LA NOCHE EN QUE DEJAMOS DE SER INVISIBLES

30 marzo, 2019

por Sergi Jiménez.

El pasado jueves 28 de marzo, se celebraron por primera vez los Premios del Sindicato de Guionistas Alma en los cines Palacio de la Prensa de Madrid. Allí se encontraban mayoritariamente guionistas profesionales, pero también asistieron actores reconocidos y otras personas relacionadas con el gremio audiovisual. El ambiente era amistoso, incluso se podía oír a algunos nominados quitarse mérito y apostar por otros compañeros para llevarse el galardón. Si bien había photocall y presencia de los medios, lo de llevar americana o vestido era más bien una elección estética y no un requisito. Ya dentro del cine se podía ver a los asistentes comiendo palomitas y bebiendo cerveza en sus asientos. El equivalente a trabajar desde casa en pijama, llevado a una entrega de premios. Ventajas de ser guionista.

Cuando se apagaron las luces para dar comienzo al evento, en la pantalla de la sala apareció un procesador de textos. Un imaginario guionista fue tecleando: PALACIO DE LA PRENSA. INT/NOCHE. Bajo el encabezado fueron escribiéndose (y reescribiéndose) posibles maneras de dar inicio a la gala. ¿Que no hay presupuesto para el tema principal de Parque Jurásico? Pues algo de música libre de derechos.

Marta González de Vega, coguionista y presentadora de la gala. (Foto: The lemon juice)

La noche estuvo llena de humor por y para guionistas. El evento fue presentado por Marta González de Vega, quien coescribió el guion de la gala junto a Marcos Mas. Como apuntó ella en el brillante monólogo inicial, hay que tener valor para ponerse en frente de tantos guionistas a hacer chistes. La broma fue recibida con múltiples carcajadas, y es que se notaba que los presentes en la sala eran compañeros de profesión con ganas de disfrutar de la noche. El monólogo siguió con chistes sobre la capacidad que tenemos los guionistas por ser invisibles, la generosidad de los actores por aportar diálogos y la facilidad que tienen los productores para opinar. Bromas que funcionaron, porque son situaciones que los presentes conocían bien. Especialmente celebrados fueron chistes como “los productores tienen mucho más protagonismo que los guionistas. Incluso les han dedicado dos musicales: Los productores y Los miserables”. O “soy guionista y actriz de más de 40. Tengo una capa de invisibilidad que ya querría Harry Potter”. También arrancaron carcajadas reflexiones como “la mayor virtud del guionista es aparentar que sus ideas buenas son en realidad de los productores, y aparentar que las ideas de los productores son en realidad buenas”.

El monólogo integró piezas audiovisuales, como una versión sin guionistas de El Lobo de Wall Street, en la que DiCaprio y McConaughey se miraban nerviosos sin saber qué decir. Hay que hacer mención especial al agradecimiento que hizo Marta González de Vega al abogado Tomás Rosón, especializado en propiedad intelectual, al cual le dedicaron un cartel de Better Call Rosón.

Y sí, hubo número musical. Lo interpretó la misma Marta González de Vega “para que los actores sepáis la vergüenza ajena que pasamos los demás cuando lo hacéis vosotros”. Aprovechó que Antonio Resines estaba presente para recordar aquella gala de los Goya en que el actor olvidó la letra del rap y se puso a improvisar sabe Dios qué en directo. Fue la primera de muchas pullitas, y es que es irresistible tener a Antonio Resines en una gala y no utilizarlo como running gag. El actor se lo tomó con humor y cuando subió junto con Nuria Roca a entregar el último premio, amenazó con marcarse otro número musical.

El reparto de premios fue ágil y ameno, algo notable teniendo en cuenta que subían a recoger el premio de dos a veintitrés personas, y que se entregaban en una sala de cine, sin backstage: el que entregaba el premio tenía que subir al escenario por la misma escalerilla por la que bajaba el premiado anterior.

Los guionistas de La Tribu (Fernando Colomo, Yolanda García Serrano y Joaquín Oristrell) dieron uno de los momentos más memorables al entregar el premio a mejor largometraje de comedia. Tras abrir el sobre, se quedaron en silencio, murmuraron algo entre ellos y finalmente anunciaron que el largometraje ganador era… La Tribu. Que no estaba ni nominado. Agradecieron y dedicaron el premio y se disponían a irse con él, cuando Carlos Molinero los interceptó y les dijo “No cuela”. Así que tuvieron que volver y darle el premio a su verdadero ganador, David Marqués por Campeones. La humorada fue muy convincente y logró desconcertar al personal, pues llegó un momento en que no estaba claro si estas viejas glorias de la comedia española habían enloquecido o si la organización había cometido un error supino. El gag demostró la valentía de los guionistas de la gala y el buen sentido del timing de Colomo, García Serrano y Oristrell, y el resultado fue impecable.

Hubo lugar para el humor, pero también para la reivindicación. Los galardonados a mejor guión documental y mejor programa de entretenimiento agradecieron la existencia de ambas categorías, ya que estos compañeros suelen ser aún más invisibilizados que los guionistas de ficción. Tal fue el espíritu de la gala por dar visibilidad a los autores, que después de los montajes musicales que se proyectaban venían indicados los autores de la música.

Alberto Macías, presidente de Alma, expresó muchos de los miedos que tiene un guionista y cómo un sindicato puede velar por sus intereses en una industria que no cuida sus derechos. También hizo un repaso de los logros recientes del sindicato. Acto seguido, Macías entregó un galardón honorífico al veterano Manolo Matji, fundador del sindicato hace ya 30 años.

El guionista y fundador de ALMA Manolo Matji recibió un premio honorífico. (Foto: The lemon juice)

El público se levantó y aplaudió en lo que seguramente fue el momento más emotivo de la noche. Matji explicó conmovido cómo en los orígenes de Alma eran siete miembros, frente los más de 600 de la actualidad. Concluyó con: “Todo lo que hay que hacer, es aguantar”. Y recordó cómo Tomás Rosón, en el momento de fundar Alma, les aconsejó “no montéis una asociación, montad mejor un sindicato”. Matji y el resto de guionistas fundadores le contestaron que no tenía sentido, porque sólo eran cuatro gatos. Rosón replicó: “De momento”. El visionario abogado del sindicato fue una de las figuras más aplaudidas del evento.

El evento finalizó con todos los galardonados subiendo al escenario y posando para la foto final. La gala fue un acto reivindicativo y un encuentro entre compañeros de profesión bajo el pretexto de la entrega de premios. Sin importar quiénes se lleven los premios, con la existencia de un evento que busca visibilizar y dignificar el oficio de guionista, ganamos todos. Especialmente cuando se realiza con un guión brillante, un ritmo ágil y una presentadora inspiradísima.

Los premiados se reunieron en el escenario para cantar juntos “Mamá, quiero ser guionista”. (Foto: The lemon juice)

Lista completa de los Premios ALMA del Sindicato de Guionistas 2019:

MEJOR GUIÓN DE LARGOMETRAJE DOCUMENTAL – Ricardo Acosta, Robert Bahar, Almudena Cararcedo y Kim Roberts por El silencio de otros

MEJOR GUIÓN DE LARGOMETRAJE DE COMEDIA – Javier Fesser y David Marqués por Campeones

MEJOR GUIÓN DE LARGOMETRAJE DRAMÁTICO – Isabel Peña y Rodrigo Sorogoyen por El Reino

MEJOR GUIÓN DE SERIE DE COMEDIA – Paco León, Fernando López y Anna R. Costa por Arde Madrid

MEJOR GUIÓN DE SERIE DRAMÁTICA – Cristóbal Garrido y Diego Sotelo (coordinación), Ramón Campos, David Moreno y Gema R. Neira por Fariña

MEJOR GUIÓN DE SERIE DIARIA – Eva Baeza, Daniel del Casar, Borja Glez. Santaolalla, Diana Rojo, Ángel Turlán y Verónica Viñé (coordinación), Julia Altares, Tirso Conde, Beatriz Duque, Óscar Corredor, Mercedes Cruz, Covadonga Espeso, Nacho Faerna, Pablo Fajardo, Miriam García Montero, Ángeles González Sinde, Anna Marchesi, Ariana Martín, María José Mochales, Aitor Santos, Rodolf Sirera, Macu Tejera y Virginia Yagüe por Amar es para siempre

MEJOR GUIÓN DE PROGRAMA – Eduardo García Eyo (coordinación), David César, Juan Carlos Córdoba, Miguel Cuervo, David Dato, Iratxe Fdez. de Velasco, Manuel Gay, Alberto González, Olalla Granja, Raquel Haro, David Navas, Yaiza Nuevo, Francisco Páez, Alberto P. Castaños, Carles Sánchez, Diego Saucedo, Jesús Torres, Mikel Uribe-Etxebarria e Irene Varela por El intermedio

 


EL MEJOR GUIONISTA DEL MUNDO

16 junio, 2016

La chispa original que da a luz un proyecto va sin GPS. Puede ocurrir en el ángulo muerto de una reunión de comunidad o en la oscura madrugada que iluminan whatsapps que ya no puedes contestar.

Por eso no sorprende que bajo el efecto hipnótico del Legal Tour para guionistas que disfruté en Barcelona pudiera surgir el estro poético. Incluso a tu pesar, la chispa es o no es. Si te crece una calavera en la mano y no eres capaz de tirarla a tiempo, te jodes de por vida. A trabajar.

El power trío de rocanrol fue conducido por el humor ácido de Sergio Barrejón. El vocalista escaletó la sesión con una serie de peripecias jurídicas basadas en casos reales donde la relación entre el guionista y el productor basculaba de la comedia romántica al thriller psicológico. Tomas Rosón e Ignacio Monter, guitarra y bajo, dominaron el escenario jurídico con diversas melodías, potentes riffs con algún artículo del convenio de trabajadores y alguna patada a los altavoces mientras invocaban el anexo del convenio que afecta a los guionistas. En la grada hacíamos palmas a modo de batería.

Y fue allí, cuando delante de mis vista se apareció Factual, dios pagano hijo de Reality y Documentary, que me habló con el tono definitivo de una cesión de derechos. “Crearás un formato que pondrá a prueba a esos titiriteros de lo inesperado —miré sin entender— ¡A los Guionistas, los que escriben las series y películas! —asentí la obviedad—. Le harás sufrir en carne propia los giros imprevisibles de una trama de la que lo ignoran casi todo. Así verás sus caras de estupor ante la revelación de que la mano que antes les palmeaba ahora los traiciona”. Factual abrió los brazos y escribió con su móvil en el aire: “El Mejor Guionista del Mundo”.

Llevo dos noches sin dormir y por fin lo tengo. Os pongo tres claves del nuevo formato para que cojáis -disfruto argentinamente de la polisemia- el gusanillo.

Untitled

Reto 1.

«El respeto es la harina del pan» de Ignacio Monter.

Bienvenido a las grandes ligas.

Se hace un casting de diez guionistas que lograrán un trabajo permanente en una serie si logran pasar determinados retos psicológicos de superación personal.

La única información omitida es que ninguno de los participantes sabe que hay otros guionistas concursando. Se les hace firmar un NDA (acuerdo de confidencialidad) para que no lo descubran ni piensen en hacerlo.

Con este caldo de cultivo, el primer desafío es la entrevista en la productora.

Dos productores le explican que buscan reactivar un viejo proyecto y le sueltan que habrá un director de primera línea cuyo nombre aún no pueden revelar.

Que están felices de tenerlo como guionista en el proyecto porque adoran su toque especial. El guionista se siente reconocido, todo va bien. Los productores sacan un viejo guión y en la portada, debajo del título, el guionista ve el nombre del autor tachado con un rotulador negro. Los productores se aseguran que el guionista lo vea bien. Detalle de la portada.

Al guionista le recorre una ráfaga helada pero no dice nada. No pregunta ¿Quién yace bajo el rotulador negro? No pregunta ¿qué ha pasado? Sus dudas se leen en primer plano.

El productor saca su as. —Si tus propuestas tienen ese toque personal tan tuyo, —se toma un segundo de más— en la productora podremos superar aquel desarrollo traumático. Firmaremos un contrato en la siguiente reunión con un anticipo de 12.000€.

Golazo. Después de la cifra cristalizada en la mente, el guionista ya no regurgita dudas que puedan incomodar a sus nuevos jefes y solo recurrirá a una variante de “cualquiera haría lo mismo” o “nadie puede estar en mi cabeza” o “nadie podrá saberlo, nunca”.

Cuando camina por el pasillo hacia la salida en un recuadro se pasan sus momentos de duda. Lo intercepta una cara amable y le revelan que el nombre bajo el tachón negro ¡es él mismo! ¡Estás eliminado!

 

Reto 2.

«Los guionistas eran tan felices que se escribían encima». Sergio Barrejón.

Solo la mitad ha superado el primer desafío y enfrentarán el segundo paso con los mismos productores. Cada uno de los cinco guionistas continúa desconociendo que existen otros que repetirán el siguiente reto.

El guionista superviviente llega a la segunda reunión, con el contrato que le han enviado encarpetado como un incunable. Mientras firma, piensa en lo que hará con el anticipo por la reescritura del guión. Esos 12.000€ suenan a docena, doce fueron los trabajos de Hércules, doce fueron los apóstoles, doce los meses de deudas. El doce está muy bien, si hasta en EEUU tiene su propia asociación.

Alguien descorcha un espumante para hacer un brindis y en ese momento llaman al móvil del productor. Todos bajan la voz expectantes… ¡son buenas noticias! El productor anuncia que el próximo lunes se reunirá con la cadena y que necesitan dos o tres folios, una sinopsis de nada, con “ese nuevo enfoque tan tuyo”, bromea. El guionista asiente, alguien se lleva los contratos para sellarlos. Le harán la transferencia el lunes.

El Guionista escribe la sinopsis y la envía después de doce revisiones, es supersticioso.

Doce horas más tarde son doce las veces por hora en que revisa su cuenta durante doce días. Nada.

Cuando logra que le atiendan en la productora la primera palabra que le impacta es “Lamentablemente” y ya no escucha más nada. No escucha que ese toque tan suyo no ha gustado nada, que envió un trabajo apresurado que ha empeorado el proyecto, que mejor hubiera sido no entregarlo, que buscarán a otro guionista o incluso al anterior. Has entregado sin cobrar y has perdido. ¡Estás eliminado!

La cara del guionista es un poema a la desazón, un canto al germen de la venganza, pero ya está fuera. Gran momento televisivo.

 

Reto 3.

«Sin dinero no hay ideas» de Tomás Rosón inspirada en un guionista francés.

Solo dos guionistas llegan a la final, aunque ambos siguen desconociendo la existencia del otro. Los productores le proponen una revisión del contrato al alza por el prestigio del guionista.

Por dificultades de liquidez, están dispuestos a ceder un porcentaje de los beneficios si el guionista accede a cobrar cuando se inicie el rodaje. Es un película de tres millones, argumentan, que espera recaudar el doble y que un 3% de beneficios no está nada mal.

El guionista piensa, este es mi momento, regatearé. Say hello to my little friend!

Soy Tony Montana y ahora saludarán a mi pequeño amiguito. Les pide un 4% sobre beneficios, los productores ponen cara de no, llaman por móvil, susurran cifras, lo miran cabreados. Imprimen y firman a regañadientes el nuevo contrato y se van.

El guionista se hace una mueca de sonrisa para sí mismo, acaricia y besa su copia del contrato. Entra los abogados expertos, guitarrista y bajo en mano.

Le explican que no cobrará un duro porque firmar por un porcentaje de los beneficios es el mejor macguffin que le puedes poner a un guionista. Los gastos siempre, siempre, reducen al mínimo los beneficios. ¡Estás eliminado!

Relájate y lee el final con Sympathy For The Devil.

En la gala final se corona a “El Mejor Guionista del Mundo”, aquel que sorteó las presiones psicológicas, que mostró templanza ante la necesidad, que controló la tentación ante la oportunidad. Una coreografía de bailarines hace un pasillo con una ola de reverencias y allí está, El Mejor Guionista Del Mundo. Lo veo levantar los brazos, la victoria ha llegado. Cae confeti.

Mientras saluda, alguien le deja un ramo de flores con una nota: “NO TRABAJARÁS NUNCA MÁS”. Primer plano del guionista, los espectadores gritan, los productores aplauden.

Turturro

Pleased to meet you

Hope you guessed my name, um yeah

But what’s puzzling you

Is the nature of my game, um mean it, get down.

 

Encantado de conocerte,

espero que adivines mi nombre,

pero lo que no logras entender,

es la naturaleza de mi juego, lo que significa, arrodíllate.

Créditos finales.

Me han criticado que si la estructura es ostensiblemente recurrente advertirá a los nuevos participantes para que adopten mejores estrategias. Permitidme que me ría.

Otros me han dicho que este nuevo formato no aporta ninguna novedad porque se realiza desde hace años sin que sus protagonistas lo sepan. Por la dudas lo tengo registrado.

Por último, agradezco la inspiración del recomendable Tour Legal para guionistas porque demuestra que entre ALMA y GAC, y las demás asociaciones, puede bailarse el mismo rocanrol.

Daniel Resnich es guionista y docente de guión de postgrado en la Universidad Autónoma de Barcelona, Fundació Tecnocampus Mataró, Plató de Cinema, Fx Cinema. También es vocal del GAC y Coordinador del Concurso de Guión Transmedia 2016.


FLASHBACK – MANUAL DE SUPERVIVENCIA PARA GUIONISTAS: LAS REBAJAS, EN EL CORTE INGLÉS

26 junio, 2011

por Pianista en un Burdel.

Uno de los mayores acontecimientos de mi adolescencia fue el momento en el que el primer de mis amigos se saca el carnet. De pronto, el grupo de amigos ya no depende de los autobuses y el Metro para llegar a los sitios. Ya no hay que hacer complicadas economías para tomar un taxi entre cuatro. De pronto, llega LA LIBERTAD.

¿Y qué se hace el primer fin de semana de LA LIBERTAD cuando uno tienen 17 ó 18 años en Madrid? Ir a la Casa de Campo a mirar a las prostitutas, naturalmente. El conductor va un poco más tenso de lo aconsejable para conducir, y los pasajeros van un poco más borrachos de lo aconsejable para llegar a viejo. El ritual suele estar entre lo ridículo y lo abiertamente tétrico, y consiste, básicamente, en dar vueltas y vueltas por la Casa de Campo, hasta que los pasajeros convencen al conductor de parar cerca de una prostituta en concreto y preguntarle, qué si no, cuánto cobra.

Recuerdo el diálogo más o menos así:

El coche se detiene frente a una prostituta.

Ella se acerca a la ventanilla del Conductor.

PROSTITUTA

Hola, guapo. ¿Quieres pasar un buen rato?

El Conductor vacila, mira hacia sus amigos. Por fin, uno de ellos se decide a hablar.

PASAJERO 1

Disculpe, señora puta… ¿Cuánto cobra usted?

PROSTITUTA

Dos mil chupar, tres mil follar.

Los amigos se miran entre ellos. Es evidente que no han ido allí a ser chupados ni mucho menos follados, así que nadie sabe muy bien cómo continuar la conversación.

El Conductor decide seguir con el juego.

CONDUCTOR

¿Y si te follamos todos, nos haces descuento?

La Prostituta resopla. Debe de haber oído esa frase cientos de veces.

PROSTITUTA

No, guapo. Las rebajas, en el Corte Inglés.

Y se aparta del coche, dando la conversación por terminada.

¿Y a qué viene este incorrecto recuerdo? Por un lado, nunca viene mal una buena punchline. Por otro lado, cualquier cosa relacionada con prostitución tiene cabida en un blog de guionistas, ¿no? Especialmente, si lo firma un tal Pianista en un Burdel.

Pero realmente, lo que me ha hecho acordarme de este episodio, concretamente, de la sabia frase final de la prostituta (toda una filosofía de vida que ningún guionista debería dejar de observar) ha sido un comentario al post que publicó Daniel Castro el pasado 20 de septiembre: CONSULTORIO: OPCIÓN DE COMPRA. El comentario, escrito por el lector Tomatóstenes, decía así:

Justo la semana que viene tengo una entrevista con un productor ejecutivo al que le ha gustado el guión de largo que le envié. Si me pide una opción de compra GRATIS, ¿qué debo hacer?

Soy guionista novel y la posibilidad de visitar otras productoras que lean mi trabajo es una utopía. Por otra parte, soy consciente de que si todos negociamos a la baja …

Desde mi ignorancia, que un productor mueva mi guión en busca de finaciación suena muy bien, aunque no pague nada a cambio. Los expertos habláis de que así lo pueden quemar. ¿Qué significa exactamente esto? ¿Acaso cambia la actitud del productor por la módica cantidad de 2000 euros de una opción?

¿Y si me pide una reescritura gratis? Primera versión de guión, opción de compra y reescritura, ¿por cuánto se está firmando?

Como veís, estoy muy desorientado.

Y aunque Daniel Castro le contestó cumplidamente, he pensado que convendría hablar del asunto en la portada del blog, para que más lectores puedan contactar DE UNA PUÑETERA VEZ con esa sabia filosofía de puta vieja. Vamos allá con mi respuesta:

“¿Qué hago si me pide que firme una opción gratis?”

Naturalmente, le dices que no. Que por una opción cobras seis mil. En la anécdota, la prostituta decía “dos mil chupar, tres mil follar”. Nótese el pareado, cuestión de puro marketing. Tú, redondeando al alza los baremos mínimos de ALMA, puedes parear así:

Seis mil opción, cuarenta mil guión.

En todo caso, si le viene mal aflojar la mosca de golpe, dile que te puede aplazar el pago a tres meses, o a seis meses si quiere. Pero que tú eres una puta, y las putas lo único que hacen gratis es enseñarte el género y decirte cuánto cobran. Él ya ha visto el género. Si quiere catarlo, que lo pague. Y las rebajas… pues eso.

A no ser, claro, que te gusta que te la metan a cambio de nada. En ese caso, ya no serías puta, serías sólo un adicto al sexo y muy probablemente un masoquista. Porque hace falta ser rarito para cederle algo gratis a una persona que, manifiestamente, planea ganar dinero con ello. Jamás nunca harías algo parecido en cualquier otro ámbito. ¿Me prestarías tu coche gratis para que yo se lo alquile a un colega?

“Que un productor ejecutivo mueva mi guión para buscar financiación suena muy bien”.

Es cierto. Suena bien en la medida en que suena bien “este Gobierno jamás recortará los derechos sociales”, o “voy a poner todo mi empeño en sacar al país de la crisis” o “tenemos la responsabilidad de llegar a un acuerdo para impedir el antitransfuguismo”. Pero el subtexto, naturalmente, es “chupa, chupa, que yo te aviso”.

Suena mucho mejor de lo que en realidad es.

Piensa una cosa: si el productor NECESITA el guión para obtener la dichosa financiación, ¿no podría decirse que el guión es LA PIEZA FUNDAMENTAL en el proceso de producción? ¿Y no te parece que es MUY POCO PROFESIONAL intentar conseguir la pieza fundamental por el morro y sin soltar un duro?

De nuevo, no existe otro ámbito profesional en el que nos pareciese tolerable una conducta así. Si ese productor ejecutivo realmente tiene probabilidades serias de conseguir financiar este proyecto, asumirá que hay que hacer una mínima inversión en el resorte fundamental que acciona la maquinaria. Que insisto, es eso que tienes en tu disco duro, y que hemos dado en llamar guión.

Dándole la vuelta al razonamiento: un tío que no está dispuesto a soltar unos miles de euros para asegurarse los derechos del guión, muy probablemente no es un verdadero productor ni tiene probabilidades de financiar nada. Muy probablemente es un filibustero con más ilusión que talento, que no se quiere jugar los cuartos porque sabe que, casi seguro, no conseguirá recuperarlos.

“¿Cómo hay que obrar en estos casos?”

Bueno, la manera más destroyer sería decirle al productor ejecutivo que sí, que lo mueva por ahí a ver qué tal… pero sin firmar nada. Y que cuando encuentre la dichosa financiación, que ponga dinero sobre la mesa, y entonces habláis. Mientras tanto, naturalmente, tú serías libre de buscarte otros productores más interesados.

La manera más lógica sería hacerte socio de ALMA inmediatamente, y recabar los servicios de su abogado, Tomás Rosón, que te informará cumplidamente del tipo de contrato que más te conviene, y de los tramos salariales a que puedes aspirar. Y cuando algún productor te diga que estás pidiendo más de “lo que se está pagando por ahí“, no le escuches: ven a este blog a informarte y, sobre todo, escucha a Tomás Rosón. Él es el que lee, revisa y confecciona la mayoría de los contratos de guionista en este país. Él sabe realmente cuánto se cobra por un guión en España. Y está de tu lado, así que te dirá la verdad.

Espero que estos comentarios le sean de utilidad a alguien. Y confío en que tú, Tomatóstenes, sepas disculpar el tono cortante. Sé que, mezclado con el uso de la segunda persona, puede tocar un poco los cojones. Y últimamente, me han criticado bastante por mi tono de superioridad. No era la intención hacerme el superior ni el sabelotodo. Y si a veces soy cortante es porque me hace más gracia que ser falsamente amable. En cualquier caso, si te ha molestado, lo siento.

(Mentira.)

(Publicado originalmente en Bloguionistas el 30 de septiembre de 2010)


CONSULTORIO LEGAL CON TOMÁS ROSÓN

19 mayo, 2011

por Sergio Barrejón.

De vez en cuando, llegan al email de bloguionistas consultas de tipo legal que, por prudencia, no nos atrevemos a contestar. Normalmente, lo que hacemos es sugerir a los lectores que consulten con un abogado.

Yo, personalmente, suelo recomendar a todo el mundo que acuda a Tomás Rosón. Abogado en ejercicio desde hace cuarto de siglo, Tomás Rosón ha sido asesor legal del sindicato ALMA y de la entidad de gestión DAMA desde sus inicios. En 2002 fundó la firma Gravina Abogados, desde la que ofrece sus servicios a los socios de ALMA y DAMA a precios muy ventajosos.

Hace dos semanas, el lector A.M.R. nos escribió unas preguntas que ya son viejas conocidas entre los guionistas de largometraje que intentan hacer llegar sus obras a las grandes productoras. Concretamente, son preguntas que se ha hecho todo aquel que haya visitado la página en que Filmax establece las condiciones bajo las cuales recibe guiones no solicitados:

Hola,

os planteo una pregunta por si pudiera ser motivo de comentario en vuestro blog:

Recientemente he acabado biblia, tratamiento y guión de una serie de televisión. Me disponía a enviar todo el material a Castelao, una filial de Filmax que ha producido una serie (Polseres vermelles) con un tono que se ajusta bien a lo que yo propongo.

El caso es que en Castelao (Filmax) tienen como requisito indispensable firmar el siguiente documento:

Como veis el documento priva al guionista de casi cualquier derecho existente, pero el punto V es particularmente terrible. Cito:

“El DECLARANTE renuncia toda acción y reclamación judicial o extrajudicial contra CASTELAO relativa a la vulneración de propiedad intelectual, plagio y/o uso de material en dominio público que pueda estar incluido en el PROYECTO.”

Dicho esto mi pregunta es: 

1.- El punto V, ¿es legal?

2.- El punto V, ¿es habitual?

3.- El punto IV, sobre la exclusividad, ¿es habitual? 

En mi opinión todos los puntos del contrato son un completo abuso; exclusividad, cesión de derechos de por vida, cesión de tu propiedad intelectual… pero agradecería vuestra visión del asunto.

Un saludo y enhorabuena por el blog!

Esta vez, en lugar de derivar al lector a Tomás Rosón, decidí probar a llamar yo mismo a Tomás y proponerle que contestase él directamente, aquí en Bloguionistas. Aceptó sin dudarlo, y sin pedir nada a cambio. Y ésta es su respuesta:

Lo primero a considerar es qué significa la cláusula V, y de ella cabe destacar que no se refiere a las infracciones sobre el material original aportado (obviamente una renuncia a una acción por plagio sobre tal material sería nula, pues el plagio es un delito, y los derechos morales de propiedad intelectual, como el de paternidad de la obra, irrenunciables), sino a las infracciones del material de dominio público incluido en el proyecto, por lo que parece una forma sibilina de apropiarse más que de obras, de ideas que no son protegibles desde el punto de vista de la propiedad intelectual: por ejemplo, de la idea de hacer una obra sobre un personaje histórico determinado. Para proteger estas ideas precisamente se usan cláusulas de confidencialidad que dicen exactamente lo contrario de lo que se recoge en ese documento. Puede consultarse un modelo en la página de ALMA (descargable sólo para afiliados).

La cláusula IV no es de exclusividad, sino una garantía del autor de que su obra es original e inédita y que no se ha movido en productoras o concursos. No es ilegal en sí misma.

Con carácter general, no obstante, y desde el punto de vista de un guionista profesional, es poco recomendable suscribir documentos como éste, pues aunque está pésimamente formulado en términos legales y deja muchos agujeros, “barre para casa”: sin conllevar obligación alguna a Castelao (que ni siquiera está obligada a contestar), en la práctica se convierte en una opción de compra a su favor gratuita por seis meses, y no hay porqué regalar a nadie una opción que cuesta dinero en el mercado: los guionistas profesionales que valoran su trabajo no dan a las productoras opciones gratuitas, sino remuneradas.

La razón es clara: la empresa tendrá mucho más interés en colocar los proyectos que le cuesten dinero: de hecho, si pagan, es que tienen interés en desarrollarlo. Por otra parte, no se tardan seis meses en leer un proyecto y evaluar el posible interés, sino un mes a lo sumo, que sería un plazo razonable para dejar una obra en depósito.

En seis meses, Castelao podría no sólo entregar el proyecto a terceros (cosa que se autoriza en el documento) sino moverlo por las televisiones y, además, “quemarlo” ofreciéndolo junto con otros igualmente gratuitos, e incluso, siendo malpensados, simplemente retirarlo de la circulación para que no haga sombra a otros proyectos que le interese colocar a dichas televisiones.

Además de enviarme su respuesta, y siendo como es una persona ocupadísima, Tomás Rosón me pidió que dejase claro que la colaboración que podía ofrecer a este blog sería esporádica y sólo para asuntos de interés general.

Así que todos aquellos que tengáis una duda legal y queráis la opinión clara y directa de un especialista, podéis contactar con Tomás Rosón en Gravina Abogados.

Muchas gracias, Tomás.



MANUAL DE SUPERVIVENCIA PARA GUIONISTAS: LAS REBAJAS, EN EL CORTE INGLÉS

30 septiembre, 2010

por Pianista en un Burdel.

Uno de los mayores acontecimientos de mi adolescencia fue el momento en el que el primer de mis amigos se saca el carnet. De pronto, el grupo de amigos ya no depende de los autobuses y el Metro para llegar a los sitios. Ya no hay que hacer complicadas economías para tomar un taxi entre cuatro. De pronto, llega LA LIBERTAD.

¿Y qué se hace el primer fin de semana de LA LIBERTAD cuando uno tienen 17 ó 18 años en Madrid? Ir a la Casa de Campo a mirar a las prostitutas, naturalmente. El conductor va un poco más tenso de lo aconsejable para conducir, y los pasajeros van un poco más borrachos de lo aconsejable para llegar a viejo. El ritual suele estar entre lo ridículo y lo abiertamente tétrico, y consiste, básicamente, en dar vueltas y vueltas por la Casa de Campo, hasta que los pasajeros convencen al conductor de parar cerca de una prostituta en concreto y preguntarle, qué si no, cuánto cobra.

Recuerdo el diálogo más o menos así:

El coche se detiene frente a una prostituta. Ella se acerca a la ventanilla del Conductor.

PROSTITUTA

Hola, guapo. ¿Quieres pasar un buen rato?

El Conductor vacila, mira hacia sus amigos. Por fin, uno de ellos se decide a hablar.

PASAJERO 1

Disculpe, señora puta… ¿Cuánto cobra usted?

PROSTITUTA

Dos mil chupar, tres mil follar.

Los amigos se miran entre ellos. Es evidente que no han ido allí a ser chupados ni mucho menos follados, así que nadie sabe muy bien cómo continuar la conversación.

El Conductor decide seguir con el juego.

CONDUCTOR

¿Y si te follamos todos, nos haces descuento?

La Prostituta resopla. Debe de haber oído esa frase cientos de veces.

PROSTITUTA

No, guapo. Las rebajas, en el Corte Inglés.

Y se aparta del coche, dando la conversación por terminada.

¿Y a qué viene este incorrecto recuerdo? Por un lado, nunca viene mal una buena punchline. Por otro lado, cualquier cosa relacionada con prostitución tiene cabida en un blog de guionistas, ¿no? Especialmente, si lo firma un tal Pianista en un Burdel.

Pero realmente, lo que me ha hecho acordarme de este episodio, concretamente, de la sabia frase final de la prostituta (toda una filosofía de vida que ningún guionista debería dejar de observar) ha sido un comentario al post que publicó Daniel Castro el pasado 20 de septiembre: CONSULTORIO: OPCIÓN DE COMPRA. El comentario, escrito por el lector Tomatóstenes, decía así:

Justo la semana que viene tengo una entrevista con un productor ejecutivo al que le ha gustado el guión de largo que le envié. Si me pide una opción de compra GRATIS, ¿qué debo hacer?

Soy guionista novel y la posibilidad de visitar otras productoras que lean mi trabajo es una utopía. Por otra parte, soy consciente de que si todos negociamos a la baja …

Desde mi ignorancia, que un productor mueva mi guión en busca de finaciación suena muy bien, aunque no pague nada a cambio. Los expertos habláis de que así lo pueden quemar. ¿Qué significa exactamente esto? ¿Acaso cambia la actitud del productor por la módica cantidad de 2000 euros de una opción?

¿Y si me pide una reescritura gratis? Primera versión de guión, opción de compra y reescritura, ¿por cuánto se está firmando?

Como veís, estoy muy desorientado.

Y aunque Daniel Castro le contestó cumplidamente, he pensado que convendría hablar del asunto en la portada del blog, para que más lectores puedan contactar DE UNA PUÑETERA VEZ con esa sabia filosofía de puta vieja. Vamos allá con mi respuesta:

“¿Qué hago si me pide que firme una opción gratis?”

Naturalmente, le dices que no. Que por una opción cobras seis mil. En la anécdota, la prostituta decía “dos mil chupar, tres mil follar”. Nótese el pareado, cuestión de puro marketing. Tú, redondeando al alza los baremos mínimos de ALMA, puedes parear así:

Seis mil opción, cuarenta mil guión.

En todo caso, si le viene mal aflojar la mosca de golpe, dile que te puede aplazar el pago a tres meses, o a seis meses si quiere. Pero que tú eres una puta, y las putas lo único que hacen gratis es enseñarte el género y decirte cuánto cobran. Él ya ha visto el género. Si quiere catarlo, que lo pague. Y las rebajas… pues eso.

A no ser, claro, que te gusta que te la metan a cambio de nada. En ese caso, ya no serías puta, serías sólo un adicto al sexo y muy probablemente un masoquista. Porque hace falta ser rarito para cederle algo gratis a una persona que, manifiestamente, planea ganar dinero con ello. Jamás nunca harías algo parecido en cualquier otro ámbito. ¿Me prestarías tu coche gratis para que yo se lo alquile a un colega?

“Que un productor ejecutivo mueva mi guión para buscar financiación suena muy bien”.

Es cierto. Suena bien en la medida en que suena bien “este Gobierno jamás recortará los derechos sociales”, o “voy a poner todo mi empeño en sacar al país de la crisis” o “tenemos la responsabilidad de llegar a un acuerdo para impedir el antitransfuguismo”. Pero el subtexto, naturalmente, es “chupa, chupa, que yo te aviso”.

Suena mucho mejor de lo que en realidad es.

Piensa una cosa: si el productor NECESITA el guión para obtener la dichosa financiación, ¿no podría decirse que el guión es LA PIEZA FUNDAMENTAL en el proceso de producción? ¿Y no te parece que es MUY POCO PROFESIONAL intentar conseguir la pieza fundamental por el morro y sin soltar un duro?

De nuevo, no existe otro ámbito profesional en el que nos pareciese tolerable una conducta así. Si ese productor ejecutivo realmente tiene probabilidades serias de conseguir financiar este proyecto, asumirá que hay que hacer una mínima inversión en el resorte fundamental que acciona la maquinaria. Que insisto, es eso que tienes en tu disco duro, y que hemos dado en llamar guión.

Dándole la vuelta al razonamiento: un tío que no está dispuesto a soltar unos miles de euros para asegurarse los derechos del guión, muy probablemente no es un verdadero productor ni tiene probabilidades de financiar nada. Muy probablemente es un filibustero con más ilusión que talento, que no se quiere jugar los cuartos porque sabe que, casi seguro, no conseguirá recuperarlos.

“¿Cómo hay que obrar en estos casos?”

Bueno, la manera más destroyer sería decirle al productor ejecutivo que sí, que lo mueva por ahí a ver qué tal… pero sin firmar nada. Y que cuando encuentre la dichosa financiación, que ponga dinero sobre la mesa, y entonces habláis. Mientras tanto, naturalmente, tú serías libre de buscarte otros productores más interesados.

La manera más lógica sería hacerte socio de ALMA inmediatamente, y recabar los servicios de su abogado, Tomás Rosón, que te informará cumplidamente del tipo de contrato que más te conviene, y de los tramos salariales a que puedes aspirar. Y cuando algún productor te diga que estás pidiendo más de “lo que se está pagando por ahí“, no le escuches: ven a este blog a informarte y, sobre todo, escucha a Tomás Rosón. Él es el que lee, revisa y confecciona la mayoría de los contratos de guionista en este país. Él sabe realmente cuánto se cobra por un guión en España. Y está de tu lado, así que te dirá la verdad.

Espero que estos comentarios le sean de utilidad a alguien. Y confío en que tú, Tomatóstenes, sepas disculpar el tono cortante. Sé que, mezclado con el uso de la segunda persona, puede tocar un poco los cojones. Y últimamente, me han criticado bastante por mi tono de superioridad. No era la intención hacerme el superior ni el sabelotodo. Y si a veces soy cortante es porque me hace más gracia que ser falsamente amable. En cualquier caso, si te ha molestado, lo siento.

(Mentira.)


10 PROPUESTAS PARA ALMA

21 enero, 2010

El año pasado se celebraron elecciones a Junta Directiva del sindicato español de guionistas, ALMA. A pesar de la amable invitación de algunos compañeros (“a ti te quería ver yo en la directiva, a ver qué tal te sientan las críticas, gilipollas”), decidí no presentarme. Tanto por falta de tiempo como de ganas. Porque haga lo que haga, cada vez que abro la boca para opinar sobre el funcionamiento del sindicato, alguien se lo toma como un insulto o una traición. A veces, incluso compañeros con los que he compartido mesa, de trabajo y de restaurante.

Si ya es cansino intentar convencer por email a un compañero de que no eres la encarnación del mal, no digamos en persona. Así que he acabado por asumir que carezco del talante necesario para negociar (de hecho, odio las reuniones en general, y considero que el consenso está terriblemente sobrevalorado), y he decidido limitarme a opinar sobre el sindicato a través del blog. Que afilen los cuchillos los críticos habituales, porque tengo la intención de seguir colaborando con el sindicato de la mejor manera que conozco: criticando lo que no me gusta y proponiendo mejoras. Y sí, podría hacerlo en privado y discretamente, pero si ése fuera mi estilo… no tendría un blog. Prefiero que cualquiera que esté interesado en el funcionamiento de ALMA lo suficiente como para googlear al respecto, pueda participar en el debate.

Ahí van mis propuestas para la nueva directiva (en la cual tengo varios amigos, por cierto. Espero que sigan siéndolo dentro de unos párrafos):

1. Intentad que la web funcione. A ser posible, todos los días. No da muy buena imagen a los posibles futuros socios que la URL de la asociación devuelva un mensaje de “web en construcción”. A día de hoy, la web lleva SEMANAS desaparecida. Y no sólo eso: todos los buzones de correo con terminación en @asociacionalma.es llevan fuera de combate desde -agárrense- el 13 de diciembre.

Ayer, 20 de enero, los miembros de ALMA recibimos la primera notificación al respecto, achacando el problema a “un grave error informático” (en realidad, dudo mucho que sea ésa la causa, pero volveré sobre esto después de las propuestas). Aprovecho para comunicar los nuevos buzones de correo:

alma@sindicatoalma.es

Para asuntos de carácter general

coordinacion@sindicatoalma.es

Para asuntos administrativos y contacto con la nueva coordinadora

serviciojuridico@sindicatoalma.es

Para consultas al servicio jurídico Gravina13 (Tomás Rosón)

2. Cuando, Dios mediante, volváis a colgar la web en la nueva dirección (insisto: http://www.sindicatoalma.es), recordad que no pasa nada si la web no tiene una sección de “Noticias”. Mejor no tenerla que tener en portada una “noticia” de dos meses atrás. Ah, y no abráis blogs fuera de la web principal. Es muy, muy raro que haya comisiones de ALMA publicado una bitácora en blogspot. También resulta un poco deprimente que no se actualice hace meses.

3. Doy la bienvenida a la nueva coordinadora, Miky Prieto. Debe de ser un gran fichaje, porque en el más puro estilo de los “galácticos” del Real Madrid, se rompió un brazo justo antes de saltar al campo, y ha estado de baja hasta ahora. En otras palabras, el sindicato ha tenido no sólo la web y el correo electrónico, sino la oficina también, inoperativos durante SEMANAS. Intentaré ser constructivo y convertir mi cabreo en una propuesta: queridos miembros de la Directiva, cerrad los ojos y pensad en estos tres conceptos, a ver si os dicen algo:

  • Baja médica
  • Seguridad Social
  • Sustituto

Tomaos vuestro tiempo. Seguro que se os ocurre algo antes de que Miky se rompa otra extremidad (o se tome unas vacaciones, otro concepto sobre el que os invito a reflexionar).

4. Cread un boletín quincenal, o mensual, informándonos de cómo está la cosa. Qué se ha hecho, qué se planea, a quién le hemos metido un puro por incumplimiento de contrato. Nada muy elaborado, sólo un “confidencial” para socios.

5. Intentad montar una sección “ask the expert” como la del WGA. Todos los que alguna vez hemos tenido que escribirle diálogos a un abogado, un policía, un médico, un periodista, un notario, un boxeador, un bombero, etc., sabemos lo difícil que resulta dialogar sin documentarse como Dios manda. Y documentarse como Dios manda es casi imposible cuando se escribe a contrarreloj y no se tiene alguien concreto a quien preguntar. Muy pocas productoras gastan dinero en ello, y entre las que lo hacen, muy pocas tienen verdaderos asesores disponibles al otro lado del teléfono o del email. ¿Por qué no crear nosotros nuestra propia red de documentación? Me consta que muchos representantes de los gremios antes citados están deseando contarnos cómo funciona su profesión de verdad. Porque, en general, cada vez que hacemos hablar a un abogado, un policía, un médico, etc., metemos la pata hasta las axilas. O bien, por miedo a hacerlo, les hacemos hablar de manera impersonal, obviando su profesión. No sé qué es peor. Me ofrezco para colaborar en la búsqueda de expertos que quieran colaborar, bien como ponentes en un posible curso o conferencia, bien como meros interlocutores desinteresados, dispuestos a responder cuestiones concretas sobre el funcionamiento de su profesión.

6. Digo en el párrafo anterior que “me consta” que muchos profesionales desean dar a conocer su profesión para que ésta se refleje más fielmente en la ficción audiovisual. Y me consta porque he hecho el curso “True Crime” en Hotel Kafka, donde gente tan interesante (y tan raramente accesible) como entomólogos forenses o criminólogos de la Guardia Civil desvelaban “secretos” de su profesión, y se ofrecían desinteresadamente a contestar ulteriores preguntas de los alumnos. Para muchos guionistas, que un profesional te diga “te dejo mi email por si tienes cualquier duda” suena más excitante que una actriz diciendo “vamos a mi casa a tomar algo”.

El caso es que, hace unos años, ALMA organizó un curso interesantísimo con el Consejo General del Poder Judicial, para explicar a los guionistas cómo funciona la Justicia en España. Desde enterarse de que los jueces españoles no tienen un martillo encima de la mesa, hasta hablar en persona con los magistrados del 11-M fueron experiencias impagables. ¿Qué ha pasado con iniciativas como aquélla? ¿Qué fue del ciclo “Guionistas en la Biblioteca Nacional”? ¿Volveremos a disfrutar de cosas así?

7. Creo que es una preocupación compartida nuestra falta de representatividad sindical. El ICAA, FAPAE, y demás interlocutores sociales y políticos nos tendrían mucho más en cuenta si representásemos a un porcentaje significativo de guionistas. Ahora mismo no sé si llegamos a 300 socios, una cifra muy matizable, pero eso lo discutiré en el siguiente punto. Tengo entendido que uno de los problemas a este respecto es la actitud desleal de los sindicatos “mayoritarios” CCOO y UGT, que han firmado convenios en nombre de todo el sector audiovisual, cuando en realidad el número de técnicos y guionistas que tienen afiliados es ridículo, cuando no directamente nulo. Mi pregunta es: ¿les hemos denunciado por firmar convenios en nombre de los guionistas? Creo que deberíamos hacerlo. Desconozco las opciones legales que hay de desbaratar el último convenio, pero si de mí dependiera, las agotaría todas. Porque es una vergüenza.

8. Me pregunto qué sentido tiene que un Sindicato de Guionistas admita como miembros a personas que no han trabajado como guionistas en su vida. Lo comprendo en el contexto de una Asociación Profesional, cosa que ALMA también es. Muchos aspirantes encuentran en ALMA asesoría profesional, consejos legales y otras ventajas, y eso es estupendo. Pero en las horripilantes circunstancias laborales en que se encuentra nuestra profesión, creo que la tarea fundamental de ALMA como sindicato es lograr una representación como Dios manda. Sin ella, esa especie de partidos políticos de segunda división que son los sindicatos “mayoritarios” seguirán apuñalándonos por la espalda con convenios ratoneros que firman únicamente para legitimarse como “agentes sociales” y garantizarse el favor de los gobiernos, a los que tanto gusta el dichoso consenso.

¿No sería mejor primar la función sindical de ALMA y blindar el acceso sólo a profesionales? Supongo que esto sonará elitista para algunos. Supongo que también habrá quien diga que sin los 15€ mensuales que pagan los aspirantes nos hundiríamos financieramente. A los primeros, les invito a que lean los requisitos de acceso al WGA. A los segundos, les diré que respeto el argumento, pero no me convence. Si para mantenernos necesitamos adulterar nuestra composición como Sindicato, algo está fallando desde el principio.

Creo sinceramente que deberíamos preocuparnos menos por los aspirantes y más por los profesionales que aún no se han acercado a ALMA. Algo me dice que muchos de ellos miran con recelo la extraña mezcolanza de gente que asiste a las asambleas de ALMA. Lo que me lleva al siguiente punto.

9. ¿Por qué a las asambleas de ALMA puede asistir cualquiera que pase por la calle, sea o no miembro del sindicato? ¿Por qué no se pide una identificación en la puerta? Y ya puestos, ¿por qué en algunas asambleas de ALMA había miembros del sindicato repartiendo publicidad de DAMA?

10. Me consta que hay miembros de ALMA que está trabajando por debajo de los mínimos salariales que marca el sindicato. En mi opinión, eso es intolerable. O se revisan los baremos de manera realista (por ejemplo: ya casi no quedan series de 25 minutos) o renunciamos a tener un baremo. Pero no tiene sentido que nosotros mismos nos limpiemos el culo con los mínimos que proponemos. Hay una tercera vía, naturalmente, pero hay que tenerlos cuadrados para elegirla: durante la huelga del WGA, el Sindicato publicó los nombres de los esquiroles que aceptaban trabajar a pesar de la prohibición. Hubo muchas quejas al respecto (de hecho, a mí me parece una pasada), pero como medida desesperada me resulta hasta comprensible. También se podría expulsar del sindicato al que vulnere de esa manera nuestros baremos, o al menos retirarle la asesoría jurídica para aquellos contratos que se firmen por debajo de mínimos. Al fin y al cabo, ¿para qué queremos un sindicato si no es para dignificar la profesión?

Bueno, pues ahí queda eso. Asumo que mi ignorancia en material sindical y jurídica me puede haber hecho meter la pata unas cuantas veces. También doy por hecho que los cabreados vocacionales deben estar sedientos de mi sangre (creedme: la he probado y no es para tanto). Pero agradecería que se recibiesen estos comentarios como una crítica constructiva, y no como una enmienda a la totalidad.

Me consta que ser de la directiva de ALMA no es fácil ni provechoso, y que la mayor parte de los propósitos que uno se marca son directamente irrealizables. Luchamos contra los poderosos, y lo hacemos sin presupuesto ni tiempo suficientes. No se me ocurriría juzgar a los compañeros que dirigen el sindicato por la falta de resultados. Lo único que pido es que no falten ideas. A ser posible, diferentes entre sí.

Y ahora volvamos al punto 1: lo del “grave error informático”. Mi teoría es que fue un error humano. Al responsable del cotarro -que, seguramente el pobre estaba ocupándose de catorce mil cosas a la vez- se le debió olvidar renovar el dominio asociacionalma.es. Yo intenté entrar hace unos días a la web, y al ver que seguía fuera de combate, pensé: qué raro. Y me dio por mirar en una página de registro de dominios (uno, que tiene complejo de Tintín). Y hete aquí que asociacionalma.es ¡estaba disponible! Idiota de mí, no le di mayor importancia.

De hecho, no la tendría… si no fuera porque el mundo está lleno de malas personas. Recordarán ustedes que en la serie South Park, existe un insulto mil veces peor que “montón de mierda” o “hijo de puta”: es “Barbra Streisand”. En mi burdel no tenemos nada contra Barbra Streisand. Pero nos cae fatal Noel Téllez Barbero. Ése es el señor (con perdón de la expresión) que se apresuró a comprar el dominio asociacionalma.es y ponerlo en venta, con la esperanza de sacar tajada de ello. Ya lo hizo hace un tiempo con el dominio 20minutos.es y le salió el tiro por la culata. Veremos qué tal le sale ahora. Personalmente, me gusta mucho más el nuevo dominio sindicatoalma.es, porque, en efecto, ALMA es un sindicato. Bueno, y porque en España debe haber como otra media docena de asociaciones llamadas ALMA.

Pero aun así, creo que esta sucia jugada no debería quedar impune (sí, ésta sería mi propuesta número 11).

En cualquier caso, que nadie se sorprenda si, en los próximos años, todos los malos/paletos/pringados de las series y películas españolas se llaman Noel, se apellidan Téllez, o son barberos.


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