LOS GUAPOS

5 mayo, 2010

Por Chico Santamano.

Hoy no quiero escribir sobre escribir. No me apetece. Hoy quiero escribir sobre actores. Hoy quiero pedirle a nuestro Señor que está en los cielos una generación de intérpretes guapos y guapas que sepan tirar sus frases. Con eso me conformo.

Lloramos viendo las pelis y series americanas, pensando en qué maravilla de guiones, directores y producciones, pero no nos damos cuenta del poderoso magnetismo que tienen esas caras perfectas. Esos cuerpos esculpidos durante horas en gimnasios. Esos labios hipnóticos. Esos bíceps mortales que envidias y temes. Esas tetas que desafían a la gravedad y son capaces de destruir cámaras acorazadas en Las Vegas.

Rebelémonos de una vez por todas contra la tiranía del actor secundario español venido a más.

¿Cómo es posible que Fernando Tejero fuera la estrella infantil de “Gominolas”?  ¿No existía un Jon Hamm (Mad Men) patrio que pudiera interpretar con solvencia a Pepe Carvalho, que lo tuvo que hacer Juanjo Puigcorbé!!?  ¿A quién se le ocurrió que Javier Cámara podría ser el abogado superfucker de “LEX” o el cocinero gay del que se enamora al instante un futbolista buenorro en “Fuera de carta”? ¿Cómo es posible que Lola Dueñas fuera la tía buena ingenua de esa misma peli? ¿Por qué hubo que traerse a Viggo Mortensen para Alatriste? ¿Era Javier Gutiérrez el héroe de acción perfecto para “Santos”? ¿Por qué cuando pensamos en el perfecto galán español sólo nos viene a la cabeza Arturo Fernández?

Y llegados a este punto… MÁS PREGUNTAS. ¿Será cosa de nuestro ADN? ¿Está la belleza física ‘made in la Península Ibérica’ reñida con el talento interpretativo? Quiero creer que no. Vale que a Eduardo Noriega le hemos dado muchas oportunidades y nos ha salido rana, pero si al fin hemos conseguido que nuestras series tengan una luz más cuidada y nuestras películas carteles con un diseño gráfico potable, puede ser que un mundo de guapos y guapas sea posible.

En los comments ustedes me hablarán de Elsa Pataky y Mario Casas como ejemplos frustrados de combinación de belleza y talento, pero yo me lanzo al vacío y hago una apuesta por unos cuantos nombres.

Digo sí a Quim Guitérrez, a William Miller, a Claudia Molina (no confundir con Olivia), a Aroa Gimeno, a los dos Miguel Ángel… Miguel Ángel Silvestre, gran esperanza blanca del cine de acción y Miguel Ángel Muñoz, que le pasa como a Terelu, que cae mal, pero son tremendamente resolutivos. Digo sí también a María Castro, a Marina Salas, a Octavi Pujades, a Cristina Brondo y a Ana Ruiz.

En definitiva, llámenme nazi, pero al césar lo que es del césar. Los guapos, por favor, protagonistas. Y a los menos agraciados les ponemos como secundarios roba planos. Al fin y al cabo, no inventamos nada. Hollywood se ha cimentado sobre esos pilares.


PD1: Aviso para los yankis. Ojito con Adrien Brody, que le estáis dando demasiados papeles como héroe de acción. No la caguemos a estas alturas.

PD2: Aviso para los culosfinos. Ya sé que hay grandes excepciones de actores “no agraciados físicamente” que han hecho grandes protagonistas… ¡que ya os estoy viendo venir haciendo contralistas con Bogart y Matthau en cabeza!

PD3: Los italianos lo tienen clarísimo. Ya han hecho más de cuatro millones de espectadores con esto.


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