntame cómo se escribe una serie diaria.

Voy a intentar resumirlo porque esto que me preguntas es una “master class” de tres horas. Primero hacemos una biblia bastante abierta en la que contamos las grandes tramas de la temporada. En esa biblia no aparece qué es lo que va a pasar en cada capítulo ni mucho menos pero sí los grandes hitos de cada bloque. Cada bloque son 6 capítulos.

¿Y cada cuánto tiempo desarrolláis una biblia de éstas?

En “Amar” era cada año pero luego ya pasó a hacerse cada cuatrimestre. Yo lo prefiero así: biblias de unos 12 o 13 bloques. Si hay algún parón de emisión pues aprovechamos para hacerla pero normalmente es un trabajo que se tiene que solapar con el de la escritura de guiones del cuatrimestre anterior. Esas son las peores semanas.

¿Y cuánto tiempo le dedicáis?

Normalmente lo hacemos en 3 semanas. Más no puede ser. Vamos muy deprisa. También es verdad que no son biblias muy cerradas: en torno a 70-80 páginas.

Tirso_baja_4.jpg

¿Y cómo es el proceso de escritura de uno de estos bloques?

Cada capítulo puede tener diferente número de pasos. En “Amar” creo que eran 16. Nosotros hacemos 14 o 15. Esas 15 secuencias que escribes no son las que luego se ven. En edición se parten. Por eso te da la sensación de que hay 30 o 40, pero hay 15. Pulso 1: Pepito encuentra un décimo de lotería en la calle. Pulso 2: Pepito se lo cuenta a su madre. Pulso 3: Pepito lee en el periódico que ese décimo ha sido premiado. Pulso 4: Pepito busca su décimo y resulta que se lo han robado. Así hasta quince.

15 pulsos para todas las tramas. O sea, 4 pulsos por trama.

Eso si hiciéramos que siempre hay cuatro tramas pero a lo mejor hay capítulos que hay una trama que es muy bonita y que nos lleva la mitad del capítulo. No es matemático.

Continúa…

Un día a la semana, los lunes, yo me reúno con los seis escaletistas (uno por capítulo) y les explico los pasos. Cada escaletista sabe qué capítulo le va a tocar. En ese día se discute todo y por la tarde tienen que llevarse un documento donde están perfectamente definidos sus pulsos. Entonces tienen dos días y medio para escribir una escaleta. Son escaletas muy completas, de unas doce páginas, que a veces incluyen frases de diálogo. Yo recibo estas escaletas el jueves a mediodía y las edito. Esto me lleva un día. Es decir, el viernes por la tarde se lo envío a los dialoguistas, que, hasta entonces, no saben nada del guion. Ellos aún están con el capítulo anterior. Pero ahora ellos tienen una semana para escribir su guion de 55-60 páginas. El siguiente viernes por la mañana, a primerísima hora, me lo tienen que enviar.

Y así vuelta a empezar.

Exacto. Esta es mi forma de trabajar. No todos los coordinadores trabajan así. Algunos tienen ayudantes de escaleta. Yo no tengo coordinador de escaleta o coordinador de diálogo o redialogador. La parte mala de asumirlo todo es que trabajo catorce horas al día y tengo sólo un día de fiesta. Sábado o domingo tengo que trabajar todo el día. Es un machaque. Por eso más allá de dos años haciendo lo mismo es contraproducente para tu salud y para el trabajo. A los dos años siempre paro tres o cinco meses y vuelvo a empezar.

Tirso_baja_5.jpg

Pero además tenéis un guionista de plató ¿verdad? ¿Qué función cumple?

Es el vínculo conmigo de lo que pasa en plató. Si un día llueve pues hay que reescribir. No pueden estar hablando del buen tiempo que hace. Esto lo hace el guionista de plató. Si se cae una secuencia, lo tiene que comunicar: “Mira, por tiempo nos hemos tenido que cargar la escena de las motos. En vez de motos he puesto que pase un perro”. También debe encargarse de facilitar las secuencias según indicaciones del realizador, porque siempre hay imprevistos. También le puede corresponder alargar o abreviar una secuencia en concreto.

¿Y siempre es el mismo?

Sí. Además aquí cuenta con la dificultad de que tiene que estar en los dos platós.

¿Y qué diferencias encuentras con otras series en las que has trabajado?

La diferencia aquí es que también estoy inmerso en la parte de producción y eso me quita más tiempo. Además de la escritura propiamente dicha, me tengo que encargar de hablar con los actores, con los realizadores, estar en las lecturas técnicas de cada bloque, ser partícipe de la relación con la cadena… La parte positiva es que tienes un mayor control de la serie… Eso es algo que para un simple guionista era impensable hace unos pocos años. Ojalá muchas productoras se animaran a dar un poco más de “poder” a los guionistas porque al final el producto sale mejor.

El otoño pasado publiqué una noticia que decía que las series con un guionista al frente tenían un 50% más de audiencia.

Claro, es que, si no, te das de bruces contra la realidad. Al final estamos aquí nosotros pensando esto y la decisión la toma otra persona.

Tirso_baja_2

Oye ¿Y la crisis cómo ha afectado a la manera de trabajar en una serie diaria? ¿Se ha reducido el número de guionistas en plantilla?

Yo creo que el número no. Por lo menos en mi caso me dejan elegir. Puede ser que otros coordinadores prefieran tener un menor número pero yo sigo teniendo el mismo que cuando hacía “Amar” o “Bandolera”. Pero es verdad que el presupuesto ha bajado un poco.

¿Con qué criterio eliges a tus guionistas?

La mitad del equipo era gente con la que ya había trabajado y me había dado muy buen resultado. Y la otra mitad la elegí un poco por intuición y por cubrir necesidades. Busqué guionistas que tuvieran experiencia en policiacos aunque no hubieran hecho nunca una serie diaria. Luego también seguí recomendaciones. También está el caso de dos personas con las que no había trabajado nunca, que no tenían mucha experiencia en series nacionales y les hice pruebas. Es un mixto. Creo que también es importante renovar ligeramente el equipo de temporada en temporada.

¿Económicamente está mejor pagado el guionista de serie diaria?

Si cobras por capítulo, sí. Compensa básicamente porque un guionista de una serie diaria tiene un año entero de trabajo. Y en un “prime time”, aunque sea un éxito, no suele ser un año.

¿Y se trabaja más intensamente?

Yo no he hecho muchas series semanales pero lo que te puedo decir es que el ritmo en una serie diaria es muy duro.

Siempre he oído que en una serie diaria el que vive bien es el dialoguista y que el escaletista pringa mucho ¿es verdad?

Tiene parte de razón. El escaletista requiere un trabajo más presencial. El dialoguista se puede organizar como quiera. En mi caso, el escaletista tiene un trabajo más intenso, más explosivo… como un corredor de 100 metros. Durante tres o cuatro días tiene que estar a tope. Luego tiene 3 días libres. El díaloguista, sin embargo, no tiene ningún día libre.

Tirso_baja_9

¿Qué tipo de supervisión ejerce “Plano a plano”? ¿Has tenido completa libertad?

Siempre hay una cierta supervisión de la productora. Es normal y comprensible. Por lo demás me han dado plena libertad a la hora de montar la historia, el equipo…

¿César Benítez entra en lo creativo?

Pero siempre para aportar, no para destruir. Y a diferencia de otros productores, le gusta el diálogo y el intercambio de impresiones.

¿Y con TVE qué tal?

Bien. Ya les conocía de la época de “Amar” y “Gran Reserva”. También es normal que la cadena esté encima pero ha habido muy pocas notas en comparación con otros proyectos.

Decía Greg Daniels que escribir un guion sólo es la mitad del trabajo. La otra es venderlo. Creo que, en eso, los guionistas españoles pecamos de pereza o inexperiencia ¿Qué deberíamos hacer?

Eso es una verdad. Lo veo sobre todo en cine, cuando intento vender un guion. El guionista español es muy sufriente. Está muy acostumbrado a quejarse y muchas veces con razón pero hay que buscar soluciones. Hay que reinventarse. Cuando yo empecé con las series diarias, tenía compañeros que menospreciaban este trabajo. Les parecía algo indigno. Pero el tiempo pone a cada uno en su sitio. Muchos de esos compañeros matarían ahora por poder ser guionista de una serie diaria. La clave es saber adaptarse. Yo he escrito cosas de las que no me siento muy orgulloso pero hay que intentar ver el lado bueno. De todo se aprende. Conozco guionistas que siempre han tenido trabajo precisamente por eso: porque se adaptan y lo hacen bien. Lo que es muy difícil es escribir siempre lo que a uno le apetece.

¿Y el futuro qué?  ¿Tienes otros proyectos en marcha?

Hace un par de semanas se estrenó una película en la que yo escribí el guión junto a Emilio Barrachina: una versión anglosajona de “Yerma”. Un proyecto muy raro que ha tenido bastante repercusión en Londres y en festivales en el extranjero. Aquí en España ha aguantado dos semanas en cartel. Pero fue interesante y esta misma productora me ha encargado hacer más o menos lo mismo con “La casa de Bernarda Alba”, que la rodarán este verano también con actores ingleses. Lorca vende más fuera que aquí. Y sí que me gustaría seguir con el teatro y con el cine. Mi objetivo es rodar mi tercera película el año que viene. Es una película de ciencia ficción que trataremos de rodar en la ciudad de Valencia. Poder hacer cine y teatro, me sirve para oxigenarme un poco y desconectar del mundo de las series.

boton-escribir-en-serie


ENTREVISTA A TIRSO CALERO

28 marzo, 2016

Por Alberto Pérez Castaños. 

Las series diarias de la parrilla española son, quizás, las ficciones con el público más fiel de nuestra televisión. Esto es, en gran parte, mérito de quienes idean sus guiones. Tirso Calero es un guionista y director alcoyano que, si de algo sabe, es de escribir series diarias: ‘Amar es para siempre’, ‘Gran Reserva’, ‘Bandolera’… Tirso, además, ha estado muchos años al frente del equipo de guionistas de algunas de estas series.

Hace unas semanas se anunció su salida como coordinador de ‘Amar es para siempre’, serie que ha capitaneado las últimas temporadas. Como se despide además con una novela, tiene proyectos personales en marcha y nunca habíamos entrevistado a un guionista de series diarias en Bloguionistas, pensamos que era el momento ideal para sentarnos un rato a charlar con él.

IMG_4373

El guionista y director Tirso Calero. Foto: Pablo Bartolomé.

Se ha anunciado recientemente tu salida de ‘Amar es para siempre’, serie de la que has sido coordinador y guionista durante unos cuantos años, ¿por qué la dejas?

Después de muchos años escribiendo diaria, casi ocho sin parar, era el momento de cambiar de aires. Yo mismo notaba que estaba perdiendo la ilusión por seguir escribiendo. Si un guionista quiere sobrevivir en esta jungla y a la vez poder vivir de esto no tiene que perder nunca la ilusión, porque es lo que te termina moviendo. Si no, te conviertes en un funcionario y eso se nota luego en la calidad de los trabajos.

Termino muy contento con ‘Amar es para siempre’. Se me contrató hace dos años para levantar la serie, que estaba en un momento de audiencia complicado, entorno a un 12%, y ahora me voy y está alrededor de un 14. No es sólo mérito mío, claro, sino del equipo de guión. Me gustaría citar a gente como Sergio Barrejón, Antonio Onetti, Dionisio Pérez, con los que hemos hecho un buen equipo. Decidí irme, pero los guiones que yo coordino se van a ver hasta el mes de junio. Me voy con la sensación del trabajo bien hecho.

Además, he tenido la suerte que justo después de mi marcha me haya contratado otra productora para empezar una serie semanal. Ahora estoy desarrollando la biblia para esa productora a partir de una idea mía. Lo único que puedo decir sobre ella es que es para prime time, actual y de contenido social. Tiene un tipo de protagonista que nunca se ha visto en la ficción española. Estoy muy ilusionado.

Varios años en una diaria como ‘Amar es para siempre’, con tantos cambios en la trama y en el reparto, dan para mucho, ¿recuerdas algún momento en especial?

Recuerdo uno especialmente gratificante. Fue hace un año, cuando supimos que la competencia iba a estrenar series diarias. Se me ocurrió averiguar la fecha de estreno de estas series y propuse a los productores la idea de volar por los aires un decorado. Era un poco locura. Esa explosión iba a matar a gente, incluso algunos protagonistas. Era un hito para una telenovela. Pensaron que desde guión estábamos locos, pero terminaron dando luz verde a la idea. Tras esto, la serie subió un punto, se mantuvo ahí e hizo que la competencia arrancara de forma floja. Yo creo que es uno de los grandes aciertos del equipo de guión con el que trabajé. Independientemente de que en las siguientes temporadas haya un nuevo equipo creo que habría que valorar el gran trabajo que hicieron los guionistas tanto del año pasado como los de este año.

Además, te despides con una novela sobre la serie…

Sí. Esta novela, ‘El último viaje de Víctor Reyes’, es como un broche a mi etapa en ‘Amar es para siempre’. Hace seis o siete meses me propusieron hacer una novela porque sacamos muy buena audiencia. La ventaja de escribir literatura, o al menos mi sensación con esta primer novela, es la libertad total comparada con cuando eres coordinador o guionista de televisión. Nunca he escrito con tanta libertad, no la tenía que enseñar a nadie. El editor de Planeta hizo su trabajo formal, claro, pero en cuanto a contenido nadie me dijo nada. Estamos acostumbrados a que nuestros guiones para televisión los revisen una media de ocho o nueve personas y escribir una novela de esta manera ha sido un gustazo. El tema era libre, pero tenía que tener relación con los personajes de la serie.

el-ultimo-viaje-de-victor-reyes

¿Y por qué Víctor Reyes?

De todos los personajes de las últimas temporadas de ‘Amar es para siempre’ es el que más me gusta. Cuando se compuso era una mezcla entre el Humphrey Bogart de ‘Casablanca’ y Alain Delon en ‘El silencio de un hombre’. Me ha permitido hacer un homenaje al cine negro europeo que tanto me gusta y que tanto me ha influido. Esta es una novela pequeña, de esas llamadas “de usar y tirar” o de “aeropuerto”: entretenidas y que se puede leer en un trayecto de tren.

¿Es una dificultad añadida escribir además de para los seguidores habituales de la serie para los lectores que no conozcan ‘Amar es para siempre’ y sus personajes?

Es una de las mayores dificultades, porque no hay que defraudar a los seguidores y hay que atrapar a un tipo de lector diferente. Y creo que en ‘El último viaje de Víctor Reyes’ no se defrauda a nadie porque hay muchos guiños a la serie; el espectador habitual se identificará con determinadas tramas y el espectador de fuera puede ver una novela de suspense.

¿Cuál es la diferencia entre el trabajo de un coordinador y la del guionista en una serie diaria? ¿Cuáles son las claves para ser coordinador?

Por la experiencia que tengo y por lo que he visto en otros coordinadores, creo que es importante tener todo el trabajo muy organizado. La escritura de guiones en una diaria funciona como en una fábrica, en cada nivel tiene que haber un operario que cumpla con unos objetivos y el coordinador tiene que unificar todo eso y lograr que esos seis guiones diferentes que recibe cada domingo parezcan escritos por una misma persona. Otra labor importantísima del coordinador es crear la trama. En mi caso, no sólo soy coordinador, también soy creador de las biblias de las series en las que estoy. Creo que esto es algo fundamental, porque así sé hacia dónde va la serie y qué quiero contar. Es un trabajo full time, que te absorbe. Yo trabajo seis días a la semana.

Además, otra dificultad es que en una serie, y más en una diaria, hay muchos intereses en juego, hay mucha gente que opina sobre el guión. Todo el mundo se cree capaz de juntar letras, así que todo el mundo va a opinar sobre el guión. Eso no le pasa, por ejemplo, a un director de fotografía o al atrezzista. Por eso, los guionistas somos los que más sufrimos durante el proceso porque todo el mundo se cree con el derecho de cambiar lo que tú has hecho. Desde la coordinación de guiones intentamos luchar para reivindicar nuestro trabajo. ¿Por qué los realizadores pueden tener potestad para cambiar un guión si ellos no se dedican a eso? Es una de las luchas eternas. Es muy fácil criticar un guión de diaria, coger el rotulador rojo y tachar cuatro o cinco frases, pero enfréntate tú a los setenta folios en blanco…

Creo que fue aquí en Bloguionistas donde leí hace unos años una historia sobre tu serie ‘Bandolera’ que me pareció genial. La querías vender como una película pero finalmente te ofrecieron convertirla en una serie diaria y aún así dijiste que sí. ¿No te pareció algo temerario en ningún momento?

Mira, yo me licencié en Derecho en Alicante y llevo 16 años en Madrid. Nunca he ejercido de abogado ni creo que lo haga. Yo no conocía a nadie en la industria, soy de provincias, de Alcoy, era totalmente ajeno a este mundo. Pero un día cogí un tren y me vine por tres meses a una pensión con un dinero ahorrado. Es verdad que hace 16 años no había tanta competencia como la hay ahora; no había escuelas, muy poca gente quería ser guionista. Ahora es más complicado, pero también hay más televisiones y más plataformas. Tomé esa decisión porque tenía ilusión y porque sabía que tenía que pillar todas las oportunidades. Si uno quiere dedicarse al mundo del guión y triunfar, siendo triunfar vivir holgadamente de tu profesión y de tu pasión, no tienes que hacer ascos a nada. Yo hice programas de televisión, shows de sketches… De todo lo que tuviera que ver con guión para ir subiendo peldaños.

Dicho esto, volviendo a lo de Bandolera, yo tenía escrito un documento de unas 15 o 20 páginas que contaba la historia de una chica inglesa que llegaba a Andalucía en el siglo XIX, se metía en una banda de bandoleros y se enamoraba del guardia civil que quiere apresarla. Era un concepto claro pero atractivo. Yo, ingenuo de mí, quería que Gwyneth Paltrow protagonizara esa película. Mi primera experiencia en cine fue ‘Miguel y William’ y fue un poco regular. Era lo primero que escribí, junto a un compañero. Lo movimos, Juan Luis Galiardo nos compró el argumento y se hizo la película. Sin embargo, poco tenía que ver con lo que escribimos, sólo se respetó el argumento; nosotros habíamos hecho un drama y terminó siendo una comedia. En España fue un fracaso, pero fue vendida a 60 países, porque contaba una falsa historia de amor entre Cervantes y Shakespeare, enamorados de una misma mujer. Funcionó muy bien fuera, con eso me di cuenta de que en España se pueden contar historias atractivas para los extranjeros y ahí cree ‘Bandolera’. Escribí esas 20 páginas y, en aquella época estaba trabajando de guionista en ‘Amar en tiempos revueltos’, le dije al productor que tenía una idea para una película chulísima. Me dijo que se la pasara, pero más por compromiso. Se la pasé y me olvidé. Pero a los quince días me dice: “oye, hemos vendido ‘Baldolera’, pero ahora es un culebrón de, de momento, 65 capítulos, si quieres montar tu equipo…”. Dije que sí. Y eso me sirvió para ir haciéndome un nombre como coordinador, aprender el trabajo, que me llamara luego Bambú…

Estoy muy contento con ‘Bandolera’ porque supuso el inicio de la recuperación de Antena 3 en las tardes tras unos años mal. A partir de aquí empezaron a apostar por la ficción, surgió ‘El secreto del Puente Viejo’, por ejemplo. Las tardes de Antena 3 empezaron a ser un referente.

IMG_4268

Foto: Pablo Bartolomé.

Dices que coordinar una diaria es un trabajo full time, pero aún así también tienes proyectos personales en marcha, ¿cómo te lo montas para poder hacer todo?

Es saber organizarte. Por ejemplo, yo no duermo mucho, unas cinco o seis horas al día. A las siete de la mañana ya estoy escribiendo. A parte, soy padre. Intento compaginarlo todo. Otra cosa importante también es saber que no por echar demasiadas horas delante del ordenador escribes mejor que echando menos para más aprovechadas.

Cuando nos reunimos semanalmente en una diaria lo solemos hacer en un día, en una jornada. Intento condensar, ir rápido. Si tuviésemos más tiempo seguro que sacaríamos mejores guiones, pero necesitamos sacar 24 guiones al mes o la máquina se para. Con todo esto es necesario oxigenarse, escribir otros proyectos y crear nuevas historias. Dos años es el tiempo ideal para un coordinador en una serie diaria.

¿Y tienes algún proyecto en marcha ahora?

El 22 de junio estreno ‘Swingers’ en el Teatro Reina Victoria de Madrid. Es mi segunda obra de teatro, protagonizada por Jorge Roelas, Berta Collado y Juanma Lara. Me la ha producido Carlos Sobera a través de su productora Arequipa. Confió en mí a raíz de ver mi película ‘Blockbuster’; quiso conocerme, nos reunimos, le enseñé mi primera obra, ‘Love Room’, le gustó y escribí una expresamente para ese tipo de género: alta comedia, vodevil, comedia comercial, digamos. Yo creo que puede funcionar bien. Estaremos todo el verano, de martes a domingo. Además de escribirla también la dirijo. Siempre que puedo me gusta dirigir los textos que escribo, me gusta mucho trabajar con los actores. Hacer esta obra, con una productora detrás, es un gran alivio. ‘Love Room’ funcionó bien, pero la escribí, la dirigí y me la auto produje yo.

¿Qué aprendiste de esa experiencia auto produciéndote tu primera obra?

Fundamentalmente, para empezar supe que tenía que ser un proyecto con poca gente, por eso sólo había dos personajes. Y también, intentar que esos dos actores fueran amigos o conocidos, tener cierta confianza para explicar las cosas. Además, la obra tampoco era cara y eso también es importante. También aprendí cómo es el circuito, cómo conseguir colocar tu obra. Más o menos es algo parecido a cuando yo quería vender un guión a una productora. Yo soy muy pesado; llevo los guiones, me presento, conozco a uno, a otro, voy a festivales… Con el teatro es igual, tuve que saber, por ejemplo, quiénes eran los encargados de cultura de los diferentes ayuntamientos. Aquí en Madrid estuvimos en cuatro teatro distintos, que eso está muy bien porque da visibilidad a la obra. Para hacer una gira es muy importante estrenar en Madrid y que tenga recorrido. Si esto pasa, en provincias como que te tratan mejor. La idea que tenemos con ‘Swingers’ es que esté todo el verano aquí en Madrid y luego hacer gira.

IMG_4178

Foto: Pablo Bartolomé.

Oyéndote me da la sensación de que eres un guionista poco habitual. Por lo general, los guionista son más retraídos y tú pareces todo lo contrario…

Sí es cierto que los productores siempre me han dicho soy un guionista “raro”, o “poco habitual”, pero supongo que porque tengo mentalidad de productor, de buscarme las cosas por mí mismo. Muchos guionistas están “en su mundo”, a mí eso también me gusta, yo también estoy siempre en mi mundo de películas de los 60, pero al fin y al cabo lo importante es saber venderse. Los resultados te tienen que acompañar, claro, pero es importante. Eso y trabajar muchas horas.

Has comentado antes tu primera experiencia en cine como guionista. Más tarde dirigiste ‘Carne cruda’ y ‘Blockbuster’. ¿Algún proyecto nuevo de cine a la vista?

Sí. Es una película llamada ‘Yerma’, que se está terminando de rodar ahora mismo, en inglés. Han sido tres semanas en la Sierra de Madrid y luego un poquito en Londres. La dirige Emilio Barrachina, que es su cuarta película, con actores británicos de televisión de la BBC que aquí no son muy conocidos. Creo que es el guión de cine más raro que he escrito.

Esta película surge porque en esta profesión todo te lleva a otro sitio y hay que tener la mente abierta para estar preparado para las oportunidades. Este proyecto nace porque Emilio Barrachina ve mi primera obra de teatro, le gusta mucho y se queda a la salida para conocerme. Nos caímos muy bien y me explicó que estaba buscando un guionista que dialogara con agilidad para darle un toque moderno a lo que es ‘Yerma’ y que si estaba disponible. Siempre estoy con series pero siempre digo que sí, y nos pusimos a escribirlo. Yo no tenía muchas esperanzas, pero tenía ganas de trabajar con Emilio. Cuando terminamos el guión estuvo un año o dos parado; en su momento iba a ser una película con financiación grande y grandes estrellas, pero todo se cayó y ahora, finalmente, se ha podido volver a levantar. Visité el rodaje y los actores que la están haciendo están muy bien. Se rueda en inglés porque tiene más mercado fuera que en España, a pesar de ser Lorca. En los circuitos de festivales ingleses es muy preciado. De hecho, para los actores ingleses era como una bendición hacer Lorca.

Y ahora mismo también estoy escribiendo un guión con David Carreras, que hizo una película que me encantó, ‘Hipnos’, y luego ‘Flores negras’. Es un director que trabaja mucho en Alemania pese a ser español. Es una historia sobre la Mallorca de los años 50.

rodajeYERMA(TirsoyEmilio)

Tirso Calero junto a Emilio Barrachina durante el rodaje de ‘Yerma’. Foto cedida por Tirso Calero.

Antes has contado que te cogiste un tren y te viniste a Madrid a la aventura, a intentar buscarte la vida como guionista. Y lo lograste. ¿Qué le dirías a alguien que esté pensando en hacer lo mismo que tú ahora?

Le diría que si no coge ese tren se va a arrepentir toda su vida. Aquí se va a encontrar con muchas dificultades pero lo que está claro es que es imposible lograrlo sin venirse aquí. Cuando ya tiene un nombre puede trabajar desde otros sitios, pero para hacerte ese nombre tienen que verte, tienes que estar. Animaría a todo el mundo a hacer ese viaje, porque además, a esa edad en la que yo lo hice es el momento.


COMO UNA PELÍCULA CANNON

4 noviembre, 2015

 

Foto: Marta G. Brea

TIRSO CALERO. Foto: Marta G. Brea

Tirso Calero es director argumental y jefe de guionistas de “Amar es para siempre”. Fue creador de “Bandolera”, jefe de guionistas de “Gran Reserva, El Origen”, y director de los largometrajes “Carne Cruda” y “Blockbuster”.

Hace pocos días pude ver un espléndido documental titulado “Electric Bogaloo: la loca historia de Cannon Films”. Es muy recomendable para los amantes del cine en general y, especialmente indicado para aquellos que crecimos en los videoclubs de los años 80.

La Cannon Films fue una compañía independiente, creada por dos productores avispados de Tel Aviv, que decidieron conquistar Hollywood. La jugada les salió regular porque se estrellaron una y otra vez contra el gran muro de las majors establecidas. Pero de aquella aventura liderada por Menahem Golan y Yoram Globus se extraen aspectos muy positivos. Por primera vez, una productora independiente plantaba cara a los grandes estudios contratando a auténticas estrellas como Sylvester Stallone o Lee Marvin, además de dar oportunidad a grandes directores que ya no contaban para el férreo Hollywood, como John Frankenheimer, Andrei Konchalovsy, Franco Zeffirelli o Jean Luc Godard.

Menachem Golan & Yoram Globus

Menahem Golan y Yoram Globus. Fuente: Google

La mayor parte de sus películas (“Invasión USA”, “Desaparecido en combate”, “Masters del Universo”…) eran de consumo rápido y dudosa calidad. Pero también produjeron films realmente interesantes como “El borracho”, “El tren del infierno” o “Life Force”. La mayor parte del público disfrutaba con las correrías de Chuck Norris o Charles Bronson y se celebraba con entusiasmo la aparición de un nuevo héroe de acción como Jean Claude Van Damme, que consiguió su primer papel haciendo una demostración de artes marciales en el mismo despacho de Menahem Golan.

El peor enemigo de Cannon Films eran ellos mismos. Su imagen y su marca quedaban siempre asociadas a productos bastante baratos de dudoso gusto. Era un cliché, un estigma que les acompañó siempre, desde su fundación en los años 70 hasta su final, a principios de los 90. A pesar de sus intentos por ofrecer cine de qualité (“Ansias de vivir”, “Otello”, “Los hombres duros no bailan”…), nadie les tomaba en serio. Hicieran lo que hicieran, siempre sería una peliculita de la Cannon. Daba igual que fuera un éxito en taquilla o que el film se vendiera a más de 50 países o incluso que se contara con intérpretes prestigiosos (Alan Bates, Faye Dunaway, James Mason, Rod Steiger, Sean Connery…), el sello Cannon eliminaba cualquier posibilidad de crítica positiva. Todas sus obras, pues, caían en el mismo saco.

Viendo ese documental, pensé en el fenómeno Cannon dentro de nuestra televisión actual. Creo que las series diarias tienen algo de ese estigma. En la actualidad, hay cuatro series nacionales diarias en la parrilla (“Amar es para siempre”, “El secreto de Puente Viejo”, “Acacias 37” y “Seis hermanas”). Podríamos hablar de cinco series si incluimos la tira diaria “Gym Tony”. Pero la repercusión que tienen las series diarias, en comparación con las series nacionales, es ínfima. Algunas de ellas obtienen más audiencia que una serie de prime-time e incluso cuentan con repartos sonados, dignos de cualquier película o serie semanal, pero todo eso no basta.

Las series diarias, a pesar de lo mucho que suponen para la industria audiovisual de nuestro país, son las grandes olvidadas, en todos los sentidos.

Como le ocurría a Cannon Films, hagamos lo que hagamos en una serie diaria, siempre se nos dirá que estamos escribiendo / produciendo / interpretando un culebrón. No tengo nada en contra de esa palabra pero no me gustaría que se asociara el término a un trabajo desganado, pobre o deficiente.

En mi equipo de guión de “Amar es para siempre” hay 14 guionistas. Por mi experiencia en televisión, puedo decir que cualquiera de ellos podría cumplir con creces en una serie semanal. Lo mismo ocurre con los 6 realizadores con los que cuenta la serie o con los actores que están dando el callo para aprenderse diariamente 30 páginas y soltarlas con naturalidad. Pero da igual, como La Cannon, siempre seremos los tipos que hacen culebrones. Al igual que ellos, nuestros presupuestos son mucho más ajustados y las condiciones de producción son limitadísimas. A pesar de eso, tenemos que seguir buscándonos la vida para ofrecer 250 capítulos al año y, lo más importante, conseguir audiencia. Debemos escribir 24 guiones al mes, sin descanso y sin que nos repitamos. Después de 2500 capítulos (que son los que tiene “Amar”) a veces es difícil escribir algo que no haya aparecido previamente, aunque de forma indirecta. Con la velocidad a la que trabajamos (no se puede ir más lentos porque, en ese caso, la maquinaria se pararía), es imposible escribir una obra de arte. Un guión de cine suele darse por bueno, después de varios meses o años de trabajo y un sinfín de revisiones. Estamos hablando de unas 100 páginas. Pues bien, nosotros debemos dar por buenas 360 páginas… a la semana. Porque la siguiente semana llegan otras 360. Pero aunque lográramos escribir el mejor guión de la historia de la televisión, daría igual. ¿Quién se iba a fijar en un guión de una serie diaria?

La temporada pasada contamos una historia de terroristas con bombas y no salimos del decorado. Batimos récords de audiencia y todo el mundo quedó satisfecho. ¿Cómo era posible eso? Como Menahen Golam y Yoram Globus, echándole cara, valentía y, sobre todo, sin avergonzarse de lo que hacían. En la presente temporada de “Amar es para siemprecontamos una historia de espías de la Guerra Fría sin salir de una plaza. Y mis compañeros de otras series diarias también son capaces de contar grandes historias en reducidos espacios con un montón de dificultades.

En la actualidad, muchos guionistas, actores, realizadores, técnicos… siguen en activo gracias a las series diarias. Difícilmente se les reconocerá su labor porque la hacen en un culebrón y, hagamos lo que hagamos, siempre llevaremos encima el estigma de la Cannon.


SEIS ENLACES PARA EL FIN DE SEMANA

17 abril, 2015

Empieza el Festival de Málaga, y Bloguionistas entrevistará in situ a los guionistas allí presentes, gracias al apoyo del Sindicato ALMA. En los próximos días, los contenidos del blog se centrarán en las películas españolas que se estrenan en Málaga. Pero antes de meternos de lleno en el festival, aquí os dejamos unos enlaces para este fin de semana:

1. El bloguionista David Muñoz, autor de varias películas y profesor de largometraje en el Master de Guión de Salamanca, imparte un curso monográfico de guión de largo en Hotel Kafka que permitirá a los alumnos desarrollar un argumento sólido y fértil a partir de una simple idea. No es el curso más barato que vais a encontrar, pero probablemente sea de los más rentables.

David Muñoz

David Muñoz.

2. Y hablando de Kafka (esto está pillado por los pelos, pero el enlace merece la pena), en este jugoso artículo el novelista Alexis Ravelo desmonta varios mitos y errores sobre el autor de La transformación (que no La metamorfosis, traducción rimbombante que el mismo Borges desautorizaba).

3. Los Martes de DAMA siguen adelante, en colaboración con el Máster de Guión de la Carlos III, en Madrid. La próxima conferencia trata sobre la producción de cine español en la actualidad.

4. Y también sobre producción versa esta clase magistral de Puy Oria y Luis Ángel Ramírez, el próximo martes 21 en la Escuela de Guión de Madrid:

Productores optimistas OK

5. Pero ¿qué hacemos aquí hablando de novelistas y productores? ¿Esto no es un blog de guión? Pues hala, guiones. Aquí tenéis Nightcrawler, de Dan Gilroy.

6. Hemos empezado anunciando que esta semana habrá muchas entrevistas a guionistas desde Málaga. Mientras llegan, os dejamos con la que Cultura en Serie le hizo a Tirso Calero, coordinador de guiones en Amar es Para Siempre y creador de series como La Alquería Blanca o Bandolera.

Alberto Pérez Castaños y Sergio Barrejón.


LOS GUIONES ESTÁN VIVOS

12 diciembre, 2013

por Sergio Barrejón.

bonsai

El 17 de enero de 2001 se estrenó una serie semanal de prime-time que cambiaría el panorama de la ficción nacional, inaugurando la moda de los dramas ambientados en la historia de España. En este caso, era una serie ambientada en la posguerra. Y no, no estoy hablando de Cuéntame, que se estrenó ocho meses después. Estoy hablando de Temps de Silenci.

Cabe suponer que el éxito de la serie de TV3 tuvo algo que ver en que TVE diera luz verde a Cuéntame, aquel proyecto que llevaba siete años dando vueltas por las cadenas nacionales, en la época en que los expertos sentenciaban con toda ligereza que “la historia de España no le interesa a nadie“. O quizá Temps de Silenci no tuvo nada que ver. Quizá, simplemente, había llegado el momento. Igual que, en algún punto, este momento pasará. Y lo hará por sorpresa. Como siempre.

Pero lo que yo quería contar es que Temps de silenci había sido concebida por sus creadores como una telenovela diaria. El formato triunfaba en Cataluña y sus creadores lo dominaban con soltura. No en vano habían firmado ya algunos éxitos apabullantes como El Súper. Sin embargo, TV3 decidió que quería un prime-time semanal. Lo adaptaron. Sin problema.

Años más tarde, los creadores de aquella serie desembarcaron en TVE dispuestos a repetir el éxito con otro drama semanal ambientado en la posguerra, pero esta vez en Madrid, en lugar de la Barcelona de Temps de Silenci. El formato estaba testado, los creadores tenían prestigio. TVE compró la idea… pero quería una telenovela diaria. Lo adaptaron. Sin problema. Así nació Amar en tiempos revueltos.

Con el éxito de Amar en Tiempos Revueltos, Antena 3 pidió a su productora, Diagonal TV, una telenovela diaria para sus sobremesas. La productora puso varios proyectos sobre la mesa, pero ninguno era histórico. Y Antena 3 quería uno histórico. Esto es lo que queremos, dijeron señalando un guión de época llamado Bandolera. Un guión… de tv-movie.

La productora llamó al autor del guión, Tirso Calero, y le preguntó si podía adaptarla. Sin problema, dijo Tirso. Sólo se trataba de convertir una historia cerrada de dos episodios en una telenovela diaria de 65 capítulos como mínimo, y con posibilidad de continuidad (de hecho, llegó a emitir unos 400).

Sin problema.

Y aquí es donde yo quería llegar. Porque ésa es la actitud que hace falta si uno quiere ser guionista profesional. No estoy diciendo que todas las tv movies puedan ser convertidas en series diarias. Estoy diciendo que todas las obras de ficción pueden ser adaptadas a otros formatos. Ya sean tv movies, series semanales, diarias, largometrajes, novelas, obras de teatro o silvas arromanzadas. Y muchas veces cambiarán a mejor. Porque, si bien en el proceso pueden perder parte de aquello que te gustaba en su forma original, es también muy probable que adaptándolas descubras nuevas posibilidades de tu historia que ni habías imaginado.

Porque los guiones son historias. Y las historias están vivas. Tanto si las tienes en pequeñas macetas dentro de un invernadero como si las dejas crecer libres en mitad del monte, las historias tienen una vida aparte de ti. Pretender que tus obras sean inmunes a las circunstancias que las rodean es tan patético como decorar tu casa con flores de plástico.

Ayer estrenamos online el cortometraje En plan romántico, dirigido por Peris Romano y producido por el que suscribe.

Su estreno en sala había sido el 25 de octubre de 2012 en la Seminci el cortometraje  Era el único corto español que competía en la Sección Oficial. Un buen presagio… que se quedó en nada. Año y pico después, el corto no ha ganado un puñetero premio.

Pero la historia está viva. Tan viva que, con unos pocos cambios, se ha convertido en una de las escenas más hilarantes de Los miércoles no existen, una obra de teatro que consiguió llenar más de 20 noches la sala independiente El Sol de York de Madrid y acabó saltando primero al Teatro Principal de Donosti y luego al Teatro Lara de Madrid (donde aún podéis verla, varios meses después de su estreno).

¿Cuántas de las historias que hemos dejado por imposibles estarán todavía vivas, esperando a que las trasplantemos a la maceta adecuada?

 


A %d blogueros les gusta esto: